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RESONOCO

Categoría: cine

26/08/2008 GMT 1

El mismo México

marfuerte @ 03:16

Las fronteras separan paí­ses y familias. Bien lo saben los mexicanos de la cinta La misma luna.

Randall Cordero Sandí
rcordero@vueltaenu.co.crEsta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesitas tener Javascript activado para poder verla
A los nueve años de edad y viviendo con su abuela, Carlitos Reyes comienza a cuestionarse por qué hace cuatro años su mamá se fue a Estados Unidos, por qué no conoce a su padre; y vaya, (y eso es lo que más le preocupa) por qué él no puede emigrar también al otro lado de esa injusta frontera.
De esa forma comienza a desenvolverse la pelí­cula La misma luna, protagonizada por los actores mexicanos Adrián Alonso, Kate del Castillo y Eugenio Derbez (ese mismo, pero ojo, en la cinta no salen Armando Hoyos o Ludovico Peluche).
El filme participó con relativo éxito en el Festival cinematográfico de Sundance en el 2007 y se estrenará en las salas nacionales el 8 de agosto.
Actuaciones la sostienen
La misma luna, al igual que otras muy afamadas series televisivas y pelí­culas mexicanas, recurre a la parte más popular de las costumbres de ese paí­s para mostrarnos su lado humano y recrea las preocupaciones de sus personajes a ambos lados de la lí­nea que divide a México y Estados Unidos.
Cuando Carlitos se atreve a cruzar esa división para encontrar a su madre,la pelí­cula adquiere una razón de ser.
Las interpretaciones de Alonso como Carlitos, Del Castillo como la madre en EE. UU. y Derbez en el papel de Enrique (un mexicano en busca de trabajo en aquella nación) sostienen la historia aunque el guión se queda corto, pues el drama de los migrantes ilegales más allá del Rí­o Grande es muy conocido a estas alturas y la cinta carece de algún aporte novedoso.
Sensibles y creadoras de empatí­a, las tres actuaciones permiten ver La misma luna sin aburrirse, aunque a ratos se vuelve predecible y estereotipada.
Es muy acertada en la pelí­cula la inclusión de los Tigres del Norte, porque a pesar de ser breve, el grupo es uno de los referentes del actual quehacer musical mexicano y tienen una gran audiencia en Estados Unidos.
Ese sentimiento de arraigo de un lado y otro de la frontera es el que caracteriza a los personajes, unidos por el mismo México, pero partido en dos.
periódico Vuelta en U. 4 agosto 2008.

19/08/2008 GMT 1

Ciudad de asombros y azares

marfuerte @ 03:47

Inagotable ‘Metrópolis’, filmada en 1927 por el alemán Fritz Lang, aún estimula nuestra admiración
Jurgen Ureña Arroyo | jurgenurena@yahoo.com
Pocas películas han representado una influencia tan determinante y extensa para la cultura contemporánea como Metrópolis (1927). Pocos textos sobre la gran ciudad han representado el inabarcable hormigueo urbano como el inmenso filme dirigido por Fritz Lang.

Muy temprano, a solo una década de su estreno, Metrópolis salta al mundo del comic y da nombre al escenario vertical que transforma a Clark Kent en Superman. En 1949, el padre del animé y el manga japonés, Osamu Tezuka, se inspira en un cartel publicitario del filme para la creación de su propia Metrópolis .

A inicios de los años 80, la película es ya un mito universal, en buena medida gracias al homenaje ofrecido por Georges Lucas en el robot C-3PO de La guerra de las galaxias (1979). Poco a poco, la densa geografía de Metrópolis seduce a la generación MTV : sus imágenes hipnóticas ilustran Radio Ga Ga (1982), de la banda británica Queen , y se redibujan con nitidez en los videoclips Express yourself (1989) de Madonna y El 7 de setiembre (1991) de Mecano.

En los últimos años, los cinéfilos y urbanoadictos peregrinan hacia el filme por las rutas de la idolatría, las relaciones múltiples y el azar; a través del propio cine y de sus congéneres; de forma directa o por simple y espontánea equivocación.

De alguna manera, todos nos hemos asombrado delante de la imponente imaginería engendrada por Metrópolis . Todos somos hijos de sus frías catacumbas y de sus altos rascacielos, y hemos adivinado sus vastos territorios en filmes como Blade Runner (1982) y Sky Captain y el mundo del mañana (2004). Ahora, Internet nos cuenta que en pocos meses veremos el filme con asombros renovados.

Pérdida y hallazgo. Cuenta la leyenda que, con una duración aproximada de 210 minutos, la versión original de Metrópolis nunca llegó a estrenarse y se perdió irremediablemente. Se dice también que aquellos espectadores que asistieron a las salas de cine alemanas, entre enero y marzo de 1927, disfrutaron por primera y última vez de 170 minutos de inmenso cine.

En abril de ese mismo año, el estreno estadounidense redujo el metraje del filme a 112 minutos e inició un largo proceso de montajes simplistas y pérdidas invaluables. Después, las cábalas comerciales convirtieron a Metrópolis en una serie equívoca e irregular, constituida por versiones que duraban alrededor de 90 minutos. Algunos confunden fácilmente el cine con el futbol.

En 2001, tras largos años de búsquedas y restauraciones, el historiador Enno Patalas reconstruyó una versión de 147 minutos, convencido de que aquella sería la última estación del viaje hacia el filme perdido. Sin embargo, hace cuatro semanas, el periódico alemán Die Zeit anunció el hallazgo de la primera versión que fue presentada al público alemán, a inicios de 1927.

La pesquisa en torno al nuevo hallazgo sugiere que el empresario argentino Adolfo Wilson había llevado a la capital bonaerense esa copia de Metrópolis para su proyección. De sus manos pasó a un coleccionista privado que la vendió en los años 60 al Fondo Nacional de las Artes, y de allí al Museo del Cine de Buenos Aires, donde fue descubierta en abril de este año.

