• Usuarios no son acuciosos, detallistas ni observadores, compran por impulso
• Organizaciones privadas dan la lucha a favor de clientes, pese a desinterés de estos.
• Faltan apoyo de recursos económicos para atender a los consumidores.
Marcela Rojas
marcerojca@yahoo.com
El Ministerio de Economía Industria y Comercio (MEIC) lanzó la “alerta” sobre la importancia de estar atentos cuando realizamos los gastos mensuales. Datos recientes de la SUGEF (Superintendencia General de Entidades Financieras) señalan el creciente endeudamiento en materia de consumo en que han incurrido los consumidores: la cifra asciende a los ¢400.000 millones sólo en tarjetas de crédito.
“Hemos considerado indispensable enfocar nuestra atención en el tema del presupuesto y su adecuada planificación”, aseguró el viceministro de Economía, Eduardo Sibaja.
En cuanto a las consultas de los consumidores, la Dirección de Apoyo al Consumidor (DAC), de enero a agosto del 2008, indica que de 14268 denuncias, 7980 ingresaron por la Línea 800-CONSUMO, por lo que este es uno de los mecanismos más utilizados por los usuarios.
Por otra parte, las denuncias ingresadas fueron 1299 hasta agosto de este año, menos que las registradas el año pasado con 2074. Del comportamiento de las denuncias se puede concluir que por lo que más denuncian los costarricenses es por el incumplimiento de garantía, con un 42%, y de contrato, con un 38%.
Los bienes o servicios más denunciados son: por teléfono celular con un 17%, los rubros de turismo y vehículo con un 12% así como servicio y publicidad con un 11%.
¿USUARIO O CONSUMIDOR?
Es importante destacar la diferencia que existe entre usuario y consumidor. La Ley de la Promoción de la Competencia y Defensa Efectiva del Consumidor (Ley 7472) define al consumidor como el que contrata agentes privados, compra bienes y servicios para él y la familia, es decir, el consumidor final.
El usuario es aquel que utiliza los servicios públicos: luz, agua, teléfono, transporte. Estos se rigen por la ley 7593 que es la ley de la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (ARESEP). Además de las instancias como Contralorías de Servicio y la Defensoría de los Habitantes.
El vocero de la organización Consumidores de Costa Rica, Ocean Castillo, dijo que la situación es algo complicada, porque el consumidor y usuario están frente a una complejidad legal y de instancias, las personas se confunden sobre a cual institución acudir.
NUEVA REFORMA
Para la protección del consumidor existe la Dirección de Atención al Consumidor (DAC), que no es una defensoría, sino una dependencia del Ministerio de Economía, que atiende casos singulares de los consumidores, por problemas en cualquier consumo que se realice con establecimientos comerciales.
Allí solo se ven casos de consumidor final, aquel que compra algo para consumirlo o para utilizarlo el mismo o su familia, pero no para transformarla en un proceso productivo.
La DAC resuelve las denuncias o quejas de los consumidores, para ello cuenta con un departamento que recibe las quejas y transforma el conflicto mediante soluciones alternativas entre ambas partes. A esto se le conoce como mecanismo de Resolución Alterna de Conflictos (RAC) en temas de consumo.
La Plataforma de Apoyo al Consumidor (PACO) es también una casa de legalidad acreditada por el Ministerio de Justicia para poder realizar este tipo de resoluciones alternas de conflictos y devolución de paz social.
La directora de la DAC, Cinthya Zapata, dijo a Primera Plana que es importante en estos casos, promover un acercamiento entre el consumidor y el comerciante: “romper el paradigma, en donde ambas partes tienen que ser aliadas en el mercado, que se ayuden mutuamente, porque sabemos que los comerciantes no pueden vivir sin consumidores y viceversa, de alguna manera ayudamos y eso devuelve el diálogo y la negociación a las partes, para poder llegar a acuerdos concretos”.
A través de estos mecanismos, se soluciona el 60% de los reclamos planteados ante la dirección del consumidor. Los casos que no se solucionan pasan a un tribunal administrativo formado por abogados de amplia experiencia quienes no pertenecen a la planilla de DAC aunque dependen técnicamente de ellos. Sesionan para analizar los casos y votarlos, sus resoluciones no son apelables, resuelven en concreto qué es lo que debe hacer el comerciante o si el consumidor tiene la razón o no.
