Administra tu Blog

¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis

RESONOCO

19/05/2009 GMT 1

Un eslogan frente a la firmeza y la honestidad.

marfuerte @ 01:45

Ana Obando .

Primero que todo quiero agradecer al coordinador de este blog por la oportunidad que me permite de expresar mis puntos de vista sobre la situación de la convención interna del Partido Liberación Nacional.

Me ha nacido el escribir esta reflexión, por cuanto el pasado sábado y gracias al Internet, pude leer un artículo del ex diputado, ex secretario general del partido y ex precandidato Walter Coto Molina, titulado: “El poder de la gente frente al poder del presidente”.

Cuando comencé a leer, creí encontrarme con un análisis reposado de un experimentado político, que lo que buscaba era aclarar el panorama electoral dentro del Partido Liberación Nacional (PLN). Para mi desilusión, me encontré con un artículo publicitario de apoyo a uno de los precandidatos. Paso a expresar mis puntos de vista sobre ese texto publicitario electoral bajo la vestidura de comentario político.

En primer lugar, Araya apela para ser candidato presidencial, no al poder de la gente, sino a una plataforma constituida por tantos años como Alcalde de San José, el “poder de la gente”, no es más que un eslogan de mercadeo electoral del que están tan cansados las y los costarricenses.

Doña Laura, no está apelando al poder del Presidente Arias, de hecho, resulta muy peligrosa esa afirmación, el último candidato que quiso hacer eso se llamó Calderón Guardia, bajo el mandato de Teodoro Picado.

Doña Laura apela a la continuidad de un gobierno que se ha atrevido a tomar decisiones después del cuatrienio perdido del último gobierno del PUSC con Abel Pacheco. De hecho, lo lógico sería que el partido oficialista ofreciera esa continuidad independientemente de quien sea la candidata o candidato electo. La verdad, es poco creíble que si ganara Araya la convención, no se aprovecharía del éxito del gobierno de Arias para alcanzar la presidencia de la República.

Coto defiende un discurso publicitario. Las muletas y los padrinos de Araya se sustentan en la plataforma que durante años forjó desde la Municipalidad de San José, siendo él, el padrino de muchas personas bajo su cobijo. Esas personas ahora son las muletas del Sr. Araya. Esto, en el mejor estilo del patronazgo del imperio romano.

Coto se equivoca. La convención liberacionista no será definida entre el poder de la gente y el poder del presidente, la convención liberacionista se definirá entre un eslogan publicitario y la firmeza y honestidad de una mujer dispuesta a hacer algo que en Costa Rica no existe: fundar verdaderas políticas de Estado.

Veremos si en Liberación Nacional gana la firmeza y la honestidad o el clientelismo.

Veremos si el poder se gana con firmeza y honestidad o creyendo que el Estado completo es comparable a una municipalidad.

Por otro lado, el triunfo de este gobierno sería que su partido gane las elecciones, puesto que una de las razones de ese triunfo sería que la ciudadanía ha aprobado el mandato de Arias y por ende, el gobierno de Liberación Nacional.

El 7 de junio sabremos si las bases liberacionistas se dejaron llevar por un eslogan publicitario o por el contrario sabrán reconocer a una intachable funcionaria pública capaz de conducir a Costa Rica por los caminos del desarrollo y la honestidad.

El Sr. Coto enumera una serie de supuestas derrotas que ha sufrido el actual Presidente de la República dentro de su partido. Hay una cosa cierta, si algo ha despertado las envidias de sus adversarios por el Dr. Oscar Arias, es lo que han llamado su “buena estrella”.

Quisiera en honor a la verdad corregir respetuosamente dos puntos de vista del Sr. Coto. El primero, en el sentido que Doña Margarita quiso ser impuesta por su entonces esposo en la candidatura presidencial del PLN. Si se hace memoria, se recordará que durante un gran trecho de esa contienda, la señora Penón se separó de la imagen de su entonces marido, y cuando ella quiso sacar provecho de esa imagen, ya era demasiado tarde para sus pretensiones electorales.

El segundo punto tiene que ver con la supuesta imposición del Sr. Zumbado como Alcalde de San José. Lo cierto es que ese postulante perdió la elección por su total y absoluta falta de habilidad política y no por el deseo o voluntad del Dr. Arias. Las carencias políticas del Sr. Zumbado, salieron a relucir de nuevo en su salida del gobierno.

Ahora bien, sería ilógico que Doña Laura, habiendo sido funcionaria de este gobierno no pueda referir a su experiencia en éste. Tal cosa sería como pedirle al Sr. Araya que no explote lo que él considera su buena obra en la Municipalidad de San José.

Hay una cosa cierta: el gobierno de Arias es popular, Doña Laura fue parte de ese gobierno, Don Jhonny no, es ilógico pensar que el Sr. Araya se considere aliado del gobierno, después de los señalamientos que ha hecho en su contra.

Don Jhonny ha hecho una apuesta: se ha colocado frente a un gobierno de su propio partido, de ganar la convención: ¿cuál será su fuerza moral para tratar de sacar provecho de su popularidad?

La diferencia sustancial es la siguiente: Doña Laura por derecho propio puede abrazar las banderas de este gobierno liberacionista, Araya trataría de “injertarse” artificialmente en esas banderas. De aliado nada, de adversario todo.

Creo que lo único que concuerdo con el Sr. Walter Coto, es el hecho de que tanto Araya, como Chinchilla tienen virtudes que su comentario no contempla, y no los contempla porque su comentario defiende un eslogan publicitario.

El dilema realista para los liberacionistas en la convención es escoger entre un eslogan publicitario y la posibilidad de seguir progresando en estabilidad gracias a una postulante con verdadera experiencia de gobierno.

El 7 de junio se decidirá. Lo cierto es que esas son las alternativas y lo ideal sería que el tercer postulante en esta contienda se una a la corriente ganadora para bien de la bandera verde y blanco.

15/05/2009 GMT 1

Celibato optativo.

marfuerte @ 02:44

Ocean Castillo Loría.

Con motivo del escándalo noticioso que tiene como centro al Padre Alberto Cutié, se ha vuelto a poner en la palestra el tema del celibato sacerdotal. En principio, no puede negarse que esta condición tiene su vinculación con el ejemplo de Jesús.

Ya en ciertos grupos religiosos judíos como los esenios, se practicaba el celibato, por lo menos por parte de algunos de sus miembros. Sobre este tema el Evangelio según San Mateo expresa en palabras de Jesús: “Hay diferentes razones que impiden a los hombres casarse: unos ya nacen incapacitados para el matrimonio, a otros los incapacitan los hombres, y otros viven como incapacitados por causa del reino de los cielos.” (19: 12)

Como puede verse, en estas palabras Jesús invita a la continencia perpetua, para quienes se dedican al Reino de Dios. Tal es el caso de los sacerdotes y las religiosas. Inclusive, Jesús muestra una admiración a quienes reciben la gracia de escoger el celibato.

