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RESONOCO

Categoría: Libros

15/04/2008 GMT 1

LA RONDA DE LOS LIBROS

marfuerte @ 00:14

Alfonso Chase
Petróleo
Pier Paolo Pasolini
Seix Barral, 2007

Considerada la obra más completa de Pier Paolo Pasolini (1922-1975), se empezó a escribir en 1967 y apareció póstumamente en 1992, concebida originalmente como en realidad fue: un texto inacabado y con comentarios críticos de autor, cosa que tuvieron que hacer los editores luego de su atroz asesinato. Es una obra en marcha, que duró veinte años en ser escrita, nunca enviada a editor alguno y planeada como un texto, ambicioso, que consigna la historia de Carlo, un prestigioso ingeniero con doble personalidad: un intelectual y un hombre de pueblo, vinculado a la historia cotidiana, como en su poesía y en sus narraciones hizo alguna vez el creador.

Es un retrato del autor, parece decirlo entre sus textos, pero es también el fresco de la historia de su Italia, con sus incongruencias, aciertos y destrozos psicológicos, que encarnan en un protagonista inolvidable, pleno de atracción, encanto y perversión, donde la sociología del comportamiento se convierte en fantasía erotónoma, que pareciera que está ocurriendo, pero que bien puede ser solo una visión de una historia que nunca acaba, fragmentada en tropismos, acciones, tonterías y aciertos íntimos, todo dentro de una especie de tejido social que engloba la corrupción, el nuevo fascismo, el consumismo, la fragmentación de las ciudades en centros comerciales, como si el autor fuera un profeta y el personaje su proyección, para así trazar una historia que pareciera convertirse en pedazo de un enorme rompecabezas, que acaba integrando y
desintegrando el cuadro final, simplemente porque el autor fue asesinado antes de terminarla, o porque nunca tendría fin.

Siendo una obra que solo alcanzó a recibir la última mirada del escritor, pero sin aprobarla ni darle un visto bueno para su edición, “Petróleo” es una obra de arte de los encargados de editarla, que han tenido acceso a las notas más íntimas tomadas por Passolini hacia 1973, para dar forma a lo que estimaba que sería un Satiricón moderno, a la manera de “El hombre sin atributos”, de Robert Musil, por ejemplo, o las últimas obras de Julieta Campos, Nélida Piñón, Norberto Fuente o Norman Mailer, para citar a los más recientes, Roberto Bolaño incluido.

“Petróleo” fue editada por esta misma editorial en 1993, con una vasta traducción de Atilio Pentimalli, que repite, y que produjo una especie de estupor entre los lectores en español, al penetrar en una obra majestuosa, que incluye reales y falsos prefacios, se indaga sobre qué es una novela, palabras sobre la formación de los personajes, influencias de otras obras escritas y leídas por el escritor, rompecabezas, crucigramas, fábulas, encuentros nocturnos que derivan hacia la perversidad, resplandores y visiones de santidad, confidencias para el lector, todo dado de una manera explícita y en secuencias quebradizas y digresiones ampulosas, con toda la pomposidad de un mundo que se enfila hacia su propia desgracia.

“Petróleo” es en verdad una iluminación hacia la comprensión de la desintegración de una personalidad y una clase social, como ya lo había intentado en el guión-novela del autor “Teorema”, una de las obras más influyentes del siglo XX, con todo el trabajo del equipo que le dio final, guardando las “indicaciones” del autor, según puede
percibirse en el texto que reseñamos.

Escrita en dos partes, o
bloques de narrativa, esta obra pareciera cerrar una propuesta novelística que tiene todos los visos de reflejar la segunda mitad del siglo XX, no solo en Italia, sino también en el mundo, y donde podemos verla como una iniciativa delictiva del poder, de una personalidad, de una multitud, del Estado, en la construcción de la propia prosa, en una crisis cósmica que él preveía al dar fin a la novela, que bien puede ser su propio asesinato, o el cataclismo propio de su país, dividido en múltiples fragmentos, tal como lo veía Reynaldo Arenas en sus últimas obras.

Un libro para ser leído serenamente, pero entendido de manera vertiginosa. Una obra maestra por inconclusa y por su capacidad de nuevas propuestas narrativas.

Ghost Wars
Steve Coll
The Penguin Press, 2007

Es el libro más exhaustivo sobre las llamadas guerras fantasmas, en el sur de Afganistán, a partir de la contrarrevolución a la invasión de los soviéticos y las maniobras de la CIA por despejar su colaboración e invención de Bin Laden y los talibanes, que luego de la retirada rusa hicieron gobierno e implantaron su régimen fundamentalista.

Podría ser un libro más, pero el periodista Steve Coll, laureado con el Premio Pulitzer, ha
logrado un acopio de información sobre los antecedentes de esos sucesos y su desarrollo entre 1979 y 1989, en lo que podría ser casi un informe secreto develado ahora, del conocimiento que tenía la CIA de las actividades de la familia Bin Laden, y los esfuerzos de la agencia por eliminar al
hermano díscolo, desde antes de 1998.

El impacto del libro está centrado en los esfuerzos de la CIA, la antigua KGB, los servicios secretos paquistaní y de Arabia Saudita, para trabajar dentro de Afganistán, tratando de descubrir y dar forma a las actuaciones y relaciones entre el terrorismo fundamentalista y la base establecida allí, como gobierno, para expandir sus ataques en centros neurálgicos determinados por los estrategas talibanes y sus centros de acción en Bin Laden.

El autor divide su libro en tres partes, siguiendo un orden cronológico, 1979-2001, donde podemos conocer la invasión soviética, las contradicciones internas de la misma en el manejo del país, la existencia de los señores de la guerra, los focos talibanes o saudíes y la expansión de proyectos, casi todos conocidos por los servicios secretos, principalmente por la CIA, pero que no logran integrar las informaciones, que muchas veces se conocen a miles de kilómetros de distancia, y el distanciamiento de los propios afganos de lo que significaba la invasión, los colaboracionistas marxistas del Gobierno, el Estado Mayor ruso en ese territorio, y los diferentes grupos instalados en las madrazas fundamentalistas, previendo en el futuro hacer todo un plan de ataque terrorista contra objetivos predeterminados con información efectiva desde 1998, pero inexplicablemente ignorada.

El libro está escrito en un estilo periodístico, como si fuera planeado en el propio sitio o yendo de un lugar a otro, en un sentido polifónico, en el cual las diferentes voces se alternan, para darnos las contradicciones y coincidencias que determina una frase casi casual: en “eso” muchos americanos van a morir, que prefigura los ataques del 11 de setiembre. Es, también, una historia secreta de los trabajos de espionaje de la CIA, sus planes, el acopio de la información y la historia personal y familiar de Bin Laden, y el liderato de este en su propio grupo, que muchas veces luce beatífico o agresivo, más los esfuerzos de los distintos servicios de espionaje para capturarlo o asesinarlo, antes de que ocurra un cataclismo.

