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RESONOCO

Categoría: otros

28/02/2008 GMT 1

ORGULLOSAMENTE DE HATILLO

marfuerte @ 01:11

Jorge Sancho Vargas
Señor Director, sirva la presente para saludarle y a la vez felicitarle por el excelente trabajo que realizan las empresas de la Sociedad Periodística Extra Ltda., bajo su dirección, informando y entreteniendo a todo el pueblo costarricense.

Pero como nada es perfecto en este mundo en que vivimos, tampoco lo podía ser, en general, todo lo que las empresas del Grupo Extra le brindan a nuestra libre y democrática nación.

Tal es el caso de una información, reportaje, que se publicó en el DIARIO EXTRA, el pasado jueves 24 de enero del presente, en la primera página de la Segunda Sección y firmada por su periodista y coordinador de sección, señor Ariel Chaves González, bajo el título “Tica gana Ujena Cancún”.

En esta entrevista, el señor Chaves en un desplante de arrogancia y muy mal gusto, además de humillante, le pregunta a la entrevistada, señorita Karla Arce, que de dónde salió ella, a lo que responde: “Soy de San José, Hatillo”, solo para arremeter este señor contra ella, al repreguntar: “¿No le da vergüenza decir que es de Hatillo?”.

Me parece que sobran comentarios al respecto, para darse cuenta del exabrupto del periodista, algo muy lejano a todo lo que se aprende en las aulas, pero sobre todo a lo que se aprende en el seno de una familia respetable y de muy buenas costumbres, como creo es la del señor Chaves González, y no solo la de él, sino la de cualquier familia costarricense.

Este señor, con esa pregunta, ha querido, al parecer, burlarse no solo de la señorita Arce, sino de todas las personas que en uno u otro momento han y hemos vivido en el Distrito de Hatillo, cuna no solo de personas humildes, sino de personajes de mucha valía para la sociedad costarricense.

Para darle unos pocos ejemplos de habitantes que ha tenido este distrito capitalino, me permito señalarle solo a tres, todos ellos personajes de calidad en sus respectivos campos de acción y desarrollo, como son don Edgar Cervantes (q.d.D.g.) ex presidente de la Corte Suprema de Justicia, don Walter Elizondo, ex futbolista, campeón nacional de Primera División y capitán de los equipos Deportivo Saprissa y Liga Deportiva Alajuelense, así como de la Selección Nacional y el señor don Jaime Vaglio, ex campeón nacional de Ajedrez, entre muchos otros.

Yo les aseguro que ninguno de ellos, como ninguno de nosotros, los que nos criamos o vivimos en algún período de nuestras vidas en Hatillo, nos avergonzamos al decir que somos, vivimos o estuvimos en Hatillo.

Por otra parte, si el señor periodista lo que quiso fue recordarle a la sociedad costarricense que en este distrito se cometen delitos de todas magnitudes, me permito preguntarle a usted, ¿en cuál lugar de Costa Rica no se cometen delitos?
Por otra parte, para llevar el caso más allá de nuestras fronteras, ahí donde se cometieron delitos de lesa humanidad, pregunto: ¿deben los árabes saudíes avergonzarse de su nacionalidad porque el terrorista más buscado del mundo, Osama Bin Laden, es saudí?
¿Deben los estadounidenses avergonzarse de su nacionalidad porque Charles Manson era nativo de Estados Unidos? O los austriacos porque Hitler nació en su país…? No lo creo y no es así.

Por otra parte, si de lugar de residencia se trata, entonces ¿deben avergonzarse de vivir ahí los vecinos de los que llevaron a la quiebra al Banco Anglo Costarricense? ¿Deben avergonzarse de vivir donde viven, los vecinos de los que se robaron el Fondo de Emergencias, o los que se robaron los Fondos de Asignaciones Familiares? Será que los vecinos de los implicados en el caso Caja-Fischel están avergonzados de vivir en el mismo barrio que estos delincuentes?
Señores, estos casos señalados anteriormente, son del orden de los millones de dólares, y sin temor a equivocarme, aseguro que uno solo de estos casos es peor que la sumatoria de todos los delitos que se puedan o hallan cometido en Hatillo o por gente que vive en Hatillo. Y no he leído ni escuchado al señor Chaves González referirse a estos delitos que tienen a un país entero peor de que si viviéramos todos en Hatillo.