De lo dicho hasta aquí, se deducen dos cosas: el celibato es una invitación y asimismo, el celibato es una gracia que da Dios, no puede ser un mandato externo a la espiritualidad de la persona. Esto, por cuanto no todos y todas están llamados a la renuncia que implica la vida celibataria.

En ese capítulo 19 de San Mateo se observa como tanto el celibato como el matrimonio son condiciones que pueden vivirse en la comunidad de Jesús. Ahora, debe tenerse claro que ese celibato voluntario solo puede vivirse desde el proyecto del Reino de Dios.

Esto nos lleva a reflexionar sobre qué es el Reino de Dios. Este proyecto tiene una dimensión de denuncia que Jesús vivió plenamente y que, lo llevó a la cruz (Marcos 14: 1) esta situación impide llevar una vida familiar normal. Desde esta perspectiva, el que denuncia lo incorrecto y anuncia la esperanza, se gana enemigos y su vida corre peligro, de ahí que requiera una mayor libertad que no es dada dentro del matrimonio.

Por su parte, San Pablo, cuando se dirige a los Corintios, llama a que lo imiten a él, como él imita a Cristo (1 Corintios 11: 1). Del mismo modo, este apóstol recomienda el no casarse: “A los solteros y a las viudas, que se queden como yo; pero si no pueden guardar continencia, que se casen. Es mejor casarse que consumirse de pasión” (1 Corintios 7: 8 – 9)

En el pensamiento Paulino el celibato anticipa la vida de resucitados y al igual que en la línea del Reino de Dios, se le mira como ventaja en el servicio más eficaz a Dios y al prójimo.

En este punto también es bueno refutar determinadas afirmaciones de Cutié que podrían confundir los aspectos centrales de este tema, el Padre Alberto ha dicho, que uno de los problemas del celibato es la soledad, la realidad de la vivencia cristiana conduce a que no se viva la soledad desde la perspectiva humana. ¿Por qué?: porque el sacerdote y la religiosa debe vivir unido a Cristo y en comunión con las y los hermanos. Esto no obsta, desde nuestro punto de vista para que, si el religioso o religiosa no se siente cómodo en la condición de celibato, se accione el debido proceso para abandonar dicha condición.

Ahora bien, al igual que Jesús, Pablo propone el celibato como carisma y no como ley: “pues desearía que todos fueran como yo; sólo que cada uno recibe de Dios su carisma, unos uno y otros otro” (1 Corintios 7: 7)

Aquí también es bueno aclarar que quien vive el voto de castidad por el Reino de Dios, no vive un estado superior al matrimonial, el celibato no es un estado de perfección cosa que antes se pensaba en la teología de la Vida Consagrada.

Una situación como la del Padre Alberto Cutié ha dado pie a un razonamiento del siguiente tipo: “Puede aceptarse que se quiera imitar a Cristo en cuanto al celibato, pero se pierde de vista que Jesús fue célibe porque era Hijo de Dios”.

Este argumento no es acertado. Jesús vivió el carisma del celibato en su naturaleza humana, ya que, Jesús asume plenamente esa naturaleza. No se puede olvidar que Jesús fue igual a nosotros en todo, menos en el pecado. Teniendo claro que el celibato es un carisma, cuando Dios da el carisma, da la gracia para vivir ese carisma.

Lo ideal es que las y los aspirantes a la vida religiosa reflexionen si han sido bendecidos con el carisma. Vale la pena preguntarse: “¿Estoy aceptando libremente, alegremente y de manera definitiva la vocación”. Lo mejor es que aceptemos el llamado no con resignación, sino con gozo.

También puede presentarse una situación en la que, un religioso viva en celibato, pero en punto de su vida decida querer asumir la vida matrimonial. Ya hemos dicho que hay un procedimiento para poder dejar la condición celibataria, pero sería mejor que la iglesia no perdiera ese recurso humano, por lo que el tema del celibato debería ser optativo: que aquellos que tienen el carisma lo vivan y quienes no, que puedan vivir su fe, en el matrimonio y en servicio de la iglesia.

Dicho esto es bueno dejar clara una impresión: es lamentable que Alberto Cutié deje traslucir en sus palabras por el fracaso de su vivencia del celibato, el que haya pasado durante un largo periodo de su vida, por la experiencia de la represión y de una supuesta amenaza que se cernía sobre su cabeza: ¿no era más fácil hablar con el Obispo, exponerle sus sentimientos y tomar una decisión en un contexto menos traumático y escandaloso?

Cerramos con otros dos puntos específicos de la situación de A. Cutié: Uno, es que hay varios casos en los que ha quedado demostrado que los sacerdotes no están capacitados para las consecuencias que conlleva la continua exposición dada por los medios de comunicación. La iglesia debe preparar a sus sacerdotes, religiosas y respectivos aspirantes para este tipo de situaciones. Es decir, ellos y ellas deben prepararse en el manejo de los entornos propios de los medios de comunicación masiva.

Dos, uno de los graves problemas de la situación del Padre Alberto es que la opinión pública tiende a la generalización, con esto, se hace una inmensa injusticia a muchas y muchos que viven el carisma del celibato en plenitud.

Finalmente, la iglesia misma debe reflexionar: ¿Pueden o deben imponerse los carismas?, ¿Puede reglamentarse la espiritualidad con mandatos externos?, ¿Es el cristianismo una religión de mandatos o de vivencia interior con impacto externo?

“Siempre tendrán a los pobres entre ustedes”: ¿Qué quiso decir Jesús?

marfuerte @ 02:42

Ocean Castillo Loría.

Con mucha frecuencia las palabras de Jesús son usadas para apoyar una u otra visión de sociedad o una u otra visión moral, inclusive para apoyar uno u otro paradigma religioso.

Una de esas palabras de Jesús que han sido múltiplemente interpretadas se encuentran en el Evangelio según San Mateo capítulo 26, verso 11: “Pues a los pobres los tendrán siempre entre ustedes, pero a mí no siempre me van a tener” (El texto está tomado de: La Biblia de Estudio: Dios Habla Hoy, 1994. p. 1507) Los paralelos de este texto se encuentran en: Marcos 14: 7 y Juan 12: 8. En el caso de Lucas, no se puede dejar pasar que este relato tiene grandes semejanzas con el capítulo 7, versos 37 y 38 de ese evangelio, que refiere a la presencia de Jesús en la casa de Simón el fariseo.

