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RESONOCO

Categoría: autoconocimiento

05/08/2008 GMT 1

PROBLEMAS EN LA FAMILIA

marfuerte @ 02:00

Juan Luis Mendoza
En la existencia humana, a nivel personal o social, se dan permanentemente cambios, lo que nos puede ocasionar expectación, nerviosismo y… problemas. Obviamente, que todo ello depende de la percepción que tengamos de la realidad en cada uno de los cambios que sobrevengan. De acuerdo a la percepción, será la reacción buena o mala.

Se ha escrito que “la familia es una gran generadora de cambios y tanto padres como hijos deben estar dispuestos a ver que esos cambios forman parte de su natural proceso evolutivo”. Es lo más probable que esos cambios provoquen cierto desasosiego y hasta malestar. Hay que aceptar que sea así e ir acomodándose del mejor modo, favoreciendo siempre las buenas relaciones entre los distintos miembros de la familia.

Aunque en el fondo y en última instancia los problemas sean de índole personal -cada quien es su problema-, no obstante y desde la perspectiva de la “teoría de sistemas”, la familia entera se involucra en una relación mutua de sus integrantes cuyas conductas, pensamientos y sentimientos de cada uno influyen en todos los demás.

Dentro de ese mundo de cosas hay que tener en cuenta el caso, por ejemplo de un hijo víctima de la depresión. No es suficiente el buscarle un psicólogo, y los padres quedan al margen del problema. Hay que ver hasta qué punto son los mismos padres los “causantes”, y determinarse a cambiar sus comportamientos para que el hijo cure.

En un próximo escrito, Dios mediante, me refiero a otros casos.
Diario Extra 28 junio 2008.

Columna PRISMA

marfuerte @ 01:58

EL EJEMPLO DE LA HORMIGUITA Y LA REFUNFUÑADERA DE LOS TICOS
Por Mario Ugalde C.
Subdirector
mugalde@diarioextra.com

Una buena parte de los ticos son especialistas en quejarse, si tienen trabajo hablan en contra de sus jefes porque “los explotan”, si no lo tienen se quejan de la suerte tan ingrata de estar desempleados, si son choferes reniegan por lo cansado que resulta manejar, y si son profesionales porque es muy aburrido estar encerrado en una oficina, no importa si están bien o mal, igual reniegan por todo, estos son los que nunca prosperan, ven pasar el tiempo sin la mínima ambición por mejorar, por estar “amargados” solo ven oscuridad aunque el sol esté resplandeciente.

¿Verdad que eso ocurre? Todos conocemos a alguien con esas características... algunos llegan al extremo de levantarse contentos y “se majan solos” para tener un pretexto y refunfuñar. Que pena tener que reconocer que muchos no tienen cura, porque al igual que el alacrán nació para picar, ellos nacieron para fracasar, sin embargo, -como decía papá- la esperanza es lo último que se pierde y por eso hoy decidí compartir con ustedes una historia que me envió un amigo lector y que quizá salve a más de uno y lo enrumbe hacia un futuro esperanzador, entiendan que la gente positiva es más feliz.

La historia dice así: Hace un tiempo me puse a observar detenidamente la vida de las hormigas, y confieso que quedé asombrado al verlas trabajar con tanto orden y empeño. Pero una hormiga en particular atrajo mi atención. Negra y de tamaño mediano, la hormiguita iba cargando una pajita que seguramente era seis veces más larga que ella misma.

Después de avanzar casi un metro con semejante peso, llegó a una especie de grieta, estrecha pero profunda, formada entre dos grandes piedras. Probó cruzar de una manera y de otra, pero todo su esfuerzo fue en vano. Hasta que por fin la hormiguita hizo lo insólito. Con toda habilidad apoyó los extremos de la pajita en un borde y otro de la grieta, y así se construyó su propio puente, sobre el cual pudo atravesar el abismo. Al llegar al otro lado, tomó nuevamente su carga y continuó su esforzado viaje sin inconvenientes.

