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RESONOCO

Categoría: cine

29/02/2008 GMT 1

Barbero demoníaco de la calle Fleet

marfuerte @ 00:32

• Sweeney Todd

Gabriel Gutiérrez R.
gutgabriel@gmail.com

Sweeney Todd: The Demon Barber of Fleet Street, 2007
Director: Tim Burton; Johnny Depp, Helena Bonham-Carter, Alan Rickman, Timothy Spall, Sasha Baron-Cohen
EE.UU. Comedia negra, terror, musical. 116 minutos

*Una obra de teatro, adaptada magníficamente

Tim Burton hace nuevamente yunta con el actor Johnny Depp, para llevar a la pantalla uno de los musicales más taquilleros de Broadway, luego de trabajar juntos en las películas “El hombre manos de tijera (1990), “Ed Wood” (1994), “Sleepy Hollow” (1999), “Charlie y la fábrica de Chocolate” (2005) y “El cuerpo de la novia” (2005). ¿Qué resultado puede haber cuando se junta a uno de los actores mas versátiles, carismático e ingenioso, con un director cuya creatividad crea mundos mágicos dentro de un mundo real?
El producto es la ya muy galardonada “Sweeney Todd”, ganadora de dos Globos de Oro y nominada a tres premios Oscar: mejor actor principal (Johnny Depp), mejor dirección de arte (Dante Ferretti y Francesca Lo Schiavo) y mejor diseño de vestuario (Collen Atwood). Las tres nominaciones son los aspectos más notables de esta producción.

Sweeney Todd (Johnny Depp), antes llamado Benjamin Barker, es un barbero que busca vengarse de la sociedad por haber sido falsamente arrestado y enviado a prisión. Su hermosa esposa fue ultrajada por el juez Tupin (Alan Rickman), el mismo que sentenció a Barker. Todd se asocia con la panadera Nellie Lovett (Helena Boham-Carter) para realizar su perverso plan.

Lo que poca gente sabe es que la cinta es un musical. Eso sí, diferente a los musicales a los que la gente está acostumbrada. Su tono lúgubre, oscuro, violento se mezcla con una música que en sí es un dialogo con ritmo; con muy buenas voces de los actores, en especial de Depp, cuya actuación es nítida. Logra concebir un personaje muy original y diferente a todos los realizados por él anteriormente. Su gran expresividad permite leer sus viles actos a partir de únicamente su rostro.

Los planos de las cámaras contribuyen a exaltar su rostro. Pero las cámaras no solo exaltan la actuación de Depp. El versátil manejo de las cámaras muestra todos los diferentes ángulos de la coreografía musical. Se aprecian de gran manera las escenas sin corte, que asemejan una obra de teatro.

Esta es la principal característica de “Sweeney Todd”, ser una representación teatral llevada a la pantalla. Los detallados —y en algunos tramos coloridos— escenarios se unen a actuaciones sobresalientes con un gran nivel de expresividad, un magnífico maquillaje y un vestuario que realza a cada personaje.

No se puede dejar de lado la hábil dirección de Burton, quien nuevamente llega a deslumbrar, al crear un mundo mágico. Es un mundo que, a pesar de la tristeza que profesa, nos llama tan solo con lo que él logra recrear en pantalla.

A nivel artístico, es una película apta para apreciar en todas sus formas artísticas.

Muy recomendada.
Revista Abanico. periódico La Prensa Libre 14 febrero 2008

28/02/2008 GMT 1

Cineasta tica en Cuba...

marfuerte @ 01:20

La dureza del mercado no la asusta, la distancia de su paí­s no la intimida y las carencias económicas no la frenan

Nicole Maynard en la grabación de su cortometraje: “El último minuto de Viviana Gallardo”.

Andrea Méndez Montero
anmendez@vueltaenu.co.crEsta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesitas tener Javascript activado para poder verla Mi nombre es Nicole Maynard y tengo 23 años. Desde que estudiaba Producción Audiovisual en la Escuela de Comunicación Colectiva de la Universidad de Costa Rica, tuve como gran ambición dar un paso más allá, estudiar cine y producirlo en Costa Rica.
Ser parte del colectivo “Bisonte Producciones”, una pequeña productora independiente conformada por varios creadores jóvenes, me permitió involucrarme en diferentes campos de este quehacer y así­, darme cuenta de que necesitaba una formación profesional en cine.
Pese a que la práctica del dí­a a dí­a te enseña a hacer casi que de todo, la realidad es que el medio demanda preparación técnica y artí­stica. Además, en Costa Rica se hace cada vez más necesario que haya gente capacitada para explotar este espacio de comunicación tan rico.
Elegir guión...
Investigué opciones, pero la Escuela Internacional de Cine y Televisión en Cuba (EICT) fue la que llenó mis expectativas, porque busca integrar el cine latinoamericano, tiene renombre internacional y forma artistas con una visión crí­tica de su entorno.
Más allá de aspectos técnicos o teóricos del arte de la producción audiovisual, la EICTV nos enseña a comprender y trabajar de acuerdo a la realidad de nuestros paises, a hacer uso de los recursos con los que se cuenta y con los que posiblemente contaremos en el futuro...
Editar dificultades...
El convivir, trabajar y estudiar en medio de esta “mezcla cultural” permite intercambiar ideas, opiniones y aprender a producir para nutrir el cine latinoamericano, entre todos, sin olvidar el objetivo central. Que cada uno pueda llevar lo que aprendió acá a su respectivo paí­s.
Aquí­ he descubierto que Cuba es un excelente lugar y aunque son evidentes las carencias generadas por el bloqueo, hay que aprender a jugársela y la verdad, no resulta nada complicado vivir lejos de una sociedad atrapada por el consumismo.
Creo que esta experiencia me va a realizar como persona, pero también como artista, en una sóla definición.
He comprendido que amo lo que hago porque me da la posibilidad de crear mundos, caracterí­sticas y utopí­as palpables que, a la vez, pueden hacer reflexionar sobre la propia existencia...pues de la mano del arte, esto es simplemente una vocación...
periódico Vuelta en U. 13 febrero 2008.