Este tema de la presencia de los pobres entre la gente, remite al Deuteronomio, veamos el capítulo 15, verso 11 de este libro: “Nunca dejará de haber necesitados en la tierra, y por eso yo te mando que seas generoso con aquellos compatriotas tuyos que sufran pobreza y miseria en tu país” (La Biblia de Estudio… p. 248).

En el Deuteronomio su autor comprueba con vergüenza que hay pobres en Israel. Sobre todo, tomando en cuenta que Dios, al crear el mundo, le proveyó con los recursos para la satisfacción de las necesidades de los seres humanos. El mandato Deuteronómico a quien cree en Dios, es que se ayude a los pobres a salir de su situación. Se trata de brindar la solidaridad no como simple caridad momentánea, sino, de restablecer la dignidad humana.

En el caso de la enseñanza de Jesucristo, la superación del mandato Deuteronómico, radica en que la condición de “hermano”, ya no solo se limita a los israelitas, sino que cubre a toda la humanidad y todo necesitado es prójimo.

De ahí que, las palabras de Jesús no están manifestando que es una pérdida de tiempo el luchar por una sociedad más justa, lo que dice es que en este caso en particular, lo urgente es ayudarlo a él: “… a mí no me tendrán siempre” (Marcos 14: 7). Tal urgencia queda demostrada en San Marcos, cuando el pasaje siguiente a este que analizamos, es ni más ni menos que la última cena.

Dios nos pide en Jesús, amar al pobre, y ese amar nos hace retornar al mandato Deuterónomico: el ayudarle a salir adelante, romper con esa solidaridad las debilidades y conflictos, anunciarle el mensaje de Jesús que es el Reino de Dios, Reino que presenta un nuevo modelo económico. Ese modelo no se sustenta en la acumulación individual, su lógica no es la acumulación, es la solidaridad (Mt. 6: 19 – 21. 24) En la lógica de Jesús, no se puede poner la confianza en Dios y en las riquezas. Jesús dice que no se puede servir a dos señores: a Dios y a las riquezas (Lc. 16: 13)

El proyecto de Jesús que es el Reino de Dios se apega totalmente al sentir del mandato Deuteronómico. Los recursos de la creación de Dios son medios, medios para alcanzar el amor por medio del compartir. En Lucas 16: 9 se nos dice: “Por eso les digo: Utilicen el sucio dinero, para hacerse amigos, para que cuando les llegue a faltar, los reciban a ustedes en las moradas eternas” (Biblia Latinoamericana: Formadores, 2004. p. 1793)

¿Cuáles son esos amigos que se pueden hacer con el sucio dinero y que nos pueden recibir en las moradas eternas?: los pobres. Jesús decía que lo que se hiciera con ellos, se hacía con el mismo Cristo (Mt 25: 31 – 46)

Por lo dicho aquí se pueden ver ciertas cosas: 1) Las palabras de Jesús se sustentan en el Deuteronomio y en el contexto de estas palabras, hay un mandato para construir una sociedad solidaria.

2) Las palabras de Jesús no están manifestando que es una pérdida de tiempo el luchar por una sociedad más justa, lo que dice es que en este caso en particular (La cercanía de la pasión), lo urgente es ayudarlo a él.

3) El proyecto de Jesús que se denomina el Reino de Dios, implica un ámbito económico, que se concreta en la solidaridad con los pobres que llegan a encarnar al mismo Jesucristo.

Ahora bien, mirando el contexto en el que Jesús habla, se reflejan dos evidencias, una implícita y otra explícita: la implícita es que el mandato Deuteronómico no se estaba cumpliendo en la época de Jesús (Esto por el egoísmo) y la segunda, la explícita, es que la mujer que se acerca con el frasco de perfume, muestra la generosidad del amor que Israel no estaba mostrando con los pobres y por supuesto con Jesucristo pobre.

Esto es importante subrayarlo: ¿cómo Jesús no va a estar a favor de la liberación de los pobres si Él es el pobre por excelencia?: ya había sido incomprendido por los suyos, sería traicionado por uno de sus amigos y tiene plena conciencia de su muerte. Jesús el pobre por excelencia, el siervo sufriente.

Como puede verse, el desafío para nosotros como cristianos, no es la complacencia en la existencia de los pobres, que es la mala interpretación que por lo general se da al texto que analizamos, sino, por el contrario, ¿Cómo lograr construir una sociedad solidaria, en un tiempo como este, en que lo que pondera es la idolatría al libre mercado?

A Jesús se le encuentra en los pobres, la vida cristiana debe encontrar su dinámica en la acción a favor de éstos. Hecha esta afirmación, no se podrá negar que en América Latina nos queda mucho camino por recorrer.

06/05/2009 GMT 1

Sombras en 70 años.

marfuerte @ 01:47

Ocean Castillo Loría.

El pasado 28 de abril el Lic. Rafael Ángel Calderón Fournier inscribe su cuarta candidatura presidencial, en esta ocasión, con la meta de regresar a la Presidencia de la República en las elecciones de 2010.

No sorprende entonces que el hoy candidato de la Unidad, retome el discurso tradicional de abrazar lo que él mismo ha denominado 70 años de historia de socialcristianismo, 70 años de luchas sociales. No sorprende que el aspirante exprese que el mayor apoyo a su postulación es de la gente humilde que, según su decir, no puede abandonar.

Lamentablemente dicho discurso tiene mucho de equivocación. Queda en el aire por las palabras del candidato que las luchas sociales en Costa Rica se reducen a 70 años, cuando en realidad, podrían rastrearse desde el siglo XIX o inclusive antes.

Lamentablemente el hoy de nuevo candidato reduce la historia del socialcristianismo a la experiencia del Calderonismo como corriente política, olvida el postulante al General Jorge Volio, olvida el aporte del periódico “Justicia Social”, olvida la fuerte lucha del Partido Reformista.

Ahora bien, abraza Calderón la herencia de su padre, herencia que como la de todo político tiene luces y sombras, si se es honesto, cuando se abraza una herencia, se debe ser responsable de abrazar las cosas buenas como las malas.

Es muy fácil hacer política con las luces, pero sobre todo, en el caso del Dr. Calderón Guardia, no es sencillo ocultar las sombras, sombras reconocidas hasta por historiadores de cuño Calderonista.

No se puede ocultar la improvisación fiscal de su gobierno.

No se puede esconder que durante ese gobierno no se fomentaron nuevas actividades políticas y económicas.

No se puede cubrir que Calderón Guardia no respetó el sufragio, no garantizó la pureza de ese sufragio. Que se lea la historia, allí aparecen palabras como “brigadas de choque” y nombres gloriosos como Timoleón Morera.