La enseñanza de esta linda historia es que con actitud positiva podemos enfrentar cualquier reto. La hormiga supo convertir su carga en un puente, y así pudo continuar su viaje. De no haber tenido esa carga, tan pesada para ella, no habría podido avanzar en su camino.

¿Captaron la moraleja? ¡Cuántas veces nos quejamos por los problemas, las cargas y las pruebas que debemos soportar! Pero sin darnos cuenta, esas mismas cargas -bien tomadas- pueden convertirse en puentes y peldaños que nos ayuden a triunfar.

Una deficiencia cardiaca hizo de un médico un famoso cardiólogo; un impedimento físico convirtió a un joven en un gran escritor; la timidez del estudiante llevó a otro a ser un destacado investigador. ¡Cuántos otros ejemplos podríamos mencionar! Todos para mostrar la misma verdad; que con frecuencia debemos padecer males para disfrutar luego de bienes mayores; que debemos llevar con valor nuestras cargas para convertirlas en puentes de éxito y prosperidad.

¿Está soportando en este momento algún problema o adversidad? Recuerde que nada conseguirá con quejarse o angustiarse. Confíe en Dios, Él no permitirá que la prueba lo destruya, más bien le dará fuerzas para seguir con valor y lograr mayores alturas. Sea como la hormiguita... deje de refunfuñar.
Diario Extra 28 junio 2008.

30/07/2008 GMT 1

LAS DISCUSIONES (2)

marfuerte @ 02:21

Juan Luis Mendoza
En un escrito anterior me referí ya a las normas que han de regir las discusiones. He aquí otras más.

No discutir sobre lo irremediable. Cabe el sentir un muy comprensible malestar por lo que “pasó”; pero hay que volver cuanto antes a la calma y, sin más lamentos, ponerse a buscar alternativas al problema y gastar en ello las energías. Lo pasado, ya pasó; y lo imposible, dejarlo. Ahora está la solución.

No considerarse un mártir cuando haya que renunciar a algo en bien del otro. Si ella prefiere ir de paseo mientras él ve un partido de fútbol, uno de los dos se ha de sacrificar. En la pareja se dan renuncias y concesiones; pero ambas cosas sin dramatizar las cosas. Según las distintas situaciones por las que discurra la vida en común, el hombre y la mujer habrán de ir alternando en los correspondientes concesiones y renuncias, aceptándolas como lo más natural del mundo y sin echar en cara más natural del mundo y sin echar en cara más adelante el comportamiento ni de uno ni de otro.

Controlar las emociones. Para poder lograrlo, al momento de la discusión, se aconseja mantener una buena respiración, honda y lenta, a la que acompañan ideas positivas y esperanzadoras.

Cuidarse de hacer daño al otro (a). ¿No se trata, en el fondo, de la persona que más se quiere, aunque a veces se olvide un poco? Pues bien, ha de ser el amor el que modere el tono de la voz, la mirada, los gestos, las palabras… todo. El que ama no hace mal a nadie. El “ama” y haz lo que quieras, de san Agustín.

El determinarse a hacer lo que cada quien se haya decidido ha de hacer para su bien y el de la pareja. El problema es de los dos, y la solución también.
Diario Extra 24 mayo 2008.

29/07/2008 GMT 1

Columna PRISMA

marfuerte @ 01:37

UNA HISTORIA PA’ LLORAR
Por Mario Ugalde C.
Subdirector
mugalde@diarioextra.com

Un hombre muy sabio dijo una vez que toda sociedad es juzgada por como trata a los menos afortunados, razón de sobra tenía. Por eso hoy les reproduciré una historia que seguramente los hará llorar... pero también abrirá sus corazones para ayudar al más desvalido.

En una cena de beneficencia para una escuela de niños con capacidades especiales, el padre de un estudiante pronunció un discurso que nunca será olvidado por las personas que lo escucharon.