Para terminar, me permito ejemplificar la nota con esto: A mí me han asaltado dos veces en mi vida, una en el Barrio Los Yoses y la otra en San Rafael de Escazú. En ambos casos individuos que salieron de autos caros, por no decir de lujo… ¿entonces?
Me despido con respeto y estimación.
Diario Extra 13 febrero 2008

La Maravilla del Líbano

marfuerte @ 01:01

Danilo Rodríguez Montero
En Tilarán, el de después de Cañas viniendo desde San José, yendo hacia el sur está camino a Soliania y el Cerro San José, y luego del Líbano un pueblo de calles de concreto y una hermosa y pintoresca iglesia se encuentra Maravilla; alrededor de la pulpería de German Segura Gómez unas veintidós familias, algunas y no pocas emparentadas entre sí, se arremolinan con felicidad rural al sol y al viento.

Ahí, Nuria y Eladio o si no Gerardo, te venderían el litro de leche al pie de la vaca a eso de las seis de la mañana; el otro día o dos luego habría queso. Las tilapias pululan en estanques de fondo de patio frente al río Cañas, que surte el acueducto rural. hay huevos donde fulano o sutano. Gracias al teléfono de German, aunque ya este año el ICE instalará los domiciliares se colocan gentes en el canopi de Jorge Gómez Villegas, o bien se coordina la traída y llevada de materiales en los taxis de Omar, Marcos o el flete de alguien como Alexis Gerardo.

Es un mundillo pequeño y solidario. Del juego nocturno de bingo en la casa de los Salazar Murillo o el tertuliar frente a la pulpería, en el bus de 4.30 desde Tilarán o en el rezo del niño de más de uno.

Es la Costa Rica del futuro solidario, vecinal y amistoso que no morirá.
periódico La Prensa Libre 12 febrero 2008

26/02/2008 GMT 1

Se hizo la luz

marfuerte @ 00:46

Líneas maestras El arte de Rembrandt se nos revela en 48 grabados exhibidos en los Museos del Banco Central

Darío Chinchilla Ugalde | dariochinchilla@nacion.com
La historia nos lo recuerda con la familiaridad de su nombre de pila: Rembrandt. Suya fue la belleza naturalista del barroco holandés. Domó la luz y la sombra, convocó a multitudes dentro de sus cuadros y se volcó obsesivamente en los detalles.

El viernes anterior se abrió al público la exhibición Grabados de Rembrandt , en los Museos del Banco Central (bajos de la Plaza de la Cultura en San José). Las 48 obras que componen esta muestra forman parte de una colección itinerante del Museo Casa de Rembrandt, de Holanda.

Alejandra Triana, funcionaria de la curaduría de artes visuales de las salas, afirma que la producción de grabados de Rembrandt fue muy prolífica: hizo alrededor de 290. Aunque hoy se lo conoce más por sus pinturas, en su tiempo era popular por sus grabados; al ser obras en papel, podían viajar y difundirse más fácilmente que sus telas.

“La calidad del detalle de las obras nos dice que estos no fueron bocetos ni estudios; eran obras terminadas”, explica Triana.

Potencia. El genio de Rembrandt Harmenszoon van Rijn (1606-1669) prosperó en un lugar y un momento óptimos: la República de los Siete Países Bajos Unidos del siglo XVII.

Esa región, conocida hoy como Holanda, conquistó su autonomía política tras la rebelión de sus pobladores contra los reyes españoles a principios del siglo XVII. Asimismo, la situación geográfica de Ámsterdam favoreció el flujo marítimo de mercancías, lo cual convirtió a la ciudad en una potencia mundial. Estas circunstancias ayudaron a la aparición de una muy fuerte clase comerciante y urbana (burguesa).