Si se va a resaltar el Seguro Social, las leyes laborales y la Universidad de Costa Rica; que se hable también de la descomposición política, del desorden fiscal y la inmoralidad en la función pública.

Fue el mismo Calderón Guardia quien ensombreció sus luces al usar las reformas sociales como instrumento de búsqueda de apoyo electoral, golpeando injustamente a sus opositores.

Esto no es cuestión de fanatismo político, cuando se habla de herencias políticas se debe ser equilibrado, “no se puede tapar el sol con un dedo”. Que se analice la fortísima influencia y poder que ejerció el doctor Calderón Guardia en el cuatrienio 1944 – 1948.

Que de un modo u otro, en ese periodo el doctor seguía gobernando, que ya el doctor había decidido quedarse en el poder, que en ese tiempo había una alianza con el comunismo y que ese comunismo tiene parte en las luces y sombras del Calderonismo.

Que si se abraza una herencia, se abrace como en las elecciones de 1948, el partido político jefeado por Calderón Guardia, la fuerza pública y los comunistas perseguían a sus opositores a lo largo y ancho del país.

Si se abraza una herencia, que se ponga la cara frente a las invasiones de 1948 y 1955, ambas con apoyo del Somocismo, que se abrace la responsabilidad sobre los muertos de esas acciones, donde se perdieron vidas de costarricenses tan valiosos como Eloy Morúa Carrillo.

El 19 de setiembre de 1961, el Dr. Calderón Guardia acepta la candidatura presidencial en representación de su partido: el Republicano Nacional, él dirá: “Acepto porque me lo pide el pueblo… No puedo, no debo rechazar esta nueva cita con el destino…”.

El 28 de abril de 2009, dirá su hijo: “si la persona para levantar nuevamente el movimiento y llevarlo con posibilidades de éxito soy yo, no puedo decir que no”. En la campaña para las elecciones de 1962 Calderón Guardia habló del pasado, no es de extrañar que en esta campaña con presencia de su hijo, se vuelva a hablar del pasado. En aquella campaña de 1962 se confirmó que el pueblo de Costa Rica no quería el retorno del doctor al poder. Hoy se abre la posibilidad de que Costa Rica se vuelva a pronunciar sobre sus verdaderos conceptos acerca del Calderonismo.

En 1966, en esas llamadas “luchas por el socialcristianismo”, en esas llamadas “luchas sociales”, el Calderonismo apoyó un gobierno de acciones conservadoras, con un discurso social como careta.

Nadie puede negar que el Calderonismo es una corriente política, más sentimiento que programa, más emoción que ideas, no es por eso extraño ver como en 1974, el Partido Republicano Nacional, el partido del doctor, es capaz de apoyar una alternativa claramente de derecha.

El hoy candidato Calderón Fournier, fue parte a finales de los setentas del siglo pasado, de una alianza política llena de contradicciones, sin un conjunto de ideas, sin un conjunto de acciones claras. El hoy candidato Calderón Fournier fue parte de un gobierno que arriesgó las metas que el país tenía en el camino de buscar su desarrollo.

Tal fue el mal impacto de aquella pesadilla gubernamental, que lo que se llamó electoralmente “coalición Unidad”, llamada por el pueblo como “la Unidad”, cambió de nombre, cambió de bandera. En su primera candidatura (1982), Calderón Fournier fue incapaz de abrazar la herencia de la bandera blanco, celeste y blanco con la “U” roja.

En 1984 nace formalmente el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), en buena teoría, se suponía que bajo el liderazgo de Calderón Fournier, tomaría la bandera socialcristiana, a saber: creer en algún grado en la intervención Estatal, creer en las políticas sociales (Por cierto las luces de Calderón Guardia) y favorecer la injerencia del Estado en la dinámica económica.

La realidad desmintió la teoría.

El modelo de liberalización económica, aquel de “más mercado, menos Estado”, ya estaba vigente en Costa Rica. Las ideas del PUSC no se arraigaron en el pensamiento político nacional, sus planes no favorecían el fortalecimiento del Estado sustentado en la democracia social.

Sí, la realidad desmintió la teoría. Ese PUSC que se suponía iba a recibir la herencia de las luces del doctor, no tiene nada que ver con esas luces. El PUSC no era el partido de la reforma social sino, el grupo de los adinerados y los oligarcas.

Hoy como ayer, Calderón Fournier busca que los sectores humildes se identifiquen con él, pero la verdad es que el pensamiento de este candidato no se identifica con esos sectores humildes.

Aún así, Calderón gana la presidencia en 1990, amparado a un estilo que roza el populismo, y que le permitió reconciliarse con la emoción de ese viejo Calderonismo que tenía en su mente y corazón las luces del doctor.

En ese gobierno 1990 – 1994, la línea de acción fue de oposición al Estado social que resulta bastión para la democracia social. Calderón concreta la bandera del modelo de liberalización económica, aquel de “Más mercado, menos Estado”.

Fue en ese gobierno donde los estudiantes universitarios tuvieron que lanzarse a la calle para defender el financiamiento Estatal de los centros de educación superior, no está demás recordar que una de las principales preocupaciones del Dr. Calderón Guardia, fue la educación superior, de ahí la fundación de la Universidad de Costa Rica. La acción de su hijo iba totalmente en contrario.

Asimismo, luchó por la reducción del empleo público por medio de los programas de movilidad laboral. Las cifras de su gobierno reflejan un descenso en la inversión en educación, salud y vivienda. Durante el gobierno del hijo del reformador social de Costa Rica se dieron 80 paros y huelgas, esto de 1990 a 1993.

En este marco, no podemos dejar de mencionar, como a partir de 1995 y ya bajo el gobierno de José María Figueres Olsen, se firma el pacto conocido como “Figueres – Calderón” y que, tenía por objetivo, profundizar el modelo de liberalización económica. Los alcances de ese pacto fueron limitados, pero no por eso en mucho impopulares.

Hacia el 2002 Calderón apoya a Rodolfo Méndez dentro del PUSC, pero es derrotado por una corriente rebelde a su voluntad, ésta, liderada por el Lic. Luis Fishman y el Dr. Abel Pacheco.

Cuando muchos creían que con Pacheco se podrían revivir en el PUSC las tesis populares y reformistas socialcristianas, resultó que Abel Pacheco era muy bueno para los dichos y el manejo de las emociones.

Su gobierno resultó una verdadera incógnita, nunca se supo para qué quería el poder, renunció al ejercicio de un gobierno que tomase decisiones importantes, al final, la oportunidad de un gobierno reformista se perdió. La debilidad política de Pacheco fue evidente. El disgusto del electorado fue tal, que aunado a la poca capacidad de movilización del candidato del PUSC para las elecciones de 2006, resultó que este partido pasó del 58%, con que ganó las elecciones de 2002 en segunda ronda, a cerca de un 3. 5% en las últimas elecciones.