Este tipo de trámite tarda entre ocho meses a 2 años, en ocasiones puede demorar más tiempo. La ley no previó un trámite más expedito para tramitar los expedientes, lo remitió a la Ley General de Administración Pública.
Para plantear una denuncia contra un establecimiento comercial se debe notificar al representante legal de dicho local en el domicilio social, pero en muchos casos éste se encuentra asentado en la oficina de un abogado, por lo que el expediente se complica de manera que, en ocasiones, se hacen hasta 10 diligencias de notificaciones.
“Lo anterior resulta sumamente costoso no sólo para la administración, sino que también coloca al consumidor en una situación de desesperación o desencanto, algo que hemos tratado de enmendar a través de una propuesta legislativa de una nueva ley, que le permita a la oficina tener un procedimiento más expedito y sumario, porque las transacciones comerciales son muy rápidas y los establecimientos comerciales hoy están y mañana no”, destacó Zapata.
El viceministro Sibaja dijo que tienen lista una propuesta de reforma a la ley 7472 para que les permita multas mayores tanto al consumidor como a la competencia y que puedan actuar con más mano dura. Esperan que entre a sesiones extraordinarias en enero del 2009.
Asimismo, la directora de la DAC señaló que se debe comprender que la vía del consumidor tiene que ser efectiva, notificar a la persona encargada en el establecimiento comercial, para cambiar esa visión tan estática y garantizar el debido proceso. También es indispensable entrevistarse con el dueño de la empresa.
Con la nueva reforma, la situación no dependería de los plazos, sino de la diligencia de la notificación, máxime si se efectúa en el local comercial, sería inmediato. Además le ahorraría al Estado un proceso importante que debe realizar cuando no pueden localizar a una de las partes; se evitaría la publicación por “edito”, que en promedio cuesta ¢3 millones por caso y si el comerciante no adquiere La Gaceta nunca va a ser notificado. A todas luces la situación es un círculo vicioso perjudicial para la economía nacional.
MÁS RECURSOS
Cinthya Zapata comentó que requieren de personal suficiente, ya que las denuncias del consumidor van en aumento e indicó que si la atención de llamadas entrantes en la línea 800 se hicieran a través de un “outsourcing” o un “call center” les permitirá mejorar el servicio. Actualmente sólo cuentan con tres profesionales en esa línea, que no dan abasto, por cada tres llamadas que ingresan, 10 se abortan.
“Más del 80% del presupuesto de DAC es para pago de planilla, los viajes para capacitación fueron para hacer monitoreos centroamericanos de medicamentos y así montar la matriz con los demás países para ver de que manera ahondar en el tema, porque se dice que Costa Rica paga precios muy altos por medicamentos y queremos saber qué sucede, y ver tema de calidad, etc.”, puntualizó Zapata.
ONG PARA CONSUMIDORES
La organización Consumidores de Costa Rica, es una de las instancias que existe en el país, facultada por la Ley 7472. El ente se especializa en la investigación, monitoreos y oposiciones de aumentos a servicios públicos.
La Organización de Consumidores (ODEC) nació en el 2003 como grupo de estudio sobre el tema del consumidor. Está integrado por profesionales en ciencias sociales (economía, politología, sociología, comunicación), tiene una gama de acción importante, cuyo objetivo principal es el tema de la investigación.
El vocero de la Unidad de Comunicación, Ocean Castillo, dijo que estas organizaciones pueden formarse ya sea por un grupo de vecinos, amigos o profesionales, se suscriben al MEIC y éste los capacita. “Nosotros hacemos aportes con investigaciones y por la vía de la comunicación contamos con el programa de radio “Consumidores activos” que se transmite de lunes a viernes de 8 a.m. a 9 a.m. en Radio Actual (107.1FM), también contamos con un boletín electrónico llamado “El Consumidor”.