Después de felicitar y exaltar a la escuela, este padre hizo una pregunta: ¿Cuándo no hay agentes externos que interfieran con la naturaleza, el orden natural de las cosas alcanza la perfección?
Pero mi hijo, Herbert, no puede aprender como otros niños lo hacen. No puede entender las cosas como otros niños. ¿Donde está el orden natural de las cosas en mi hijo?
La audiencia quedó impactada por la pregunta. El padre del niño Continuó diciendo: “Yo creo que cuando un niño como Herbert, física y mentalmente discapacitado viene al mundo, una oportunidad de ver la naturaleza humana se presenta, y se manifiesta en la forma en la que otras personas tratan a ese niño”.

Entonces contó: un día que caminaba con su hijo Herbert cerca de un parque donde algunos niños jugaban béisbol. Herbert le pregunto a su papá: “¿Crees que me dejen jugar?” Su padre sabía que a la mayoría de los niños no les gustaría que alguien como Herbert jugara en su equipo, pero el padre también entendió que si le permitían jugar, le darían un sentido de pertenencia muy necesario y la confianza de ser aceptado por otros a pesar de sus habilidades especiales. El padre de Herbert se acercó a uno de los niños que estaban jugando y le preguntó -sin esperar mucho- si Herbert podría jugar.

El niño miró alrededor por alguien que lo aconsejara y le dijo: “Estamos perdiendo por seis carreras y el juego está en la octava entrada. Supongo que puede unirse a nuestro equipo y trataremos de ponerlo al bate en la novena entrada”. Herbert se desplazó con dificultad hasta la banca y con una amplia sonrisa, se puso la camisa del equipo mientras su padre lo contemplaba con lágrimas en los ojos por la emoción.

Los otros niños vieron la felicidad del padre cuando su hijo era aceptado. Al final de la octava entrada, el equipo de Herbert logró anotar algunas carreras pero aún estaban detrás en el marcador por tres. Al inicio de la novena entrada, Herbert se puso un guante y jugó en el jardín derecho. Aunque ninguna pelota llegó a Herbert, estaba obviamente extasiado sólo por estar en el juego y en el campo, sonriendo de oreja a oreja mientras su padre lo animaba desde las graderías.

Al final de la novena entrada, el equipo de Herbert anotóo de nuevo. Ahora con dos ‘outs’ y las bases llenas, la carrera para obtener el triunfo era una posibilidad y Herbert era el siguiente en batear.

Con esta oportunidad, ¿dejarían a Herbert batear y renunciar a la posibilidad de ganar el juego? Sorprendentemente, Herbert estaba al bate. Todos sabían que un solo ‘hit’ era imposible por que Herbert no sabía ni como agarrar el bate correctamente, mucho menos pegarle a la bola. Sin embargo, mientras Herbert se paraba sobre la base, el ‘pitcher’, reconoció que el otro equipo estaba dispuesto a perder para permitirle a Herbert un gran momento en su vida, se movió unos pasos al frente y tiro la bola muy suavemente para que Herbert pudiera al menos hacer contacto con ella.

El primer tiro llegó y Herbert abanicó torpemente y falló. El ‘pitcher’ de nuevo se adelanto unos pasos para tirar la bola suavemente hacia el bateador. Cuando el tiro se realizó Herbert abanico y golpeó la bola suavemente justo enfrente del ‘pitcher’. El juego podría haber terminado. El ‘pitcher’ podría haber recogido la bola y haberla tirado a primera base. Herbert hubiera quedado fuera y habría sido el final del juego pero, el ‘pitcher’ tiró la bola sobre la cabeza del niño en primera base, fuera del alcance del resto de sus compañeros de equipo.

Todos desde las graderías, y los jugadores de ambos equipos empezaron a gritar: “Herbert corre a primera base, corre a primera”, nunca en su vida Herbert había corrido esa distancia, pero logró llegar a primera base. Corrió justo sobre la línea, con los ojos muy abiertos y sobresaltado.