Hoy el PUSC apuesta por su líder indiscutible, pero el electorado costarricense ya no es el de hace 20 años, por si fuera poco, Calderón está enfrentando a la justicia y del resultado de ese juicio depende su futuro político.

Por lo pronto, dado que quiere aprovecharse de las luces de una herencia que pertenece a todo el país, que asuma las responsabilidades por las sombras de 70 años de Calderonismo.

21/02/2009 GMT 1

De la crisis a la catástrofe

marfuerte @ 01:08

Óscar Arias

Una instancia respetuosa pero vehemente a los diputados para que ratifiquen el ‘Plan escudo’
Presidente de la República

“Nuestra incapacidad para actuar, y actuar ahora mismo, convertirá la crisis en una catástrofe y asegurará una recesión más larga, una recuperación menos robusta, y un futuro más incierto”. Estas no son las palabras de un político alarmista o fatídico, sino un mensaje de absoluta urgencia pronunciado el miércoles 4 de febrero por el Presidente Barack Obama, instando al Congreso de los Estados Unidos a aprobar con celeridad el plan de ayuda a la economía que ha elaborado su Gobierno, por el monto aproximado de $800.000 millones.

A escasos días de haber asumido su cargo, Obama instó a los representantes estadounidenses a no hacer “lo perfecto, enemigo de lo esencial”, esbozando una idea que resuena con fuerza en los resquicios de nuestra propia realidad.

Uno de los vicios más persistentes de nuestra política tradicional ha sido la inacción calculadora. No hacer nada por temor a no hacer lo suficiente. No hacer nada por temor a ofender a algunos grupos simpatizantes. No hacer nada por temor a equivocarse. Posponer siempre aquello que claramente no puede esperar, en busca de una perfección que jamás ocurrirá. Y luego, repartir las culpas entre todos los que sí se decidieron a actuar en el momento preciso.

Urge actuar. Esa ha sido la estrategia de algunos políticos y representantes costarricenses a lo largo de los últimos años, y es una estrategia que hoy más nunca debe llegar a su fin. El pueblo de Costa Rica debe empezar a cobrar a sus representantes el precio de su inactividad. Aquello que no constituye más que cálculo político debe dejar de justificarse como cautela, responsabilidad o reflexión. En los días que corren, no hacer nada es mucho más que adoptar una actitud pasiva: es adoptar una actitud agresiva contra todos aquellos que nos piden soluciones en medio de la peor crisis económica internacional de los últimos ochenta años.

Debemos cumplir con una cuota superior de madurez política. El Gobierno ha presentado un plan de protección social y estímulo económico que no es perfecto, pero es necesario; no es suficiente, pero es indispensable. Es un plan que hemos elaborado con las propuestas de muchos sectores de la sociedad, sectores que, en su gran mayoría, tienen intereses contrapuestos y sugerencias difíciles de congeniar. Aprobar el “Plan escudo” no nos eximirá de enfrentar los efectos de la crisis internacional. No obstante, rechazarlo hará que esos efectos sean mucho más profundos de lo que algunos se imaginan. Sobre la marcha, al Plan se le pueden hacer las reformas que necesite. Sin embargo, antes que nada debemos echar a andar las medidas que no han sido puestas en ejecución.

Agradezco la disposición de los ministros, presidentes ejecutivos, gerentes y miembros de las juntas directivas de las instituciones públicas, particularmente de los bancos estatales, que en tan poco tiempo aprobaron la propuesta del Poder Ejecutivo de reducir en dos puntos porcentuales las tasas de interés en sus préstamos para vivienda y para las micro-, pequeñas y medianas empresas. Y agradezco también a todos los líderes políticos, sociales, empresariales y sindicales que continúan mostrando voluntad para colaborar.

Hay que entender el panorama en todas sus dimensiones. Es cierto que, sin acciones inmediatas, iremos de la crisis a la catástrofe. He hecho una instancia respetuosa pero vehemente a nuestros diputados para que ratifiquen lo antes posible las medidas que requieren aprobación legislativa. No les he pedido apoyo para mí ni para mi gobierno, sino para los miles de costarricenses que ignoran si mañana encontrarán un candado en los portones de su empresa o un aviso de desahucio en el buzón de sus hogares. Les he pedido apoyo para quienes temen pasar hambre al final de la quincena y para quienes necesitan un préstamo para mantener a flote sus negocios. Les he pedido apoyo para los habitantes de los cantones y provincias que representan, y que se beneficiarían directamente con los préstamos que se encuentran en conocimiento de la Asamblea Legislativa.

Frágil confianza. Las últimas encuestas publicadas en este periódico reflejan que el pueblo costarricense ha recuperado su confianza en el Poder Legislativo, aunque esa recuperación es todavía frágil y sujeta a variaciones. Los próximos meses serán decisivos en consolidar ese logro.

De aquí a un año, los costarricenses nos pedirán cuentas a todos sus representantes por lo que hicimos durante esta Administración, por las acciones que adoptamos y por las acciones que omitimos adoptar. Ojalá que, llegado ese día, podamos enumerar una larga lista de triunfos, aunque en ella se encuentren también algunos errores; ojalá que podamos detallar un concurrido prontuario de políticas, aunque algunas de ellas no fueran perfectas.

Lo peor que nos podría pasar, lo que sería una derrota incuestionable, es que ese día nos encuentre discutiendo aún las medidas para enfrentar una crisis internacional que nos pasó por encima.
periódico La Nación 11 febrero 2009.

Polis, Estado y religión

marfuerte @ 01:06

Mauricio Víquez | canino@racsa.co.cr

Hablar entre nosotros de laicismo o no laicismo es un poco como perder el tiempo
Presbítero

Ya estamos de sobra enterados de que Aristóteles calificó al ser humano de zoon politikón y sabemos además que afirmó eso porque se daba cuenta de que, dado que el ser humano vive en la polis y ella vive en él, la mujer y el hombre –obviando las minucias propias de una época que tenía su visión propia del rol femenino– se realizan plenamente en ella en cuanto unidad constitutiva y completa o suprema de la existencia, contexto en el que es posible la verdadera koinonía o vida en común.

Tomás de Aquino, ante la expresión aristotélica anotada, la traducía acertadamente “animal político y social” en De Regimine Principium y, así, retomaba la tradición romana de decir civis donde los griegos hablaban de ese ser integral que resulta ser el polítes, esto es, aquel individuo que se movía ampliamente en el contexto de esa causa común que era, inicialmente, la res publica o ciudad óptima (o la politía optima) que vela por el bien común.