“Los niveles de vida eran relativamente altos, y un cliente de los artistas podía ser un panadero, mientras que, en Italia, los principales clientes de los artistas provenían del clero y de la realeza”, precisa Triana.

Como un aporte del barroco holandés, la experta reconoce que artistas como Rembrandt promovieron la separación entre los géneros pictóricos y dieron a todos una importancia semejante. Esta variedad se observa en los Grabados de Rembrandt .

Temas. En la muestra están muy presentes las escenas bíblicas. Recordemos que quienes dominaban el dogma religioso en la Holanda de Rembrandt eran los protestantes calvinistas, por lo cual la imaginería religiosa estaba ausente en los templos. Sin embargo, las obras eran compradas para exhibirlas en los hogares.

Su grabado más famoso es Cristo predicando (1634-1649), el cual gozó de gran popularidad en su época. Esta obra –conocida como la “estampa de los cien florines”– resume los rasgos distintivos de Rembrandt: la vestimenta de los personajes es ecléctica, hay un formidable uso del claroscuro, la composición muestra unidad a través de la luz y hay una meticulosa expresividad en los rostros de los personajes a pesar de ser una obra pequeña (278 x 388 mm).

El retrato y el autorretrato fueron otros de los géneros visitados por el holandés. Además de los encargos de sus conciudadanos, Rembrandt retrató mucho a su familia, a sus amantes y a su hijo.

Muchos de sus retratados lucen ropas exóticas, las cuales formaban parte de una ecléctica colección de objetos raros y grabados que conservaba el artista.

En el catálogo del Museo Casa de Rembrandt, se explica que el artista conoció el trabajo de sus predecesores y sus contemporáneos por medio de las imágenes de su colección.

“En su composición y su iconografía, muchos de sus grabados revelan la influencia de renombrados maestros del arte gráfico, entre ellos Lucas van Leyden, Alberto Durero, Annibale Carracci”, expone.

Otro de sus temas fue las “escenas de género”, las cuales correspondían a estampas de la vida cotidiana: por ejemplo, retratos de campesinos, mendigos y gitanas. “Las escenas de género de Rembrandt muestran tipos [tipologías de personajes], antes que la realidad de su ambiente”, se comenta en el catálogo.

En la muestra se explora también el género paisajista, en el cual el autor trabajaba la monumentalidad con cuidadoso detalle. En cuanto a las naturalezas muertas, la exposición solamente ofrece la obra Caracola (1650).

Se muestran además una sola alegoría en la obra Fausto (1652) y una serie de desnudos. En cuanto a estos últimos, el catálogo consigna: “Revela las fallas e imperfecciones del cuerpo humano, particularmente cuando son comparadas con la idea clásica de la belleza, en la que la perfección física y las proporciones perfectas constituían la clave”.

El cuadro de la vida de Rembrandt también muestra claros y oscuros, bellezas e imperfecciones. La ruina económica fue una marca sórdida en su biografía; los escándalos amorosos le hicieron segunda. Sin embargo, de este ser humano perdura una obra prodigiosa. Adelante, maestro: muéstrenos su luz.

Bandera

de un género

Genio de la pintura y el dibujo, Rembrandt se especializó igualmente en el grabado en metal, específicamente en las técnicas de aguafuerte (por medio de ácidos) y de punta seca (labrado directo sobre la plancha).La técnica consiste en la impresión de tinta sobre papel mojado mediante una plancha de cobre previamente grabada. El resultado puede ser una o varias reproducciones.Los diseños se hacen sobre la plancha de cobre por medio de rayas “en negativo”, cuya concentración figura mayor o menor luminosidad. En un grabado, las líneas se ven nítidas por medio del aguafuerte, mientras que por punta seca dan una apariencia irregular. La maestría en la combinación de ambos efectos es una marca distintiva en las obras de Rembrandt.El artista trabajó varias series de grabados cuyas planchas fueron intervenidas e impresas múltiples veces, lo que ofrece varias versiones de una misma imagen. Este es el caso de Las tres cruces (1653), cuyas cuarta y quinta versiones se exponen en la muestra de los Museos del Banco Central.

