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RESONOCO

Categoría: cine

20/02/2009 GMT 1

En el cine los números mandan

marfuerte @ 01:44

Al final de cada temporada, los grandes de la industria del cine estadounidense hacen cuentas. Para la mayorí­a, éstas cerrarán en rojo; para otros, los menos, los números avalarán el trabajo del año.

Inti Picado Ovares
ipicado@vueltaenu.co.crEsta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesitas tener Javascript activado para poder verla
Para muchos estas pelí­culas no serán sus favoritas; para otros incluso no se encuentran entre las mejores, pero para quienes firman los cheques en la industria cinematográfica, las pelí­culas más importantes al finalizar la temporada son aquellas que reportan el mayor ingreso de dinero. Al final, eso es lo que cuenta. ¿Qué tienen en común estos filmes? ¿Cuáles abarrotaron las salas de cine? Veamos.
Un año de altos y bajos
Hagamos números. Durante todo el 2008 se recaudaron $9.63 millones de millones (53.750 millones de millones de colones), un monto cercano a aquel de una temporada antes: $9.68 millones. Sin embargo, aunque la cifra es buena, un dato preocupa a los exhibidores: la cantidad de personas que asistió a los cines en Estados Unidos declinó en un 4,3%, siendo el incremento del precio de las entradas la razón principal para que los números cerraran cerca de aquellos del año 2007.
¿Quiénes dominan la pantalla?
Este año recién concluido, 25 filmes superaron la barrera de los $100 millones; un año antes habí­an sido 28, y en 2006 sólo 18.
De ellos, seis fueron continuaciones de alguna franquicia, cinco fueron filmes animados, dos fueron adaptaciones nacidas desde la televisión, una fue un musical y otra se coló pues habí­a sido estrenada en el 2007.
De esa lista, tres actores se cuentan entre los que estuvieron en dos pelí­culas. El primero de ellos es Robert Downey Jr., quien participó en Iron Man y Tropic Thunder; el segundo es Shia LaBeouf por Eagle Eye e Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal; finalmente, Brendan Fraser, por su trabajo en La momia: la tumba del emperador Dragón y Viaje al centro de la Tierra completa este trí­o.
Las más taquilleras
Más adelante detallaremos las 21 pelí­culas que encabezan la lista; sin embargo, otras cuatro superaron la barrera de los $100 millones de dólares. Éstas son: No te metas con Zohan, Step Brothers ($100.5 millones), Eagle Eye ($101.1 millones) y Viaje al centro de la Tierra ($101.7 millones). Querámoslo o no, al final el dinero es el que habla.

La momia: la tumba del emperador Dragón
$102.2 millones

Pese a su limitada capacidad histriónica, Brendan Fraser tiene la suerte de ser taquillero. Así­ lo hizo el año pasado, cuando dos filmes suyos superaron la barrera de los $100 millones. Salió en DVD en diciembre.

Bolt
$104.5 millones

El pequeño can tuvo que vérselas de frente con los vampirejos adolescente de Twilight, pues su debut en la gran pantalla el 21 de noviembre pasado coincidió con el de aquellos. Eso sí­, este sí­ es un buen filme, y es en 3D. Saldrá en DVD el 24 de marzo.

Tropic Thunder
$110.4 millones

Encabezó la taquilla por tres semanas, haciendo sátira del propio mundillo del cine. Sin embargo, la comedia dirigida por Ben Stiller y por la cual Robert Downey, Jr. está galardonado al Oscar, pierde gracia tras 15 minutos. Salió en DVD en noviembre.

Cuatro navidades
$111.6 millones

Su debut cinematográfico fue el 28 de noviembre, justo al inicio de la temporada navideña. En un año en el que no tuvo mucha competencia, fue fácil para Vince Vaughn y Reese Witherspoon apoderarse de la taquilla. Su salida en DVD no tiene fecha.

Juno
$112 million

Si bien se exhibió por primera vez en el 2007, Juno se convirtió en una de las pelí­culas más exitosas del 2008. Nominada a cuatro Oscar, incluyendo el que se llevó por guión original, ganó aplausos del público y la crí­tica. Salió en DVD en abril del 2008.

El súper agente 86
$130.6 millones

Pese a algunas crí­ticas tibias, Maxwell Smart y la Agente 89, encarnados por por Steve Carrell y Anne Hathaway, respectivamente, parecen haber dado en el clavo en la adaptación cinematográfica del programa de televisión. Salió en DVD en noviembre.

Wanted
$134.3 millones

Pese a su talento, Angelina Jolie no se caracteriza por participar en filmes taquilleros. Sin embargo, fue con esta pelí­cula de acción que la actriz se apuntó un éxito en las salas, compartiendo pantalla con Morgan Freeman. Salió en DVD en diciembre.

El hombre increí­ble
$134.5 millones

Mucho mejor que el primer intento de 2003, la “reedición” del personaje de Marvel Comics y la televisión Hulk fue un éxito de taquilla, y hace pensar que muy pronto veremos a Edward Norton encolerizarse de nuevo. Salió en DVD en octubre.

Las crónicas de Narnia: el prí­ncipe Caspian
$141.6 millones

Tras hacer $150 millones menos que su predecesora, el segundo filme de la saga fue más de lo mismo. Por algo, Disney desistió de una tercera parte, anunciada para el 2010. Salió en DVD en diciembre.

Mamma Mia!
$143.7 millones

Quién iba a imaginar que escuchar a Meryl Streep cantando ABBA se convertirí­a en un éxito de taquilla. Pues la apuesta resultó buena y las melodí­as de los suecos probaron que siguen siendo indelebles. Salió en DVD en diciembre.

Sexo y la ciudad
$152.6 millones

Las cuatro neoyorquinas que habitaron la pantalla chica por seis temporadas en HBO hicieron su muy prometedor debut cinematográfico en mayo del 2008. Ahora sólo tenemos que esperar la continuación en el 2011. Salió en DVD en setiembre.

Horton Hears a Who!
$154.5 millones

Dos semanas en el primer puesto de taquilla no está nada mal, y menos para un filme animado. Lo cierto del caso es que el popular elefante Horton se adueño de las butacas allá por mediados de marzo, mes de su estreno. Salió en DVD en diciembre.

Quantum of solace
$164.3 millones

La segunda cinta de Daniel Craig como James Bond se apuntó $67.5 millones sólo en su primer fin de semana en las pantallas. Pese al inicio fulminante, el filme se quedó $3 millones por debajo que su predecesora, Casino Royale. Saldrá en DVD el 24 de marzo.

Twilight
$169.9 millones

La adaptación de la novela homónima de Stephenie Meyer hizo trizas la taquilla, aunque el novelista Stephen King -el rey de las novelas de terror- dijo hace unos dí­as que Meyer deja mucho que desear como escritora. Saldrá en DVD el 21 de marzo.

Madagascar 2: Escape a África
$174.9 millones

La segunda parte del exitoso filme de animalitos volvió a seducir a los fanáticos del cine. Igual de estridente que su predecesora, su éxito radica en las voces de Ben Stiller, Chris Rock, David Schwimmer y Sacha Baron Cohen. Salí­o en DVD el dí­a de hoy.

Kung Fu Panda
$215.4 millones

Debutó en Cannes con gran pompa, y muy pronto se apoderó de la audiencia cinematográfica. Angelina Jolie, Jack Black, Dustin Hoffman, Ian McShane, Jackie Chan, Seth Rogen y Lucy Liu dan vida a los inolvidables personajes. Salió en DVD en noviembre.

WALL·E
$223.8 millones

Quién más sino Pixar podrí­a traernos esta cálida historia sobre un solitario robot en un planeta otrora llamado Tierra. Cinco nominaciones al Oscar, así­ como sus números en taquilla, confirman el acierto de sus creadores. Salió en DVD en noviembre.

Hancock
$227.9 millones

Pese a ser una de las peores pelí­culas del 2008, Hancock barrió en los ingresos de taquilla. Ahora, sus productores y el propio Will Smith anuncian una segunda parte. Crucemos los dedos para que no la hagan. Salió en DVD en noviembre.

Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal
$317 millones

Quizás impulsada por la nostalgia, la cuarta entrega de Indiana Jones se apuntó un impresionante éxito taquillero. Harrison Ford, Steven Spielberg y George Lucas, para variar, sonrí­en. Salió en DVD en octubre.

Iron Man
$318.3 millones

En Marvel Entertainment se frotan las manos con el éxito del personaje encarnado por Robert Downey, Jr. Por ahora, los fanáticos deberán esperar hasta el 2011 para ver a Tony Stark enfundado en su traje metálico. Salió en DVD en setiembre.

Batman, el caballero de la noche
$530.9 millones

La segunda pelí­cula de Batman bajo la batuta de Christopher Nolan rompió todas las marcas al recaudar $158.4 millones en su primera semana en la pantalla. Finalmente, el filme quedó a sólo $70 millones de la marca de todos los tiempos. Se relanzó en Estados Unidos el 26 de enero. Salió en DVD en diciembre.
periódico Vuelta en U 6 febrero 2009.

19/02/2009 GMT 1

España premió a lo mejor de su cine

marfuerte @ 01:24

Como cada año desde hace 23, el sétimo arte ibérico tuvo su gala. Penélope Cruz, Javier Bardem y otras figuras españolas brillaron en una emotiva noche de luces.

EL gran ganador. El español Javier Fesser recibió el premio a mejor director por el filme .

Inti Picado Ovares
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Ya por su edición 23, los Premios de la Academia, los Goya, el mayor galardón entregado en España para la industria cinematográfica, fueron entregados el domingo pasado.
El ganador de la noche fue sin duda Camino, que aborda el polémico tema del Opus Dei, institución perteneciente a la Iglesia Católica, fundada en1928 por el sacerdote español Josemarí­a Escrivá de Balaguer. Dirigido por Javier Fesser y nominado a siete Goyas, el filme terminó llevándose a casa seis de las estatuillas.
Así­, en el apartado de mejor actriz, la protagonista de este filme, la española Carme Elí­as, se llevó el galardón. Además, Nerea Camacho, de 12 años, quien encarna en Camino a Alexia González Barrios, también fue premiada, en este caso con el Goya como actriz revelación.
La gran decepción de la noche fue Los girasoles ciegos, que sólo se llevó el galardón por guión adaptado, pese a estar en la lid por 15 premios, incluidos el de mejor pelí­cula y director, este último para José Luis Cuerda.
Javier Bardem y Penélope Cruz
En otro punto alto de la velada, el actor puertorriqueño Benicio del Toro se llevó el Goya como mejor actor por su interpretación del revolucionario Ernesto Che Guevara en la pelí­cula de Steven Soderbergh El guerrillero, cinta por la cual del Toro ya habí­a sido premiado en el Festival de Cannes.
“Para mí­ es un honor recibir un premio en un paí­s que habla mi idioma y el idioma que hablaba el Che, un paí­s con unas raí­ces cinematográficas impresionantes y en el que el cine es cultura”, afirmó Del Toro.
El actor dedicó el premio a todo el equipo del filme, en especial a Sean Penn, “porque nos está dando mucha promoción en Estados Unidos”, paí­s en el que señaló que es importante que se vea la pelí­cula.
Por su parte, Penélope Cruz se llevó el galardón como actriz de reparto en Vicky Cristina Barcelona, de Woody Allen. Esta no es la primera vez que la actriz española se lleva el máximo honor de la cinematografí­a española, pues ya lo habí­a hecho en dos ocasiones anteriores, con Volver de Pedro Almodóvar y La niña de tus ojos de Fernando Trueba.
6 premios Goya
Camino resultó el gran ganador de la velada, con la conquista de 6 de los 7 premios a los que estaba nominado.
15 nominaciones
La gran decepción de los Goya fue sin duda Los girasoles ciegos, que acabó con sólo un premio de 15 posibles.

periódico Vuelta en U 4 febrero 2009.

17/02/2009 GMT 1

Despertá a los sueños

marfuerte @ 02:43

A pocos dí­as de estrenarse a nivel mundial, Coraline ya despierta la curiosidad del público. Reserve su butaca, bien vale el boleto.

El color de los sueños. Caroline es una espectacular pelí­cula de animación. Sus mágicos mundos nos atrapan desde los primeros minutos.

Inti Picado Ovares
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El filme animado Coraline se encuentra a escasos cinco dí­as de estrenarse en los cines de todo el paí­s, es más, de todo el mundo, pues su estreno se hará de forma simultánea en las más diversas y lejanas latitudes. Cuando el calendario marque por fin el dí­a seis de este febrero, es decir, el próximo viernes, los amantes del buen cine pueden acercarse sabiendo que se toparán con un filme de altura.
Una pelí­cula no tan infantil
Si bien Coraline nos podrí­a llevar a pensar -por su técnica fí­lmica- que es un filme para niños, sí­ es bueno que no nos dejemos guiar por la apariencias.
Llevada a la gran pantalla por el realizador Henry Selick, el mismo de El extraño mundo de Jack (The Nightmare Before Christmas) y Jim y el durazno gigante (James and the Giant Peach), Coraline es otro cuento de angustia disfrazado bajo el hipnotizante lenguaje de la animación.
Y tal y como sucedió con varios de sus anteriores tí­tulos, Selick se apunta un éxito con esta nueva aventura.
La historia
El filme cuenta la historia de Coraline Jones -cuya voz es la de la actriz Dakota Fanning- una peculiar niña de cabello azul que recién se muda a un nuevo hogar en un alejado rincón boscoso. Pero su nueva casa tiene secretos, y uno de ellos es una pequeña puerta que conduce a un mágico mundo en donde sus deseos se vuelven realidad.
Ahí­, la comida tienen mejor sabor, los juguetes son maravillosos artefactos parlantes y , sobre todo, hay otra familia que desea que Coraline se que de con ellos para siempre...
De aquí­ y de allá
Selick toma prestados algunos elementos; de Van Gogh, sus soles y su paleta, de Being John Malcovich, el extraño sendero a un mundo inimaginado; y de Tim Burton, la imaginerí­a que nutre sus mágicos mundos.
periódico Vuelta en U 2 febrero 2009

07/02/2009 GMT 1

El regreso de los Quijotes

marfuerte @ 01:36

Cine

Objetor Las cintas de Frank Capra denunciaron los efectos sociales de las crisis del capitalismo
Bértold Salas Murillo | bsalasmurillo@yahoo.com
El abuelo Vanderhof (el actor Lionel Barrymore) era un exitoso hombre de negocios y pudo llegar muy alto; sin embargo, una mañana, cuando subía en un ascensor, cayó en la cuenta de que no se divertía. Entonces vendió su empresa y se dedicó a disfrutar de la vida; es decir, a compartir con los demás lo poco que tenía.

Su casa fue el refugio de quienes hacían las cosas por gusto, como practicar la danza o la literatura, sin importar el talento o la opinión de los demás. Experimentar con juguetes y fuegos artificiales, sin pensar en comercializarlos.

Era una casa alegre y ruidosa, habitada por disparatados personajes, que Tony Kirby (un jovencísimo James Stewart) describe como “imaginada por Walt Disney”. Este muchacho se ha enamorado de Alice, la nieta de Vanderhof, y es hijo de un poderoso banquero y fabricante de armas.

Papá Kirby (Edward Arnold) es la antítesis del abuelo: plutócrata despiadado, ve el negocio de su vida en la inminente guerra en Europa y malvive entre gritos a sus subalternos y dolores estomacales. Un día, tras conseguir su mayor triunfo comercial y saber de la partida de su único hijo, se da cuenta que no se está divirtiendo.

Esta es –generosa e imposible, demasiado buena para ser cierta–You Can’t Take It With You (Vive como quieras, 1938), película dirigida por Frank Capra y escrita por Robert Riskin, y ganadora de los Oscar a la Mejor Película y Mejor Director.