La visión de esa ciudad óptima poco a poco asume un elemento verticalista que lo dan una serie de reflexiones que, de Maquiavelo a Hobbes, acaban acercando las ideas de bien común a Estado hasta el punto de que Barbeyrac traducirá en las obras de Pufendorf, la expresión civitas usando la palabra francesa état.

Función del gobierno. Dicho esto y a pesar de toda la nueva dimensión vertical que muestra la iuris societas y que se muestra en su desarrollo tanto en la evolución del concepto “príncipe” como en la noción de principatus, es que podemos hablar de la función del gobierno. Así, quien lleva la batuta en el contexto de ese Estado ya arriba caracterizado, debe esforzarse por procurar un status vivendi tal al grueso de los ciudadanos, que sea capaz de mostrar la suficiente armonía entre los diferentes intereses y permitir la paz con cierto orden, esto en el decir de Heller cuando explica la función estatal.

Esta visión de integralidad tan presente en la antigüedad al hablar de polis o civitas , lo mismo que la idea de que el Estado (“reunión de una multitud de hombres, que viven bajo leyes jurídicas” en la visión kantiana) está llamado a generar –en sentido agustiniano– orden para la paz y esto, como es claro, incluso hoy mismo.

De esta manera, no hay duda de que el Estado, “persona moral perpetua”, está llamado a provocar una forma de vida en todos los ciudadanos marcada por la armonía y, por supuesto, promover el bien común en cuanto implica procurar las condiciones externas e internas que hacen posible el bienestar pleno de cada persona habitante de su territorio.

Estado y religión. Es evidente, por otra parte, que esa integralidad no puede dejar de lado nada si ella misma desea no dejar de ser integral. Y en un país como el nuestro, donde el aspecto religioso juega el papel decisivo que juega, ha jugado y jugará, no hay duda de que el Estado no puede ni ignorarlo, ni orillarlo, ni atacarlo, dada la gran cantidad de materias mixtas que existen, empezando por el mismo hecho de que la confesión religiosa –en este caso, cristiana y católica– es parte notoria de las convicciones de una mayoría considerable de la población de la nación.

Hablar entre nosotros, por tanto, de laicismo o no laicismo es un poco como perder el tiempo. Estoy de acuerdo con F. Margiotta Broglio que, hablando de este tema casualmente, hace ver que la ausencia de líneas divisorias claras permiten sugerir que, sin caer en fusiones absurdas y/o extemporáneas, se trata aquí y ahora de captar que cada sociedad –la estatal y la religiosa– debe reconocer la competencia de la otra en lo que le es propio, revisar el camino histórico andado y consolidado y, a partir de allí, saltar a criterios de lo que resulta plenamente humano y, desde allí, dar las luchas que se deban dar de cara a una sociedad mejor y a una convivencia desde criterios irrenunciables para hacer crecer en nuestro mundo la temperatura ética hoy venida a niveles tan críticos. Una vía por la que, me parece, todos ganamos.

El Estado va a lo que debe y las religiones aportan la riqueza que poseen, sin desconfianzas ni actitudes marcadas por estilos como los de algunos Gobiernos o legislaciones, sobre todo europeas, que promueven insistentemente verdaderas cristianofobias en pleno siglo XXI.
periódico La Nación 11 febrero 2009.

Apuestas críticas

marfuerte @ 01:04

José Bolaños *
Los puntos a favor del “Plan Escudo” son válidos, una oposición al plan por mera politiquería podría considerarse filibusterismo. Pero no debe pasarse por alto que toda acción -en la física, en la política o hasta en el fútbol- trae una reacción, y pensar que este plan no tiene coste es ignorar esto.

Reducir horas laborales a dos trabajadores en vez de despedir uno, busca repartir el golpe solidariamente, minimizando la pérdida completa del sustento. Lo anterior no es lo mismo que atacar desempleo, pues la cantidad de dinero entrante sigue siendo escasa. La medida particular se trata de una política social que busca “democratizar” la escasez de empleo. Por su carácter social, hay que cuidar que la flexibilidad laboral del “Plan Escudo” no sirva de “escudo” a empresas que buscan evitar pagar prestaciones. Un arreglo en el que el patrón tiene la posición -por derecho o defecto- de demandar flexibilidad, más bien acentúa el despotismo laboral en lugar de ayudar. Esto se puede evitar ya sea pagando al trabajador la fracción de prestaciones equivalente a las horas perdidas, o garantizándole, en caso de despido, las prestaciones como si estuviese trabajando tiempo completo.

Salvado lo anterior, es decir, tomando como punto de partida que la medida va a ser absolutamente voluntaria, fiscalizada, y castigado el incorrecto aprovechamiento de la misma, se llega al punto en donde es necesario leer el entorno pues se convierte en una apuesta. Si la empresa logra no quebrar a pesar de la crisis -cosa que muchas, sin crisis, ya estaban casi en la quiebra-, el trabajador sufre por unos meses, pero conserva su
trabajo y luego todo vuelve a la normalidad. Si la crisis es más larga de lo que la empresa puede soportar, el trabajador perdió la oportunidad de buscar otro empleo antes de que la situación llegue a su punto más crítico, con el gran riesgo de que la empresa no pueda ni siquiera pagar prestaciones -nunca faltan- y simplemente se vaya.

Más aún, para ese momento son meses de estar ganando menos de lo que necesita por lo que sus ahorros son nulos o inexistentes, muy probablemente hasta con microcréditos de alto interés. La reducción de horas laborales debería verse, incluso condicionarse, como un estímulo a las empresas para innovar, a sabiendas de que, o se mueven o les toca; y no como un “cortis” para que continúen con sus obsoletos métodos y poca competitividad.

Son trabajadores de compañías
mediocres a los que realmente no les conviene quedarse en un barco que se va a hundir, lamentablemente son los mismos los que no tienen otra opción al ser en general mano de obra no calificada. Con respecto de esto se deja ver una muy buena medida: las becas-INA para obreros en riesgo. Es importante que esto pase a la práctica con la importancia que tiene, y no como un adorno segundón. La reeducación de estos sectores es uno de los pilares para salir de una crisis.

Otra consideración importante; una de las formas de subempleo se da cuando una persona no gana ni para sus necesidades básicas. Cuando en una crisis muchos pierden su trabajo se da una de-inflación
generalizada y los precios caen, como consecuencia los que lograron mantener su empleo se les multiplica su poder de adquisición. Estos “suertudos” realizan micro-inversiones, lo cual ayuda a multiplicar el dinero y al cabo de un tiempo cierra el ciclo de crisis. Es pensable que la disminución generalizada de jornadas laborales puede llegar a desencadenar un subempleo generalizado si no se toma cuidado en sus proporciones.