Ante la sorprendente noticia, las voces de entusiasmo se confunden con las opiniones más pesimistas. Algunos consideran la aparición del filme como una burda estrategia publicitaria; otros recuer-dan que se trata de la primera versión comercial impuesta al ingenio creativo de su director; hay quienes anuncian el mayor acontecimiento cinematográfico de las últimas décadas.

La ambivalencia y la complejidad que acompañaron a Fritz Lang durante su larga carrera de cineasta, prevalecen tres décadas después de su fallecimiento (1976).

Desencuentros. El argumento de Metrópolis nos sitúa en el año 2026, en medio de las grandes diferencias que prevalecen entre los trabajadores del inframundo y la élite intelectual de la superficie.

Esa marcada dicotomía entre clases sociales ha sido considerada, por algunos teóricos, como el síntoma de las relaciones desiguales entre la escritura simbólica de Thea von Harbou (guionista del filme y compañera de Lang) y los intereses arquitectónicos del director.

Por otra parte, la película ha sido vista como una fiel radiografía de la sociedad alemana de mediados de los años veinte, cargada de elementos tan heterogéneos y determinantes como el expresionismo alemán, el futurismo, la arquitectura Bauhaus, el cristianismo, el pensamiento marxista y el emergente nacionalsocialismo.

Durante el rodaje de Metrópolis intervinieron los más destacados profesionales del cine alemán, en medio de una multitud de alrededor de 15.000 extras.

El público no respondió con el entusiasmo esperado, a pesar de novedosos valores de producción que incluían un sinnúmero de efectos ópticos y maquetas, y de una campaña promocional sin precedentes, iniciada con dos años de anticipación al estreno del filme.

Es muy probable que la construcción laberíntica de la película y su visión apocalíptica, en contrasentido de las teorías progresistas del momento, ahuyentasen a las grandes audiencias de las salas cinematográficas.

Tal vez, a pesar de las colosales evidencias, Lang no pretendía hacer un filme para las masas. Tampoco hizo un cine para los cinéfilos ni cineastas de su tiempo.

El joven Luis Buñuel, que había descubierto su vocación de director tras el visionado de Las tres luces (1921), dirigida años atrás por el propio Lang, se refirió a Metrópolis como un híbrido entre la deslumbrante majestuosidad y el más trasnochado sentimentalismo.

El mito es una curiosa criatura, que siempre nace algún tiempo después.

Las previsiones del mito. Entre los primeros detractores de Metrópolis sobresale la figura del escritor H. G. Welles, quien descalificó el filme por su poca relación con la imaginería del futuro.

Esa circunstancia resulta al menos curiosa si se considera la excepcional capacidad previsora del filme, no ya en los términos proféticos atribuidos a la llamada literatu-ra de anticipación, sino en lo relativo a la historia estética del cine.

Metrópolis preludia al cine de propaganda política rodado por Leni Riefenstahl en el momento cumbre del fascismo; al thriller psicológico y al cine de catástrofes que culmina inevitablemente con la feliz salvación del inocente, entre un amplio abanico de posibilidades y rasgos genéricos.

De esta manera, como cualquier mito que se precie de serlo, el filme incluye, en su cauce, aquello que vendrá en los años posteriores.

En estos días de revisiones y entusiasmos, el productor hollywoodense Thomas Schühly ha adquirido los derechos para hacer un remake de Metrópolis .

Por suerte para la más devota cinefilia, no es posible filmar el mito una vez más, tal vez porque las relaciones entre historia y fantasía descansan sobre los hombros del azar y no tienen la mala costumbre de repetirse; tal vez porque Metrópolis solamente fue filmada para que soñásemos con llegar hasta ella algún día.

Suplemento Áncora. periódico La Nación 3 agosto 2008.

12/08/2008 GMT 1

De la inocencia al cielo rojo

marfuerte @ 02:33

Recomendable Una fresca y vital cinta narra las vidas de unos jóvenes ticos; se estrenará este viernes 8
María Lourdes Cortés | marialcortes@correo.co.cr
E l cielo rojo , primer largometraje del joven costarricense Miguel Gómez, demuestra que podemos contar nuestras historias con pocos recursos, pero, eso sí, con mucha pasión e ingenio. El equipo de producción se lanzó a la aventura con sus propios recursos porque obtuvieron muy pocos patrocinios y ayudas económicas. El rodaje se realizó en 17 días, y las luces las construyeron ellos mismos para abaratar costos. Al final del proceso, el resultado es excepcional si se piensa en las condiciones de producción y en un presupuesto risible incluso para una película en video.

Escrito, dirigido y “vivido” por Gómez, el filme se basa en algunas de sus experiencias así como en el entorno actual de los jóvenes, en la etapa de transición que media entre la “adolescencia feliz” y el peso de la responsabilidad que terminará por convertirlos en adultos.

Gómez salió del país a los 21 años para aprender cine en Los Ángeles, California, ante la imposibilidad, en ese entonces, de hacerlo en Costa Rica. Volvió al país con la determinación de grabar su primera película a pesar de todos los obstáculos.

El cielo rojo es una película joven, realizada por jóvenes, y el aire fresco que emana de ella es su mayor fortaleza. Trata de tres amigos, Berny (el actor Mauricio Dapena), Manuel (Ricardo Rodríguez) y Néstor (Edgar Román), quienes acaban de graduarse del colegio y aún no han definido el curso de su vida. A ellos se suma un amigo un tanto mayor, Roberto (Allen Obando), mejor conocido como el Gordo . Roberto trabaja en un call center de apuestas electrónicas después de haberse graduado.