Aunque el núcleo central está formado por el personal de la CIA y su rol en los sucesos de Afganistán, el libro incluye declaraciones y puntos de vista de la Casa Blanca, el Departamento de Estado, los servicios de inteligencia de Afganistán, Pakistán y Arabia Saudita, en un extraño crucigrama de intereses que los une, los separa y hasta los aísla, para terminar sin saber realmente cuál es el pensamiento de la célula de Al Qaeda y su Jihad islámica. La obra contiene mapas importantes para conocer la importancia estratégica de Afganistán, en la región, más todo aquello que era preconocido por los servicios secretos norteamericanos, antes de la catástrofe del 11 de setiembre. Un libro apasionante para conocer los entretelones del conflicto, todo contado con gran propiedad, relacionando unos asuntos con otros, con elementos valiosos de las biografías personales de los protagonistas islámicos, sus ideas políticas, sin ningún prejuicio religioso, más las explicaciones de los diferentes protagonistas, antes y luego de los sucesos del 11 de setiembre. Un libro que luce de cabecera para los analistas internacionales, los estudiosos del fundamentalismo islámico y de las células Al Qaeda repartidas por el mundo.

The economist
March 15-21
The New Colonialist: China en búsqueda de recursos

Un especial de 14 páginas sobre la búsqueda de recursos de China en otros continentes, lo cual propicia lo que la publicación llama “los nuevos colonialistas”, que es también un reflejo de las nuevas relaciones políticas, sociales, diplomáticas con otros países, principalmente África, así como las ventajas de que los nuevos países realicen negocios con China, sobre todo aquellos que desean incrementar sus ingresos en exportaciones, de las cuales carece ese país continente. China es presentada como un país de nuevos exploradores en nuevas tendencias financieras, nuevas tecnologías y también ante unas relaciones diplomáticas. El controversial modo de acercamiento a África, el Congo como modelo de explotaciones, es presentado como paradigmático de un imperio secular en expansión, en ese modelo tan extravagante de marxismo en el papel y la retórica, dólares en los bancos y en el bolsillo. Interesante el futuro de Australia en las relaciones, así como el papel de la contaminación en su propio desarrollo interno.

The economist
La crisis de Wall Street
March 22-28

Un reporte de diez páginas sobre la crisis de Wall Street, comenzando por el editorial, repartido entre diversos temas el reporte especial, para darnos una sutil idea de la magnitud del problema, pasando por el uso de la palabra crisis, más detalles muy específicos sobre la posible contracción económica en Estados Unidos, léase el mundo, donde para salvar la vida financiera de las personas se tiene que echar mano de los recursos del Estado, para seguir repitiendo: ¿qué anda mal en el sistema financiero (mundial) y cómo eso afectará la vida de los seres humanos, países y el comercio mundial? Especial para ejecutivos temerosos, ignorantes ante el problema real de la guerra en Iraq, el endeudamiento de los ciudadanos y otros detalles del asunto. Impecable y analítico el informe sobre los sucesos del Tíbet, con un tono pudoroso, para no referirse de manera más detallada a la presencia de la población china dentro del territorio tibetano, la opresión social cultural y económica, así como el centro de los disturbios en Lahasa, a partir del antiguo barrio de Jokhang, centro espiritual de la vieja ciudad. El problema tibetano es solo un punto en la historia de la China actual, agobiada y temerosa de que estos disturbios se extiendan a otras minorías tibetanas, dentro de su territorio, así como afecten a otras minorías, musulmanas principalmente, en el futuro.

Revista Abanico, periódico La Prensa Libre 3 abril 2008

10/04/2008 GMT 1

Anticipo

marfuerte @ 23:59

Forja patriótica

Extracto del libro ‘Forja patriótica’ escrito por varios autores nacionales como Yamileth González García y Fernando Durán

Rodrigo Facio antes de la creación del Centro de Estudios de los Problemas Nacionales.

En el Liceo de Costa Rica, donde se gradúa en 1935, Rodrigo Facio se perfila como un indiscutible líder estudiantil, estudioso, interesado en la política internacional y en la realidad que lo rodea.

De mirada profunda y gruesas cejas que lo hacen parecer mayor, Facio discute, critica, se apasiona con la posibilidad de conquistar el mundo para cambiarlo.

Sus primeros escritos en el periódico estudiantil Rebelión son radicales, de izquierda, con la fuerza de la juventud, críticos y reflexivos. Le molestan las bases conservadoras y racionales del capitalismo y reniega de una educación elitista en la cual solo la clase dominante puede estudiar. Entre 1936 y 1940, cuando dirige el país León Cortés, se puede afirmar que las condiciones mejoran.

Superada la Depresión del 29, se inicia un nuevo período de bonanza económica que permite invertir en infraestructura. Admirador de Hitler, Mussolini y Franco por el orden en la economía y la mano dura en la política, negocia exportar a Alemania, país por el que tiene gran admiración.

Antijudío, amigo de los Somoza de Nicaragua, impositivo y celoso de su poder, León Cortés contó entre sus admiradores al Dr. Calderón Guardia, a Figueres Ferrer y a muchos de los que conformaron el Centro de Estudios de los Problemas Nacionales, el grupo Acción Demócrata. Admirado por socialcristianos y socialdemócratas, se opone al comunismo, al socialismo y a cualquier ideología que coarte la libertad.

La Guerra Civil española explota en 1936, y muchos de los costarricenses conscientes le llevan el pulso a esa lucha que ya predice la Segunda Guerra Mundial y algunas de sus consecuencias más nefastas. En Costa Rica, el modelo liberal se agota en varios sentidos. La Iglesia pierde credibilidad, y los grupos de trabajadores e intelectuales se organizan. La concentración del capital comercial, de la industria incipiente, de las tierras con el agotamiento de la frontera agrícola, la crisis del café y el banano, la insuficiente diversificación agrícola, los abusos del poder político, hacen insostenible el modelo liberal. [...]

La posición revolucionaria en el quinto año de la secundaria se modera relativamente al iniciar sus estudios de Derecho, que finaliza en 1941 con la tesis Estudio sobre la Economía Costarricense , que se publica un año después.

La Asociación Cultural de Estudiantes de Derecho (1937) lo nombra su presidente en 1938, y esto le permite participar en la Junta Directiva del Colegio de Abogados. Después de intentar forjar una Federación de Estudiantes [...], se decide fundar el Centro de Estudios de los Problemas Nacionales, del que Facio llega a ser uno de los teóricos y líderes relevantes.

Rodrigo Facio considera necesario formarse en economía, educación, historia, filosofía, teoría política, y pasa horas de horas estudiando, llenando los huecos que le deja una carrera memorística, tradicional y poco crítica.

La abogacía la interpreta más allá de la Ley y el orden. La interpreta como un modo de alcanzar la justicia y consolidar los derechos del hombre (recuérdese que, por aquel entonces, la mujer no tiene derechos ciudadanos y las llamadas feministas luchan por el voto). El Centro reúne estudiantes y jóvenes profesionales de Derecho, Agronomía, Medicina, Educación, además de otros ciudadanos. Jóvenes varones en su inmersa mayoría, se consideran una generación de hombres nuevos [...].

Yamileth González García

Autores: Varios

Editorial: EUCR

Suplemento Áncora periódico La Nación 30 marzo 2008.