26/02/2008 GMT 1

Esos seres desordenados y tibios

marfuerte @ 00:51

Recreados personajes del cine parecen salidos de ‘Historias de cronopios y de famas’

Bértold Salas Murillo | bsalasmurillo@gmail.com
Muchos recuerdan a Julio Cortázar como el creador de estimulantes relatos, y hay quienes prefieren citar de una novela imprescindible cargada de capítulos prescindibles: Rayuela . Otros vuelven constantemente a sus cronopios , famas y esperanzas , penetrantes caracterizaciones del bicho humano contemporáneo.

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Otros que somos

Es difícil no reencontrar Historias de cronopios y de famas , La vuelta al día en ochenta mundos o ese librito sobre el cronopial alter ego de Cortázar, Un tal Lucas , en fulanos o fulanas aparatosos. Este reencontrarse con Cortázar también ocurre al ir al cine. Durante décadas –desde antes de Cortázar, sin necesidad de leerlo–, nos hemos tropezado con cronopios, famas y esperanzas en las historias y personajes de algunas de las más significativas piezas cinematográficas.

El mimo y el griego. Solemne, acaso demasiado literario, pero ¿no es un cronopio el Jean-Baptiste de Les enfants du paradis (1944), de Marcel Carné? ¿No lo es también el Alexis Zorba interpretado de manera inolvidable por Anthony Quinn?

Más cerca en el tiempo, también lo son las protagonistas de la cubana La vida es silbar (1998), de Fernando Pérez, y la francesa Le fabuleux destin d’Amélie Poulain (El fabuloso destino de Amélie Poulain; 2001), de Jean-Pierre Jeunet.

Detalle importante, Jean-Baptiste Deburau es un personaje histórico, uno de los primeros mimos cuyo trabajo fue reconocido como arte, en la primera mitad del siglo XIX.

Como ser de ficción, Deburau protagoniza Les enfants du paradis (“Los niños del paraíso”, que es el graderío más alto de un teatro). Esta película francesa se realizó durante la ocupación alemana. Es la obra cumbre del “realismo poético” y “la mejor película francesa de todos los tiempos” según una encuesta de 1995.

La dirigió un tieso pero correcto Carné, y la escribió un Jacques Prévert que dotaba a los parlamentos de sus personajes de tal ingenio y lírica que rozaban la inverosimilitud.

Les enfants du paradis es una película generosa en su homenaje a la vida y a los motivos del artista (el escénico, principalmente), y en su descripción de las pasiones humanas (una mujer amada por cuatro hombres).

Como suele pasar con las “superproducciones”, esta de Carné y Prévert posee pasajes para todos los gustos. Los más tiernos y mágicos carecen de diálogos y tienen por protagonista a Jean-Baptiste, inicialmente incomprendido como artista y como hombre, y enamorado, como los otros, de la inefable Garance.

El mimo posee la inocencia y la bondad de los cronopios, como también su terquedad y su violencia. Juguetón y melancólico, prefiere decir las cosas con gestos y no con palabras. Vaga por las calles de París y duerme en cualquier lado, como lo hicieron Oliveira, el protagonista de Rayuela , y quizás el mismo Cortázar.

Figura central del teatro francés, Jean-Louis Barrault encontró en el cinematográfico Jean-Baptiste a su personaje más famoso. Lo mismo hizo Anthony Quinn con el protagonista de Zorba the greek (Zorba el griego; 1964), de Michael Cacoyannis, a partir de una novela de Nikos Kazantzakis.

Más que tierno o melancólico, Alexis Zorba es un cronopio por su alegre y anárquico hedonismo. Entiende la vida como un juego y contagia con su entusiasmo a Basil, su jefe, un inglés formal y tímido, el hijo mestizo de una fama y una esperanza.

Al igual que los cronopios y las famas –que bailan tregua y catala–, Basil y Alexis concluyen su historia en común con una memorable danza. Es un “gracias a la vida” con el que festejan el fracaso de una empresa en la que se jugaron todos los ahorros del primero, pero no importa: mucho aprendieron de sí mismos. Zorba lo llama el “más espléndido fracaso” (“splendiferous crash”).

Tras la felicidad. Tanto la habanera Bebé, personaje secundario y narradora omnisciente de La vida es silbar , como la parisina Amélie, protagonista y testigo de tantas pequeñas batallas, dan todo de sí para que los demás sean felices.

Son como aquel cronopio que, tras saber de la indiferencia de las esperanzas y las burlas de las famas, pinta una golondrina sobre el caparazón de una tortuga pues esta ha confesado que es admiradora de la velocidad.

Bebé acompaña a tres personajes en sus esfuerzos por ser felices: Mariana, a quien le encanta sentir su cuerpo al bailar o al encontrarse con un hombre; Julia, quien cuida ancianos y siempre ha pensado en los demás antes que en sí misma, y Elpidio, quien vive de trabajos informales y de lo que dejen mal puesto los turistas.

Para ellos, la felicidad pide, como precio, escoger entre la persona amada y las metas antes escogidas, así como la reconciliación con el pasado.

La entrometida Amélie también parece encontrar la felicidad en lo que ocurra a los demás: por esto arma parejas, edifica autoestimas o adopta ajenas venganzas. Finalmente, “el fabuloso destino” consiste en aceptar la posibilidad de que ella sea la feliz.

El abandono de lo pragmático y lo rutinario y el tono juguetón unen los relatos de Cortázar y estos filmes de Pérez y Jeunet. Los tres observan con naturalidad el erotismo y el quiebre de las costumbres, aunque, en el caso de La vida es silbar, se advierte que “la sociedad” (es decir, las famas con intención y las esperanzas por inercia) reprueban el comportamiento de Mariana y Elpidio.

El tono juguetón, tan cortazariano, está en la complicidad que las películas piden al espectador –Bebé habla a la cámara, Amélie regala pícaras sonrisas–, y en su descubrimiento de la “masa pegajosa que se proclama mundo”.