Todos gritaban, “¡corre a segunda!” recobrando el aliento, Herbert con dificultad corrió hacia la segunda base. Para el momento en que Herbert llego a segunda base el niño del Jardín derecho tenía la bola...el niño más pequeño en el equipo y que sabía que tenía la oportunidad de ser el héroe del día. El podía haber tirado la bola a segunda base, pero entendió las intenciones del ‘pitcher’ y tiró la bola alto, sobre la cabeza del niño en tercera base.

Herbert corrió a tercera base mientras que los corredores delante de el hicieron un circulo alrededor de la base. Cuando Herbert llegó a tercera, los niños de ambos equipos, y los espectadores, estaban de pie gritando “¡corre a ‘home’! corre”. Herbert corrió al ‘home’, se paró en la base y fue vitoreado como el héroe que bateo el ‘grand slam’ y ganó el juego para su equipo.

“Ese día”, dijo el padre con lágrimas bajando por su rostro, “los niños de ambos equipos ayudaron dándole a este mundo un trozo de verdadero amor y humanismo”.

Herbert no sobrevivió otro verano. Murió ese invierno, sin olvidar nunca haber sido el héroe y haber hecho a su padre muy feliz, haber llegado a casa y ver a su madre llorando de felicidad y ¡abrazando a su héroe del día!
El mensaje es sencillo... nosotros podemos transmitir una pequeña chispa de amor y humanismo o dejamos pasar esas oportunidades y permitir que el mundo se enfríe cada vez más. De usted depende…
Diario Extra 24 mayo 2008.

12/07/2008 GMT 1

LAS DISCUSIONES

marfuerte @ 02:11

Juan Luis Mendoza
Me refiero concretamente a las discusiones de la pareja. Y, ante todo, hay que decir que es humano, es normal, y hasta saludable que para la solución de los infaltables problemas se susciten esas discusiones. Como lo observa Bernabé Tierno Jiménez “la discusión ayuda a la nueva pareja a conocerse y a discernir sobre la conveniencia o no de esa relación”.

Ahora bien, una discusión como Dios manda tiene sus propias normas:
No guardarse nada adentro que moleste. Si usted ve que hay algo en el otro (a) que le parece que está mal, dígaselo; pues si no lo hace en el momento, se le puede acumular en su mente y en su corazón la tensión que le provoca la molestia, y hasta derivar, según los casos, en rencor lo que no es buena base para la discusión.

No discutir siempre sobre lo mismo. La discusión está en función de un problema que se ha de solucionar o que, al menos, se intenta, aunque no se consiga. Lo que no conviene, porque no conduce a nada sino a agravar la situación y fijarla en su punto muerto, es el volver siempre sobre el mismo asunto, esgrimiendo los mismos manidos argumentos, cada cual cerrado en lo suyo, sin más alternativas.

Centrarse en el problema sobre el que se discute, ¿Qué sucede? Que si los interlocutores se descuidan, se dejan llevar no por la razón sino por los sentimientos que tornan a revivir vivencias pasadas y las consiguientes discusiones, también pasadas, y los problemas se suceden uno tras otro, sin que se sea capaz de centrar la atención en uno solo, por ahora, aquel que dio pie a la discusión inicial. Y nada más. Completo el tema otro día, Dios mediante.
Diario Extra 17 mayo 2008.

Columna PRISMA

marfuerte @ 02:10

DESDE HOY QUEDA PROHIBIDO
Por Mario Ugalde C.
Subdirector
mugalde@diarioextra.com

Es cierto que en la vida hay situaciones difíciles de superar; la muerte de los padres, hermanos, hijos, familiares y amigos es sumamente dolorosa. Por supuesto que como humanos lloramos, o nos ponemos tristes, sin embargo debemos tener la suficiente entereza para salir adelante, para entender que la vida terrenal se terminó únicamente para el que se fue, y nosotros seguimos aquí... luchándola para sacar adelante a nuestra familia, no hay de otra.