El lenguaje es la jerga de los jóvenes de hoy; los temas, los propios de sus edad: las chicas, la fiesta, las drogas y, sí, bueno, ni modo..., el futuro por delante, el estudio, lo que viene después; y, sobre todo, la música. Roberto es un férreo defensor de la identidad propia: la música, el cine y el arte nacionales. ¿Por qué no ser “astronautas de la imaginación”?, como decía José Capmany, menciona en referencia al mítico iniciador del rock nacional. Si no apoyamos lo nuestro, continúa Roberto, “este país se va a la mierda”; y estamos de acuerdo: ¡Tiene razón!

Superhéroes nacionales. El humor es otro de los rasgos del filme. Néstor, el más filosófico del grupo, quiere ser Presidente de la República y considera que llegar a serlo es elemental: ser costarricense, mayor de 35 años, honrado y comportarse como un superhéroe. Una escena en cámara rápida, al estilo de una caricatura criolla, nos permite ver a Néstor y al Gordo como Batman y Robin, conduciendo un risible vehículo, con mallas de licra de colores patrios, el escudo nacional y máscaras de tortugas Ninja.

Son héroes urbanos que salvan de delitos cotidianos, atrapan políticos corruptos y hasta rellenan los baches de las calles. No faltan los típicos globos de las historietas para reproducir sonidos, sólo que, en vez de los “¡bum!” de la teleserie de Batman, se muestran adaptados a nuestro lenguaje coloquial: “pichazo, manazo, taconazo”.

Gómez no teme a la transgresión de estilos y géneros ni al “arroz con mango” que implica una apuesta de este tipo. De igual manera se retrata el trabajo del Gordo, en el call center, y la adicción al dinero que este produce, en el estilo de los gags del cine mudo. Estas escenas podrían verse como fuera de tono, pero en realidad son parte integral de la frescura del filme.

El duro oficio de crecer. La película oscila entre el desencanto juvenil y la esperanza de “hacer algo” por el país. El tratamiento es directo y crítico de un sistema que, desde la perspectiva de los jóvenes, a veces resulta incomprensible: la televisión nacional es una basura, el país está lleno de corruptos y lo único seguro “es que me voy a la playa”, dice Manuel.

La historia se divide entre un primer momento de ligereza, de vacilón, de “hacer la fiesta” e ir a la playa, y una segunda parte, que llamaríamos “la aparición del cielo rojo”, en que los chicos “ponen los pies sobre la tierra” y empiezan a tomar conciencia de lo que significa crecer y convertirse en personas adultas.

Si bien la película no es una road movie , el automóvil es una especie de eje de la acción del filme. Los créditos son placas de vehículos; la obra se inicia y se cierra con Roberto y Manuel intentando ligar a las muchachas que van en otro automóvil. El carro los lleva a la playa y a las fiestas de Palmares, y buena parte de los sucesos y los diálogos ocurren en este contexto itinerante.

En un vehículo se produce el drama que marcará su proceso de crecimiento y que los llevará a tomar la ley en sus manos, liberando su rabia ante la injusticia de un sistema político y judicial que no castiga a los poderosos.

Es interesante también el planteamiento de dos tipos de masculinidad. Vemos todavía el machismo tradicional de algunos jóvenes que se enfrentan a los protagonistas, mientras que estos últimos desarrollan una visión de la vida y de la relación de pareja mucho más solidaria, inclusiva y menos estereotipada que la generación de sus padres y abuelos. Berny es capaz de llorar ante la perdida de su novia; Manuel se pasa la película intentando vencer su timidez y saludar a la chica que le gusta.

La relación con la familia no es fluida, y hay un muro de incomunicación entre los jóvenes y los adultos, que incluso se nota en las actuaciones; las de los muchachos (sin experiencia previa en cine o teatro) son mucho más naturales que la de los actores profesionales (Andrés Montero, Madelaine Martínez y Álvaro Marenco).

La madre de Manuel (Mayela Soto) es obsesiva e insistente en cuanto al futuro de su hijo, pero la muerte del abuelo produce un vuelco en la historia –y también en el tratamiento de la imagen–.

El espejo del cielo. El cielo siempre está presente: de noche, lleno de estrellas; en la montaña, limpio por el aire fresco; en el cementerio, rojo. Si bien puede ser rojo pasión, rojo amor, rojo vida, en la escena del cementerio, el cielo adquiere la tonalidad del rojo de la muerte, de la sangre y del dolor.

En una de las escenas inolvidables de la película, Manuel se sumerge en un imaginario mar de libertad, en una carrera sin fin, al morir su abuelo. Descubre que ahora está solo para afrontar el futuro. La crisis le provoca una necesidad de autorreflexión, y vemos que inicia la escritura de un guion: El cielo rojo . Es su propia historia lo que contemplamos en la pantalla.

Aun cuando no quieran aceptarlo, los jóvenes saben que sus vidas están a punto de cambiar: se van a convertir en adultos. Entre la fiesta y el duelo, deciden actuar solidariamente, y quizás también de modo irresponsable. Su reacción ante los problemas de la vida real muestra el desencanto de la juventud actual y su escepticismo ante las respuestas que brinda un sistema en proceso de deterioro.

Sin embargo, el filme se cierra lúdicamente, con la esperanza del amor, por lo menos del amor juvenil, que todo lo cura.

El cielo rojo es el primer filme juvenil de la cinematografía costarricense que propone una visión actual de nuestra realidad, sin poses ni pretensiones artísticas. Aunque presenta fallos técnicos, demuestra que la frescura de la propuesta y la valentía de sus productores hacen posible un cine propio, con historias auténticas que contar.

Tales características permiten que esta película no solo convoque masivamente a su público meta, que también es el del cine en general (los jóvenes), sino que vuelva visible un espacio de comunicación entre estos y los adultos, y que lo haga de una manera honrada, sincera y divertida.

LA AUTORA ES HISTORIADORA DEL CINE CENTROAMERICANO. SU ÚLTIMO LIBRO ES ‘LUZ EN LA PANTALLA: CINE, VIDEO Y ANIMACIÓN EN COSTA RICA’.