Librero

marfuerte @ 23:57

El verbo y su enemigo

José A. Millán

Perdón, imposible

Gramática

Editorial RBA

Víctor Hurtado Oviedo | vhurtado@nacion.com
vhurtado@nacion.com

Los manuales de puntuación y los libros de mitología se parecen en que abordan cosas que no existen –o casi no existen–. De Zeus ya se sabe que fue un dios que nunca estuvo allí, mas la puntuación apenas pasa de ser la sombra de la sintaxis. Si no se parte de la sintaxis (el orden de las palabras), escribir un manual de puntuación equivale, con metáfora borgiana, a “contaminarse de irrealidad”.

Pese a todo, pervive la buena voluntad de explicar las cosas a la antigua. Ejemplo de este empeño es el libro Perdón, imposible (Guía para una puntuación más rica y consciente) . Su autor es José Antonio Millán, lingüista español dedicado a la divulgación gramatical. Entre sus méritos está la creación del excelente sitio en Internet del Centro Virtual Cervantes.

El título de Perdón, imposible se debe a una vieja anécdota: la que ejemplifica cuánto puede cambiarse un sentido si se mueve una coma: “Perdón imposible, que cumpla su condena”, “Perdón, imposible que cumpla su condena”.

Este libro es ameno; todos sus capítulos presentan ejemplos y curiosidades. Las ideas se manifiestan con suficiente claridad, y el juicio del autor es ponderado: no rechaza usos nuevos siempre que sean necesarios, pero acata los antiguos patrones didácticos.

Por todo ello, este libro es un útil tratado básico de la puntuación; tampoco pretende más.

¿Es ameno?; sí, pero también de método anticuado. El autor hace que los signos de puntuación formen una fila y luego los presenta al lector: “Este es el punto; aquí está la coma; salude a las rayas…”.

Millán explica cómo deben emplearse los signos, casi como lo han hecho los manuales de escuela durante doscientos años. Valdría la pena preguntarse ahora si no hay otra forma de presentar las cosas: una manera que supere la simple enumeración de características.

Existen muchos lenguajes: los matemáticos tienen uno; los poetas, otro; Cantinflas , el suyo; los locos, el de los locos, etc. La puntuación no se interesa en esos lenguajes, sino en el meramente comuni-cativo: el que nos sirve para comprar pan y para explicar la teoría cuántica. Nos referimos, pues, al lenguaje “normal”, en el que se escriben todos los periódicos y el 99% de los libros.

Ese lenguaje presenta infinidad de palabras y de signos; mas, si lo concentrásemos en su mínima estructura, reducido a huesos, ese lenguaje se limitaría al verbo y al punto . Así, el 99% de lo que se ha escrito en la historia se reduce a lo siguiente:

v . v . v . v . v . v . v . v . v . v.

El verbo es la palabra que expresa más sentidos. El término ‘le’ casi no significa nada; en cambio, ‘vengamos’ significa una acción (venir) a la que estamos obligados ustedes y yo (nosotros).

El verbo es la palabra más poderosa de una oración; tanto lo es, que funciona como una batería: da vida a las palabras que están antes de él y a las que lo siguen. Dibuje un verbo: una pila eléctrica con un cable de palabras a la izquierda y otro cable a la derecha.

¿Quién puede contra el verbo?: solamente el punto. El punto es el interruptor que mata la energía de un verbo. Seguir escribiendo es escribir otro verbo, al que matará otro punto; así, ad infinitum : v . v . v . v . v . v. Esta es la base de la puntuación, sombra de la sintaxis.

Los signos de puntuación se dividen en dos clases: a) el punto; b) todos los demás (todos los que aparecen entre un punto y otro). A su vez, estos admiten otras clasificaciones: signos que unen (comillas), signos que separan (comas y paréntesis), signos que subordinan (dos puntos), etc. Así, el orden de las palabras (la sintaxis) crea la puntuación. No basta con enumerar una familia: debemos señalar los parentescos.

Una lógica esencial se oculta tras los signos de puntuación. Sin ella, comprenderlos será difícil; no, perdón: imposible.

Suplemento Áncora, periódico La Nación 30 marzo 2008

Dos siglos de edad

marfuerte @ 23:53

Influencia El poeta romántico español José de Espronceda dejó una estela en Costa Rica

Carlos Francisco Monge | cfmonge@hotmail.com
Hace doscientos años, y a punto de llegar la primavera, en un pequeño pueblo de Badajoz (España) nació un individuo hecho para su época. A sus veintidós años se había convertido en un popular poeta, en un ciudadano político y en un enamorado trágico; es decir, en un romántico: José de Espronceda.

Muchos lo leyeron en su tiempo y la influencia sobre sus coetáneos fue notable. Después de su temprana muerte –el bardo tenía treinta y cuatro años– empezaron a menudear las ediciones de su poesía y con ellas más difusión y celebridad. Ya sus principales obras circulaban en Hispanoamérica en la segunda mitad del siglo XIX.

Para unos, grandilocuente y atildado; para otros, el mejor romántico español, junto a Larra; para algunos más, el modelo ideal de una poesía rica e inimitable. ¿Inimitable? Tal vez no; una buena parte de la lírica hispanoamericana, escrita a finales del siglo XIX, sigue sin confusión ciertas huellas esproncedianas, en su tono, en sus temas, en sus palabras.

Espronceda en Costa Rica. ¿Leyeron en Costa Rica a Espronceda nuestros mayores? Es difícil afirmarlo con certeza, aunque es de suponer que así haya sido. Era un poeta popular y ediciones importantes de su obra llegaron a algunas bibliotecas costarricenses. Por ejemplo, la de la familia herediana González Flores, buena parte de la cual la conserva la Sala de Libros Antiguos y Especiales, de la Universidad Nacional. Seguramente ellos –Alfredo, Luis Felipe, Víctor Manuel– lo leyeron atentos, con fruición y devoción; sobre todo uno de ellos, que también escribía poesía.

En esa colección de la Universidad Nacional hay algunas ediciones de Espronceda; una de ellas muy valiosa: sus Obras poéticas , publicada en París por Garnier Hermanos, en 1873. Es célebre por el prólogo de García de Villalta y una extensa biografía elaborada por Antonio Ferrer del Río, ambos notables críticos de la época.

Junto a esa joya hay otras ediciones: unas Poesías (Madrid, 1878), El diablo mundo (Madrid, 1882), Obras poéticas (París, 1905), y, con el mismo título, otra edición de Madrid, de 1906. Le perteneció, por la firma que aparece en la primera página, al poeta costarricense Enrique Hine; como su hermano Luis, fue de temple modernista, pero marcado por los ecos del romanticismo decimonónico. Lo probable es que hubiera leído no solo a Espronceda, sino también a otras voces de la época: Zorrilla, Campoamor, Núñez de Arce, Bécquer.

Libros, papel y pluma. José de Espronceda fue, entre aquellas preferencias, el romántico español que se leyó en el silencio de la habitación y que se recitó en veladas y reuniones literarias en el San José de finales del siglo XIX y principios del siguiente. Lo dicen los poemas costarricenses publicados por esa época, como la Lira costarricense , primera asamblea poética nacional aparecida en 1890.

Visto desde hoy día, Espronceda fue un poeta que gozó de renombre; muchos de sus versos estaban en boca de todos y sus obras las recibieron con esmero importantes editores. Una fama literaria acompañada por la notoriedad de su intensa labor política y su no menos conocida vida personal, salpicada de amoríos, raptos, separaciones y trágicas pérdidas. Fue poeta, soldado y amante; un modelo perfecto del romántico.

Pero los nuestros solo pudieron hacer de poetas. Los de la Lira costarricense fueron ocasionales; es inferible de las pequeñas notas biográficas que el compilador redacta, con generosidad, de cada uno de ellos. Fueron románticos de papel. Su retórica, el tono, los temas, las inclinaciones y gestos, son herencia del romanticismo español y de ciertos conceptos literarios visibles en los poemas de Espronceda.

Como no podía ser de otro modo, los poemas costarricenses decimonónicos nacieron de las lecturas y de las simpatías, si se tiene en cuenta que las letras criollas contaban entonces con escaso recorrido.

Interesante es el “rostro” que ofrece Aquileo J. Echeverría, nuestro poeta nacionalista y vernacular, muy distinto de su talante sonriente y cordial con el campesino y su lenguaje. Y todo por una paradoja: la Lira fue la antípoda estética del nacionalismo literario y, al mismo tiempo, la inauguración de la historia de la lírica costarricense.

Imitaciones e invitaciones. En su momento, los poemas de Espronceda fueron un modelo de escritura, casi una fórmula para hacer versos. El sello de su obra tiene mucho que ver con lo que se esperaba entonces de un poeta: exaltado, enfático, pegadizo, con un léxico impetuoso.

Los suyos son poemas a la patria, a sus héroes; hay elegías, homenajes, añoranzas, poemas amatorios, leyendas versificadas, cantos a la naturaleza (y el mar como uno de los temas recurrentes). Queda un poco más cerca del estilo de Núñez de Arce que del intimismo de Bécquer, pero fue la suya una retórica cultivada con esmero y con conciencia de su trabajo.

En ese modelo literario tiene su origen la que habría que llamar, sin remedio, la poesía culta costarricense; es decir, la escrita por quienes por su instrucción, sus intereses, sus lecturas y hasta su posición social, también decidieron probarse en el oficio. Son nuestros poetas de la Lira costarricense y, quizá, algunos otros posteriores.

Por sus temas, el “esproncedismo” está en los invitados a aquella vieja antología tica: en Alfaro Cooper, en Juan Diego Braun, en Justo A. Facio, en Luis R. Flores, en Pedro Jovel, en Félix Mata Valle, todos hoy poetas casi olvidados por editoriales, historias literarias y cátedras universitarias.

No hacían poemas políticos sino versos patrióticos: al 15 de setiembre, a la Unión Centroamericana, a Juan Santamaría, al volcán Irazú, a la libertad. Hay poemas de temas marinos, tan gratos a Espronceda: playas, bajeles, crepúsculos, naves procelosas, noches de tormenta, vientos huracanados.

También muy a tono con el peninsular, los enlirados ticos cumplieron un ritual de temas inevitables: la brevedad del placer y de la vida, el destino errante, las ilusiones rotas, la luna indiferente, los recuerdos fatales.

Si vamos a las palabras, nuestros poetas también abundaron en cierto léxico sembrado por el Romanticismo; corren por aquí y allá arpegios, laureles, suspiros, piélagos, desengaños, agonías, ayes, almas enfermas, pechos lacerados, noches umbrías, infortunios, sombras del destino, delirios, montes escarpados, torpes liras. Sobre todo eso: torpes liras; es decir, la trampa de lo inefable en la que suele caer cierta poética del estoicismo: lo que no se puede explicar con palabras.

Versos para la memoria. Espronceda dejó muchos versos memorables y memorizables, que pasaron a declamarse en veladas y recepciones. Seguramente las paredes de nuestros escasos salones literarios grabaron aquellos: “que es mi barco mi tesoro, / que es mi dios la libertad, / mi ley, la fuerza y el viento, / mi única patria, la mar”.

También se pudieron haber dicho versos de Bécquer, Zorrilla, Pastor Díaz, junto a los de Juan de Dios Peza o Manuel Acuña, neorrománticos de los lares hispanoamericanos. Una buena exploración en revistas, periódicos y álbumes privados da prueba de ello. Leer poesía era leer versos románticos. Es la pequeña crónica de unas lecturas que le fueron dando espacio a una historia literaria.

EL AUTOR ES POETA, CRÍTICO, ENSAYISTA Y CATEDRÁTICO COSTARRICENSE. ENTRE OTROS LIBROS, HA PUBLICADO LA ANTOLOGÍA ‘COSTA RICA: POESÍA ESCOGIDA’ (1998) Y ‘LA RAMA DEL FRESNO’ (ENSAYOS, 1999).

Suplemento Áncora periódico La Nación 30 marzo 2008

LA RONDA DE LOS LIBROS

marfuerte @ 00:06

Alfonso Chase
Las grandes ideas que formaron nuestro mundo
Pete Moore
Lisma Editorial, 2007

Este es un libro con propósitos didácticos, para jóvenes y adultos, que conforma el currículo sugerido por las escuelas de la Comunidad Europea, para tener al día a los lectores de los grandes descubrimientos humanos, sustentados en ideas que han dado forma a lo que somos, y esperamos ser, en el presente y en futuro. Detrás de cada idea y adelante de ellas existen personajes que lograron sintetizar una serie de pensamientos que ya son legados de la humanidad, pero que muchas veces hemos solo oído nombrar, pero no conocemos detalles de su gestación e impulso, entre las diferentes épocas. El prólogo nos permite situarnos en la idea que configuró la selección, más los principales detalles de cuál fue su aporte, sus relaciones con el medio histórico y el sentido último de su lucha por descubrir asuntos de índole sustancial, que lograron modificar el pensamiento de sus contemporáneos, aportar nuevas ideas y dar forma a la unidad entre las ciencias y las artes, proponiendo que la búsqueda es y fue un proceso creativo, con concomitancias entre los diversos autores incluidos, o sus respectivos.

La idea está centrada en el mundo que nos rodea, desde la naturaleza de la naturaleza hasta la invención e innovación, más la estructura de lo natural, la tierra como espacio habitable, el universo en su conjunto, las matemáticas y los grandes innovadores, con ideas que parecieron locas en su tiempo, pero que luego fueron leyes del universo.

Empezando por Tales de Mileto hasta Tim Berners-Lee, el libro nos lleva por un complejo viaje por las ideas que han dado forma al mundo occidental, con hermosas reproducciones fotográficas, gráficos de las teorías y una explicación convincente de su aporte a la discusión, el diálogo y la visión crítica de sus aportes, con historias reales, anécdotas, detalles de la personalidad de los escogidos, haciendo su lectura amena y bien planteada.

Podríamos decir que es un canon occidental de los aportes de diferentes genios que transformaron su tiempo, aunque sus ideas muchas veces no fueron aceptadas por este y tuvieron que pasar hasta siglos para tener una interpretación convincente de lo que para ellos fue trascendente y novedoso, y que contrariaba muchas de las ideas fijas de la religión, las creencias populares o los intereses de grupos interesados en mantener a los seres humanos en la ignorancia.