De los surrealistas, Cortázar heredó el aprecio por los otros mundos que laten en una cucharita, en el maullido de un gato o en el acto de subir una escalera o darle cuerda a un reloj.

También hay mucho surrealismo en La vida es silbar y Le fabuleux destin d’Amélie Poulain . Su mirada sobre los pequeños objetos, la atención a las más íntimas motivaciones de los personajes, parecen procedentes del “Manual de instrucciones”, primera parte de Historias de cronopios y de famas .

Suplemento Áncora. periódico LA Nación 10 febrero 2008

15/02/2008 GMT 1

Nueva York atacada por un gran monstruo

marfuerte @ 00:33

• Cloverfield
Gabriel Gutiérrez R.
gutgabriel@gmail.com

Cloverfield, 2008
Dirigida por Matt Reeves; Michael Stahl-David, Jessica Lucas, T. J. Miller, Lizzy Caplan, Odette Yustman
EE.UU. Sci-fi, suspenso, 85 minutos

“Cloverfield” está erróneamente promocionada en carteleras como una película dirigida por J. J. Abrams, el cerebro detrás de las series Lost y Alias, y director de “Misión Imposible III” (2006), y de la futura reinvención de Star Trek (25-12-2008).

La realidad es que el señor Abrams es el productor y quien tuvo la idea de crear, según sus palabras una película de un monstruo para Estados Unidos, así como Godzilla lo es para Japón. La diferencia es que el monstruo fuera más intenso y demente que los vistos en otras películas, porque ¿qué es peor que un animal asustado?
La producción se mantuvo bajo un gran hermetismo. Su trama, tanto como la realización de la película en general, fue secreta, por lo que no es extraño encontrarnos con una sorpresa al ver “Cloverfield”.

La cinta está filmada en tiempo real. No hay mucha historia de por medio, la profundidad de los personajes es nula y se podría decir que carece de un inicio definido y un final definido. Pero estos no son aspectos negativos. El gran aporte de “Cloverfield” como película es su originalidad.

Toda la cinta está filmada con una cámara de mano. Es la documentación del ataque de un monstruo en Nueva York, porque en palabras de Hud (T. J. Miller), el personaje que porta la cámara, “la gente tiene que saber lo que pasó”.

Este es el punto álgido de “Cloverfield”. Crear tal nivel de veracidad por medio de la simulación de una cámara de vídeo que en verdad parece que ese suceso acaeció en algún momento, así como el 9/11. Los efectos especiales parecen ser totalmente reales, la escenografía es estilísticamente perfecta, la mezcla de sonido es increíble, la falta de musicalización crea un sentimiento de vacío y la trama es tan intensa que en algunos parajes la claustrofobia se apodera del espectador de la mismas manera que lo haría un documental sobre un desastre natural o sobre alguna guerra.

Vivimos en un mundo dominado por las imágenes. Gente filma desastres naturales o accidentes desde un teléfono o cámara haciendo que nos mantengamos informados de muchos acontecimientos minutos después de haber sucedido. Por ello, ver una película que parece tan veraz como “Cloverfield” es solo un ejemplo de la forma en que podría documentarse un desastre.

Se debe apreciar la película, no quizás como una cinta vanguardista (recuerden “Blair Witch Project”, 1999), pero sí una aproximación diferente a lo que la gente está acostumbrada. Es la veracidad del relato y el nivel de detalle de la película lo que debe importar.

“Godzilla” (Ronald Emmerich, 1998) fue decepcionante, risible y tonta; “King Kong” (Peter Jackson, 2005) muy larga y romántica; “Cloverfield” es una combinación de miedo, tensión y ansiedad. Sentimientos que vivirá con solo estar sentado apreciando la cinta.

Se debe estar abierto a nuevas opciones y propuestas. El año pasado “The Host” (Corea del Sur, Joon-ho Bong, 2006) representó un quiebre en películas de monstruos, ahora le toca el turno a “Cloverfield”, una película con actores desconocidos y una trama que no se conoció hasta su estreno, un riesgo que parece haber surtido efecto.

Muy recomendada.
periódico La Prensa Libre 7 febrero 2008

06/02/2008 GMT 1

Un golpe a la ‘Ostalgie’

marfuerte @ 02:12

Complementos Dos cintas alemanas nos presentan dos caras de la humanidad: el amor y el remordimiento

Diego Delfino | diego@89decibeles.com
Probablemente lo último que hubieran imaginado los habitantes de Alemania Oriental a comienzos de 1989 era que el actor y cantante estadounidense David Hasselhoff despediría el año interpretando Looking for Freedom sobre los escombros del Muro de Berlín.

En unos pocos meses se derrumbaron 40 años de statu quo , Alemania se reunificó, y las Coca-Cola y los Burger King invadieron el Este. La bandera de la libertad entró implacable, enarbolada por el conductor del auto fantástico .

Sin embargo, no todos se lanzaban a las calles a vitorear. Una buena parte de los orientales había hecho su vida bajo el antiguo régimen, y su identificación con él era absoluta. Tal es la realidad de Christiane Kerner (la actriz Katrin Sass) en la producción germana Good Bye Lenin (2003).

Mentira blanca. La cinta relata los afanes Alexander (Daniel Brühl), hijo de Chistiane, por esconderle los sucesos ocurridos mientras un coma la mantuvo inconsciente. Su recuperación podría verse gravemente afectada por cualquier emoción violenta, de modo que acompañamos al joven en sus intentos por mantener en pie el muro en pleno 1990.

La simpática y cálida película cosechó con facilidad sonrisas en la audiencia, fue premiada en toda Europa y es ya pieza de culto entre los seguidores del cine alternativo, pero especialmente entre aquellos que añoran la vida en la extinta Alemania Oriental. Este fenómeno de nostalgia por aquellos años es conocido hoy día por los teutones como ‘Ostalgie’, juego de palabras entre ‘Ost’ (este) y ‘Nostalgie’ (nostalgia).