Suplemento Áncora. periódico La Nación 3 agosto 2008.

09/08/2008 GMT 1

A punto de Caramelo

marfuerte @ 02:29

Con varios premios europeos a sus espaldas, la pelí­cula libanesa se exhibe en nuestro paí­s. Con una historia sencilla y cálida, Caramelo le dejará un buen sabor de boca.

Inti Picado Ovares
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La pelí­cula Caramelo, que se exhibe actualmente en Arte Cine Lindora, en Lindora de Santa Ana, es una celebración a la amistad entre un grupo de mujeres libanesas.
De mano de la joven directora Nadine Labaki -quien también escribió , dirigio y estelarizó el filme- la historia nos lleva, como público occidental, a conocer una imagen de Lí­bano a la cual no estamos acostumbrados.
Un microcosmos
En un pequeño salón de belleza llamado Sibelle, en un barrio residencial de Beirut, cuatro mujeres dan rienda suelta a sus anhelos y temores. Ahí­, resguardadas por su propia amistad, ellas pueden soñar.
Así­, nos topamos con cuatro cálidas historias, cuatro mundos diferentes de cuatro mujeres, cómplices de sus pequeñas batallas.
Una a una
Layale (Nadide Labaki), la bella dueña del local, es la amante de un hombre casado. Las horas se le pasan esperando con ansias su llamada.
Jamale (Gisele Aouad), por otro lado, es una actriz de comerciales de televisión recién divorciada, quien de manera constante se queja de su infatigable -y pareciera perdida- lucha contra actrices más jóvenes.
Sumada a ellas nos topamos con Nisrine (Yasmine AL Masri), una musulmana, quien vive con el temor latente de su próxima boda, en donde su novio descubrirá que ya no es virgen.
Rima (Joanna Moukarsel), la encargada de lavar el cabello y limpiar el salón, reprime sus deseos lésbicos mientras se desvive de amor -secretamente- de una de las clientes.
Juntas, estas mujeres modelan esta mágica historia de amistad.
Lenguaje universal
Caramelo es una historia sencilla en apariencia, pero detrás de ella soslayen mensajes universales que todos reconocemos. El temor a envejecer, a la soledad, a la dependencia y al qué dirán se dibuja a lo largo de toda la cinta. Como todo primer filme de un director, Nadide Labaki todaví­a debe afinar algunos detalles, pero finalmente, la joven directora nos regala una historia cálida, sincera y cargada de inusitada frescura.
periódico Vuelta en U 1 agosto 2008.

Súper Agente 86

marfuerte @ 02:23

Gabriel Gutiérrez R.
gutgabriel@gmail.com

Típica comedia de Estados Unidos

Desde el primer avance que se vio de esta película, ya se intuía que iba a ser una comedia que aspiraba a las típicas bromas forzadas tipo “Los 3 Chiflados”.

Además del avance, había muchos indicios en el aire para poder afirmar lo anterior. Es un refrito de una comedia de la década de 1960 creada por el casi legendario director de la comedia Mel Brooks; cuenta con la actuación principal de Steve Carell (un pseudo Jim Carrey cuando daba sus primeros pasos); y una trama descontinuada.

“Siempre ha existido un delicado equilibrio entre KAOS y Control. Ahora ese equilibrio se ve amenazado y solo hay un hombre al que se puede acudir.” Este es el eslogan con el cual se promociona la película. Con él prácticamente se cuenta toda la película. Los agentes de Control han sido descubiertos y El Jefe debe acudir a la persona menos esperada, Maxwell Smart. Después de esto la película toma el mismo camino de las películas de la primera mitad de la década de 1990. Bromas simplonas y trilladas; gran inutilidad del personaje principal pero siempre por azares del destino se sale con la suya.

El principal problema de la película, además de su humor/no humor, es que la historia nace de una serie creada para un periódo en específico (la guerra fría) y no se adapta a la actualidad. Se recurre nuevamente al conflicto este/oeste, pero en vez de la Unión Soviética está Rusia. Por ello es como transportarnos a la comedia de la década de 1980 o de principios de 1990.

Ver a Steve Carell realizar todas las tonteras en pantalla, trae a la mente al Jim Carrey de “Ace Ventura” (Tom Shadyac, 1994), quien con solo una mueca hacia reír a todo un cine.

Pero los periodos y gustos cambian

Las generaciones crecen y los gustos cambian a comedias que hagan al público pensar un poco más. Y lo más importante, poder sentirnos identificados con los personajes. El año pasado hubieron grandes comedias con “Superbad” (Greg Mottola, 2007) y “Ligeramente embarazada” (Judd Apatow, 2007). Por lo tanto, ¿Si ya llegamos a ese nivel, por qué bajarlo?, ¿Recuerdan al Steve Carell de “Virgen a los 40 años” (Judd Apatow, 2005)?
Las actuaciones son malas y los pocos momentos graciosos vienen de Alan Arkin y Bill Murray, cuya aparición en escena se adscribe a menos de 2 minutos.

(¿Súper?) Agente 86 es una sátira de James Bond más la comedia de Mel Brooks, pero queda corta cuando hemos visto sátiras del calibre de Edgar Wright (Shaun of the Dead, Hot Fuzz) o la comedia del director Judd Apatow (Virgen a los 40 años, Ligeramente embarazada,) y del escritor/actor Seth Rogen (Superbad, la pronta Pineapple Express).

Es una mala comedia, que sorprende el éxito que tuvo en la taquilla de Estados Unidos… ¡ah! Se me olvidó, es comedia hecha para estadounidenses.