Suplemento Áncora. periódico La Nación 10 febrero 2008

21/02/2008 GMT 1

Columna Pido la Palabra

marfuerte @ 01:12

Se robaron el viejo puente

Ana Coralia Fernández
Periodista
paradigma@racsa.co.cr

Dice el viejo refrán que no hay que cruzar el puente sin llegar al río... Pero, ¿y si no hay puente porque se lo alzaron?

La noticia me hizo esbozar una sonrisa de ironía, pues me sorprende la astucia de los hampones para robarse las cosas más insólitas. Si alguien no avisa a las autoridades amanece un desnucado por falta de puente.

Lo más increíble es que mientras nos desgastamos en reparar, resolver infraestructura vial y tener caminos dignos de turistas locales y externos, hay mentes "dementes", usando su energía en destruir y no en construir.

Cuando yo estaba chiquilla habían unas calcomanías muy divertidas con un troglodita destrozando algo bello, y la leyenda decía: "sólo los salvajes destruyen lo que es útil".

Efectivamente, el robo de cable, de alcantarillas, de puentes atenta contra todo el esfuerzo de nuestro pueblo por tener un país digno, hermoso y seguro.

Volviendo al principio, no hay que cruzar el puente sin llegar al río; hay que asegurarlo, amarrarlo, soldarlo, cuidarlo y vigilarlo antes de que se lo embolsen los amigos ya no de lo ajeno, sino de lo de todos. Cualquier puente es suyo, es mío, fue de su tata y será de mis nietos. Y quien atente contra eso, por mí, que se lo lleve el río.

Como dice aquella canción de Julio Iglesias...

“Tiré mi pañuelo al río para mirarlo cómo se hundía…”
periódico Al Día 11 febrero 2008

16/02/2008 GMT 1

Columna Desde mi espejo

marfuerte @ 01:30

Cuidado con las bebidas en lata

Haydée de Lev, actriz
redaccion@aldia.co.cr

¿Usted acostumbra consumir bebidas enlatadas?

Pues si lo hace sin las precauciones adecuadas, puede contraer LEPTOSPIROSIS, una infección rara, grave y contagiosa, que si no se la diagnostica y trata a tiempo, puede ser mortal. El período de incubación es de unos diez días.

El inicio es súbito, con fiebre, dolores musculares y de cabeza; tos seca, náuseas, vómitos y diarrea; dolor en las articulaciones, en los huesos, en el abdomen y también conjuntivitis. Los pacientes pueden presentar sensibilidad muscular y agrandamiento del hígado, del bazo o de los ganglios linfáticos, dolor de garganta, rigidez muscular, sonidos anormales de los pulmones y erupción cutánea.

Si bien el pronóstico general es bueno, los casos complicados que no se tratan oportunamente sí ocasionan la muerte. Como las latas siempre están almacenadas en depósitos y expuestas a la orina de las ratas, que contiene sustancias tóxicas y mortales, las partes superiores de las latas están llenas de bacterias y gérmenes.

Por eso, cada vez que quiera disfrutar de algún producto enlatado, lave la parte superior antes de abrirla. Si no tiene agua a mano, abra un pedacito de la lata, deje salir unas gotas del contenido y límpiela.

Sobre todo instruya a los niños en este simple método preventivo.

Nada cuesta tomar estas sencillas precauciones y enseñar a otros a hacerlo, ¿verdad?
periódico Al Día 9 enero 2008

Columna A FONDO

marfuerte @ 01:23

José A. Cabezas
jcabezas@racsa.co.cr
Cada día vemos a más mujeres interviniendo en la vida económica del país. Por ejemplo: La mayor parte de las abogados agremiados a su Colegio profesional, son mujeres. Y en las imágenes de prensa, cuando vemos a un grupo de periodistas entrevistando a alguien, excepto en la rama deportiva, la mayor parte también son mujeres.