Para superar esos estados depresivos momentáneos es importante refugiarnos en Dios, pedirle fortaleza y entender que todo ocurre por algo y que quien ya no nos acompaña seguramente está mejor por allá... en el Cielo. Por supuesto que él o ella quiere que nosotros no suframos, por eso debemos hacer el esfuerzo por motivarnos, para ayudarles a lograrlo hoy me tomé el atrevimiento de reproducir un lindo texto del poeta chileno Pablo Neruda que se titula “Queda prohibido”, estoy seguro que los hará entender que en el mundo hay más cosas positivas que negativas, pero nosotros somos los llamados a descubrirlas, para ello debemos ver más allá de nuestras tristezas y nuestras penas, no se trata de no recordar con amor y cariño a nuestra gente, lo que les quiero inculcar es que lo podemos hacer con alegría y no con tristeza.

Según el poeta, a partir de hoy... Queda prohibido llorar sin aprender, levantarse un día sin saber que hacer, tener miedo a sus recuerdos.

Queda prohibido no sonreír a los problemas, no luchar por lo que quieres, abandonarlo todo por miedo, no convertir en realidad sus sueños.

Queda prohibido no demostrar su amor, hacer que alguien pague sus dudas y al mal humor.

Queda prohibido dejar a sus amigos, no intentar comprender lo que vivirían juntos, llamarlos solo cuando los necesitas.

Queda prohibido no hacer las cosas por si mismo, no creer en Dios y hacer su destino, tener miedo a la vida y a sus compromisos, no vivir cada día como si fuera un último suspiro.

Queda prohibido echar a alguno de menos sin alegrarse, olvidar sus ojos, su risa, todo porque sus caminos han dejado de abrazarse, olvidar su pasado y pagarlo con su presente.

Queda prohibido no intentar comprender a las personas, pensar que sus vidas valen más que la suya, no saber que cada uno tiene su camino y su dicha.

Queda prohibido no crear su propia historia, dejar de dar las gracias a Dios por su vida, no tener un momento para la gente que lo necesita, no comprender que la vida le da... pero también le quita.

Queda prohibido no buscar su felicidad, no vivir la vida con una actitud positiva, no pensar en que podemos ser mejores, no sentir que sin ti, este mundo no sería igual.

Nada más tengo que agregarle al gran poeta Pablo Neruda, que queda prohibido que mis lectores no compartan este texto con su familia, con sus amigos, y con sus seres queridos, porque estoy seguro que algún día lo van a necesitar.
Diario Extra 17 mayo 2008.

09/07/2008 GMT 1

LOS HIJOS

marfuerte @ 01:47

Juan Luis Mendoza
Obviamente, que el nacimiento de un hijo trae consigo cambios en el seno familiar. La pareja se hace a otros hábitos, otros compromisos, otras fuentes de satisfacción, otras responsabilidades para con el recién nacido. Todo lo cual puede acarrear alguna suerte de tensión que hay que prevenir y conjurar.

He aquí, entre otros, los siguientes condicionamientos, creencias, erróneas, falsedades que se dan en la relación de los padres con los hijos que completaré en un próximo escrito de la serie:
Considerarlos una propiedad. Decimos “mis hijos”, que, en realidad, no lo son. Los padres los traen al mundo -si son fruto del amor, como es de suponer- pero pronto hallan en los hijos un refuerzo, y al mismo tiempo un algo agradable que produce gran satisfacción, lo que lleva fácilmente a un sentimiento de pertenencia, de propiedad. “Pero, como lo advierte Bernabé Tierno Jiménez, nuestro hijo no nos pertenece; pertenece a la vida, a su vida, y nuestro objetivo como padres es enseñarle a vivir con autonomía e independencia”.