En los años 30, las comedias de Capra sintonizaron muy bien con un público que se recuperaba de la Gran Depresión. Su popularidad era tal que se lo conocía como “El nombre delante del título” (The Name Above the Title , como llamó a su autobiografía).

El precio de un hombre. Capra nació en Italia en 1897, pero migró con su familia a Estados Unidos en 1903. Luego de estudiar ingeniería y pelear en la Primera Guerra Mundial, ingresó a Hollywood, donde cumplió todo tipo de tareas. En el 1933, tras ganar cierto nombre por Lady for a Day, pudo filmar una historia que no contaba con la confianza de los estudios Columbia: It Happened One Night (Sucedió una noche, 1934).

Ellie Andrews (Claudette Colbert), una joven heredera, escapa de su padre en Miami para reunirse en Nueva York con el hombre que cree amar. Es un capricho de niña rica; se lo hace ver Peter Warne (Clark Gable), un periodista desempleado que la ayuda a cambio de la noticia exclusiva.

Un espectacular éxito comercial y también ganadora de los principales Oscar,Sucedió una noche consolida los personajes y temas de la comedia romántica, y los valores que darán base a los siguientes filmes de Capra. Los Andrews creen que el dinero compra cualquier cosa, incluso la conciencia y el afecto. Peter les demuestra que no es así cuando, enamorado y abatido por un malentendido, rechaza el dinero del padre de Ellie.

Estrenada dos años después,Mr. Deeds Goes to Town (El secreto de vivir, 1936) ya es Capra en estado puro. En esta, la herencia de un rico empresario va a parar a su desconocido sobrino, Longfellow Deeds (Gary Cooper), quien vive en el pintoresco Mandrake Falls.

Mr. Deeds escribe poesía para tarjetas de felicitación y toca la tuba, lo que es objeto de burla de los señorones de la ciudad, dedicados a las altas letras y la ópera. Protagonista de extravagantes situaciones, son toleradas hasta que decide repartir su fortuna entre los granjeros que han perdido todo durante la crisis económica. Entonces es acusado de demencia.

Mr. Deeds se defiende como los hombres y las mujeres sencillas: con el sentido común. En un divertido desenlace, muestra a jueces y acusadores que sus manías son menos distinguidas, pero tan válidas como las del atildado psicoanalista que lo evaluó. Deeds reparte su dinero por generosidad, pero también porque nunca se empobreció tanto como cuando, para recibir una herencia, abandonó su pueblo de gente simple y noble.

Menos lograda,Lost Horizon (Horizontes perdidos, 1937) probablemente sea la primera aproximación hollywoodense al Tibet. Entonces fue considerada demasiado original; hoy parece ingenua y estereotipada.

Robert Conway (Ronald Colman), un héroe de guerra destinado a los más altos cargos políticos, viaja en un avión que se estrella en los más profundos montes Himalayas. Allí, sus tripulantes son rescatados por los habitantes del valle de Shangri-La.

A Conway lo fascina la salud física y emocional de los pobladores, sostenida en simples principios como moderación y amabilidad.

Igual sucede con sus compañeros de viaje: la enferma incurable recupera la salud, el estafador emprende desinteresados proyectos. Cuando Robert Conway tiene la oportunidad de regresar a la “civilización”, prefiere permanecer en Shangri-La.

Mr. Smith goes to Washington(Caballero sin espada, 1939) muestra la llegada de un alma ingenua a un mundo corrupto: Jefferson Smith, dirigente de jóvenes exploradores y enamorado de la historia patria, es elegido congresista.

Tanta candidez parece la ideal para quienes desean hacer pasar como de interés público un proyecto que engrosará la billetera del hombre más rico del estado.

Más que crítica, el cine de Capra es un apasionado reclamo. Su propósito es recuperar los valores que son “la sangre y los huesos de la nación”, como afirma Smith, un don Quijote que no resulta tan dócil cuando se entera del ardid.

Caballero sin espadallama la atención sobre situaciones que no caben en una democracia: cargos públicos nombrados a dedo por los grupos empresariales, medios de comunicación que difaman o silencian a un hombre, policías que separan una marcha a favor de Smith pero aplauden otra que lo difama.

La mayor riqueza. Tras la Segunda Guerra Mundial y en otro contexto económico, Frank Capra dejó de ser el favorito del público. Sin embargo, dirigió una película que fue una relativa desilusión comercial, pero hoy es su obra más recordada: It’s a Wonderful Life (¡Qué bello es vivir!, 1946).

Aunque quiere viajar, George Bailey (James Stewart) nunca puede salir de su pueblo, Bedford Falls. También fantasea con ser millonario. No lo ha conseguido y a veces siente que carga con una condena: ha dedicado su vida a los demás.

No es un hombre de negocios. Su empresa hipotecaria y de construcción brinda las más ventajosas condiciones para construir una casa. A diferencia del señor Potter (Lionel Barrymore), el hombre más rico del pueblo, no ve a la gente como ganado que ordeña con la renta y los intereses.

En víspera de Navidad, el extravío de un dinero deja a su empresa al borde de la quiebra, y a él, de la cárcel. De pronto, Bailey desea morir; pero es tanta la gente que reza por él que Dios envía a un ángel en su rescate.

Los actos nobles y desinteresados se multiplican en el mundo de¡Qué bello es vivir! , que es el deVive como quieras . Por el ángel, Bailey tiene la oportunidad de conocer cómo sería el mundo de no haber nacido. Su pueblo es otro, se llama Potterville (como el banquero) y es una mezcla de tristeza y corrupción, habitado por gente derrotada.

Bailey pide “regresar”, aunque haya quiebra y cárcel, pero encuentra una comunidad que se ha unido para sacarlo del apuro.

Entonces, más que dinero, Bailey halla muchos rostros agradecidos, frutos de una vida de entrega a los demás, descubre que es “el hombre más rico del pueblo”.

Dedicadas a los problemas del ciudadano promedio, las películas de Capra fueron inmensamente populares en un país que aún convalecía de la crisis económica iniciada con elcrack de la bolsa de 1929.

Pobladas de héroes simpáticos e idealistas y con un tercohappy end , las cintas de Frank Capra ofrecían una esperanza basada en el regreso a valores que daba por abandonados, como la solidaridad y el patriotismo.

Suplemento Áncora. periódico La Nación 1 febrero 2009.

06/02/2009 GMT 1

Las batallas de las mujeres son más dramáticas”

marfuerte @ 01:36


Escrito por Beatrice Sartori
El gran Clint Eastwood regresa a las pantallas por partida doble. El intercambio, película protagonizada por Angelina Jolie que el cineasta presentó en el último Festival de Cannes. Se trata de un thriller ambientado en los años 20 sobre una madre cuyo hijo es secuestrado.
Y Gran Torino, que dirige y protagoniza, sobre la relación entre un viejo racista y un joven asiático. El artista habla aquí sobre la etapa de gran efervescencia creativa que está viviendo y su fascinación por lo femenino.

Quizá, la única “función” sensata del cine sea hacernos mejores personas. El cine de Clint Eastwood, anclado en la búsqueda moral de la rectitud, encuentra su grandeza en plantear las grandes cuestiones que afligen al ser humano sin dobleces ni artificios. Es lo que logra, de nuevo, con El intercambio, una película portentosa sobre una madre (Angelina Jolie) que, tras sufrir el secuestro de su hijo, debe enfrentarse a la corrupta policía del Los Ángeles de finales de los años 20 cuando ésta le devuelve, como si fuera el suyo, un niño distinto. Es el planteamiento de una epopeya emocional de dos horas, filmada casi como una película de terror, en la que Eastwood, ayudado por el espléndido guionista J. Michael Straczynski, la fotografía de Tom Stern y la bellísima partitura musical creada por él mismo, reflexiona sobre cuestiones esenciales como la existencia del Mal, la fragilidad de la civilización, el nacimiento de la cultura de masas o la fina línea que separa lo que entendemos por locura y cordura.