Omitir

Título original: Get Smart. Director: Peter Segal. Productor: Alex Gartner, Charles Roven, Andrew Lazar. Producción: Warner Bros. Guión: Tom J. Astle, Matt Ember. Cinematografía: Dean Semler. Música: Trevor Rabin. Montaje: Richard Person. Intérpretes: Steve Carel (Maxwell Smart), Anne Hathaway (Agente 99), Dwayne Johnson (Agente 23), Alan Arkin (El Jefe), Terrence Stamp (Siegfried), James Cann (El Presidente) Y Bill Murray (Agente 13). Duración: 111 minutos. País: Estados Unidos. Año: 2008. Género: Refrito, Comedia, acción .
Revista Abanico. periódico LA Prensa Libre 3 julio 2008.

La manipulación llegó a la Casa Blanca

marfuerte @ 02:21

La pelí­cula Wag the dog predijo, hace 10 años, mucho de lo que ha sucedido en torno a la presidencia de EE. UU. en esta década. ¿Clinton y Bush la habrán visto?

Randall Cordero Sandí
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Piense rápido: ¿Cuál paí­s se viene a la mente al hablar de un conflicto bélico, un escándalo sexual que involucra al presidente de una nación poderosa, una gigantesca maquinaria electoral, un afamado director de cine, un servicio de inteligencia medio torpe y un asesinato cometido para mantener un secreto?
Bingo, sí­ estamos hablando de Estados Unidos.
El 9 de enero de 1998 allí­ se estrenó la pelí­cula Wag the dog (La cortina de humo), que retrata con hilaridad y acidez los intrincados y manipulados caminos que llevan a un hombre (porque ninguna mujer lo ha hecho) a la Casa Blanca.
Pero no llegar por primera vez, no, sino mediante una reelección. ¿Se le hace familiar la historia? Dato final de ubicación: al momento del estreno el presidente en EE. UU. era Bill Clinton (reelegido en 1997) y ahora, 10 años después, la presidencia la ocupa otro repitente, George W. Bush (ganador por segunda vez en 2004).
Humor fino
En la cinta, Conrad Brean (Robert de Niro) tiene la dura tarea de lograr que el presidente norteamericano sea reelegido para cuatro años más en Washington, aunque está envuelto en un caso de abuso sexual (curiosamente, a Bill Clinton le sacaron los trapos sucios con Mónica Lewinsky una semana después del estreno de Wag the dog).
Junto a su asistente Winifred Ames (Anne Heche), Conrad convence al director de cine Stanley Motss (Dustin Hoffman) para que monte una campaña de prestigio al presidente.
Stanley recrea con toda la tecnologí­a hollywoodense a su servicio una guerra en Albania en la que interviene EE. UU. para salvar a los desprotegidos.
La CIA descubre el paquetazo pero el cineasta ya tiene listo su siguiente plan manipulador: ahora el ejército estadounidense debe rescatar a William Schumann, Shoe (Woody Harrelson), sargento militar atrapado en las lí­neas enemigas.
El paí­s entero se traga el anzuelo y, tarareando Good old shoe, melosa canción escrita por Willie Nelson por encargo de Conrad y Stanley, se apiada del soldado perdido y de paso reelige al escandaloso mandatario. La manipulación ha llegado al poder.
2 nominaciones al Oscar en 1998: mejor actor protagónico (Dustin Hoffman) y mejor guión adaptado para Hilary Henkin y David Mamet.
1 galardón. Oso de plata del Festival Internacional de Cine de Berlí­n para el director Barry Levinson. Premio especial del jurado.

periódico Vuelta en U 30 junio 2008.

07/08/2008 GMT 1

WALL-E, un robot con alma

marfuerte @ 02:03

Inti Picado Ovares
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En una galaxia no tan lejana, en lo que queda de un planeta llamado Tierra, un pequeño robot -WALL-E- se dedica a limpiar lo que queda de una civilización que tocó las puertas de su propia aniquilación. Los humanos, en un éxodo que los sacó de su único hogar hace más de 700 años, dejaron a cientos de robots haciendo el trabajo sucio. La atmósfera terrestre ya no podí­a sostener la vida, y sólo ellos sobreviví­an. Con el tiempo, WALL-E se quedó sólo.
Por cientos de años, con paciencia e ingentes esfuerzos,WALL-E ha ido compactando los restos de una civilización que nunca supo cuando detenerse. En esa soledad, y acompañado de su único amigo -la cucharacha Hal- el pequeño robot estaba sin saberlo por cambiar el curso de la humanidad.
¿Cómo nació WALL-E?
Durante un almuerzo en 1994, Andrew Stanton (director y coautor de la cinta) y sus colegas de PIXAR -John Lasseter, Pete Docter y el genial cuentista difunto Joe Ranft- dieron forma a varios de los personajes que un año después con Toy Story, y de ahí­ en adelante con Monster, Inc. (2001), Buscando a Nemo (2003) y Ratatouille (2007), por mencionar sólo algunos de sus trabajos, se convertirí­an en las nuevas favoritas del público.
“Una de las cosas que recuerdo fue la idea de un pequeño robot que abandonaba la Tierra”, dice Stanton.
“No tení­amos una historia. Pensamos en una especie de Robinson Crusoe; ¿qué pasarí­a si la humanidad tiene que abandonar la tierra y alguien se olvidó de apagar el último robot y éste no sabí­a que podí­a dejar de hacer lo que estaba haciendo?”
Con el paso de los años, la idea comenzó a acercarse al resultado que llegó a los cines.
“Empecé a pensar en él, haciendo su trabajo todos los dí­as, compactando la basura que quedó en la Tierra”, recuerda Stanton. “Esto me hizo pensar: ¿qué pasarí­a si lo mas parecido a un humano que quedara en el universo fuera una máquina? Esta fue realmente la chispa que ya ha recorrido un largo camino”.
Estreno estelar
Este jueves 2 de julio arranca en nuestro paí­s la esperada WALL-E. Estrenada en Estados Unidos la semana pasada, el pequeño robot conquistó el primer puesto de la taquilla.
Además, la crí­tica especializada se ha dejado seducir por WALL-E y sus amigos y no deja de elogiar este nuevo milagro de PIXAR.
Así­ que desde ya, palomitas en mano, conozca a un personaje que de seguro le robará el corazón.

periódico Vuelta en U 2 julio 2008.