El libro no está estructurado en personajes, sino en la visión del mundo que nos rodea y nuestro mundo interior y, en algunos casos, se establece relación con otros innovadores que estudiaban los mundos reales, las ideas suspensas en la imaginación y su labor en diferentes países, la mayoría de ellos situados en Europa y algunos pocos en el Nuevo Mundo. No es un catálogo de venerables científicos fallecidos, sino que incluye a algunos de los actualmente vivientes, que parecieran ser los legatarios de innumerables descubrimientos anteriores, o individuos sujetos todavía a intrincadas polémicas como Freud, Jung o James Watson y Francis Crick. En los colegios de la Comunidad Europea se estudia el libro con su componente complementario en las artes, la literatura o la música, para tener de los 12 a 18 años un panorama muy completo del liderazgo ejercido por estos pensadores a través del tiempo, desde la Grecia Clásica hasta los años del siglo XXI. El aporte dedicado a Frederick Sanger, Bárbara McClintock, Iliya Prigogine y Fred Hoyle, cada uno por separado, nos muestra la gran ambición del libro y el propósito de que a partir del E=MC2, dentro del pasado, el presente y el futuro, el mundo descubre nuevas opciones en casi todos los campos de la ciencia y el pensamiento humano.

Sentencias, dichos y refranes de la Costa Rica de ayer
Ana Zulay Soto
Méndez, compiladora
Euned, 2008

En esta recopilación la pintora, profesora y animadora de la preservación de nuestro patrimonio cultural Ana Zulay Soto Méndez busca fijar, precisamente como elemento patrimonial, las sentencias, dichos y refranes de lo que ella llama la “Costa Rica de ayer”, pero que en verdad es la de ayer, hoy y posiblemente del futuro, porque todas las frases recopiladas tienen un valor de uso que la mantiene vivas aún, en sectores etarios mayores, en ese lento pero efectivo genocidio del idioma, donde el valor de las palabras se va perdiendo, como ocurre siempre que una nación más poderosa extiende su lenguaje por sus países periféricos.

Lo más llamativo y valioso de este trabajo es poder entender la lengua materna, por así llamarla, como base y sustancia de lo que esta significa como complemento insustituible de todos los hechos humanos, principalmente la comunicación, primero en el ámbito familiar y luego en el social inmediato de la comunidad.

El haberlos compilado por medio de la clasificación alfabética nos permite remitirnos a la primera letra del abecedario que les da su propia existencia, haciendo que el hecho de consultarlos nos permite hacerlo con más rapidez, y buscando en la memoria todo aquello que se refiere a un significado más preciso, creando bloques de lenguaje que valen por sí mismos y sirven para perpetuar su significado como patrimonio del habla popular o culta. No se trata de andar a brincos y saltos por el lenguaje, en su universo de dichos, sentencias o refranes, sino que es el apropiarse de su significado para magnificar la expresión, desde el punto de vista castizo o con tenues resabios de otros idiomas, que se hacen nuestros en el valor de uso de las palabras.

Cada sección de significados vale por sí misma, aunque —y eso es lo maravilloso de este libro— tengan otros significados, variando la intensidad idiomática para cada situación específica, lo que lo diferencia de otros textos sobre el tema, que se quedan titubeantes ante el uso inmediato. No es solo rescate, tampoco. El hecho de incluir lo que ella llama sentencias nos permite penetrar en el significado de las frases en su carácter más íntimo, pues algunas tienen valor para cada persona y definen el perfil del que habla, no solamente en voz alta, sino en lo más profundo de su mente, al hurgar entre muchas opciones, aquellas que en realidad se necesitan.

El ingenio popular o culto forma parte de todo lo recopilado, desde los tesoros del ámbito familiar hasta lo que forma parte de la conversación diaria, con las variantes que la autora encuentra, producto muchas veces de diferentes estratos sociales que convergen, sin embargo, en un lenguaje común y particular que define a los seres humanos. Las variantes que encontramos dan más riqueza al libro en su totalidad, a la vez que especifican el valor de las sentencias, los dichos y refranes para unirlos en un solo universo al cual se accede por medio de haberlo clasificado usando el alfabeto en su totalidad. Las variantes lingüísticas nos permiten, también, darnos una idea del lugar en que se usan, sobre todo en el área central del país, así como los aportes del español universal, que efectúa cambios apreciables, no en su significado último, sino en las diferentes palabras que conforman el material, unido también al español costarricense, de amplia data en otros investigadores.

El carácter sentencioso del material nos hace tener muy presente el valor de las frases, lapidarias y concretas, que definen una situación, porque lo valioso de la recopilación es el valor de uso que mantienen, dando vida a la idea de que somos en el lenguaje que usamos. Lógicamente hay acepciones que ya no se usan, pero existen en la memoria colectiva de la nación, o en el caso particular de quienes todavía le dan un uso activo, no solo para mantener un uso documental y tradicional, que no es otra cosa que referirlos al valor patrimonial del lenguaje español y costarricense, reflejado o manifiesto en lo que se llama la identidad nacional, imposible de soslayar a la hora de mantener la identidad.

El trabajo no solo es una investigación nacida primero en el ámbito familiar, luego en el inmediato de convivencia diaria, buscando fijar una herencia que sobrepasa el mismo uso del término de la Costa Rica de ayer, pues un país o nación que pierde su memoria lingüística está condenado a su desaparición paulatina.

El libro es una investigación gozosa y exhaustiva, hecha a calzón quitado, libre de polvo y paja, donde pareciera que nada hay de incorrecto en pedir peras al olmo, quitando piedras para evitar tropezones. Un libro original, en el cual la autora se raja como la manta para romper todos los moldes en este tipo de investigaciones.

El ídolo
Serge Joncour
Ediciones Siruela, 2007

Cuando este libro se publicó, en Francia, por Flammarion, muchos pensaron que se estaba transcribiendo la historia de uno, o una, de las figuras emblemáticas del arte, la música o del pensamiento de este siglo que empieza, similar a lo que había hecho Nathalie Sarraute con el libro “Las frutas de oro”, obra de la que todos hablaban pero nadie había visto o leído nunca. Pero no. Esta es la historia de un hombre cero a la izquierda, desconocido para sí mismo, inexistente, inventado, casi invisible, es cierto. Pero lo que interesa aquí es la parafernalia que le da forma, como una manera de invención publicitaria, donde el largo diálogo de ese hombre con el mundo casi roza los límites del absurdo. Serge Joncour (París, 1961) ha escrito un libro que va más allá de todo eso, pues la historia de una persona con nombres y apellidos, Georges Frangin, un desempleado que un día se descubre como una celebridad, nunca sabemos realmente cuál es, que se transforma en un personaje al cual todos conocen, quieren conocer o simplemente estar cerca de él, como un objeto-sujeto de las compañías publicitarias, que hacen de él alguien imprescindible para una cuantiosa y variada perspectiva de espectáculos. De lo arbitrario del manejo de la fama se pasa a lo absurdo, penetrando en el personaje y su perplejidad ante lo que sucede, que no es otra cosa que lo que se hace con una persona determinada, escogida, para convertirla de un don nadie en alguien en el cual todos se fijan.