Jolie, más bella que nunca, es la reina de una película de una dureza extrema que deja al espectador con un agujero en el estómago y la sensación de haber asistido a un carrusel sobre la bajeza y la grandeza humana que deja al mismo tiempo exhausto y bendecido. El ganador de cuatro Oscars, director de Imperdonables (1992) o Million Dollar Baby (2004), habla de esta película y también sobre Gran Torino, donde vuelve a ejercer como director y también como actor, en la piel de un veterano de la Guerra de Corea, racista y amargado, que se empeña en llevar por el buen camino a un joven vecino suyo de origen asiático.

Como en Million Dollar Baby, la protagonista de El intercambio es una mujer aparentemente frágil envuelta en una lucha desigual.
Sí, tanto Maggie Fitzgerald (Million Dollar...) como Christine (Intercambio) son dos mujeres que tienen que operar en un mundo dominado por hombres. En esta ocasión, se narra la película desde su punto de vista, cosa que ya sucedía en Los puentes de Madison. Al final, Christine es una mujer cambiada que incluso participa en política. Algo inusual en Los Angeles de 1928. Es un personaje fascinante en un caso muy bien documentado. Y las batallas de las mujeres son más duras, así que sus historias y situaciones son más dramáticas. Siempre he sentido curiosidad por ellas.

Humillaciones
Las torturas a que fue sometida resultan casi increíbles.
Todo lo mostrado en la película es cierto. Un criminal secuestró a su pequeño y la policía, para evitar el escándalo, le devolvió otro. La amenazaron y chantajearon, la secuestraron para internarla en un asilo mental y la sometieron a electro shock y a condiciones de humillación. Puede sonar a ficción, pero todo es cierto. La propia Angelina no se creyó al principio la historia, por su excesiva crudeza. Al final hizo suyo el personaje de una mujer que se enfrenta a un poderoso sistema y que hace justicia.

Usted nació dos años después del crimen. ¿Supo de él?
No mucho, aunque fue algo que convulsionó a la turbulenta ciudad y al resto del país. Existe, de todos modos, numeroso material bibliográfico sobre el asunto, sobre todo por la actuación pública del reverendo Gustav Briegleg. Y las denuncias de los medios contra la corrupción policial, como en L.A. Confidencial, también basada en un crimen real.

¿Fue prolijo ese proceso de documentación?
Sí, pero lo dividimos con el guionista, J. Michael Straczynski, y el director de producción, James J. Murakami. Revisamos antiguos documentales sobre el centro de Los Angeles de la época, muchas fotografías y libros. La película se desarrolla entre 1928 y 1935. Hasta 1950, la ciudad se preservó bastante intacta. Me he basado también en mis propios recuerdos de infancia.

El secuestro y asesinato de niños por un pervertido son realmente estremecedores.
Los Angeles ha sido desde los principios una ciudad torturada. Pero esto traspasó todo los límites imaginables. De todos modos, me interesaba más contar la aventura de la madre que centrarme en el crimen. Creo que así la historia es más rica. ¿No le parece?

Por supuesto. La recreación de la época es muy minuciosa.
Yo crecí durante aquel tiempo y tengo una memoria exacta de todo. Sobre todo, del lenguaje, tan diferente al más rudo de nuestros días. Pero sobre todo, creo que es una película que también refleja lo que ocurre en la actualidad: el maltrato de menores y la corrupción policial. Es lamentable lo poco que han cambiado algunas cosas.

El intercambio cuenta una de las historias más duras que ha explicado en su carrera.
La base de lo dramático es el conflicto. Ese conflicto puede ser tanto interior como físico, o estar en relación con el mundo que rodea al personaje. Eso es lo que quiere ver la gente. Y cuanto más inusual, mejor. Por eso, los periódicos siempre ponen en primera página la historia más extraña. En el caso de El intercambio, no es una película necesariamente feliz aunque creo que también se pueden hacer películas buenas con asuntos alegres. De todos modos, tal y como yo la veo, la gran pregunta es si la protagonista será capaz de encontrar la felicidad o el equilibrio después de todo lo que ha vivido. Y en este sentido creo que el filme no acaba siendo tan demoledor como pueda parecer en algunos momentos.

Está ambientado en la época de la Gran Depresión, unas circunstancias que parecen repetirse.
La viví porque vi a mis padres, que se casaron muy jóvenes, luchar contra ella. Él estaba empleado en la industria del acero, que se hundió. Estos son tiempos muy confusos y me parece que las promesas de los políticos están vacías y no van a ninguna parte.

Madre coraje
Después de demostrar el año pasado sus grandes dotes dramáticas en la espléndida Un corazón invencible, de Michael Winterbootom, Angelina Jolie vuelve a meterse en la piel de una “madre coraje” para ofrecer la mejor interpretación de su carrera. La secunda John Malkovich en la piel del reverendo Gustav Briegleb, un predicador radiofónico cuya “misión en la vida” es “destapar la corrupción de la policía de Los Ángeles”.

Jolie es el centro del filme.
Yo no la conocía personalmente ni tampoco había visto muchas de sus películas. Ni siquiera tenía demasiadas referencias sobre cómo se comportaba en el set de rodaje. Hasta que hablé con ella y vi su compromiso. De todos modos, siempre he percibido en su figura el glamour y la clase de las grandes actrices americanas de la época clásica. Como madre, entendió al 150% el personaje y no quiso intelectualizarlo. Yo tampoco suelo trabajar así. Ella llegó completamente preparada y siendo Christine, con su trauma y emociones. Es el sueño de todo director. Además, es intoxicantemente bella.

¿Fue un rodaje doloroso?
Cuando Angelina abandonaba el plató regresaba a un hogar feliz. En el set era Christine completamente y sí, la veíamos sufrir. Yo prefiero que un actor entienda la historia y se sepa los diálogos. Después, me siento tras la cámara y veo lo que trae y produce. No necesito que continúe sufriendo cuando se han apagado los focos.

Dos filmes de una tacada
Clint Eastwood comenzó su carrera interpretando a héroes míticos como el fuera de la ley Josey Wales, Harry el Sucio o el sargento “Gunny” Highway (El sargento de hierro). Era entonces un actor carismático y apreciado por el gran público. Fue tras El jinete pálido, con más de 50 años, cuando comenzó a explotar su potencial. Cumplidos los 70 alcanzó grandes alturas con filmes como Mystic River, el díptico Banderas de nuestros padres y Cartas desde Iwo Jima. Mientras estrena El intercambio, ya ha rodado Gran Torino, y prepara un proyecto, de nuevo con Angelina Jolie, sobre Nelson Mandela. Considerado unánimemente un “gran maestro americano”, Eastwood es el mejor heredero de la tradición clásica de su país, un cineasta más allá del bien y del mal al que nadie discute su grandeza.

Nunca realiza muchas tomas. ¿Fue así en El intercambio?
Desde luego. Y si eran escenas fuertemente emocionales, rodábamos en continuidad. Me gusta que cuando mis actores trabajen ante la cámara no se sientan preparados, que duden. La frescura está ahí. Lo demás es cuento.

¿Se aplica esa fórmula a usted mismo?
Por supuesto. Aunque cuando dirijo y actúo, pueden interferir en esta “fórmula” las mil complicaciones que surgen.

Hace tiempo anunció su retirada de la interpretación y, sin embargo, regresa con Gran Torino.
Disfruto mucho trabajando y mi familia me acompaña siempre. Mi hija Morgan ya ha estado en dos películas, incluyendo ésta. Me llegó el guión de Gran Torino cuando acabé el montaje de El Intercambio. Me pareció un proyecto de poco presupuesto, atractivo y abordable. Mi personaje, Walt Kowalski, es un veterano de la guerra de Corea algo loco e irascible que trata de reformar a un vecino adolescente que le ha intentado robar su más preciada posesión, su coche Gran Torino de 1972. Me gustan todos los géneros y disfruto enormemente. Nadie me puede parar.