Un subempleo generalizado significaría que la mayoría de los ticos se va a encontrar por debajo de la línea de subsistencia y lo anterior no se va a dar. La apuesta en este sentido es a que la crisis va a ser corta y por ende la capacidad de endeudamiento tico -nuestra versión de plan financiero- va a ser suficiente para crear estas mini-inversiones.

En el momento en que la crisis sea más larga de lo que la capacidad de endeudamiento pueda sostener, la economía tica va a tener que esperar que todos los demás salgan de la crisis para que empiecen a venir a surfear y ver tucanes, es decir, estar en crisis varios años más que el resto del mundo. Por esto, el carácter temporal de la medida es importante, y abrir espacio a extenderla posteriormente es peligroso. En conjunto, la propuesta del gobierno es una apuesta que, tomando cuidado de detalles de forma y aplicación, tiene cierta lógica. Sin embargo, como en toda apuesta, se debe saber cuando retirarse. Al final, si solo una parte del pueblo requiere arroz y manteca gratis, el resto los puede sufragar de alguna manera, en cambio, si todos necesitan fósforos, va a haber que inventar la forma de cocinar sin fuego.

* Estudiante de Relaciones Internacionales Unión Europea.

periódico La Prensa Libre 10 febrero 2009.

Columna A FONDO 2

marfuerte @ 01:03

José A. Cabezas
jcabezas@racsa.co.cr
¡Qué bueno que la Asamblea del PAC resultara más democrática de lo que algunos nos pudiéramos haber imaginado! Fueron nombrados en los puestos directivos, militantes que, según informaciones periodísticas, no eran derivados de las líneas de su principal dirigente, Ottón Solís. Dirán que esto significa que no hay caudillismo. Pero es que el caudillismo existe cuando se imponen nombramientos. En una asamblea democrática, como lo fue sin que lo esperáramos del todo, lo que debió de haber habido es liderazgo. Pues es mentira que un síntoma de la democracia es siempre el tomar acuerdos contra el criterio de sus principales dirigentes, lo que eso significa es que hay un liderazgo débil.

• •

El PAC en estatutos e idearios, es decir, en el papel, es un partido de lujo, de “chuparse los dedos”. Si no ha crecido más es porque ha vivido, premeditadamente, vinculado a su fundador. Más que vinculado, Ottón Solís y el PAC han sido siameses. Pero al partido se le ha olvidado y hasta ahora parece recuperar la memoria, que a los amigos se les acompaña al cementerio pero no nos enterramos con ellos. Solís es inteligente como pocos, estadista como pocos, pero su personalismo que solo le permite creer que el mundo existe tal y como él lo ve, ha venido provocando la decepción de muchos.

• •

Era de esperar que más tarde o más temprano, un siamés quisiera separarse de su adjunto intolerante, porque el enemigo número uno de la vida en común es la intolerancia. Esta vida debe de llevarse ineludiblemente en común. Don Ottón arrastró al PAC a extremos. Ciertamente hay que erradicar la corrupción, pero no se puede ver a todos como corruptos, ni sospechar de cada persona que lo es. ¡Claro! Excepto de sí mismo.

• •

Está este Partido político a tiempo de corregir el rumbo y de adecuarlo. Tuvo una enorme fuerza electoral propiciado por las circunstancias mediáticas y políticas, aunado a un candidato que, a primera entrada, convence. En la práctica política es cuando ha fallado. Pero como proyecto político electoral, merece ser rescatado. Es necesario.

• •

Ya empezó a hacerlo. ¡Qué dicha!

periódico La Prensa Libre 10 febrero 2009.

Qué está en juego en Venezuela?

marfuerte @ 01:01

Ivo Hernández | Ivo@arias.or.cr

¿ No hay que olvidar a Venezuela en esta hora, ni a su democracia
Politólogo

Este próximo domingo Venezuela va a un referéndum propuesto por el Ejecutivo Nacional para enmendar la constitución vigente a fin de que el Presidente, los gobernadores y alcaldes puedan presentarse a reelección de sus cargos sin límite de veces. Tal pretensión de continuismo –y ya veremos por qué lo llamamos así– echa por tierra no solo los valores y legados democráticos, entre los cuales resalta la necesidad de una alternancia en la administración del Estado, sino que burla la soberanía popular ya expresada claramente contra esta reforma, el pasado 2 de diciembre del año 2007.

Captura institucional. Ese continuismo, pues, pretende perpetuar un modelo en el que se usan impúdicamente los bienes y fondos del Estado para sufragar gastos de las campañas de los gobernantes que procuran perpetuarse en el mando. Dicho en corto, se emplean los bienes colectivos para apoyar intereses particulares. Es continuismo, además, pues la actual administración venezolana ha ido fagocitando cualquier división de poderes preexistente, al punto que es solo en el show dominical del Presidente donde se toman las decisiones políticas, económicas, de defensa, de política exterior, que administran el evidente retroceso democrático de Venezuela.

Esto se llama captura institucional y no conduce a nada virtuoso. Atención que no doy mi opinión, sino que me atengo a la empiria elocuente: la actual propuesta de enmienda fue anunciada por el Presidente el pasado diciembre del 2008, una vez conocidos los resultados de las elecciones regionales, los cuales, si bien favorecían al partido de gobierno en muchos estados, mostraban la animadversión mayoritaria en las grandes ciudades del país a la imposición un proyecto pseudosocialista. La iniciativa presidencial fue aprobada por la Asamblea Nacional, el Tribunal Supremo y el Consejo Electoral en tiempo récord. No hubo Navidad.

Una irregularidad aún mayor es que, dada la enorme premura con que el Consejo Electoral ha tenido que trabajar para adecuar su logística a las decisiones anunciadas públicamente por el Presidente –fue él también quien notificó la conveniencia del 15 de febrero–, se ha dejado fuera del padrón electoral a miles y miles de venezolanos. Quienes llegaron a la mayoría de edad entre octubre 2008 y Enero 2009 serán ciudadanos sin derecho al voto este domingo. La actual constitución y sus garantías, principalmente el derecho al voto, no rigen para ellos.

Discurso y acción. En cuanto a la estrategia electoral propiamente dicha, la actual administración ha vuelto a sus tácticas habituales: promover una profunda polarización de la sociedad, y una deliberada esquizofrenia –cuando no franca mentira– entre su discurso y acción. Por una parte, Venezuela se desangra en índices de crimen e impunidad increíbles aun para una sociedad violenta. Por otro, el presidente asegura tranquilo en CNN que no hay crimen en el país. En paralelo a esta dolorosa indiferencia en torno a los intereses colectivos, se articula un perpetuo abuso de los medios de comunicación oficiales para alentar el mensaje presidencial, desacreditando y criminalizando cualquier disidencia.