No es una novela patafísica, ni tiene un humor desenfocado, sino que es la historia de un proceso de invención, de un determinado ciudadano, convertido en imagen de los medios de comunicación, en una especie de dialogo consigo mismo, que es diferente a un monólogo, que —pasando por diversas situaciones— termina creyéndose que forma parte de la letra impresa o de la imagen televisiva.

Detrás de toda la novela está el entramado de los medios de comunicación, las personas que aparecen y desaparecen, hasta que el personaje logra creerse que es famoso para terminar perdido en sí mismo, convertido solo en el esbozo de algo que algunos forjaron y luego desecharon, cuando ya no servía a los fines —¿cuáles?— que se propusieron lograr.

Es la historia de la estupidez sostenida por las imágenes, más el propio de los ídolos de nuestro tiempo, que logran tragarse la historia hasta que se despiertan, de nuevo, convertidos en lo que son o fueron: nada. Inabordable, pudoroso, frágil, así termina en la aventura, sin saber nunca las razones, anunciado su retiro —¿adónde?—, se desvanece en las últimas páginas, solo con su nombre, perdido en el recodo de un camino, mientras el auspiciador, el ignoto señor Rafael, lo deja desvanecerse en una estación de gasolina.

Toda la saga del personaje nos permite considerar los abismos de la hipocresía, la mentira y la mendacidad del mundo moderno, en los aspectos que se refieren a la de las agencias de invención publicitaria.

Del pánico de ser anónimo, el autor ha construido un libro lleno de vida y por lo tanto ágil y representativo.
Revista Abanico periódico La Prensa Libre 27 marzo 2008

08/04/2008 GMT 1

Cuentos para revivir la historia

marfuerte @ 01:38

• Libro “La tinta del olvido”
Fabio Mena Cordero
fmena@prensalibre.co.cr

Portada del libro “La tinta del olvido” del desaparecido escritor hondureño Roberto Castillo, que recientemente publicó la
Editorial Costa Rica.
En todas las librerías del territorio nacional ya puede encontrar el libro “La tinta del olvido” que reúne doce piezas narrativas de Roberto Castillo, autor hondureño recientemente fallecido, que trazan una delirante ficción de fragmentos vivos de la historia de un país perturbador y, al mismo tiempo, se propone como juego de las conciencia.
Otros de los cuentos son evocadores de lo inocente o de lo terrible, tanto en el individuo como en la humanidad, o bien dibujan curiosas figuras en cuyos trazos se reconocen obsesiones, preludios y fiestas.El relato, que da título al libro, desliza una visual plena de ironía sobre la confianza depositada por la civilización de hoy en procesos e instrumentos que amenazan con la completa sustitución de la vida.

Este libro fue presentado oficialmente por la Editorial Costa Rica (ECR) en el Centro Cultural de Chile, donde se realizó un homenaje póstumo al autor hondureño. También se contó con la destacada participación de Carlos Cortés y Werner Mackembach, ambos conocedores de la obra de Castillo.

En la actividad, María Isabel Brenes, de la ECR, realizó la entrega del libro a la doctora Sonia Lagos Witte, agregada de la Embajada de Honduras que recordó a este destacado autor hondureño.

La calidad literaria de este libro reafirma que Castillo fue uno de lo más importantes narradores centroamericanos.

Detrás de los cuentos
Roberto Castillo nació en Honduras en 1950, fue ampliamente conocido por sus cuentos, entre los que destaca “Anita, la cazadora de insectos” llevado al cine años atrás.

Publicó tres libros de relatos: “Subida al cielo” en 1980, “Figuras de agradable demencia” en 1985 y “Traficante de ángeles” en 1996.

En 1981 apareció “El corneta” novela corta que se deleita con el juego asimilado de la tradición picaresca, ejercido sobre una institución que marcará tanto la vida honduras en determinado periodo de su historia: el cuartel.

Esta novela fue traducida al inglés por el estadounidense Edward Waters Hood y editada en 2000 por University Press of America.

Otra de sus obras, la novela “La guerra moral de los sentidos” de 2002, extensa e intensa recorre las raíces de la identidad. Además tiene dos libros de ensayos, “Filosofía y pensamiento hondureño” y “Del siglo que se fue”. Además fue ganador del premio Latinoamericano de Cuento Plural de México en 1984 y del Premio Nacional de Literatura “Ramón Rosa” en 1991, siendo este el más importante que se concede en Honduras.

Este gran escritor murió en Honduras el pasado mes de enero del año en curso.
periódico La prensa Libre 25 marzo 2008

Pase de una mente rígida a una libre y abierta al cambio

marfuerte @ 01:36

* “El poder del pensamiento flexible” de Walter Riso

Sandra González Vargas
sgonzalez@prensalibre.co.cr

El libro ilustra de manera muy clara la gran necesidad que tenemos por liberarnos un poco de viejas ideas y prejuicios.
Conocido por su trabajo en el campo de la psicología clínica, filosofía y bioética, Walter Riso presenta en esta oportunidad un libro que ayuda a abrir la mente al cambio, fomentar la creatividad y cambiar la rigidez a la flexibilidad.
Desde hace veinticinco años Riso trabaja como psicólogo clínico, práctica que alterna con el ejercicio de la cátedra universitaria, la realización de investigaciones en el área cognitiva y publicaciones científicas y de divulgación en diversos medios. Actualmente es profesor de terapia cognitiva en diversas facultades de psicología en Colombia y América Latina, además es presidente honorario de la Asociación Colombiana de Terapia Cognitiva.

El libro
En “El poder del pensamiento flexible”, de una mente rígida a una mente libre y abierta al cambio, Walter Riso, explica la diferencia entre las mentes rígidas y las mentes flexibles, sus características y efectos de cada una en la vida en sociedad. De igual manera, expone todas las bondades de una mente flexible (facilidad para adaptarse al cambio y para relacionarse en sociedad, creatividad y salud mental en general) y explica cómo, por medio de ejercicios que nos hacen más conscientes de nuestro comportamiento, nuestro entorno y de cómo reaccionamos a diferentes situaciones en las que nos vemos todos los días, podemos cambiar de la rigidez a la flexibilidad. Con ejemplos claros y el mismo lenguaje directo de siempre, Riso logra transmitir su mensaje de manera contundente y hace que el lector entienda inmediatamente que todos podríamos beneficiarnos de un poco más de flexibilidad en varias áreas de nuestra vida.

