No importa que nunca pagara la renta: a dos décadas de su muerte, Ramón Valdés sigue vivo como un ícono de la cultura latinoamericana.
El preferido. El rostro de Ramón Valdés ha pasado por las manos de miles de diseñadores gráficos. Algunos de sus fotomontajes son clásicos.
Derecho de imagen.
En San José, decenas de tiendas venden prendas con el rostro de Valdés. Su cara es patrimonio universal.
Víctor Fernández G.
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Hoy, en tiempos del educativo Discovery Kids, los bien intencionados Backyardigans y el decente Bob el Constructor, muchos padres y educadores temblarían de imaginarse a sus niños conviviendo con un tipo fachoso, fumador, grosero, vagabundo, burlista, mala paga y que reparte pellizcos y pescozones a lo loco. Sin embargo, esa ha sido la realidad latinoamericana desde hace casi 40 años y Ramón Valdés fue y sigue siendo ese tipo.
El 9 de agosto de 1988 todo el continente experimentó la tristeza de perder a un ser querido. Ese día, Valdés -el popular actor que encarnó a Don Ramón en la serie El Chavo del 8- sucumbió al cáncer de pulmón, una enfermedad que era lógica en alguien que, incluso cuando estaba delante de las cámaras, siempre tuvo un cigarro entre los labios.
Mucho ha pasado desde entonces: otros actores del elenco también han partido, algunos se han peleado y Roberto Gómez Bolaños sigue recibiendo homenajes y millones, gracias a los personajes que creó, incluido el de Don Ramón. Sin embargo, ninguno de los miembros del reparto de la exitosa serie, ni siquiera Chespirito, alcanzó los niveles de culto a la personalidad de la que hoy goza la figura de Ramón Valdés.
En la actualidad, la imagen de Don Ramón es una de las más reproducidas en Latinoamérica, quizás sólo superada por la de Ernesto Ché Guevara... aunque incluso la cara de Valdés a sustituido a la del mítico guerrillero en el retrato célebre que le hizo el cubano Alberto Korda.
El hermano de Tin-Tán
Si bien Ramón Valdés ya era un rostro conocido en el cine mexicano, especialmente por sus papeles de reparto en las películas de su hermano Germán Valdés Tin-Tán, no fue hasta que se unió al equipo de Chespirito, en 1968, que empezó a formarse lo que hoy es toda una leyenda.
Con las series El Chavo del 8 y El Chapulín Colorado, todos los actores del elenco se tornan en celebridades, no sólo en su natal México, sino también en el resto de Latinoamérica, España y otras latitudes.
Si bien tanto Gómez como sus compañeros Edgar Vivar, Rubén Aguirre, Florinda Meza y María Antonieta de las Nieves se ganaron el cariño del público, existe consenso entre los seguidores del programa que los más populares del elenco siempre fueron Carlos Villagrán y Valdés, tanto así que cuando ambos partieron de la serie, a finales de los 70, el bajonazo en la calidad de la misma fue sensible.
Tras una aventura televisiva poco feliz con Villagrán en Venezuela, Valdés volvió a tierra azteca e incluso regresó a las órdenes de Gómez Bolaños en los 80, aunque por poco tiempo. Después vinieron giras con su circo, apariciones en obras de teatro en la escuela de sus hijas y la batalla contra el cáncer, la cual lo tuvo sus últimas dos semanas de vida inconsciente.
Los escolares que escucharon de su fallecimiento hace dos décadas son hoy los padres de una generación de infantes que, pesar de las críticas de pedagogos y otros especialistas, sigue viendo a diario las interminables repeticiones de El Chavo del 8, ya sea en la televisión nacional -canal 11, de Repretel- o en cable, en el Canal de las Estrellas, propiedad del gigante Televisa. Vale decir que la cadena mexicana aún mantiene los derechos sobre ese y los demás programas creados por Gómez Bolaños.
De hecho, muchos niños hoy conocen a Don Ramón gracias a la versión animada de la serie que se estrenó hace algunos años y que llevó a Valdés a un lugar con los que, de seguro, el flaco actor nunca soñó: la cajita feliz de McDonald’s.
La franquicia rojiamarilla de restaurantes recientemente incluyó en su menú de niños figuritas de los principales personajes de El Chavo, siendo la de Don Ramón, por mucho, la más buscada por los coleccionistas. En nuestro país, la cadena de panaderías Musmanni también hizo una promoción con otros muñecos de la serie animada y, de nuevo, la de RonDa arrasó, tanto así que, para aumentar la expectativa, fue la última en salir.
Aniversario en silencio
A pesar de la innegable popularidad de Valdés y su personaje, pareciera que la conmemoración de su muerte no tiene mayor peso en el ambiente artístico mexicano.
Tras una consulta de Vuelta en U, una de las voceras de prensa de Televisa admitió que no tenía informaciones sobre actos en recuerdo de Don Ramón e incluso admitió que no contaban con imágenes del fallecido actor para facilitarle a los medios (de hecho, quedó claro que no estaba enterada de que el sábado se cumplen los 20 años de la muerte del intérprete).
Aún así, la comercialización de mercancías con el rostro de Valdés sigue viento en popa. Así se comprobó en un recorrido por distintos negocios josefinos que confeccionan camisetas, en los cuales aquellas con la efigie de Monchito y mensajes divertidos están entre las más pedidas.
A dos décadas de su partida, Ramón Valdés sigue dejándose ver por toda América. Y, en su caso, no se trata de un espíritu chocarrero.
No te doy otra no más porque...
1923 Nacimiento. Ramón Gómez Valdés Castillo nace en el D.F. el 2 de setiembre. Entre sus hermanos se cuentan los también cómicos Germán Tin Tán y Manuel El Loco Valdés.
1949 Debut. A los 26 años, Ramón hace su debut cinematográfico en Calabacitas tiernas, la primera de muchas apariciones suyas en filmes de su hermano Tin Tán.
1968. En la televisión Canal 8 contrata a Chespirito y este recluta a Valdés, Aguirre y De las Nieves para los segmentos El Ciudadano Gómez y Los Supergenios de la Mesa Cuadrada.
1971 La vecindad. Un año después del nacimiento del programa de una hora Chespirito se incluye el sketch El Chavo, en el que Valdés interpreta a Don Ramón por primera vez.
1978 Pantalla grande. Tras años de éxito de la serie, Chespirito apunta al cine y hace el filme El Chanfle, única película en la que participa todo el elenco original de El Chavo del 8.
periódico Vuelta en U 6 agosto 2008.