Entiéndase que en Venezuela no se disiente del régimen actual. Quien no secunda el proyecto continuista del Presidente es fascista, terrorista, pitiyanqui, apátrida, oligarca, escuálido, etc. Para divulgar tales calificativos, el Gobierno cuenta con un 85% del total de los medios de comunicación. La posibilidad de otro criterio distinto al oficial como tal, está vedada a priori en un discurso cuartelario y belicista.

El problema es que, cuando esta arenga irresponsable se traduce en acción, cuando los más radicales seguidores del Presidente convierten sus palabras en hechos, el régimen rápidamente se retracta y arguye que no son sus mensajes el detonante, sino que se trata de maniobras de la oposición financiada –claro está– por Estados Unidos.

No hay que olvidar a Venezuela en esta hora, ni a su democracia. El petróleo no lo soluciona todo ni se trata simplemente de un país rico con malestares fútiles. Este domingo lo que está en juego es la salud de la democracia, de la que un día todos nos sentimos orgullosos.
periódico LA Nación 10 febrero 2009.

Un nuevo orden social

marfuerte @ 00:59

Rolando Araya Monge
La crisis sacude a Costa Rica. Ante el fracaso del mercado sin controles, una vez más: “ahora, todos somos keynesianos”, y resurge la idea de elevar el gasto público y la intervención estatal para evitar la catástrofe. No obstante, el plan escudo del Gobierno usa pequeñas dádivas sociales para escudar una propuesta basada en ideas económicas fracasadas y en nefastos propósitos sobre los derechos laborales. El mundo va en otra dirección. Angela Merkel, Canciller de Alemania electa por el conservatismo radical, dice que “ahora tendremos que encarar cuestionamientos más fuertes sobre si éste es realmente el sistema económico correcto.” Y Paul Krugman, Premio Nóbel en Economía, aconseja al Presidente Obama que nacionalice la banca.
Entre los dogmas del fracasado modelo económico está el crecimiento como la única forma de disminuir la pobreza. Con esa premisa, pusieron el capital por encima del trabajo, el mercado sobre el estado, las ganancias sobre los salarios, las finanzas sobre la producción, el empresario sobre el trabajador, la inversión extranjera sobre el productor local, el consumo sobre el ahorro y la exportación sobre todo lo demás. La globalización ejerció una presión enorme para reducir el peso de los salarios en el producto y concentrar la riqueza a niveles sin precedentes. Las empresas y los ejecutivos se apropiaron de los aumentos en la productividad generados por la última revolución tecnológica. Ahora veremos una reducción de la jornada laboral a escala global (otra idea de Keynes) como forma de atenuar la crisis.
Se recuerda el efecto dinamizador del gasto estatal masivo, en la reactivación de la década de 1930, pero poco se comenta la gran reforma social que incluyó el seguro social y conquistas laborales, con tanta influencia en aquella recuperación. La economía costarricense lo verifica con el aguinaldo a fin de año.
En verdad, la magnitud del reto revela fallas en la lógica del sistema que no se subsanan con solo moralizar o humanizar al capitalismo. El cambio ha de ser mayor. Una vez más, se probará la eficacia de buscar primero el bienestar general, y obtener crecimiento económico como resultado. Sin cohesión social no hay avance posible: de camino surgirá el conflicto social, la criminalidad y otros males complicados que anulan las ventajas supuestamente logradas.
El mundo que saldrá de la crisis será diferente. Posiblemente no se regrese al Estado empresario ni al socialismo centralizado y estatista, pero sí a un orden político basado en relaciones humanas superiores, en la eliminación de la explotación, en la plenitud de la justicia social, en la reducción de la jornada laboral, en el poder del pueblo, en el bienestar del mayor número, en la recuperación de Gaia, la Madre Tierra, y en los valores del espíritu. Distribuir riqueza, educar mejor, sanear el ambiente, mejorar la salud y crear más igualdad genera prosperidad y el auge de las empresas.
El mundo se encuentra en una emergencia. Costa Rica solo podrá recuperarse con medidas para crear un nuevo orden social. Menciono algunas para perfilar la idea.
-Un plan de emergencia producto de un gran acuerdo político nacional.
-Una revolución energética: energía barata, aumento masivo de la generación eléctrica renovable para exportar y prepararse para los autos eléctricos y de pilas de hidrógeno.
-Un plan de aprovechamiento de recursos ociosos, empezando por utilizar tierras y agricultores para alcanzar el autoabastecimiento alimentario.
-Utilizar las herramientas económicas que quedan disponibles después de los TLCs para impulsar el mercado interno y las empresas locales.
-Reconstrucción del sistema ferroviario y fomento del transporte eléctrico.
-Reducir las tasas de interés y fomentar la producción sobre la especulación financiera.
-Invertir los fondos de pensiones en proyectos públicos seguros.
-Crear planes bancarios para dar suficiente capital de trabajo a las empresas.
-Aprovechar nuestras inmensas riquezas y detener el saqueo de nuestros mares.
-Una nueva generación de estímulos decentes e inteligentes para la exportación.
-Disminuir la dependencia de los mercados donde explotó la crisis con una política económica basada en el interés de la nación.
-Plan inmediato de apoyo a las Pymes y las distintas formas de economía social.
-Impulsar una política de salarios crecientes y establecer franjas salariales para reconocer las mejoras en productividad y en los beneficios empresariales.
-Reestablecer la alimentación gratuita en todos los centros educativos públicos.
-Iniciar un proceso gradual de cambios tributarios hacia los más ricos, empezando por las casas de lujo y las concesiones en las playas.
-Incluir a las organizaciones sindicales, cooperativas y solidaristas en la elaboración de los planes.
-Dar los primeros pasos en un sistema de reconocimiento salarial al trabajo doméstico.
-Que Costa Rica brille en el mundo por su sabia política de protección ecológica.
-Eliminar una gran cantidad de absurdos burocráticos que encarecen la producción.
-Iniciar una revolucionaria reforma educativa.
-Programa masivo de construcción de vivienda, con énfasis en las zonas rurales.
-Costa Rica debe apoyar la propuesta de una reducción global de la jornada laboral para redistribuir los aumentos en productividad (sin reducir salarios).
-Control de precios, especialmente en medicinas y artículos de consumo popular.
-Recorte masivo de gastos superfluos en publicidad, viajes y fiestas en todo el Estado.
-Reducción drástica de la inmoral y escandalosa cifra prevista para la deuda política.
-Un plan de emergencia para detener la criminalidad.
Costa Rica también necesita cambio y mirar el porvenir con esperanza.

Diario Extra 10 febrero 2009.

tomado de: eleccionescostarica2010.blogspot.com

Archivo | ¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis