SI SEGUIMOS HABLANDO DE CRISIS, HABRÁ CRISIS
Por Mario Ugalde C.
Subdirector
mugalde@diarioextra.com
Ahora que el mundo está siendo golpeado por una crisis económica, que por supuesto también afecta a Costa Rica, y que la gente anda con el tema en la punta de la lengua, no estaría mal que tengamos muchísimo cuidado porque por andar pensando y pensando en lo que nos podría ocurrir quizá descuidamos nuestras responsabilidades, y ahí sí es verdad que nos lleva el carajo. Sí, sí… dejemos de pensar en que nos vamos a quedar sin trabajo porque eso nos genera una intranquilidad permanente, más bien seamos positivos, multipliquemos esfuerzos y verán que con la ayuda de Dios saldremos de esta situación.
Para ayudarles un poquito a bajar el estrés, compartiré con ustedes una historia que me envío Teresita Rodríguez. Dice así: Imagínese un pueblo muy pequeño donde hay una señora vieja que tiene dos hijos, uno de 19 y una hija de 14. Está sirviéndoles el desayuno y tiene una expresión de preocupación. Los hijos le preguntan que le pasa y ella les responde: “No sé, pero amanecí con el presentimiento de que algo muy grave va a sucederle a este pueblo”.
El hijo se va a jugar al billar y en el momento en que va a tirar una carambola sencillísima, otro jugador le dice: “Le apuesto un colón a que no la hace”. Todos se ríen. El se ríe. Tira la carambola y falla. Paga su colón y todos le preguntan que pasó, si era una carambola sencilla, él contesta: “Es cierto, pero estoy preocupado porque me dijo mi madre esta mañana que algo grave que va a suceder a este pueblo”. Todos se ríen de él, y el que se ha ganado su colón regresa a su casa, se encuentra a su mamá, feliz con su colón le dice: Le gané este colón a Claudio en la forma más sencilla porque es un “tonto”.
¿Y por qué es un “tonto”? -Porque no pudo hacer una carambola sencillísima ya que su mamá amaneció con la idea de que algo muy grave va a suceder en este pueblo. Su madre le dice: No se burle de los presentimientos de los viejos porque a veces salen.
Una pariente que estaba oyendo va a comprar carne. Le dice al carnicero: “Deme un kilo de carne”, y en el momento que la está cortando, le dice: Mejor dos, porque andan diciendo que algo grave va a pasar y lo mejor es estar preparado”. El carnicero despacha su carne y cuando llega otra señora a comprar un kilo, le dice: “Mejor lleve dos porque hasta aquí llega la gente diciendo que algo muy grave va a pasar, y se están preparando y comprando cosas”. Entonces la señora responde: “Tengo varios hijos, mejor déme cuatro kilos...”.
Se lleva los cuatro kilos y... para no hacer largo el cuento les diré que el carnicero en media hora no tenía carne, mata otra vaca, se vende toda y se va esparciendo el rumor. Llega el momento en que todos los habitantes del pueblo están esperando que pase algo. Se paralizan las actividades y de pronto alguien dice: ¿Se ha dado cuenta del calor que está haciendo? ¡Pero si en este pueblo siempre ha hecho calor! Sin embargo -dice uno-, a esta hora nunca ha hecho tanto calor. Pero a las dos de la tarde es cuando hace más calor. Sí, pero no tanto calor como hoy.
El pueblo en alerta se va a la plaza desierta, baja de pronto un pajarito y se corre la voz: “Hay un pajarito en la plaza”, todos espantados llegan a verlo. Pero señores, dice uno, siempre ha habido pajaritos que bajan aquí. Sí, pero nunca a esta hora…
Llega un momento de tal tensión que deciden irse para otro lugar. Literalmente desmantelan el pueblo. Se llevan las cosas, los animales, todo, uno de los últimos que abandona el pueblo, dice: “Que no venga la desgracia a caer sobre lo que queda de nuestra casa”, y entonces la incendia y los demás lo imitan.
Huyen en un tremendo y verdadero pánico, como en un éxodo de guerra, y en medio de ellos va la señora que tuvo el presagio diciéndole a su hijo que va a su lado: ¡Vistes “m’hijo”, que algo muy grave iba a suceder en este pueblo!
Entendieron el mensaje, esto se llama la profecía autocumplida. Por eso sea positivo, no sea usted mismo el instrumento para crear el caos. Lo negativo atrae a lo negativo. Si vemos crisis por todo lado habrá crisis. A veces se pierde mucho por el miedo a perder.
Diario Extra 31 enero 2009.