De 10 en 10 las mejores 100

marfuerte @ 02:01

Inti Picado Ovares
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El Instituto Norteamericano de Cine -AFI por sus siglas en inglés- reveló su lista AFI’s 10 top 10. En ella nos muestra el resultado de una votación que resume las 10 mejores pelí­culas de los diez géneros clásicos: animación, fantasí­a, gánster, ciencia ficción, del oeste, deportes, misterio, comedia romántica, drama judicial y épica.
Proceso de votación
Este año, al jurado -compuesto por 1.500 lí­deres de la comunidad cinematográfica, entre los que se incluyen directores, guionistas, actores, editores, crí­ticos e historiadores del sétimo arte- se le entregó una lista de 500 pelí­culas nominadas -50 por cada género-. Todo devino en 100 pelí­culas esenciales.

Año a año
Esta no es la primera ocasión en la que el AFI nos sumerge en el mundo del cine. La primera de sus listas -a las 100 mejores pelí­culas norteamericanas de la historia- data de 1998, cuando el primer lugar quedó en manos de la mí­tica Ciudadano Kane, de Orson Welles. 10 años más tarde, coincidiendo con el aniversario de su primera entrega, el instituto remozó su lista y, si bien tuvo cambios sustanciales, mantuvo a Kane en el primer puesto. Así­, durante los últimos 10 años, la AFI se ha dedicado a ofrecernos con sus clásicos listados nuevas formas de relacionarnos con el gran cine norteamericano. Listas de villanos, de frases inmortales, de musicales y hasta de canciones engrosan esta suerte de homenaje al cine que por cerca de un siglo ha hecho las delicias del gran público en todo el mundo.
Un nuevo listado
Este año, la publicación del escalafón fue acompañada por una gala especial celebrada en la ciudad de Los Ángeles y transmitida en directo por la cadena CBS. Para cada una de las categorí­as se escogió a un actor destacado que la presentara. Así­, Clint Eastwood mostró los diez primeros lugares de pelí­culas del oeste, Sigourney Weaver habló de aquellas de ciencia ficción y Kirk Douglas hizo su aparición cuando del género épico se trataba. Uno a uno, los 10 géneros clásicos fueron desgranándose; 100 obras maestras del sétimo arte que la AFI nos brinda para disfrutar, compartir y rememorar.

Animación

1 Blanca Nieves y los siete enanos (1937)
2 Pinocho (1940)
3 Bambi (1942)
4 El rey león (1994)
5 Fantasí­a (1940)
6 Toy Story (1995)
7 La bella y la bestia (1991)
8 Shrek (2001)
9 Cenicienta (1950)]
10 Buscando a Nemo (2003)

En 1995 se estrena el que serí­a el primer largometraje creado enteramente por computadora. Se trata de Toy Story, filmeque narra las aventuras de Woody, un juguete tradicional que debe luchar contra sus celos hacia Buzz Lightyear, un ultra moderno muñeco y el nuevo mejor amigo de Andy, el dueño de ambos.

Fantasía

1 El mago de Oz (1939)
2 El señor de los anillos: la comunidad del anillo (2001)
3 It’s a Wonderful Life (1947)
4 King Kong (1994)
5 Miracle on 34th Street (1947)
6 El campo de los sueños (1989)
7 Harvey (1950)
8 El dí­a de la marmota (1993)
9 El ladrón de Bagdad (1924)
10 Big (1988)

En la cinta El dí­a de la marmota, Phil Connors, el presentador del estado del tiempo en un canal de televisión, es enviado a Punxsutawney a cubrir las festividades del dí­a de la marmota. Muy pronto Phill se dará cuenta de que está atrapado en el tiempo, repitiendo el mismo dí­a una, y otra, y otra vez.

Gásters

1 El padrino (1972)
2 Buenos muchachos (1990)
3 El padrino II (1974)
4 White Heat (1949)
5 Bonnie y Clyde (1967)
6 Caracortada (1932)
7 Pulp Fiction (1994)
8 Enemigo público (1931)
9 Little Caesar (1931)
10 Caracortada (1983)

Los senderos de varios personajes del mundo del delito se entrecruzan con consecuencias para todos. Los asesinos Vincent y Jules, el jefe Marcellus Wallace, su esposa Mia y Butch -el boxeador- son sólo algunos de los involucrados en Pulp Fiction, la cinta más celebrada del icónico director norteamericano Quentin Tarantino.

Ciencia Ficción

1 2001: Una odisea del espacio (1968)
2 La guerra de las galaxias (1977)
3 E.T. el extraterrestre (1982)
4 La naranja mecánica (1971)
5 El dí­a que paralizaron la Tierra (1951)
6 Blade Runner (1982)
7 Alien (1979)
8 Terminator II: el juicio final (1991)
9 La invasión de los usurpadores de cuerpos (1956)
10 De vuelta al futuro (1985)

Estamos en algún lugar en el oscuro futuro de Inglaterra. Alex, un joven fascineroso es sentenciado a prisión por su extensa lista de crí­menes. Mientras está recluido, Alex pasará de victimario a ví­ctima. En La naranga mecánica tenemos otra obra cumbre de Stanley Kubrick.

Del oeste

1 The Searchers (1956)
2 High Noon (1952)
3 Shane (1953)
4 Sin perdón - Unforgiven (1992)
5 Red River (1948)
6 The Wild Bunch (1969)
7 Butch Cassidy and the Sundance Kid (1969)
8 McCabe & Mrs. Miller (1971)
9 Stagecoach (1939)
10 Cat Ballou (1965)

La cuarta pelí­cula como director de Clint Eastwood, Sin perdón, es uno de los grandes triunfos del género Western de todos los tiempos. Eastwood volcó todo su talento y experiencia para convertir este filme en el dueño de los Oscar de 1993, cuando se llevó cuatro estatuillas doradas.