¿Está muy avanzada The Human Factor?
Rodaremos en 2009. Trataremos el conflicto interior de Nelson Mandela, un gran líder para este tiempo turbulento. Estuvo en prisión 25 años y fue elegido presidente de su nación. Es asombroso lo logrado por este hombre digno y ejemplar. Es una inspiración para todos, habiendo perdonado a quienes le condenaron.

A mucha gente le sorprende que sea usted republicano.
Toda mi vida he sido republicano, pero ahora los partidos no son lo que eran cuando yo era joven y estaba en el ejército. Mi visión política es, eminentemente, libertaria: creo que cada uno debe poder hacer lo que le da la gana y que es malo regular en exceso la vida. En este momento, no hay ningún partido que represente los valores en los que yo creo.

Tomado de El cultural

Suplemento Forja. Semanario Universidad. enero 2009.

Tres décadas del Festival del Nuevo Cine Latinoamericano

marfuerte @ 01:34

Escrito por Gabriel González-Vega (gabrielgv@ice.co.cr)
El último decenio en La Habana
Al regresar por sexta vez al Festival, desde 1998, es evidente la transformación de la ciudad que lo alberga. La Habana Vieja se remoza con apoyo foráneo (Europa, Canadá, etc.); la pequeña industria privada y el comercio informal ya pululan por calles mucho más pobladas de gentes y de autos.

En El Vedado, sus grandes avenidas siguen regadas de verdor tropical, aunque en las callejuelas de barrio, cerca del Capitolio, aún flaquea el alumbrado público. Si bien aparece uno que otro mendigo, y a las carencias crónicas de la deficiencia económica y el bloqueo genocida, el año pasado se sumaron tres tormentas devastadoras, el acceso a los comestibles y a otros productos y servicios parece mejorar.

Los indicios de los consabidos logros en salud y educación saltan a la vista, tanto como la apetencia generalizada por el consumo material. Pero la vía allí es principalmente el ingenio y la negociación llena de picardía, en una capital donde casi no hay asaltos –la educación más que la represión aclaran por qué-, lo que para mí fue como una vuelta a la juventud, cuando San José no sufría el tumulto violento que nos degrada actualmente, sometidos al sobresalto constante de robos legales e ilegales.

Con el sistema monetario esquizoide que practican, la paradoja es que las remesas de los parientes en el Norte –¿quién no tiene el suyo?- , y los turistas, salvan las economías familiares; sin olvidar la ayuda de Venezuela y de otros países (el giro electoral a la izquierda que proviene en Latinoamérica de la necesidad y la presión popular y se facilitó por la brutalidad de los “neocons” en la Casa Blanca, reinserta oportunamente a Cuba en las coordenadas latinoamericanas y le abre amplias posibilidades de mejoría). La esperanza es que este año, con Barack Obama y la parte apreciable de lo que lo impulsa y representa, así como con las mayorías demócratas en el Senado y el Congreso, se acabe el bloqueo, con lo que se fortalecería la economía y se lograría una mayor libertad en todos los ámbitos, que es el anhelo de la mayoría de los isleños –anclados, además, a una dignidad antimperialista admirable-. Sujetos, eso sí, a la doble amenaza de los corifeos que se empeñan en el estalinismo, con su brutal control y represión y de los poderes reaccionarios que desde la Florida y algunas corporaciones quieren el lupanar de regreso o una venganza anacrónica. Por cierto, ya no se encuentra la visible prostitución de chicas y chicos –que sí la hay, como en todas partes-, la que me consternó en visitas anteriores; y se ha reducido, pero no resuelto, la odiosa discriminación frente al extranjero (la que, por cierto, en Costa Rica, en cambio, aumenta).

El sólido llamado de Alfredo Guevara (el padre del cine cubano y amigo cercano de Fidel), el día de la clausura en el Teatro Karl Marx, fue muy alentador. Un compromiso firme por el cambio dentro del socialismo, que con prudencia encabeza Raúl Castro. Una crítica sin concesiones a lo que llamó el “funcionarato”. De frente contra la burocracia y por la eficiencia, con un alegato categórico a favor de los artistas, que, en el caso del cine, subrayó, deben manejar el ICAIC, el que sigue produciendo cine con éxito pese a la escasez general.

Frente a los cínicos y los majaderos que todo lo ven en blanco y negro, que se regodean en recetar la imposibilidad del cambio que su propia mediocridad les impide asumir, yo soy de los que pienso que tanto el vuelco electoral y cultural en los Estados Unidos, como las reformas –tímidas, quizá- que se llevan a cabo en Cuba, van en la dirección correcta, en beneficio de los pueblos del continente, pese a lo complejo y contradictorio de cada proceso. No es sencillo, no será rápido ni es seguro, pero el porvenir sí parece prometedor. El apreciado estreno de las dos partes de la biografía del Che Guevara, máximo acontecimiento del Festival, obra de un realizador estadounidense, el talentoso Steven Soderbergh, interpretado por un actor de origen portorriqueño de la élite hollywoodense, Benicio del Toro –que estuvo allí-, es un buen ejemplo del derrumbe de prejuicios y fronteras innecesarias.

Pienso con optimismo que sí se pueden conservar los logros del socialismo en ruta hacia una verdadera democracia y una productividad económica sustentable. En el primer texto del “diario del festival”, este año, escribieron: “Solo la cultura puede salvar el abismo que separa pueblos y personas.” Es cierto; por eso les cuento la siguiente anécdota a contrapelo de visiones maniqueas. Una noche, amigos de allá, me llevaron cerca del Parque Lenin –sí, Lenin-, a un espectáculo musical y de travestismo (que el régimen dejó atrás la homofobia cerril señalada en “Conducta impropia” y ahora practica una tolerancia que se la deseara la Costa Rica de sumisión eclesial). Un artista ofreció allí una coreografía, erótica, en honor a la patrona católica, la Virgen del Cobre. ¡Vaya sincretismo!, no apto para fanáticos. En definitiva, cuanto más conozco más comprendo que la condición humana es la misma, aquí, allá y acullá. Nos mueve nuestra necesidad de sentido espiritual tanto como la búsqueda del bienestar material; las respuestas son tan numerosas como las personas y las culturas. Los enemigos del proceso cubano repiten el concepto de libertad para criticarlo, y ciertamente sus limitaciones son muy graves, pero muchos ni entienden ni practican esa libertad que pregonan. Todo lo contrario. Por eso, enhorabuena los que aquí, y allá, sí asumen el valor de la libertad, así como asumen la lucha por la justicia; dos ideales que nunca se deben separar.

El mismo 5 de diciembre que aterricé en Cuba, el periodista Roger Cohen publicó en el New York Times el artículo “The End of The End of The Revolution”, con entrevistas y observaciones muy atinadas. Sin embargo, no habrá gustado a los bandos extremos que se empeñan en el cuento de “Cuba el infierno” o “Cuba el paraíso”, visiones ciegas y antagónicas que obvian la muy contradictoria y original realidad del proceso revolucionario, que para bien y para mal, cumplió medio siglo este mes de enero.

Contraste de filmes latinoamericanos
Este Festival habanero que, luego del de Viña del Mar ‘67, se levantó para dar voz y aliento en las pantallas a nuestros pueblos mestizos frente a la hegemonía Hollywoodense (aún lamentablemente vigente en el resto del subcontinente), mostró este año las dos tendencias opuestas que caracterizan actualmente nuestro cine (como lo señaló, también, el jurado peruano Pancho Lombardi en entrevista al diario). Por un lado, relatos de gran calidad formal, capaces de emocionar a un público amplio y diverso, que incorporan estructuras y estilos del cine mundial a las situaciones locales. Y por otro, la experimentación, a veces brillante a veces banal; los lenguajes novedosos o que pretenden serlo; los saltos al vacío armados con audacia ó con locura, con triquiñuelas, también, y a veces con no poca vulgaridad.