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La doctrina actual habla de que ellas son más eficientes que los varones en la gerencia. Y precisamente ayer, comentando la actitud de la diputada Andrea Morales, dijimos que cada vez más, vemos las vemos a ellas salir adelante en respaldo de la dignidad y de los principios; sacando adelante a sus hogares y siendo parte de un plan que lleva al país por mejores rumbos. Mientras las madres deben de llegar a sus hogares luego de su trabajo profesional a limpiar la casa y alimentar a sus hijos, los
hombres aliviamos nuestra carga laboral después de las cinco de la tarde en las cantinas.

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De manera que, creemos, siempre hemos reconocido el papel de la mujer y el rol digno e imprescindible que ocupan. Como dice Sai Baba: “un país es lo que son sus mujeres”.

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Sin embargo, lo que a uno lo pone a pensar es el rumbo que puede tomar una nueva sociedad con todas sus mujeres fuera del hogar. Quizá, aún no lo estamos viendo del todo. Hay que esperar a una o dos generaciones más. A la generación que está llegando de su escuela y colegio y no está su madre en su casa para que le dé su comida caliente, el apoyo moral, el cariño trascendental de una madre. ¿Qué serán en el futuro las generaciones que están creciendo sin eso?

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Y es que estas cosas no tienen canje. No se compensan con el aporte económico que puede dar la madre al hogar, aunque sea ella la que lo sostenga sola. La guía, el cuido, el resguardo, el sentido de autoridad, el ejemplo de abnegación y ante todo, el sentimiento de abrigo que da la mujer, y más aún la que es madre, no se encuentra en una servidora doméstica, en el mejor de los casos, y mucho menos, en la calle, con los amigos o con el televisor.

• •

Muy bien cuando vemos a las mujeres entrevistando. Solo que es imposible que no salte la pregunta: “¿Y qué pasará mañana?”
periódico La prensalibre 8 febrero 2008

08/02/2008 GMT 1

Buena noticia

marfuerte @ 00:23

PÁGINA QUINCE

Mylena Vega

¿Qué mejor parámetro para conocer la calidad de nuestra educación que incorporarnos al prestigioso programa de evaluación PISA (Programme for Internacional Student Assessment) de la OECD? Aplaudo con entusiasmo la reciente decisión del Ministro de Educación y del Consejo Superior de Educación de solicitar la inclusión de Costa Rica.

Desde estas páginas y en repetidas ocasiones me he referido a la importancia de participar en este programa. Así tendremos el mejor parámetro objetivo y comparativo del estado de nuestra educación. PISA nos servirá también para poner los pies en la tierra y definir mejor nuestras posibilidades de inserción en el mundo globalizado.

Este estudio, que se realiza trianualmente desde el 2000, constituye el referente de evaluación mundial por excelencia y cada vez más países se incorporan a él. El PISA III, en el 2006, valoró a 57 países, el siguiente, en el 2009, contemplará a 63, incluyendo a dos nuevos países latinoamericanos: Panamá y Perú. Pareciera que los ticos tendremos que esperar hasta el 2012 para conocer nuestra situación.

El Programa mide las destrezas de jóvenes de 15 a 16 años en matemáticas, comprensión de lectura y ciencias y lo hace conforme a las expectativas actuales de lo que debe ser la educación. No evalúa el manejo de un currículo, sino el pensamiento activo en el análisis de problemas de diferente complejidad, así como la integración de conocimientos y la capacidad de razonamiento, destrezas indispensables en la llamada sociedad del conocimiento.

Asimismo, el Programa no se limita a la sistematización de resultados y a la calificación de los países, sino que establece su relación con una serie de variables explicativas como el contexto socioeconómico y cultural de las familias, el género, la inmigración, la organización escolar, etc. Con ello abre un abanico de información más preciso a fin de generar acciones políticas integrales.

