Columna PRISMA
EL TICO ES EXCESIVAMENTE SOLIDARIO
Por Mario Ugalde C.
Subdirector
mugalde@diarioextra.com
El mundo nos conmueve porque se han perdido valores urgentes como la solidaridad, el respeto y el amor por nuestros semejantes. Generalmente pensamos en solidaridad como una actitud que debemos asumir en caso de emergencias y desastres, sin embargo, ésta es una característica de la sociabilidad que inclina al hombre a sentirse unido a sus semejantes y a cooperar con ellos positivamente.
Para vivir la solidaridad se requiere pensar en los demás como si fuera otro yo, pues no vivimos aislados y nuestros semejantes esperan que alguien se preocupe por el bienestar y seguridad de todos, tal vez de alguien como usted o como yo.
En momentos como el actual, cuando el mundo nos duele, cuando la naturaleza nos azota y la corrupción causa estragos entre los costarricenses, quiero llevar a nuestros sufridos pueblos y a sus familias una voz de aliento y de valentía, para que logren sobreponerse a la adversidad. Entendamos que sin valor en los momentos difíciles nuestras vidas podrían irse a la deriva, sin embargo, la fortaleza interior puede llevarnos más lejos de lo que podríamos imaginar.
A todos los lectores de DIARIO EXTRA que en este momento sufren alguna calamidad por la pérdida de un ser querido o por los embates de la naturaleza, sepan que en Costa Rica todavía queda gente buena y solidaria, por eso nos unimos al dolor que sienten en este momento nuestros hermanos afectados por los vientos “huracanados”, por las últimas inundaciones, o por el terremoto, y le pedimos a Dios fortaleza para salir adelante juntos.
Recuerde siempre que en los momentos más difíciles lo mejor es pensar positivamente para acumular fuerza interior y ser más constructivos. Los pensamientos positivos son los que siempre dan beneficio en todas las situaciones sin atraparnos en la apariencia externa de una situación.
Pensar positivamente no significa que ignoremos la realidad a nuestro alrededor para pretender vivir en lo irreal o ser otro, significa ver los problemas y reconocer su realidad, pero al mismo tiempo ser capaces de encontrar soluciones, nada ganamos con echarnos a llorar. Ser pesimista es tan fácil como ser optimista, entonces ¿no creen que es mejor levantarnos de la adversidad para enrumbarnos nuevamente hacia el camino del éxito?
Hoy más que nunca me siento orgulloso de ser costarricense, aquí hay gente linda y trabajadora; pero lo mejor... somos solidarios, lo acaban de demostrar con el montón de donaciones que enviaron a los damnificados por el terremoto que afectó los alrededores del volcán Poás.
La gente dio tanto que las autoridades “no sabían que hacer”, las bodegas estaban repletas de alimentos... había tanto que hasta alcanzó para repartir entre los que no resultaron golpeados por el terremoto pero que necesitaban comida urgente. ¡Qué lindos que son los ticos! ¿Verdad?...
Diario Extra 7 de febrero de 2009.

Meneame
del.icio.us