Epítome de la importancia de la educación, medio millón de personas (muy conocedoras) abarrotan los cines en un fenómeno excepcional que los visitantes destacan con ahínco –más de una vez no pude ingresar, pese al carné privilegiado por haberme inscrito en la nueva sección Industria, ya que representé como Asesor General a “Gestación”, el segundo largometraje de Esteban Ramírez, próximo a estrenarse en Costa Rica-. Así me perdí, por ejemplo, la sugestiva “Gomorra”, de Mateo Garrone, la mafia italiana vista desde adentro y no desde Hollywood.

De entre 1360 películas recibidas y 503 programadas (sí, el Festival es inmenso y sigue creciendo), 22 obras latinoamericanas concursaron en Ficción y otras 20 en la más reciente categoría de Ópera prima (ahora que proliferan las escuelas de cine en el área).

El Primer Premio Coral, la chilena “Tony Manero”, no gustó ni a público ni a crítica, escribió con sorna el analista local Frank Padrón. A mí tampoco. Me atrajo la idea de un imitador de John Travolta (“Fiebre de sábado por la noche”) que sobrevive de su pálido oficio durante la dictadura chilena (en realidad es un criminal). Pero la realización fría, el anodino sociópata protagonista (Alfredo Castro, Premio al Mejor Actor -¿?-) y el decorado opresivo nunca cobraron mucho sentido. Digo, interesa un poco, pero resulta trivial y grosera. Y políticamente inocua. Debe ser mejor leer el guión. Al director Pablo Larraín le faltó inspiración. Y al jurado le sobró entusiasmo. Me sedujo mucho más “El tinte de la fama”, del venezolano Alejandro Bellame (ópera prima), donde la imitación se le hace a Marylin Monroe. Menos pretenciosa, es más sagaz pese a sus convencionalismos y en sus altibajos menudean los altos.

Después de “Estación central”, “Detrás del Sol”, “Diarios de motocicleta”, e incluso “Agua Turbia”, esperaba mucho de “Línea de pase” de Walter Salles –quien de nuevo codirigió con Daniela Thomas- (2º Coral, Mejor Edición y Mención SIGNIS). Y lo encontré. Una madre soltera, empleada doméstica, hincha del Corinthias, cría cuatro varones en una de tantas favelas de Sao Paulo, una plaga de urbe. Potente narración que compone los perfiles sicológicos con la misma propiedad con que revela las condiciones sociales. Con su modesto optimismo, éste fue para mí el filme más valioso del concurso. Sandra Corveloni, como esa mujer dura pero solidaria, casada con su destino desdichado pero decidida a luchar sin tregua, que ya había sido premiada en Cannes, mereció el galardón a la Mejor Actriz.

Me alegró mucho que el adusto maestro Juan Carlos Tabío cosechase el Tercer Coral y el Premio al Mejor Guión –con Arturo Arango- con su simpático “Cuerno de la abundancia”, un vertiginoso cuadro de costumbres que como en “Se permuta”, “Guantanamera”, “Fresa y chocolate” y “Lista de espera”, nos deleita con humor contagioso y nos convence con la fluidez del relato; y todavía le sobra cuerda para alusiones perspicaces a los procesos sociales. El prolífico Jorge Perugorría encabeza el notable reparto cubano.

En cambio, el público local se dejó atrapar –y premió- “Los dioses rotos”, de Ernesto Daranas, que con el tema del proxenetismo, que parecía tan interesante, arma un culebrón sin relevancia alguna, lleno de lugares comunes, y chillón hasta el colorete. Llamarlo melodrama es demasiado respetuoso, aunque técnicamente resulta competente y los intérpretes se entregan a sus caricaturas. Entretenimiento superficial que se pasea sin ton ni son llevado por el clamor vaginal de mujeres obsesionadas por un pillete acartonado; que ni que fuera “Mujeres apasionadas” (la peli tica). Y el chaval, además, animó la clausura. Ni modo; esa fue la reina de la taquilla; es que es muy cubana, me decían.

La argentina Albertina Carri ganó el Premio a la Mejor Dirección y el Premio FIPRESCI por “La Rabia”, nombre de la finca remota y el sentimiento devorador que expone el filme. A veces resulta forzado, sin embargo, conmueve con las pasiones primitivas que desentierra; la lujuria del poder o el poder de la lujuria en el microcosmos de unos pobre ignorantes, con niños testigos y víctimas de por medio (me recordó la inquietante adaptación de “La vuelta de tuerca” de Henry James, “Los que llegan con la noche”, de M. Winner).

La mexicana “Desierto adentro” ganó merecidamente el Premio a la Mejor Fotografía (Serguei Saldívar) con su ambiciosa y algo fallida descripción de supersticiones cristianas donde ignorancia y pobreza cultivan otra versión de “El castillo de la pureza” (A. Ripstein) con los miedos que alimentan la crueldad y los deseos que la desatan.

Esta vez no premiaron a Fernando Eimbecke (“Temporada de patos”), mas su sorprendente “Lake Tahoe” me pareció una genialidad. Difícil de seguir, cuando cobra sentido, es de un rigor indudable y logra una brillante reflexión sobre el dolor, la soledad, la muerte y las falsas apariencias. Con su minimalismo y su lentitud, sus giros y sorpresas, redondea una pequeña joya del cine.

Fuera de concurso, me cautivó “El viento y el agua”, drama pedagógico sobre el turismo depredador en la vecina Panamá (azotada igual que Costa Rica por los cantos de sirena de las transnacionales), creado por el colectivo Igor Yala, jóvenes kunas dirigidos por Vero Bullow. Pese a algunas limitaciones e ingenuidades, es denuncia significativa que valora la complejidad en la cultura autóctona y muestra la actual disyuntiva de los jóvenes aborígenes.

Óperas primas
El Primer Coral fue para “Parque Vía”, de Enrique Rivero, una notable idea sobre el aburrimiento, la rutina y la muerte en vida, que resulta, cómo no, aburrida de observar. Pero es coherente, está bien hecha y deja inquietudes atractivas sobre el dilema seguridad/libertad. No me entusiasma, pero el experimento valió el boleto. Curiosamente, cuanto más la recuerdo, más me interesa.

El 2º fue para “Mutum” de Sandra Kugut, que no llegué a ver. El tercero lo ganó “Acné”, de Federico Veiroj, una agradable y bien dosificada puesta en escena que cuenta como un chico de 13 años, judío uruguayo, no tiene dificultad para tener relaciones sexuales, ya sea con la empleada o con prostitutas, pero no encuentra una chica que lo bese con afecto. Delicada, graciosa, bien hecha. Lástima que el hablado uruguayo, para mí y para otros, bien podía ser swahili o uzbeco. ¡Cómo cuesta entenderlo! Siempre he pensado que se requieren créditos en el mismo idioma cuando los dialectos separan a los pueblos.

Hallé mucho ruido y pocas nueces en el sobrevalorado policial “Perro come perro”, Premio a la Mejor Contribución Artística. Cierto que maneja con cierta propiedad un estilo que la acerca al cine más comercial, con destreza en escenas de violencia Pero es repudiable que los conflictos armados en Colombia se desdibujen en un entretenimiento irrelevante que se vuelve ridículo en sus arrestos descabellados de magia negra. La discutible “Tropa de élite”, que no premiaron por obvias razones ideológicas (parece filofascista), en todo caso está mucho mejor realizada (especialmente las impresionantes incursiones policiales a las favelas).

Del istmo, se vio la guatemalteca “Gasolina”, un concierto de sugestivos encuadres para un desarrollo pobre, una suerte de “Cielo rojo”, solo que en clave de callejón sin salida y no de charlatanería. Tampoco fue premiada “El camino”, la pretenciosa y polémica quimera de Ishtar Yashin, que usa la migración nicaragüense a Costa Rica para dibujar una hermética visión del abuso infantil.

Magníficos documentales
El Primer Coral fue para “Los herederos”, que no he visto, y ¡cómo ha de ser! si lo premiaron por encima de las dos que siguen.