Veamos un ejemplo: algunas conclusiones han mostrado tendencias muy interesantes a lo largo de los años en relación con la equidad:

klos países con buen y mal desempeño tienden a distanciarse; es decir, la brecha entre países se ahonda (carezco de los datos del 2006);

klas diferencias socioeconómicas tienen poco valor explicativo en países que salieron muy bien calificados como Finlandia (a la cabeza por tercera vez), Canadá, Japón, Estonia, y Hong Kong (región administrativa especial de la República Popular China). O sea, que puede establecerse una relación entre la obtención de buena nota como país y distribución equitativa de la calidad de la educación;

kla brecha entre países no la viven los estudiantes bien situados en la estructura socioeconómica de los distintos países ya que incluso en los que salen mal calificados hay una élite que obtiene calificaciones de punta;

kcon buenas políticas educativas hay países que lograron mejorar su desempeño entre un estudio y otro. Esto muestra la importancia de estas evaluaciones.

El desempeño de los países latinoamericanos participantes en el 2006 (Brasil, Chile, Colombia y Uruguay) ha sido deficiente. La mejor calificación la obtuvo Chile, el cual, sin embargo, se encuentra apenas en el lugar 40 de 57 participantes.

A pesar de la excelente decisión de incluir a Costa Rica, tendremos que esperar casi seis años para obtener los primeros resultados. Sería una lástima que, por anquilosamiento, temor a romper tabúes o simples intereses de grupo, el buen impulso del ministro Garnier y del Consejo Superior de Educación no encuentre, desde ya, espíritus abiertos a nuevas iniciativas tendientes a modernizar y mejorar, antes de la prueba, la decaída educación pública.

¿Tendremos que perder estos años y esperar el remezón de PISA para poner las barbas en remojo y emprender medidas correctivas? No son precisamente las élites educadas en el sector privado –que seguro podrían calificar alto en PISA– las víctimas de la inercia y la oposición sistemática al cambio.
periódico La Prensa Libre 4 febrero 2008

06/02/2008 GMT 1

Columna ESAS COSAS RARAS

marfuerte @ 01:49

María Elena Jiménez Vega
mjimenez@prensalibre.co.cr
El reloj suena a las 7.30 a.m., y por si acaso no bastó para despertar, vuelve a sonar a las 7.50 a.m. A esa hora comienza un día de trabajo para muchos, para otros el día comienza un tanto más temprano.

El trabajo es necesario. De otra forma no podríamos vivir bien, comer, tener una casa bonita, comprar ropa, tener carro y de vez en cuando pasear. Es decir, el trabajo nos da calidad de vida.

Ah, el soñado viaje a la Patagonia, desde Chile hasta Argentina, solo podría ser posible con trabajo constante y con ahorro.

Claro, hay muchos que se van de viaje al exterior y después quedan ahorcados. Ese no es el ideal, pero muchos creen que si no se endeudan, jamás cumplirían sus sueños.

¡El trabajo es necesario para llevar una vida honorable! Y cuanto más se gana, más se quiere.

Si se es soltero, el carro es de vital importancia, ese chuzo con aros de lujo, radio con control y super parlantes. Preferiblemente no muy viejito, y si lo es, que sea un verdadero clásico. Porque en bus o a pie no hay mujer que me alce a ver.

Y si se es soltera, el carro me hace ver más independiente y más protegida. Pero eso de que sea un chuzo queda rezagado. Lo importante acá es ir a la estilista a que me alacie el pelo. Que me arreglen las uñas de los pies y manos. Ah, que vida más placentera. Y con un poco de esfuerzo unas delanteras bien frondosas que ayuden a atrapar al hombre de mi vida.

En ese trajín, los fines de semanas son de bares, cines o paseos a la playa.

Es ahí donde las tarjetas de crédito: la ava, la credo, la popu y en total cinco en la billetera, se hacen inseparables amigas.

Y cuando llega la quincena, o si te llega la platita por semana, ¿cómo duele verdad? No rinde el menudo, son pocos los colones que quedan para seguir llevando... ¡esa vida honorable!
Las tarjetas de crédito lo consumen casi todo. Y no es que sean malos los plastiquitos de dinero, pero si no se usan bien se convierten de amigos en dolores de cabeza.