Es un cine imprescindible, humano. El director Wolfgang Becker, junto con el guionista Bern Lightenberg, da una sacudida a los vicios del capitalismo y pone en evidencia la frustración de los viejos simpatizantes socialistas, quienes añoran la solidaridad que –pese al temor– podían encontrar en otros tiempos.

Mitad comedia, mitad drama, el filme nunca se permite ponerse más espeso de la cuenta, pero sí aprovecha una bella historia de amor para profundizar y señalar las virtudes y denunciar los defectos de uno y otro régimen, con un sesgo ciertamente anticapitalista.

Ese sentimiento es recogido por quienes no han visto, en la reunificación, la panacea prometida. Quien antes recibía atención médica gratuita, ahora la paga. Quien tenía un trabajo seguro, ahora puede ser despedido. La renta ya no es subvencionada…

De repente, en las calles de Berlín pululan tienditas con la memorabilia de una época que atrae a los curiosos y arranca lamentos a los nostálgicos

Bautismo con Oscar. Los costarricenses asistieron masivamente a los cines a ver El laberinto del fauno . Matizar la más cruda realidad con un mundo de fantasía puede ser un logro significativo. Eso es precisamente lo que no hace un film que no tuvo tanta acogida en nuestro país, La vida de los otros , que le arrebató la estatuilla a mejor película extranjera a El laberinto …, filme de Guillermo del Toro, con no pocos méritos.

En el que es apenas su primer filme, el director y guionista Florian Henckel von Donnersmarck hace un debut “a lo Comaneci”. La vida de los otros obtuvo una ovación universal y terminó de consagrarse con el Oscar a mejor film foráneo.

El thriller dramático no da espacio a esa risa casual que libere un poco de tensión; por el contrario, esta va subiendo con ritmo estable a lo largo de la cinta. De entrada, nos topamos con los métodos de la Stasi, la famosa policía secreta de Alemania Oriental.

En una soberbia actuación, Ulrich Mühe (quien falleció el año pasado) interpreta al agente Gerd Wiesler, cuyas devoción y fidelidad por el sistema serán puestas en jaque.

Durante la vigencia del régimen, la escena cultural de la Alemania del Este fue cuidadosamente vigilada por la Stasi, que limitaba toda forma de expresión artística o académica con una discreta pero brutal censura previa.

En ese contexto opresor, conocemos al autor teatral Georg Dreyman (Sebastián Koch) y a su pareja Christa-Maria Sieland (Martina Gedeck): a efectos del título, los otros .

El agente Wiesler recibe la misión de monitorear a Dreyman. Bruno Hempf (ministro de Cultura) sospecha que Dreyman tiene simpatías prooccidentales… o al menos esa es la motivación que se le da a Wiesler para su intervención.

El experimentado agente asume la misión con toda la seriedad del caso: el apartamento del guionista es intervenido y cableado, y la Stasi instala un cuarto de control en el último piso del edificio. Sin saberlo, Georg y Christa son protagonistas de su propia obra.

Humanismo. A medida que transcurre la película, la atmósfera se torna más pesada pues contemplamos el uso del miedo y de la manipulación como instrumentos de control opresor por parte de la Stasi y cómo estos afectaban el diario vivir de quienes eran incluidos en la lista negra.

Es aquí donde la película alcanza uno de sus tantos triunfos: refresca y contextualiza la historia luego de una seguidilla de filmes en el mismo tono de Good Bye Lenin , comedias nostálgicas con un abordaje más ligero de la vida en Alemania Oriental.

Ese realismo no significa que la obra de Von Donnersmarck sea oscura o macabra; por el contrario, es imposible no conmoverse con un final tan bien logrado que recuerda no el valiente intento de La vida es bella , sino el brillante logro de Cinema Paradiso .

No obstante, la reflexión que La vida de los otros propone es seria, realista, y este es su gran mérito. Sin menospreciar las fortalezas de la comedia y de la fantasía, ¡qué reconfortante resulta encontrar la esencia del ser humano (la solidaridad) imponiéndose en la más adversa de las circunstancias!

Cuando W³adys³aw Szpilman (Adrien Brody en El pianista ) se refugió en lo que quedaba de Varsovia, fue localizado por un agente del alto mando alemán. En vez de ejecutarlo en el acto, le pregunta por su profesión y lo pone a prueba frente a un piano abandonado. Más muerto que vivo, Szpilman interpreta la balada número uno de Chopin. Hosenfeld, el capitán alemán, pasaría a la historia no solo por perdonarle la vida al pianista, sino por ayudarlo a esconderse y alimentarlo hasta la llegada de los soviéticos a la capital polaca.

Wiesler es ese héroe inesperado. Representa esa victoria de la humanidad en la más inusual de las circunstancias. Un triunfo es también, pues, La vida de los otros , cine brillante y de interés universal.

Suplemento Áncora. periódico La Nación 3 febrero 2008.

03/02/2008 GMT 1

Cine más que distracción

marfuerte @ 00:31

Por Manuel Bermúdez
EDITOR DE FORJA

El domingo 24 de febrero la 80ma ceremonia anual de la industria del cine de Estados Unidos, la más poderosa en producción y distribución en el mundo, mostrará esta vez un ramillete respaldado por el aplauso de la crítica y películas políticamente correctas. Mientras una huelga alargada de guionistas, que reclaman su justo reconocimiento y derechos ha sido apoyada por muchos de los actores más destacados. Basta echar un vistazo a la cartelera de los últimos años para evidenciar que la industria de Hollywood padece una gran debilidad en el apartado de guiones, producto precisamente de la subestimación del trabajo de los guionistas.
Pero esta vez, la Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas que entrega los premios de cine más famosos, los Oscar, contará con una gala de reconocidos talentos del cine independiente y algunos emergentes.

La película Michael Clayton que tuvo un paso fugaz por las salas josefinas, y ahora es repuesta, logró siete nominaciones: mejor director, película, actor, guión original, actor secundario, actriz secundaria y banda musical.
Sin duda una gran película que se suma a las constantes denuncias de Clooney en contra de la corrupción política y económica en Estados Unidos.