Realizan monitoreos de mercado y han hecho grandes investigaciones como por ejemplo el tema de los tiquetes del adulto mayor, para observar como se manifestaba el mercado y la dinámica, dicho estudio fue entregado a la CCSS. Otro factor importante en la organización es la solidaridad, no están de acuerdo en golpear a los comerciantes: “no es nuestra filosofía, proponemos solidaridad entre consumidores, comercio y Estado, porquen los consumidores tienen derechos y deberes, el comercio también los tiene y por supuesto el Estado, el cual debe intervenir en las áreas que le corresponde, como la vigilancia”.
La construcción de una nueva cultura de consumo es lo que pretenden lograr a largo plazo. Como todo cambio resulta lento. Consideran que el nuevo consumidor debe estar informado y proactivo, lejos quedó el tiempo en que el Estado resolvía todo, ahora tanto el consumidor como el usuario tienen que ser más activos.
Esta ODEC defiende casos de interés general, no particulares, las denuncias son remitidas a la Comisión Nacional del Consumidor (CNC). La organización atiende casos que afectan a la colectividad, como por ejemplo los tiquetes de adulto mayor, etiquetados de alimentos e interponen oposiciones sobre aumentos de tarifas en servicios públicos (rutas de buses, alzas de electricidad, etc.) ante Aresep.
Cabe destacar, que en este año han hecho 60 oposiciones, lo que les ha permitido visualizar el fenómeno de la cultura de consumo y de uso. En la mayoría de ocasiones, los que se oponen en las audiencias públicas únicamente son Consumidores de Costa Rica.
Castillo indicó que los consumidores tienen desinterés, dejan de lado el ejercicio del control ciudadano.
Por su parte, la directora de DAC dijo que aplaude la creación de organizaciones de consumidores, ya que eso permite acciones colectivas que podrían ser más efectivas ante los gavilanes de la vivienda por ejemplo, paquetes de turismo o estrategias de publicidad que afectan la salud y que en otros países funcionan de excelente manera.
“El comportamiento del consumidor en los últimos años es más dinámico, un poco más diligente y reclamón; esto es bueno, sin embargo le falta ser más acucioso, detallista y observador; ya que sigue siendo impulsivo, entonces se da una mezcla de consumidor que compra por impulso; pero no quiere que le salga malo el artículo, por lo que está dispuesto a reclamar, pero sin que esto le quite mucho tiempo, destacó Zapata.
EXPERIENCIA INTERNACIONAL
Castillo explicó que la experiencia internacional del movimiento de consumidores varía según países ricos (Estados Unidos, Europa) o países pobres. Citó el ejemplo de Europa, donde se da un apoyo estatal financiero a las organizaciones de consumidores, situación que en nuestro país no sucede; se da también una alta afiliación pagada; es decir para que se defiendan los derechos del consumidor estos se afilian a las organizaciones y pagan un monto determinado.
“También existen publicaciones famosas como Consumers Report en Estados Unidos, que es lo que trata un poco de hacer la organización costarricense con su boletín, tratamos de ver lo mejor de las experiencias internacionales y hacer esfuerzos importantes”, comentó el vocero de la entidad.
En experiencia internacional, la DAC ha dado un gran giro. Actualmente forma parte de dos foros internacionales, el Foro Iberoamericano de Agencias Protección al Consumidor (FIAGC) y la Red Internacional de Agencias de Protección al Consumidor (ICPEN) red de países europeos extendida a México, Chile y Costa Rica.
“Estamos en la palestra internacional, compartiendo las mejores prácticas de protección al consumidor, para poder entrar a nuevos retos, como el comercio electrónico, aunque no tengamos ley para eso, el mercado cada vez es más cambiante y dinámico, por ende exige lo mismo y no pretendemos quedarnos atrás”, concluyó la jerarca de la Dirección del Consumidor.
Cinthya Zapata recalcó que el consumidor debe ser más mesurado, hacer valer sus derechos pero estar consciente que esto le llevara una diligencia adicional, por lo que es mejor guardar facturas y compromisos de pagos; también sugiere realizarlos a tiempo, ver cuentas y estados de éstas para así evitarse sorpresas.
periódico Digital del Colegio de Periodistas: "Primera Plana". 19 diciembre 2008