¿De verdad que los hijos han de hacer lo que los padres quieran? Según. Cierto que los mayores por su edad, formación y experiencia pueden estar más capacitados para guiar y orientar a los hijos; pero también es cierto que nuestras expectativas y deseos no tienen por qué ser los mejores y ni mucho menos coincidir con los de nuestros hijos. Así pues, dos cosas: no imponerles nada así porque sí, en virtud de “santa obediencia” -el deber de los hijos es obedecer a lo que se les mande- y buscar más bien en el diálogo la conveniencia o no de lo que se piensa que han de hacer. Definitivamente de acuerdo. Hay que ayudarles a que se decidan desde ellos mismos.

Completo el tema, Dios mediante, otro día.

Diario Extra 14 junio 2008.

25/06/2008 GMT 1

CONTRASTES FAMILIARES

marfuerte @ 03:14

Juan Luis Mendoza
En un escrito anterior, aludí ya a que, al no elegir la familia, en ella nos puede ir bien o mal. Y al ser lugar de permanencia, puede resultar un lugar grato o insoportable.

Confianza y agresividad. En el hogar normalmente nos sentimos a nuestras anchas, desinhibidos, dispuestos a comunicarnos abiertamente, sin medirnos en las palabras y gestos. Todo eso es bueno, relajante, apto para liberarse de tensiones, siempre y cuando no se den excesos, lo que es muy común precisamente por la confianza que nos tomamos al ser de la familia y que “todo queda en casa”.

Los conflictos. Los que integran una familia son seres humanos, expuestos por su condición a mil problemas que, al confluir en ella, nos pueden llevar al descontrol y derivar en el echarse la culpa unos a otros, perderse el respeto, agredirse, agravar la situación… Lo que correspondería es no escandalizarse de que se den conflictos y verlos, más bien, como retos que contribuyen a nuestro crecimiento humano si acertamos en su conveniente solución.

Seres humanos como somos, metemos a la familia en un incesante cambio. El cambio nos permite ser nosotros mismos y entrar en un proceso de madurez, seguridad y gozo; pero si las cosas andan mal, la familia no es capaz de aceptar esos cambios o los precipita para salir de ellos cuanto antes, creando de ese modo desazón y frustración.

Sigo otro día, Dios mediante.
Diario Extra 7 junio 2008.

ESAS CREENCIAS… (2)

marfuerte @ 03:08

Juan Luis Mendoza
En un escrito anterior me referí ya a estas dos creencias, en la relación de pareja: que todo es estable, que nada cambia, y que la pareja es autosuficiente. A continuación, otras creencias que no responden a la verdad.

La pareja son dos. Pero ¿cómo se pretende que uno de ellos solo asuma la responsabilidad de la misma? No, no es lógico. Lo que corresponde es que cada quien sea responsable de sí como individualidad, como persona, capaz de llevar adelante su autorrealización, cumplir con sus cometidos, responder por ellos y sus resultados, ser el capitán y guía de su propia embarcación.

Y en lo que concierne a la vida en pareja, se han de aunar esas responsabilidades personales para, juntos bajo el mismo yugo (cónyuges), aportar su propia cuota en un proyecto común que, por serlo, exige absolutamente la colaboración de los dos, el tirar de la carreta uncidos al mismo peso de una responsabilidad compartida y a un destino único.

Se dice por ahí, medio en plan de broma, que al casarse se pierde la libertad. ¿Es cierto? En apariencia y para algunas cosas, sí. Pero, en el fondo y en verdad, cada quien sigue siendo, como alguien ha definido al ser humano, “una libertad en el mundo para el amor”. Libremente se asume el constituir una pareja. Y con esa misma libertad, dentro de un clima de dedicación y respeto, se han de conducir hombre y mujer en la pareja que, si está constituida como Dios manda, contribuirá a conjurar los brotes de libertinaje y a fomentar la auténtica libertad.