Dos figuras energéticas y versátiles

Cate Blanchet nació en Melbourne, Australia, el 14 de mayo de 1969, trece días antes, pero en Las Palmas de Gran Canaria, España, nació Javier Bardem.

Javier Bardem, aunque tuvo un protagónico no muy destacado en la versión del británico Mike Newell de la novela de García Márquez El amor en los tiempos del cólera, como Florentino Ariza, con ingeniosas transformaciones por el tiempo, ahora acapara el elogio de la crítica y de sus colegas actores, con lo que parece que se gana definitivamente a Hollywood.
Esta vez se trata del personaje de un asesino para la película No country for old men (No es país para viejos) de los hermanos Ethan y Joel Coen, que además está nominada para dirección, mejor película, guión adaptado, fotografía, edición entre otras.
Entre las actrices destaca la intensa Kate Blanchet, que participa en las categorías principal por Elizabeth: The Golden Age, en la que vuelve al papel por el que ya obtuvo una nominación a ese premio hace diez años y de actriz de reparto en I'm not there donde encarna a Bob Dylan, en una bio-épica acerca del famoso cantautor estadounidense, en la que compartió el personaje con su coterráneo y recién fallecido, el actor australiano Heathcliff Ledger.
Al recibir el premio de la Asociación de Actores por su actuación en There will be blood, Daniel Day Lewis recordó la figura de Ledger y su actuación en Brokeback Mountain, con la fue nominado al Oscar en 2006.

Petróleo por sangre

La novela Oil de es adaptada y llevada al cine por el aclamado director de películas como Magnolia o Boggie Nights, Paul Thomas Anderson, dirigiendo al laureado Daniel Day Lewis, ambos van por sus premios, en un película que aborda el tema de la ambición alrededor de los petroleros, lo cual parece concordar con los carteles de denuncia contra la guerra en Irak que decían Petróleo por sangre.
Esta es la historia de uno de los pioneros petroleros en Estados Unidos interpretado por Daniel Day Lewis, quien ya ganó el premio de la Asociación de Actores.

Los directores independientes

Julian Schnabel, Ethal y Joel Coen y Paul Thomas Anderson, se han ganado el respeto de público y crítica con sus trabajos anteriores y la independencia de criterio para hacer sus películas. Schnabel, quien nació en New York en 1951 combina su trabajo en cine con el éxito como pintor contemporáneo. En realizó Basquiat, acerca del marginal pintor de Brooklyn que murió por una sobredosis el 12 de agosto de 1988.
También hizo con Bardem en 1999 Antes de que anochezca sobre el poeta cubano Reinaldo Arenas, quien se suicidó en New York en 1990.
La escafadra y la mariposa, es la obra que presenta en esta ocasión, acerca del periodista Jean-Dominique Bauby, quien sufre una embolia que lo deja postrado inmóvil en una cama, y mediante el parpadeo de su ojo izquierdo logra comunicarse y así dicta una obra profunda cargada de belleza.

Washington y Crowe vuelven a enfrentarse

Como no lo hacían desde Virtuosity de 1995 en que Washington perseguía el asesino virtual representando por Crowe, Russell Crowe y Denzel Washington vuelven a compartir escena en American Gangster, que, pese a buena crítica apenas obtuvo una de las nominaciones al Oscar, para actriz secundaria a Ruby Dee, quizás por abundar acerca de un tema que parece ya infaltable en las nominaciones y es el mundo gangsteril.
En síntesis esta vez parece que la tendencia es a una visión más crítica de la sociedad norteamericana y un cine sustentado en buenos guiones y buenas actuaciones.

Suplenmento Forja. Semanario Universidad 31 enero 2008

Historia de un mafioso a gran escala

marfuerte @ 00:15

• Gángster americano

Gabriel Gutiérrez R.
gutgabriel@gmail.com

American Gangster, 2007
Director: Ridley Scott; Denzel Washigton, Russell Crowe, Josh Brolin, Chiwetel Ejiofor
EE.UU.; Drama, crimen, biografía; 157 minutos
Nominada al Oscar en mejor dirección de arte y actriz secundaria: Ruby Dee

Ridley Scott es un director que, a pesar de tener sus altibajos, ha realizado películas que han dado mucho de que hablar en los últimos 20 años. Su carta de presentación fue la cinta de culto “Blade Runner” (1982), pero no se pueden dejar de lado otras grandes producciones como “Leyenda” (1985), “Thelma y Louis” (1991), “1942: La Conquista” (1992), “Gladiador” (2000), “La caída del halcón negro” (2001) y “El reino de los cielos” (2005).

Tres son las características que podrían catalogarse como su firma: un gran nivel de desarrollo en los personajes, sumo detalle especialmente en la escenografía y películas de una extensa duración, al punto de considerarlo el padre del “corte de director” (Director's cut). Usualmente incide en la historia de una película al adentrarse más en ella con escenas no mostradas en el cine. Claro ejemplo de esto son “Blade Runner” y “El reino de los cielos”.

“Gángster americano” no escapa de estas tres características, convirtiéndose en los principales aspectos por recalcar.

Frank Lucas (Denzel Washington) es un calculador y observador chofer que a la muerte de su jefe, un mafioso afroamericano, decide hacerse dueño de las calles de Harlem por medio del narcotráfico. Crea toda una red de distribución que lo convierten en un “kingpin” de las drogas, y en la envidia de todos los demás grupos mafiosos.

Por otro lado está el detective Richie Roberts (Russell Crowe), un policía cuya honestidad le granjea enemigos. A pesar de esto, le asignan una unidad encargada del narcotráfico.

La película inicia en 1968, y desde un inicio se establecen las características principales de Lucas y Roberts: la rudeza del primero y la perseverancia del segundo. Luego de ello se van mostrando diferentes facetas en la vida de ambos para ir conociéndolos como personas, ya que la trama se basa en hechos de la vida real.