Deportes

1 Toro salvaje (1980)
2 Rocky (1977)
3 The Pride of the Yankees (1943)
4 Hoosiers (1994)
5 Bull Durham (1988)
6 The Hustler (1961)
7 Caddyshack (1980)
8 Breaking Away (1979)
9 National Velvet (1945)
10 Jerry Maguire (1996)

En 1976, Rocky se llevó los Oscar a mejor pelí­cula, mejor director y mejor montaje. EL propio Silvester Stallone estuvo nominado a mejor actor y mejor guión original. El triunfo del personaje -un modesto boxeador que con tenacidad llega a la cima- fue el inicio de una saga que incluso llegarí­a a las salas en el año 2006.

Misterio

1 Vértigo (1958)
2 Chinatown (1974)
3 La ventana indiscreta (1954)
4 Laura (1944)
5 El tercer hombre (1950)
6 El Halcón Maltés (1941)
7 North by Northwest (1959)
8 Terciopelo azul (1986)
9 Dial M for Murder (1954)
10 Los sospechosos de siempre (2003)

El arresto de cinco conocidos delincuentes es el inicio de un plan que llevarí­a al robo de $91 millones de dólares. Roger Verbal Kint -interpretación magistral de Kevin Spacey- es uno de estos hombres. Es a él a quien el oficial David Kujan intenta exprimir la verdad. Los sospechosos de siempre es cinematografí­a esencial.

Comedia romántica

1 Luces de la ciudad (1931)
2 Annie Hall (1977)
3 It Happened One Night (1934)
4 Roman Holiday (1953)
5 The Philadelphia Story (1941)
6 Cuando Harry conoció a Sally (1989)
7 Adam’s Rib (1949)
8 Moonstruck (1987)
9 Harold y Maude (1971)
10 Sleepless in Seattle (1993)

Después de 10 años de no verse, Harry y Sally se reencuentran e inician una relación de amistad en la que los amores y desamores son el tema central. Repentinamente, su amistad estará en jaque cuando comienzan a sentirse atraí­dos el uno por el otro.Gracias a un guión preciso, Cuando Harry conoció a Sally tení­a que estar en el listado.

Drama judicial

1 Matar a un ruiseñor (1963)
2 12 Angry Man (1957)
3 Kramer contra Kramer (1979)
4 El veredicto (1982)
5 A Few Good Men (1992)
6 Testigo de cargo (1958)
7 Anatomí­a de un asesinato (1959)
8 A sangre frí­a (1967)
9 A Cry in the Dark (1988)
10 El juicio de Nuremberg (1961)

“¿Quiere escuchar la verdad? ¡Usted no puede manejar la verdad!”. Todos recordamos la lapidaria frase del Coronel Nathan R. Jessep -Jack Nicholson- en la cinta A Few Good Men. Con un elenco que incluí­a a Tom Cruise, Demi Moore, Kevin Bacon y Kiefer Sutherland, esta pelí­cula serí­a una de las más importantes de aquel 1992.

Épicas

1 Lawrence de Arabia (1962)
2 Ben Hur (1959)
3 La lista de Schindler (1993)
4 Lo que el viento se llevó (1939)
5 Espartaco (1960)
6 Titanic (1997)
7 All Quiet on the Western Front (1930)
8 Salvando al soldado Ryan (1998)
9 Rojos (1981)
10 Los diez mandamientos (1956)

Un drama polí­tico que cuenta la tormentosa relación romántica entre el periodista Jack Reed -autor de Los diez dí­as que estremecieron el mundo- y la escritora Louise Bryant, teniendo como telón de fondo la Revolución Rusa de 1917. Warren Beatty y Diane Keaton traen a la vida a esos intensos personajes en Rojos.
periódico Vuelta en U 30 junio 2008.

05/08/2008 GMT 1

Indiana Jones y el Reino de la calavera de cristal

marfuerte @ 01:46

Por: Gabriel Gutiérrez R.
gutgabriel@gmail.com

Película como documento histórico

“Quien quiera atenerse al presente, a lo actual, no comprenderá lo actual.” –Jules Michelet
El cine, debe situarse en su época para una mejor comprensión.

Marc Bloch, historiador francés, al hablar de los límites entre lo actual y lo inactual dice que “quien una vez en su mesa de trabajo, no tiene la fuerza necesaria para sustraer su cerebro a los virus del momento, será capaz de dejar que se filtren sus toxinas hasta en un comentario de la ‘Ilíada’ o del ‘Ramayana’.” Y continúa: “hombres de otro tiempo, sin duda, hombres del siglo XVI, a quienes el historiador que trata de comprender y de hacer que se les comprenda deberá, ante todo, volver a situar en su medio (. . .)”
“El reino de la calavera de cristal” cae perfectamente dentro de estas líneas. El director Steven Spielberg y los productores, dentro de los cuales se encuentra George Lucas, no realizaron una adaptación de Indiana Jones a la contemporaneidad. Más bien, mantuvieron intactos los elementos que hicieron de las películas originales íconos de la cinematografía mundial.

El primer recuerdo que tengo de una ida al cine fue a ver “Indiana Jones y la última cruzada” (1989), tenía siete años de edad. Siempre ha estado presente en mi memoria y evoca un gran sentimiento de nostalgia.

Por esta razón, ver a Indiana en sus aventuras, después de 18 años, me transporta al cine de la década de 1980 donde existía el héroe “duro de matar”; era la época de Rambo, Terminator, John McClane, Ripley, Marty McFly, del “Luke, I’m your father”, de Ice y Maverick, de Tony Montana, E.T, Ferris Bueller, Rick Deckard y por supuesto Indiana Jones. Era un periodo donde afloraba la acción desmesurada combinada con una exageración que eleva el suspenso de incredulidad a niveles altísimos. En este periodo se debe ubicar “El reino de la calavera de cristal”, a pesar de ser estrenada casi dos décadas después.