El 2º fue para el revelador “El diario de Agustín” (Edwards) de Ignacio Agüero. Serio trabajo de investigación periodística que exhibe la venalidad y contumacia del antiguo emporio chileno de la comunicación que encabeza el conocido diario “El mercurio”. Demuestra cómo sirvió sin escrúpulos a la Administración Nixon y a la dictadura en su destrucción de la democracia y en las atroces violaciones a los derechos humanos. Muestra la hipocresía y el cinismo de muchos adalides del cuarto poder.

Excepcionalmente importante y convincente.

El 3º, “Vengo de un avión que cayó en las montañas”, de Gonzalo Arijón, fue una estupenda revelación.

Pese a ser tema ya conocido y filmado, la justa medida entre sobriedad y dramatismo, la notable fotografía de César Charlone (“Ciudad de Dios”), y la forma tan digna y tan sincera en que se expresan los sobrevivientes de Los Andes hacen de éste un trabajo extraordinario. Es un maravilloso elogio de la belleza y coraje indomables de la vida humana, llevada al límite por la calamidad que sufrió este admirable grupo de jóvenes deportistas. Así como, por el contrario, “El diario…” es el recuento de la pavorosa bajeza y mala fe a que llevan intereses rastreros. Formidables ambas.

El Coral al Mejor Cartel fue para “Titón, de La Habana a Guantanamera, 1928-1996”, el homenaje retrospectivo al legendario Tomás Gutiérrez Alea. Por cierto, tendrán que hacerle otro este año al gigante amable y brillante Humberto Solás, recién fallecido.

Notables miradas del mundo
El premiado filme noruego “Reprisse” tantea nuevos lenguajes que me dejaron indeciso. Mas sí disfruté a raudales de magníficos filmes de Rusia (“Estrella”, remake de estilo clásico), Turquía (“Los tres monos”, incisiva disección del machismo), Jordania (“El capitán Abu Raed”, deliciosa parábola sobre la bondad); de la interesantísima “La edad de la ignorancia” del consagrado Dennys Arcand, y más, en las nutridas muestras de otras latitudes, incluido el hermoso y refinado corto, también canadiense, “Madame Tutli Putli”. Así como el notable filme colectivo “8”, sobre los 8 objetivos de desarrollo del milenio (Naciones Unidas). “La clase”, de Laurent Cantet y Francois Bègadeau, que clausuró el Festival y ganó la Palma de Oro en Cannes, es un estremecedor docudrama sobre la batalla verbal de profesores empeñosos y estudiantes rebeldes en un posmoderna y diverso suburbio parisino. Su sinceridad y crudeza le otorgan un interés aterrador, especialmente a los que, como el suscrito, navegamos por las aulas en procura de una comunicación cada vez más elusiva.

Dio gusto ver varias salas renovadas, como la 23 y 12, aunque otras desaparecieron. Varias exposiciones, seminarios, talleres y homenajes a leyendas vivientes como N. Pereira dos Santos, M. Littín, J. San Ginés y P. Leduc. También al documentalista brasileño E. Coutinho (su estilo –ayuno de edición- me resulta pesado) y al sombrío británico Mike Leigh (lo que me permitió profundizar en su ironía despiadada). Programas que complementaron un enorme y delicioso festín de cine. Un banquete de conocimiento y discusión proactiva, un vuelo de esperanza cuando la globalización del espectáculo impone a través del mundo la intrascendencia como canon; que al regresar a Tiquicia me fastidio de nuevo con las gringadas en pantalla (¿todavía les obsesiona la virginidad?), los absurdos toros y toreros de Zapote (de lo ridículo a lo patético), el deplorable “Chinamo” y todas las obscenidades banales con que se encubren las otras, las de ciertos políticos y empresarios que devastan el país por un plato de lentejas.

Suplemento Forja. Semanario Universidad. enero 2009.

El curioso caso de Benjamin Button

marfuerte @ 01:31

Gabriel Gutiérrez R.
gutgabriel@gmail.com

En efecto curioso…
Basta con ver la primera escena de “El curioso caso de Benjamin Button” donde el maquillaje de Cate Blanchett se presenta como un destello del nivel de detalle y entrega de la película. La melodiosa voz de Benjamin es la encargada de narrar un maravilloso mundo donde la vida y la vejez son los temas principales de una gran historia.

La vida de Benjamin Button fue en verdad curiosa. Nació siendo un viejo de 80 años por fuera y un bebe por dentro. Vivió su infancia como un viejo y su adultez como un joven. En todo el trayecto, su vida fue diferente a la del resto de personas, abriéndose paso en solitario, como una persona fuera de lo común. Desde su infancia estuvo marcado por el amor hacia Daisy y no renunció hasta tenerla.

Su vida nos lleva por muchos lugares, momentos históricos de la primera mitad del siglo XX. Se aprende con él a valorar la vida, vivir sin arrepentimientos; saber que cuando se es joven, se es joven, sin necesidad de adelantarse en el tiempo. Cada momento es para cada edad. También vemos a través de sus ojos como las circunstancias de la vida son en realidad una serie de incidentes sin control aparente.

Las moralejas son muchas, pero la más importante es el respeto a la vejez y aprender que la muerte es un paso más en la vida.

El mundo de Benjamin es mágico, triste, poético.

Eric Roth, escritor y guionista de la película –nominado a un premio de la academia por esta película- logró incluir toda la vida de Benjamin en una historia muy densa. Fue ganador de un Oscar por el guión de “Forrest Gump” (Robert Zemeckis, 1994) y también se encargo de escribir “El buen pastor” (Robert de Niro, 2007). Películas impresionantes que curiosamente se convierten en el freno de “El curioso caso de Benjamin Button”.

Los paralelismos existentes en el relato entre las tres películas son muchos, en especial con “Forrest Gump”: los personajes principales, el padre ausente, la vida que sobrellevan como personas diferentes, sus madres, hechos históricos utilizados como contexto, sus amores de infancia y siempre encuentran el camino a casa.

Todas estas particularidades hacen de Benjamin Button una historia conocida en forma pero particular en cuanto a su contenido. Es compleja como todas las historias de Roth, y logra que el público se adentre con el personaje.

La dirección de David Fincher se vuelve mejor después de “Zodiac” (2007). Nuevamente dirige una película de proporciones épicas con buen atino. Se enfoca en mostrar las complejidades del personaje siempre manteniendo el contexto y resto de personajes como un eje importante dentro de la historia.

Maneja con suma soltura los escenarios, las locaciones y el manejo del tiempo en la vida de las personas. Se percibe la dedicación por contar una historia memorable y resaltar los rasgos filosóficos de la condición de Benjamin Button, así como las paradojas de la vida misma.

El meticuloso detalle que ha caracterizado las producciones de Fincher está presente en todos los elementos intrínsecos de la cinta
Es toda una lección en relato la que hicieron Roth y Fincher, lastimosamente queda el sabor de ser algo conocido.

Sin embargo, dos características la hacen única: los vanguardistas efectos especiales que nos muestran tanto a Brad Pitt de 80 años como de quinceañero; y la curiosa vida de Benjamin Button. Solo hay que dejarse hipnotizar por la película y aprender de las moralejas de vida que Benjamin deja en el camino. Es una historia con chispas de fantasía, relatada en un mundo real.

Recomendada

-Nominada a 13 premios de la Academia-

Título original: The curious case of Benjamin Button. Director: David Fincher. Productor: Kathleen Kennedy, Frank Marshall, Ray Stark. Distribución: Paramount Pictures y Warner Bros. Guión: Eric Roth y Robin Swincord; tomada de una historia corta de F. Scott Fitzgerald. Cinematografía: Claudio Miranda. Música: Alexander Desplat. Montaje: Kirk Baxter y Angus Wall. Intérpretes: Brad Pitt (Benjamin Button), Cate Blanchett (Daisy Fuller), Taraji P. Henson (Queenie), Tilda Swinton (Elizabeth Abbot). Duración: 166 minutos. País: Estados Unidos Año: 2008. Género: Drama.
Revista Abanico. periódico LA Prensa Libre 29 enero 2009.