Junto a los personajes, se debe resaltar el magno detalle de la gran escenografita donde acontecen los hechos. La televisión establece la época en la que está ambientada: la guerra de Vietnam y demás detalles como la música y vestimenta el pasar de los años, hasta el desenlace en 1975. Vietnam se transforma en el reloj de la cinta, por ello se le debe prestar especial atención a este hecho bélico.

Las actuaciones son otro elemento que contribuye a la credibilidad de la cinta. Todos los actores realizan interpretaciones muy sólidas que dan sustento de veracidad a la película. Cada uno de los actores principales (Crowe y Washington) ejecuta actuaciones magníficas, haciendo alarde de su amplia experiencia actoral.

No obstante, “Gángster americano” tiene dos errores que impiden colocarla en el mismo renglón de una película sobre la vida de una persona (biopic), como
“Raging Bull” (Martin Scorsese, 1980). Al contar la historia de manera lineal, la película se torna muy pesada. No logra alejarse de las muchas películas que existen sobre mafiosos, así como las biografías sobre personajes en este campo.

Esto en cierta manera la hace predecible, concretamente en su desenlace. Al saber cómo va a concluir, se hace muy larga.

El editor Pietro Scalia mantiene la gran calidad de la película, a pesar de su larga extensión, ya que logró comprimir siete años en 157 minutos, y mantener siempre presente las acciones que realizan los personajes de Lucas y Roberts. La edición y musicalización en la escena de la aprehensión de Lucas está tan bien orquestada que podría compararse con la escena del bautizo en “El Padrino” (Francis Ford Coppola, 1972).

Son las deficiencias antes mencionadas las que impiden situar a “Gángster americano” como una excepcional cinta. Aún así, su nivel de detalle y actuación hacen que sea una experiencia placentera.

Recomendada.
Suplemento Abanico. periódico La Prensa Libre 31 enero 2008

30/01/2008 GMT 1

La obra es lo que cuenta

marfuerte @ 00:33

Cinéfilo José León Sánchez recuerda sus vínculos con el cine y anuncia nuevos proyectos

Jurgen Ureña Arroyo | jurgenurena@yahoo.com
El preámbulo a nuestra conversación es un ritual ineludible: José León Sánchez pasea rítmicamente entre anaqueles cargados de libros y elige, con un gesto que quiere parecer azaroso, algunas de sus novelas traducidas al ruso, al polaco, al holandés y al alemán.

Luego se enrumba hacia la sección gráfica de su “egoteca” (como él mismo la llama) mientras saborea una frase casi célebre: “Ya les está cogiendo tarde para darme el Nobel”. Tras una pausa breve con sonrisa, José León se acerca a un papel amarillento colgado en la pared y lee en voz alta: “El más horrendo y macabro delincuente de Costa Rica se fugó del presidio de San Lucas. Por su captura y entrega a la policía, vivo o muerto, se dará una recompensa de diez mil colones”.

El tour por la “egoteca” del escritor incluye la fotografía de un José León adolescente que sostiene el número 1713 sobre su pecho, recortes de periódicos extranjeros y un cartel publicitario que celebra la venta de dos millones de ejemplares de La isla de los hombres solos. La tertulia surge allí mismo, avivada por el tintineo del hielo en un vaso de ron.

¿Cómo se relacionan en su obra el cine y la literatura?

De diferentes maneras. Por ejemplo, conocí al Indio Fernández en Churubusco. Llegaba con su atuendo de tarahumara, se sentaba con un jorongo negro muy hermoso, pedía un tequila y esperaba a algún productor para su última película. Hablé con él varias veces, pero lo que más me interesó fue lo que me contaba sobre Agustín Lara. Después utilicé estas conversaciones para escribir ¡Mujer…, aún la noche es joven!

¿Cómo llegó La isla de los hombres solos al cine mexicano?

La primera edición de esa novela no la compró nadie. No hay que olvidar que en aquel tiempo yo era “el monstruo de la Basílica”, y debieron pasar cincuenta años para que me declararan inocente. El editor recogió los ejemplares y los vendió por libras a una carnicería de Desamparados.

“En el año 69, la revista Life hizo una serie de entrevistas a los grandes escritores del mundo e investigó también cuál era el escritor que estaba peor; entonces descubrieron que era José León Sánchez.

“El artículo de Life despertó el interés de las editoriales en México y New York. Entonces, un maestro del cine mexicano, René Cardona, quiso hacer la película y vino a visitarme para que colaborara con el guión. Esto fue en el año 74. Para ese momento, ya el presidente Trejos me había concedido un indulto ‘por error evidente en la aplicación de la ley’, y estaba libre.

¿Qué recuerda del rodaje?

La película se iba a filmar en Costa Rica. Ya no existía el presidio en San Lucas [se había cerrado en el 58], pero aún quedaba una colonia agrícola penal, y para René Cardona era importante aprovechar el lugar y los reos que trabajaban allí.

“Al final tuvimos que filmarla en México porque el presidente Figueres no aceptó, a menos que dijéramos que eso había sucedido hacía mucho tiempo.

Tal vez no vio con buenos ojos los pasajes revolucionarios del libro, un poco paródicos. ¿Cuánto hay de ficticio y cuanto de histórico en el relato?

La gente se confunde con La isla de los hombres solos . Si fuera una mentira, yo sería el escritor más extraordinario del mundo, con una imaginación inconcebible para crear semejante historia; pero no: la novela sencillamente está basada en lo que yo viví durante treinta años en la cárcel y en lo que me contaron mis compañeros.

¿Cómo respondió el público a la película?

En todo el mundo de habla hispana fue una cosa bárbara: La isla de los hombres solos es un documento humano de características muy especiales. Aquí hacían filas de hasta 500 metros para verla. Fue un éxito extraordinario que lanzó el libro de una forma maravillosa. Ahora trabajo con Random House, la editorial más grande del mundo.

¿Es la popularidad una característica del llamado “género carcelario”?