Todos se pueden beneficiar
Este libro está dirigido a todo tipo de público ya que, como lo menciona el autor, todos podemos beneficiarnos de la fuerza del pensamiento flexible. Dirigido a todos los que busquen ser más creativos, para quienes necesiten liberarse de dogmas aprendidos desde la niñez, quienes busquen reinventarse a sí mismos para aprender a lidiar con el cambio, y sobre todo para quienes necesitan aprender que reírse de sí mismos es la mejor cura para la depresión y para el estrés de la vida moderna. El libro ilustra de manera muy clara la gran necesidad que tenemos por liberarnos un poco de viejas ideas y prejuicios que hacen que la vida en sociedad sea más complicada, y, a la vez, ofrece soluciones para facilitar dicha socialización. De igual manera, entender los beneficios de una mente flexible hace que estemos más cerca de alcanzar dicha flexibilidad, que afiancemos nuestra identidad (nuestro Yo), suframos de menos enfermedades físicas y mentales e interactuemos mejor y más creativamente en sociedad.
Revita Abanico periódico La Prensa Libre 25 marzo 2008

Dos buenos libros para el disfrute de la lectura

marfuerte @ 01:14

Sandra González Vargas
sgonzalez@prensalibre.co.cr

Gracias a usted.
El actual ministro de Educación, Leonardo Garnier, presenta “Gracias a usted”, un libro de fácil y amena lectura, que cumple a cabalidad con todos los requisitos de un buen cuentista.
Detalló Anacristina Rossi que el autor en primer lugar efectúa en este cuento un manejo del lenguaje con una corrección y una soltura sorprendentes. “El sabor es tico y universal”, dijo la escritora, quien afirmó que Garnier en casi todos sus cuentos gana por nocaut, ya que están estructurados de tal manera que el golpazo viene en unas cuantas líneas.

Otro aspecto es que en todos sus cuentos, hasta en los que no pasan de dos líneas, crea con la materia cotidiana mundos sorprendentes y originales.

Garnier Rímolo es economista, sin embargo muestra un claro interés por los temas políticos y culturales.

Estudió en la Universidad de Costa Rica y se doctoró en la New School for Social Research, en Nueva York. Ha sido viceministro y ministro de Planificación Nacional y Política Económica y actualmente es titular de Educación.

Ha sido además profesor, investigador y consultor de organismos internacionales, en particular de la Unicef.

Su relato “Mono Congo y León Panzón” recibió una mención en el Premio Latinoamericano de Cuento para Niños Cocorí, en 1993, y fue publicado con ilustraciones de Hugo Díaz por la Editorial Farben Norma.

Otro cuento infantil, “El sastrecillo ¿valiente?” fue publicado en México con ilustraciones de Jan Gedovius, por la Editorial Cidcli.

Por su parte, Fernando Contreras Castro presenta “Sonambulario”, catalogado por el autor como una bitácora de sueños.

No hay ninguna intención más que la de mostrar, exponer si se quiere, los vagos recuerdos que quedan una vez emplazado el soñante de nuevo en la vigilia. Por más que se hable de los sueños, por más que se exploren sus caminos, los mundos a los que conducen resistirán todo intento de interpretación. Las clasificaciones, los ordenamientos y demás tentativas de aproximación a sus contenidos, solo son el pobre consuelo con que la razón disfraza su fracaso.

Más esquivo aún que un intrincado sueño resulta el episodio “sonambúlico”. El sonambulismo no es un padecimiento, como quieren creer quienes nada saben del asunto, sino más bien una raro privilegio. Este libro es también la ruta de un sonámbulo, apuntó el autor.

Contreras es docente e investigador de la Universidad de Costa Rica, ensayista y articulista.

En 1993 publicó su novela “Única mirando al mar”, verdadero éxito de público y de crítica, que fue traducida al francés.

Otra novela suya, “Los Peor, ganó el Premio Nacional Aquileo J. Echeverría en 1995, premio que le fue de nuevo otorgado en 2000 por su obra “El tibio recinto de la oscuridad”.

Ambos libros son de la Editorial Norma y los puede adquirir en las principales librerías del país.

Revista Abanico Periódico La Prensa Libre 24 marzo 2008

05/04/2008 GMT 1

Librería promoverá obras de nacionales

marfuerte @ 21:41

Casa Alterarte

La nueva tienda es dirigida por jóvenes ‘teatreros’ afincados en Liberia

El grupo propone varios proyectos de recuperación social a través del arte

Jéssica López
Corresponsal

Liberia. Las obras de arte y artesanía de creadores guanacastecos y de otras provincias tienen un nuevo hogar en la Casa Alterarte, recién abierta en esta ciudad.

El lugar se dedica, sobre todo, a la venta de libros. Empero, si algún pintor, escultor, cantautor o artesano desea vender sus trabajos allí, la tienda los recibirá en consignación.

“La idea es que este centro de ventas se convierta en un sinónimo de ‘casa del artista’, porque estamos conscientes de lo mucho que le cuesta a los creadores criollos que se les dé un espacio”, dijo Erasmo Chavarría, un gestor.

Además, la tienda inició una campaña de recolección de libros usados.

“Mucha gente deja que material importante se quede en el olvido en una caja”, comentó Chavarría.

Casa Alterarte es un proyecto más de un grupo de teatro que lleva el mismo nombre.

“Con lo que recaudemos tenemos planeado poner en marcha varios programas; iniciaremos con clases de pintura, teatro y canto para niños de escuelas marginales”, anunció Dinia Carmona, otra de las gestoras.

La tienda está ubicada 250 metros al este del Banco de Costa Rica, en Liberia. Para más información, puede ingresar al sitio www.grupoalterarte.com.

periódico La Nación 24 marzo 2008

03/04/2008 GMT 1

LA RONDA DE LOS LIBROS

marfuerte @ 23:27

Alfonso Chase
Los Barjots

Etnología de bandas juveniles
Jean Monod
Ariel Social, 2007

Es una obra ya considerada un clásico en el estudio de las bandas juveniles, cuya primera impresión en 1968, en francés, abrió toda una perspectiva nueva sobre el asunto, en diversas culturas y estudiosos. Su autor fue el prestigioso investigador Jean Monod, que desde principios de la década de los años 60 se dedicó al estudio de los lenguajes juveniles, su imaginería, sus relaciones personales y el sentido de existir junto a los iconos del cine, a partir de “El salvaje”, de 1954, protagonizada por Marlon Bando. El libro fue editado en medio de la llamada Revolución Juvenil de Mayo del 68, en Francia, y tuvo un éxito casi inmediato, de lectura y consulta, pero también fue desvirtuado por la cultura adultocéntrica de su tiempo, y empezó a circular en 1970, en el ámbito nuestro, editado por Seix Barral en España, pero no tuvo ninguna otra edición hasta 2002, cuando se le encontraron sus virtudes anticipatorias, sus métodos y sus contenidos, al existir realmente las culturas juveniles como sustancial parte de las sociedades más modernas o posmodernas.

El autor fue discípulo de Claude Levi-Strauss y utiliza todos los aportes del maestro para darnos una etnología de ese sector, la sociedad que lo engendra, sostiene y combate. El término barjot es la inversión de la palabra jobard, tonto, atolondrado o loco, para referirse a los jóvenes hiperactivos de la época, sus lenguajes, sus vestimentas y sus ideas, que contrariaron el sistema establecido con sus extravagancias, que tenían, más allá de las actitudes, el valor de querer ser libres adoptando posturas como las de los jóvenes rebeldes, sin causa se decía, del cine, las obras literarias y las modas de su tiempo, que los diferenciaban de los otros jóvenes más formales y de pensamiento patriarcal. Monod estudia los estilos de vida, las incipientes conductas violentas o contestatarias, al margen de las ideas políticas en boga, inscribiendo todo el proceso dentro de los cánones antropológicos.