En julio de 2007, Steven Spielberg afirmó que él realizaba esta película para el público, demostrando que deseaba volver a un lugar conocido. Fue retornar al pasado en el momento en que Harrison Ford se puso su sombrero de fedora.

Tenemos al mismo personaje en el mismo orden de experiencias de las aventuras anteriores. La misma línea se mantiene: aventura, persecuciones, locaciones exuberantes, peleas, exageración, buen humor y fobias –insectos y culebras-“que traen a la mente el diálogo entre el doctor Jones y Junior en ‘La ultima cruzada’”:
Henry Jones: “Esta es una experiencia nueva para mí”.

Indiana Jones: “A mí me pasa todo el tiempo”.

Lo único que adaptaron a la época fueron elementos técnicos como la fotografía y los efectos especiales. La primera, por el cambio en director de fotografía. Janusz Kamisnki muestra el gran manejo fotográfico, algo característico en todas las películas que ha realizado al lado de Spielberg desde la “Lista Schindler” (1993). En lo relacionado con los efectos especiales era lógico su uso. La calidad es la que todos esperan del trinomio Spielberg-Lucas-ILM (Industrial Light and Magic), aún así se mantiene un alto grado de escenas de montaje –acrobacias-.

Para mantener el mismo misterio en el argumento que hubo desde el inicio de la producción hasta su estreno en
Cannes, nada más diré que se ambienta en la década de 1950. Un periodo con un clima político muy denso y características únicas en la cultura popular.

Esta producción conserva el gran nivel de las anteriores. Muestra la madurez técnica en la dirección del señor Spielberg y recurre a muchos detalles que hacen alusión a las películas anteriores, e incluso a la serie de televisión.

Ver en el inicio la sombra de Indiana Jones debe ser suficiente para transportarnos al pasado y saber que estamos ante “el mismo cuento de siempre” en la vida de Henry Jones Jr.

Definitivamente es una película que nos lleva a un limbo, del cual volveremos a la realidad dos horas después; sin aliento y mareados por la precipitada velocidad de la acción, más una sonrisa en el rostro al volver a un cine casi olvidado.

Muy recomendada

Título: “Indiana Jones and the Kingdom of the Crystal Skull”. Director: Steven Spielberg. Productor: George Lucas, Frank Marshall, Kathleen Kennedy. Producción: Paramount Pictures, Lucas Film. Guión: David Koepp, historia de George Lucas y Jeff Nathanson. Cinematografía: Janusz Kaminski. Música: John Williams. Montaje: Michael Kahn. Intérpretes: Harrison Ford (Henry “Indiana” Jones Jr.), Shia LeBeouf (Henry “Mutt” Williams), Cate Blanchett (Irina Spalko), Karen Allen (Marion Ravenwood), Ray Winstone (George “Mac” McHale), John Hurt (Harley Oxley). Duración: 124 minutos. País: Estados Unidos. Año: 2008. Género: Acción, aventura.

Revista Abanico. periódico La Prensa Libre 29 mayo 2008.

02/08/2008 GMT 1

Su nombre es Smart, Maxwell Smart

marfuerte @ 02:55

No es 007, pero el planeta depende de él. No tiene licencia para matar, pero sí­ para hacernos reí­r. Ya está aquí­ el súper agente 86.

Inti Picado Ovares
ipicado@vueltaenu.co.crEsta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesitas tener Javascript activado para poder verla
En ese juego todo tení­a que andar rápido. Cuando el Jefe decidió que habí­a que hacer algo con KAOS y que la 99 se encargarí­a del trabajo, Maxwell Smart recibió la información pocos segundos más tarde por medio de una llamada a su zapatófono. Tranquilo pero sin perder un instante, este salió del café Ebenezer, en la Calle 201 en Washington DC y se metió en su Sunbeam Tiger rojo modelo 1925.
Si bien este podrí­a ser el inicio de El súper agente 86, no lo es, pero sí­ nos da una idea de lo que veremos a partir de este viernes, cuando la cinta del “sagaz” espí­a se infiltre con su clásico humor en las salas de cine.
Esta no es la primera vez que la vida de este súper agente llega a la pantalla, pero sí­ es la primera ocasión en la que se hace con otro elenco distinto al original, así­ como con otro guionista. En 1980, cuando el último capí­tulo de la serie cumplí­a una década de haber sido emitido, Smart estaba de regreso con The nude bomb, una cinta en la que Don Adams volví­a a dar vida al agente 86. Acá no repetí­a la eterna compañera de Smart, la agente 99 (Barbara Feldon), pero sí­ se contaba con la inspirada pluma de Mel Brooks, quien habí­a creado el personaje 15 años atrás, cuando la serie arrancó en la televisión en 1965.
En 1995, Adams y Feldon volvieron a sus papeles como el 86 y la 99, esta vez para la televisión, pero después de siete episodios, la serie -en la que no habí­a participado Brooks- fue cancelada. Ahora, el personaje revive y esto nos tiene hoy aquí­.
Para las nuevas generaciones
Steve Carrell y Anne Hathaway serán el agente 86 y la 99, respectivamente, en esta nueva adaptación de la popular pareja de espí­as.La cinta, dirigido por Peter Segal, suma a los elementos clásicos de Smart (como el zapatófono) lo último en tecnologí­a.
“Como cineasta uno quiere presentar algo nuevo. El asunto es, ¿con cuánto del material original uno se queda y cuánto de lo propio uno pone?”, dijo Peter Segal. Ya podemos salir de las dudas. Maxwell Smart está aquí­.
periódico Vuelta en U 27 junio 2008.

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