Claro. Ninguna película sobre la cárcel ha dejado pérdidas en los Estados Unidos. Por eso siempre ha habido películas de este tipo, las primeras basadas en novelas clásicas, como El conde de Montecristo y Los miserables .

“Había una novela importante, Guillotina seca, de René Belbenoit, en la que el autor relata su fuga de la isla del Diablo [de la Guayana Francesa]. En ese libro se inspiró Henri Charriere –quien también estuvo preso en la isla del Diablo– para escribir Papillon. Un año antes del estreno de La isla de los hombres solos se hizo la adaptación hollywoodense de Papillon (1973), y algunos años después llegó la famosa Fuga de Alcatraz (1979).

A partir de La isla de los hombres solos se hicieron también una telenovela, una radionovela y una tira cómica.

La telenovela y la tira cómica se hicieron en México. En Costa Rica, un gran locutor llamado Carlos Alberto Patiño me propuso hacer la radionovela. En ese tiempo había llegado al país un muchacho que venía de Colombia, de nombre Parmenio Medina, y Patiño lo contrató para escribir el guion. Fue extraordinario. La radionovela se pasó por toda América Latina y tuvo también un gran éxito.

En 1985, usted intentó llevar al cine otra novela suya: Tenochtitlan . ¿Quién era el director del proyecto?

Era Dino de Laurentiis. Él iba a dirigir y a producir la película. Mantuvimos conversaciones con Dustin Hoffman y Anthony Quinn y firmamos contrato con actores mexicanos de primer nivel, como Ignacio López Tarso y Katy Jurado. El terremoto se trajo todo abajo. Además, el productor ya había perdido mucho dinero con Duna (1984).

“Ahora, Sotela Film Production está reactivando el proyecto. Además, un banco cinematográfico francés compró toda mi obra para estudiar las posibilidades de llevarla al cine. La única que yo había pensado en términos cinematográficos era Tenochtitlan .

También se habla de una nueva versión de La isla de los hombres solos .

Esa película la va a hacer Yacaman Production bajo el título provisional de Camino al infierno, y la dirigirá un costarricense: Douglas Martin. Van a filmar en Honduras, en un presidio conocido como el “Castillo de Omoa”.

“En realidad, la película está basada en La isla de los hombres solos y en varios de mis libros, como Cuando nos alcanza el ayer , Cuando canta el caracol , La cattleya negra y A la izquierda del Sol . Es más bien una película sobre mi vida.

¿Lo desanima el limitado control del guionista sobre el texto final?

No. Ahora estoy trabajando en un guion sobre Chavela Vargas, y, para mí, esto es el más grande honor que he tenido como escritor. Tal vez me equivoque, pero, para mí, ella es una de las artistas más completas que ha producido el mundo de la canción, por encima de Edith Piaf. Creo que ese guion va a ser mi obra. Claro, después, la compañía productora pondrá eso en manos de otra persona, pero así es el cine.

¿Qué espera de estas películas?

Seguramente serán exitosas, pero de todos modos habrá malos comentarios. Aquí, mis novelas no se toman en cuenta para nada porque la gente sigue creyendo que soy un criminal. En Costa Rica dicen: “Es que José León Sánchez es un delincuente”. Bueno, suponga que fuera cierto. ¿Qué tiene que ver eso con mi obra?

“El hombre no tiene nada que ver con el artista. El marqués de Sade era un tipo muy desagradable, pero escribió bellísimo; Molière y Victor Hugo, lo mismo. Al artista no hay nada que cobrarle: es la obra la que cuenta.

Suplemento Ancora, Periódico La Nación 27 enero 2008.

29/01/2008 GMT 1

¡Bú!

marfuerte @ 02:34

• 1408
Gabriel Gutiérrez R.
gutgabriel@gmail.com

La película es una típica cinta de terror y las actuaciones están a la altura de la misma.
1408, 2007
Dirigida por Mikel Håfström; John Cusack, Samuel L. Jackson
EE.UU., terror, 106 minutos.

Mike Enslin (John Cusack) es un aparente escritor frustrado que anda en busca de hoteles encantados. Publica su libro los “10 hoteles más escalofriantes” para luego encontrar el cuarto del hotel donde sus peores pesadillas se harán realidad.

En el hotel Dolphin, el gerente general, Gerald Olin (Samuel L. Jackson), trata de persuadirlo para no quedarse, dando paso a uno de los momentos más cómicos de la película, por la falta de química entre los dos actores principales. Al final, nos damos cuenta de que la actuación de Jackson no es más que para poner su nombre en el afiche de la película y atraer espectadores.

Al entrar a la habitación, inicia el periplo de terror de Enslin en un cuarto que en verdad es el “cuarto del infierno”, según palabras de Olin.

Acá entran en juego los típicos mecanismos utilizados en las películas de terror:
sonidos aparentes y repentinos, escenas inesperadas y no se pueden dejar de lado los aspectos paranormales. Conforme avanza la película se vuelve muy difícil descifrar el final. No sabemos qué pasará con Enslin; el miedo se transforma en incertidumbre, por el futuro del personaje.

El horror se va armando con sumo ímpetu y con él la necesidad imperiosa por conocer el desenlace de la cinta.

De un pronto a otro llegamos a un final abrupto (se nos hace creer) que hace recordar las películas de terror clase B de los 80. Es decepcionante.

Pero…
Mucha gente siente la necesidad de creer en fantasmas como un prospecto de algo después de la muerte, pero esto va más allá de querer aferrarse a algo. Muchas personas han tenido encuentros con elementos paranormales o visto cosas que no se pueden explicar y cada quien es libre de creer en lo que quiera.

Enslin es un padre que pierde a su hija luego de una enfermedad. Decide alejarse de su vida y carrera como prominente escritor, para lanzarse en una búsqueda de elementos paranormales en hoteles y darse cuenta al final que todos los casos son falacias, hasta que se encuentra con el cuarto 1408 del hotel Dolphin, en Nueva York.