Las relaciones sexuales ¿son una meta, una manera de ponerse a prueba hombre y mujer? Sin duda que esas relaciones tienen su importancia; pero siempre relativa. Como todo, se aprende; y lo que es de esperar es que se proceda con responsabilidad, desde un verdadero amor.
Diario Extra 10 mayo 2008.

Columna PRISMA

marfuerte @ 03:07

PIERDA EL MIEDO... ¡HÁGALO!
Por Mario Ugalde C.
Subdirector
mugalde@diarioextra.com

Cuando estábamos chiquillos los maestros nos decían una y otra vez que “la única forma de aprender a nadar es lanzándose a la piscina”, esto quiere decir que la manera de saber si podremos o no desarrollarnos en alguna cosa que queramos emprender es intentándolo, no hay otra forma. La única manera de perder el miedo a hacer algo es haciéndolo, porque a medida que superamos situaciones ganamos confianza y seguridad, lo cual genera un estado de satisfacción que sin duda alguna redundará en beneficio de nuestra salud física, psicológica y emocional, así es, nos elimina la incertidumbre de pasar el resto de nuestras vidas preguntándonos si lo hubiéramos podido lograr…
Lo que pasa es que mucha gente, por estar envidiando y criticando el éxito de los demás, olvida luchar por cumplir sus propias metas, eso ocurre porque para los mediocres es más sencillo llorar que luchar por obtener el triunfo, por estar buscando las causas por las que el ex compañero de colegio triunfó al frente de la una empresa y él no, no emprende nada y empiezan a echarle toda la responsabilidad de su fracaso a la suerte, cuando en realidad a la suerte hay que ayudarle porque difícilmente “el maná caiga del cielo”.

Para inducirlos a que dejen de lado el pesimismo, hoy les adapté una linda historia que me enviaron por correo electrónico y que sin duda alguna le dará una forma más positiva de ver la vida. Resulta que había un hombre parado en frente de un pelotón de fusilamiento y se le concedió un último deseo. El capitán de la guardia se acercó y le dijo que debía escoger entre ser fusilado o entrar a una cueva que estaba a lo lejos, en la oscuridad, más allá del pantano y de los bosques. Él miró, vio la cueva y preguntó: “¿A dónde lleva?”. El capitán de la guardia contestó: “¡Nadie lo sabe!”. El hombre volvió a mirar una y otra vez, vio el pantano desagradable, los bosques oscuros y estaba tan asustado que dijo: “¡Disparen!” y... hasta ahí llegó su vida.

Después del fusilamiento, un joven soldado -quien presenció lo ocurrido- consultó si podía ir a investigar qué había dentro de la cueva. El capitán se estremeció y dijo: “Es su vida, ¡pero yo no lo haría si fuera usted!”. El joven soldado metió cabeza y se fue hacia la cueva. Se arrastró a través del pantano y caminó en la oscuridad, llegó a la cueva, entró y descubrió que el otro lado llevaba hacia la libertad, la hermosa libertad…
La moraleja de la historia es que la mayoría de las personas prefiere conformarse con “lo malo conocido que con lo bueno por conocer”, no se aventuran porque son inseguros, no tienen ambición de crecer, no se lanzan a la piscina porque creen que morirán ahogados, sin embargo, mi humilde recomendación es que lo intenten una y otra vez, Dios no los dejará solos, él premia el esfuerzo, y como dice mamá: “Quien quita un quite y triunfe en el primer intento”.

“Antes de empezar todo parece imposible, pero cuando lo terminamos todo se ve mucho más pequeño”, inicie hoy y verá que al finalizar el día se sentirá más desahogado. Finalizo con esta cita de Sidney J. Harris: “Cuando escucho a alguien quejarse de que la vida es dura, siempre estoy tentado a preguntar: ¿Comparada con qué? Sí, la vida está llena de retos, pero también de posibilidades hermosas”.
Diario Extra 10 mayo 2008.

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