Y aquí estoy, haciendo fila para pagar el agua, la luz, el teléfono de la casa y el celular, el cable, la seguridad de la casa y más tarde haré otra fila en el supermercado, incluyendo en la canasta básica no solo las carnes y las galletas, sino también la comida de la snauzer y las birritas.

Sí, definitivamente el trabajo es necesario, sin trabajo no se tiene una vida honorable. Sin trabajo no se puede estudiar. Sin trabajo no se puede ir al dentista. Sin trabajo no se pueden usar lentes para leer mejor. Sin trabajo no se puede acudir al médico particular. Sin trabajo no tienes garantía, incluso para adquirir deudas.

Así es que cada vez que el reloj despertador suene anunciando otro día de trabajo… ¡en buena hora!

periódico La Prensa Libre 1 febrero 2008

Columna A FONDO

marfuerte @ 01:45

José A. Cabezas
jcabezas@racsa.co.cr
La crítica recayó, como todos los últimos finales de año, sobre las televisoras que transmitieron “pachangas”, fiestones, exposición de “tomatingas”, a damitas muy poco cubiertas, etc. etc. y que luego, cada domingo, transmiten la misa y recriminan el consumo de licor. Algunos televidentes le llamaron a ello: “doble moral”.

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Pues sí, pero eso no ocurre solo en diciembre. Desde hace tiempo, por ejemplo, se retransmiten en Costa Rica teleseries estadounidenses que ciertamente recogen las costumbres de una parte, solamente, de esa sociedad norteamericana. Dos ejemplos: “Sexo en la ciudad” y “Esposas desesperadas”. Que cuando se miran semana tras semana, termina cualquiera por creer que son parte de su realidad.

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No es cierto que la infidelidad furtiva pero repetida que ahí se muestra, el sexo ocasional con el vecino o con el esposo de la mejor amiga o con aquel compañero de colegio, sea lo común entre las señoras y maridos, hijos del Tio Sam. Si bien nada de esto es novedoso, tampoco son sociedades tan abiertas, pero la trama está presentada tan carismáticamente, que seduce a vivir eso que ellos presentan como una sociedad moderna. Más bien, en estos dos mil quinientos años, sociedades que sí vivieron una vida moral sin amarres, terminaron cayendo y dando paso a otras más fundadas en normas de lealtad conyugal.

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Aún los sectores que acusan a Occidente de vivir un sexo puritano, no son abanderados del sexo clandestino en los jóvenes ni extramatrimonial en los cónyuges.

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Pero el mensaje de este tipo de teleseries resulta seductor por lo malicioso al presentar como moderno lo que fue desechado hace siglos. Y el carisma con que logran hacer ver como natural esa promiscuidad, se basa en ese delicioso morbo de mirar en otros lo que “yo” no me atrevo a hacer. Eso es íntimamente tentador: hacer lo que hace un ídolo. Ahí, la infidelidad no tiene otra cara que de una “comprensible travesura” de adultos, con muchas justificantes según la trama. Es que hay “pecados” que con solo pensarlos, producen cierto orgasmo emocional que los hace difíciles de reprimir.

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Y así, una cantidad de hombres, y cada vez más mujeres, llegan a las oficinas de los abogados con un hogar derrumbado y un corazón vacío y solo. Y peor aún: ¡desperdiciado!
periódico La Prensa Libre 1 febrero 2008.

Así canta la copla tica

marfuerte @ 01:35

Esencial Una forma de poesía popular nos define y tiene historia, y está entre la poesía y la música

Dionisio Cabal Antillón | cantares1856@costarricense.cr
En noviembre de 1984 visité la “Peni”, la antigua Penitenciaría Central, ya vacía. Paredes manchadas de sangre, excremento, tinta y carbón gritaban cien dichos, maldiciones e improperios. En una pared, una dolorosa copla: “En este oscuro lugar / donde impera la tristeza, / no se paga la justicia, / lo que se paga es la pobreza”.