El libro está hecho desde
dentro: recoge en la primera parte material proveniente de los mismos jóvenes y luego se estudian sus
historias de vida, sus respuestas a la vida misma, todo esto antes de que ocurriera el famoso Mayo de 1968, pero siendo un estudio precursor de lo mucho que allí ocurrió, en todos los países del mundo, en los cuales ya existían estudios, desde los años 30, particularmente en México,
Alemania, Francia, Italia y la Unión Soviética, pero ninguno dentro de lo que el autor llamó etnología de las bandas juveniles, que en ese tiempo eran agrupaciones de jóvenes muy disímiles, generadas en la postguerra, ante un mundo que intentaba repetir lo que ya era un lugar común, la diferenciación de ciertos sectores de jóvenes, llamados pandillas,
barras o bandas.

Pero no es solo un libro sobre las bandas juveniles, sino que el gran aporte fue incluir a los chicos yeyés, beatniks, popotitos, hippies, y luego las panteras negras, los grupos marginales en Estados Unidos, que fueron complemento a otro libro, pero de escasa circulación en nuestro mundo hispánico. Se analizan las bandas desde una óptica de impugnación y participación social, desde los golfos a los más sofisticados, así como los grupos de edad, sus padres, sus labores para sobrevivir, las alianzas entre ellos, las diferencias, con un aparte final que él llama la banda y el correr del tiempo.

Un libro que tiene todo el esplendor de innovador, pionero, y que conserva una metodología que bien podría usarse actualmente en determinados sectores de nuestra sociedad. Tiene toda la frescura y belleza de los posteriores libros de Jean Monod, y nos permite descubrir asuntos que creíamos olvidados. Todavía en Europa y Estados Unidos se sigue llamando barjots a estos chicos, cuya vida en las calles ha servido de tema para novelas y filmes, de 1960 a la fecha.

¡Ah!, para aquellos que gustan de los temas: no dejar de ver, si lo encuentran, un documental del autor llamado “Wahari”, de 1973, sobre los jóvenes de la Amazonia: una verdadera obra de arte sobre el comportamiento juvenil.

Violencia urbana

Varios autores
Le Monde Diplomatique, 2007

Editado por la editorial Aún Creemos en los Sueños, de la prestigiosa revista Filial, de Chile, este libro recoge los artículos de colaboradores en la revista sobre temas comunes de marginalidad, violencia, miedo, represión y todos esos asuntos que forman parte de la información mundial, en lo que se refiere a la existencia de grupos marginales jóvenes, todos escritos con rigor informativo, pero diferenciándose en el estilo de cada autor o autora, cuyas fuentes son la realidad misma, los conflictos sociales y ese sentido de la marginalidad que se puede percibir en todos los artículos incluidos. Siete autores buscan siete temas especiales, que van desde el miedo al otro a la acción de pandillas violentas en El Salvador u Honduras, más los disturbios en Francia, Holanda o Dinamarca, y los problemas sociales y las mafias en Brasil. Cada estudio, por breve y conciso, nos permite establecer lazos de lo que ocurre en el mundo fragmento de la temática, centrado todo en Europa y América Latina, dejando de lado la vida marginal juvenil, tan activa en lugares remotos como África, Asia o Estados Unidos. Como son parte de la información aparecida en la prestigiosa revista, también tienen la particularidad de lo inmediato, por lo que nos permite comprender lo que está sucediendo, de manera muy activa, los trasfondos sociales que hacen que la violencia urbana se relacione con miedo, desastre social, represión, estallido, crimen, que constituyen la mayoría de las informaciones que leemos en los diarios y que son analizados por estos autores al tratar el tema, penetrar en una visión social más profunda, así como el eterno sujeto de la precariedad y la pobreza, la exclusión social, como presuntos detonadores de los estallidos de violencia. Todos los artículos tienen la virtud de analizar un fenómeno singularizado pero, vistos en conjunto, todos nos dan una idea de lo que sucede en diferentes países, en las culturas subalternas marginales juveniles, desde los inmigrantes en Europa a los recién deportados mareros a Centroamérica, pero que gracias a estas interpolaciones podemos saber que el fenómeno es mundial y se plantea a consecuencia de la brecha existente entre las diferentes clases sociales y las oportunidades de los sectores más jóvenes, en cuanto a educación, salud e integración social por medio de buenos empleos.

Por ser artículos de una revista, la importancia es haberlos convertido en un sintético libro, pero son información bien redactada y expuesta, que ha de servir para que los autores profundicen más en el tema. El miedo produce pánico y este, muchas veces, empuja al crimen y a la muerte, sobre todo de las víctimas. Un libro para meditar sobre los temas, pero buscando siempre las reales razones y los no tan ocultos motivos que producen el fenómeno.

Delincuencia y desviación juvenil

Doris Cooper Mayr
Ediciones LOM, 2007

La autora es una auténtica autoridad en la materia, la cual ha desempeñado relevantes cargos en su país, Chile, y este libro es uno de los más completos que se ha escrito sobre los actos de delincuencia común y lo que ella llama desviación juvenil. Es su obra más representativa y la cual ha circulado en toda América Latina, como un libro emblemático y base para futuras obras que se puedan escribir en nuestros países sobre el tema. Ella es socióloga y eso le permite una amplitud de miras que se percibe en el libro, editado para lectores jóvenes, especialistas o para personas estudiosas de la delincuencia y la desviación social, a partir de las contradicciones de nuestra sociedad, entre ellas la marginalidad, el sentido apologético de la violencia y la formación de conductas erróneas por parte de los medios de comunicación.

El uso de la sociología criminalística nos permite adentrarnos en un mundo aterrador, donde la gente se comporta de manera inusual, con un claro rechazo a los valores normativos, tenidos por emblemáticos.

¿Para qué sirve este libro? Para percibir con profundidad el problema de la desviación criminal y también para conocer diversos aspectos de la ciencia y la criminología, los valores paradigmáticos, así como la etiología de la delincuencia común, sin dejar de lado, pero no tratados como se debería, los problemas psicopatológicos, todo esto en las tres primeras partes, luego unido a la economía informal y sus alternativas ilegales, así como el impacto de las crisis internacionales en un problema ya globalizado.

El análisis de la “ética” de los menores ladrones puede servir para tipificar este tipo de conducta en la actualidad, lo que hace a la autora analizar los valores que la conforman, desde la óptica de los protagonistas. Es tan completo el estudio que casi nada se le escapa: la familia, autopercepción de los ladrones, el perfil del hampón tradicional, el acto gratuito de agredir, los ladrones para la droga o solo para divertirse agrediendo. Lo importante es que se analizan los comportamientos de los chicos y las chicas para dar fin con un análisis conclusivo sobre si en verdad los menores necesitan y piden ayuda para salir del universo opresivo en el cual se les destroza la vida. Un libro que, en 567 páginas, es ya un clásico sobre el tema. Escrito con valentía, disciplina científica, sensibilidad y una profunda desmitificación de lo mucho que se escribe sobre el tema, paralelo a las encuestas que circulan por allí, que solo nos dan datos muy superficiales o incompletos.
Revista abanico, periódico La Prensa Libre 20 marzo 2008

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