COLUMNA Desde mi espejo
Tango y sombrero
Haydée de lev
Llegué a mi ciudad natal el 24 de diciembre pasado con el propósito fundamental de reencontrarme con mi hermano y demás familiares cercanos.
La experiencia fue completa porque mi hermano y yo viajamos a la ciudad de Rosario para reunirnos con los primos llegados de Brasil, más los rosarinos.
Fueron dos días de alegría, nostalgia, recuerdos y, sobre todo, mucho amor. De regreso en Buenos Aires, contacté con otros familiares, de modo que la parte emocional fue más que gratificante, pero me impactó ver la ciudad con las aceras llenas de basura.
Sucede que ahora los llamados “cartoneros” van por las calles con un carretón, y abren las bolsas de basura para llevarse lo que consideran vendible. Después, dejan las bolsas abiertas.
Las autoridades cierran los ojos porque este problema parece tener un trasfondo político.
A pesar de las temperaturas que oscilaban entre 37º y 40º centígrados, disfruté del espectáculo de los eminentes “tangueros” de la calle, quienes al terminar su baile “pasan el sombrero” entre el círculo de admirados espectadores.
Se lee tanto en Buenos Aires y se ven tantas manifestaciones culturales que traté de aprovechar lo más que pude. De regreso, cuando el avión comenzó a volar sobre las montañas del Valle Central, sentí la dulce emoción de volver a esta tierra bendita que es mía también.
periódico Al Día 19 enero 2008.

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