El cuarto pone a prueba todas sus creencias sobre elementos paranormales y a su vez sirve como escenario principal para las escenas de terror. En ese lapso de tiempo conocemos la forma de vida de Enslin, su familia y lo que sintió al perder a su hija. Estos flashbacks ayudan a eliminar el estupor del miedo, sin embargo su función va mas allá de eso.

Las escenas de miedo y flashbacks se intercalan de tal manera que el terror de la película tiene sus altibajos. Esto hace que luego de un momento de mucho terror el flashback incida en la percepción del espectador, porque lo relaja y luego con una escena de miedo busca asustar más al relajado público.

Además de darnos a conocer mejor las razones que llevan a Enslin a alejarse de su antigua vida, también sirven para darnos varias sorpresas dentro de la película y hacernos sentir burlados con escenas que creemos que son algo, pero en realidad son otra cosa.

Fuera de estos aspectos de la historia, la cinta es una típica cinta de terror y las actuaciones están a la altura de la misma. Sin embargo, es bueno ver que se retorna a un cine de miedo que no es de corte ‘gore’, y se utiliza la sorpresa como principal arma del miedo.

Aceptable.

peridico La Prensa Libre. Rev. Abanico. 24 enero 2008

26/01/2008 GMT 1

Los principales nominados a los Oscar 2008

marfuerte @ 21:00

Hace 4 días

BEVERLY HILLS, Estados Unidos (AFP) — 'No es país para viejos' y 'Pozos de ambición', dos cintas que derrochan tanta magistralidad como sangre, acapararon este martes ocho nominaciones a los próximos premios Oscar, donde los españoles Javier Bardem y Alberto Iglesias fueron los únicos artistas de habla hispana postulados.

A continuación la lista de películas nominadas a las principales categorías de la 80 entrega de los premios Oscar 2008, revelada este martes:

Mejor Película:

- 'Atonement' ('Expiación')

- 'Juno'

- 'Michael Clayton'

- 'No Country for Old Men' ('No es país para viejos')

- 'There Will Be Blood' ('Pozos de ambición')

Mejor Director:

- Julian Schnabel, 'The Diving Bell and the Butterfly' ('La escafandra y la mariposa')

- Jason Reitman, 'Juno'

- Tony Gilroy, 'Michael Clayton'

- Joel and Ethan Coen, 'No Country for Old Men'

- Paul Thomas Anderson, 'There Will be Blood'

Mejor Actor:

- George Clooney, 'Michael Clayton'

- Daniel Day-Lewis, 'There Will be Blood'

- Johnny Depp, 'Sweeney Todd'

- Tommy Lee Jones, 'In the Valley of Elah'

- Viggo Mortensen, 'Eastern Promises' ('Promesas del Este')

Mejor Actriz:

- Cate Blanchett, 'Elizabeth: The Golden Age'

- Julie Christie, 'Away from Her' ('Lejos de ella')

- Marion Cotillard, 'La vie en rose'

- Laura Linney, 'The Savages'

- Ellen Page, 'Juno'

Mejor Actor de Reparto:

- Casey Affleck, 'The Assassination of Jesse James by the Coward Robert Ford' ('El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford')

- Javier Bardem, 'No Country for Old Men'

- Philip Seymour Hoffman, 'Charlie Wilson's War' ('La guerra de Charlie Wilson')

- Hal Holbrook, 'Into the Wild'

- Tom Wilkinson, 'Michael Clayton'

Mejor Actriz de Reparto:

- Cate Blanchett, 'I'm Not There'

- Ruby Dee, 'American Gangster'

- Saoirse Ronan, 'Atonement'

- Amy Ryan, 'Gone Baby Gone' ('Adiós, pequeña, adiós')

- Tilda Swinton, 'Michael Clayton'

Mejor Película Extranjera

- 'Fälscher, Die', Austria

- 'Beaufort', Israel

- 'Mongol', Kazajastán

- 'Katyn', Polonia

- '12', Rusia

Mejor película animada:

- 'Persepolis'

- 'Ratatouille'

- 'Surf's Up' ('Locos por el surf')

Mejor Guión Original:

- 'Juno', Diablo Cody

- 'Lars and the Real Girl', Nancy Oliver

- 'Michael Clayton', Tony Gilroy

- 'Ratatouille', Brad Bird

- 'The Savages', Tamara Jenkins

Mejor Guión Adaptado:

- 'Atonement', Christopher Hampton

- 'Away from Her', Sarah Polley

- 'Scaphandre et le papillon', Ronald Harwood

- 'No Country for Old Men', Joel Coen y Ethan Coen

- 'There Will Be Blood', Paul Thomas Anderson

Mejor Banda Sonora:

- 'Atonement', Dario Marianelli.

- 'The kite runner', Alberto Iglesias

- 'Michael Clayton', James Newton Howard

- 'Ratatouille', Michael Giacchino

- '3:10 to Yuma', Marco Beltrami

Mejor Canción Original:

- 'August Rush' ('Raise It Up')

- 'Enchanted' ('Happy Working Song')

- 'Enchanted' ('So Close')

- 'Enchanted' ('That's How You Know')

- 'Once' ('Falling Slowly')

Mejor Fotografía:

- 'The Assassination of Jesse James by the Coward Robert Ford', Roger Deakins

- 'Atonement', Seamus McGarvey

- 'No Country for Old Men', Roger Deakins

- 'Scaphandre et le papillon', Janusz Kaminski

- 'There Will Be Blood', Robert Elswit

Mejor Documental:

- "No End in Sight'

- 'Operation Homecoming: Writing the Wartime Experience'

- 'Sicko'

- 'Taxi to the Dark Side'

- 'War Dance'

Mejores efectos visuales:

- 'The Golden Compass', Michael L. Fink, Bill Westenhofer, Ben Morris, Trevor Wood

- 'Piratas del Caribe: En el fin del mundo', John Knoll, Hal T. Hickel, Charlie Gibson, John Frazier

- 'Transformers', Scott Farrar, Scott Benza, Russell Earl, John Frazier
AFP enero 2008.

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