05/02/2009 GMT 1

El cine nos llama

marfuerte @ 02:27

La cartelera nacional reboza y en su suculento menú bien se puede decir que hay pelí­culas para todos los gustos. Drama, comedia, cine animado; usted sólo escoja.

Inti Picado Ovares
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Hace unos meses nos quejábamos de la lánguida oferta de nuestras salas. Hoy, en las primeras semanas del año y atizados por la recta final hacia los Oscar, nadie podrí­a decir el clásico comentario “no están dando nada”.
Camino al Oscar
El pasado jueves 22, fuimos testigos de la ceremonia de anuncio de las pelí­culas candidatas a los premios Oscar. Aquella mañana, un nombre sonó más que otros: El extraño caso de Benjamí­n Button, filme que obtuvo la nada desdeñable cantidad de 13 candidaturas, incluidas las de Mejor pelí­cula, fotografí­a, dirección, guión adaptado, actor y actriz de reparto. Dirigida por David Fincher y protagonizada por Brad Pitt y Cate Blanchett, la cinta es sin duda el plato fuerte de cuanto está hoy en cartelera.
En esta misma carrera hacia la estatuilla dorada se encuentra Revolutionary Road (Sólo un sueño). Por estrenarse este viernes, el filme es otra seria candidata a llevarse la estatuilla dorada a casa. Tres son la categorí­as por las que este filme está nominado: Mejor dirección de arte, Mejor diseño de vestuario y Mejor actor de reparto. La pelí­cula ya trae consigo el Globo de Oro de la británica Kate Winslet como Mejor actriz, además de la sólida actuación de Leonardo Di Caprio y la dirección de Sam Mendes.
Un tercer filme de los que están en cartelera aspira a la estatuilla dorada. Nominada en la categorí­a de Mejor pelí­cula animada, Bolt tiene un atractivo más: se proyecta en 3D. Sí­, el pequeño can trae a nuevas generaciones la magia de esa experiencia.
El cuarto filme al que hay que ponerle atención es Quémese después de leerse, de los hermanos Coen. Si bien no compite al Oscar, sí­ lo hizo por los Globos de Oro. Además, ojo al elenco: George Clooney, Frances McDormand, John Malkovich, Tilda Swinton, Brad Pitt y Richard Jenkins.
Siete almas, protagonizada por Will Smith, es el quinto bocadillo cinematográfico. El drama nos trae al actor alejado de su charco, la comedia, pero en un papel que se las trae.
Finalmente, la sexta pelí­cula en liza es Valquiria. El filme histórico de Bryan Singer nos lleva a los entretelones del más célebre atentado contra Adolfo Hitler, el del 20 de julio de 1944, encabezado por el coronel Claus von Stauffenberg, interpretado por un sólido Tom Cruise.
Es tiempo de ir al cine y la oferta es variada. Si no encuentra nada que le apetezca serí­a más bien extraño.
22 de febrero
Ese dí­a concluye la loca carrera hacia los premios Oscar. Por lo pronto, muchas de esas producciones se acercarán a la gran pantalla plateada.

periódico vuelta en U 28 enero 2009.

04/02/2009 GMT 1

Otro proyecto tico se paseará por Berlí­n

marfuerte @ 01:51

Nuevo proyecto. Patricia Velásquez trabaja en la adaptación del libro .

Inti Picado Ovares
ipicado@vueltaenu.co.crEsta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesitas tener Javascript activado para poder verla
El cortometraje Cualquiera -escrito, dirigido y producido por la cineasta Patricia Velásquez-, ha sido seleccionado para participar en el Festival de Cine de Berlí­n. Cualquiera fue la gran ganadora de la pasada Muestra de cine y video costarricense, donde se llevó el premio a Mejor cortometraje, Mejor dirección de arte y el Premio Ví­ctor Vega.
La importante cita del sétimo arte se llevará a cabo del 7 al 13 de febrero próximo. Allí­, Cualquiera se presentara en la sección del Talent Campus, un programa de seis dí­as que ofrece más de 60 actividades y talleres que se centran en los más importantes aspectos de la realización cinematográfica, desde la escritura de guiones y la producción creativa, hasta la edición y el mercadeo.
Entre grandes
Además, el Talent Campus de la Berlinale implicará la realización de una serie de charlas y conferencias con grandes personalidades del medio del celuloide, como Win Wenders, Ridley Scott, Gustavo Santaolalla, Sandrine Bonnaire, Park Chan-wook, Frances McDormand, Stephen Frears, Andrzej Wajda, Dennis Hopper, Jia Zhangke, Mike Leigh, Charlotte Rampling, Julie Delpy, Walter Salles, Shah Rukh Khan, entre otros.
Para llegar acá, Cualquiera debió medirse con más de 3.800 personas de 128 paí­ses que aplicaron a la cita. Este nuevo reconocimiento se suma a las ya mencionada participación en la Muestra costarricense, además de otras similares en el Festival Internacional de Cine Cero Latitud, en Quito y en el Festival de Cortos la Boca del Lobo, en Madrid, entre otros.
Además de Patricia Velásquez, en Cualquiera participaron Ví­ctor Valdelomar, en guión; Rebeca Arguedas, como asistente de dirección; Olga Madrigal, en la dirección de arte; Gustavo Brenes, en la dirección de fotografí­a; Francisco González, en el sonido directo; Rebeca Arguedas, en la edición y Óscar Herrera en la mezcla de audio y música original.
Nuevos proyectos
En este momento, Patricia Velásquez, por medio de su productora Tiempo Lí­quido, trabaja en la adaptación cinematográfica del libro Única mirando al mar, del escritor costarricense Fernando Contreras.
128 paí­ses participaronCualquiera compitió ante ese número de paí­ses.
7 de febreroEl Talent Campus de la Berlinale arranca esa fecha y se extiende hasta el 13.

periódico Vuelta en U 26 enero 2009.

Vos podés estudiar cine en Cuba

marfuerte @ 01:44

Está abierta la convocatoria para la escuela de cine que se encuentra en ese paí­s.

Todos los cursos que se imparten en la escuela son téoricos y prácticos.

Monserrath Vargas López
movargas@vueltaenu.co.crEsta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesitas tener Javascript activado para poder verla
Si siempre has querido estudiar cine, tenés abierta la posibilidad de hacerlo en la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños (EICTV) .
Este centro educativo cubano tiene abierta su convocatoria para jóvenes entre los 22 y 29 años que estén interesados en matricularse para el curso lectivo 2009 -2012.
Los seleccionados
Para ser admitidos en esta escuela los estudiantes deben pasar un proceso de selección, el cual se basa en sus historias de vida, potencial creativo, nivel cultural y habilidades técnicas. El cuerpo docente y la dirección de la escuela se encargan de seleccionar a los futuros cineastas.
Una vez escogidos los candidatos, la EICTV no revela los motivos por los que rechazó a un candidato.
Costos
Los alumnos de esta escuela deben desembolsar un total de 15.000 euros, unos ¢11 millones de colones. Serí­an unos 5.000 euros por curso lectivo, ya que la formación tarda un total de 3 años.
La matrí­cula en la EICTV incluye gastos como alimentación, transporte local, alojamiento, servicios médicos, mediateca, materiales y equipos de filmación.
En realidad, el estudiante sólo paga el 25% del costo real de su formación pues lo demás lo asumen el gobierno cubano y la misma escuela de cine.
¿Cómo le hago?
Si te interesa convertirte en cineasta prestá atención a los trámites necesarios: primero tenés que visitar la página www.eictv.org y bajar el formulario de inscripción. Una vez que lo completás, lo enviás a la dirección academica@eictv.org.cuEsta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesitas tener Javascript activado para poder verla y también a la del Centro Costarricense de Producción Cinematográfica ctrocine@racsa.co.crEsta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesitas tener Javascript activado para poder verla .

Después, aquellos seleccionados deberán asistir a una cita personal donde se les evaluará cultura general y se le harán pruebas relacionadas a la especialización en que quieran graduarse.
periódico Vuelta en U. 26 enero 2009.

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