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Los poetas latinos dirían que aquello era un verdadero epigrama, y lo es. Hoy comentaremos algo sobre la copla, auténtica herramienta de la cultura popular.

Más adelante, el 17 de julio de 1990, visité el pabellón de mediana cerrada del penal de la isla de San Lucas. Allí, en una pared, rezaba una misógina frase atribuida a Sócrates: “Mujer, serpiente tras una flor”; pero, a pocos metros, otro preso había escrito una copla sencilla: “Del cielo cayó un pañuelo / bordado de mil colores / y en el sentro decía: Patricia de mis amores”.

Viéndome copiar de las paredes, Víctor Ruiz Torres, joven guarda de San Lucas, con 27 años de edad y nativo de Lepanto, me preguntó afirmando: “Eso es una bomba, ¿verdad? ¿De dónde vendrá la costumbre?”.

¡Bomba! En Costa Rica, a la copla también se la llama ‘bomba’. En su Diccionario de costarriqueñismos , Carlos Gagini explica la bomba: “Copla o cuarteta que en algunos bailes populares dicen los danzantes a su pareja y que esta devuelve a veces con mucho donaire”.

El vocablo ‘bomba’, con el que designamos a la copla, deriva de una costumbre de España. Así ocurría en la zona de Cáceres. Durante los bailes y las fiestas, para brindar al honor de alguien o algo, el interesado suspendía la música con la alegre exclamación de “¡bomba!”. Acto seguido improvisaba los versos de homenaje (una copla).

Dicha copla podía ser respondida o no. Lo aclaramos porque con frecuencia, en boca de “entendidos”, se oye la absurda afirmación de que “coplas y bombas se diferencian en que las primeras no tienen respuesta”.

Lo que ha ocurrido es que, por extensión, en Costa Rica, la interjección ‘¡bomba!’ derivó en sinónimo de ‘copla’ en el siglo XVIII.

Historia. La copla vino con los conquistadores. En su Verdadera historia de la conquista de la Nueva España , el cronista Bernal Díaz del Castillo consignó el uso frecuente de las coplas en las conversaciones cotidianas y comunes.

Ese fenómeno se repite hoy. No es necesaria una fiesta para que las coplas afloren; las decimos a para ilustrar un hecho, divertirnos a costa de alguien o por el solo placer de repetirlas.

Nuestra copla comenzó siendo la copla española a la cual se le introdujeron palabras de Costa Rica: nombres de animales, frutas, árboles, vocablos aborígenes y topónimos, así como alusiones a personajes, costumbres y leyendas locales.

En el siglo XVI (1574), Domingo Jiménez nos dejó una glosa de famosos versos: “Vive Leda si podrás / y no penes atendiendo, / que, según peno partiendo, / ya no esperes que jamás / te veré ni me verás”.

También existen documentos poético-religiosos del siglo XVII (1690) que aluden a la Virgen de Ujarraz: “Y la Limpia Concepción / de la Reina de los Cielos, / que, quedando Virgen pura, / es Madre del Verbo Eterno”.

En el siglo XVIII, los copleros adquieren relativa importancia: “testamentos de Judas”, exaltaciones de la Negrita y, sobre todo, “convites” (se escribía ‘conbites’) promovidos por el Gobernador o por las cofradías.

Estrofas. Empero, solamente en el siglo XIX se consolidarán las formas estróficas de la poesía popular. Así, en 1802, el herediano Gordiano Paniagua intentó enamorar con versos a Petronila Castillo, casada con Casiano Porras, y su pretensión le costó ir a los tribunales.

Paniagua cantaba: “Adiós, mi hermoso lucero, / y adiós, mi hermoso clavel. / Adiós, palomita triste. / ¿Cuándo te volveré a ver?”.

De 1809, un jocoso texto evidencia la costarriqueñización del la estrofa peninsular pues incorpora giros propios (como ‘sapo aporreado’) y voces indígenas (se respeta la ortografía original):

“…unas que tienen la frente / como chiverrillo elado… / (…) otras ojitos de nigua / y unas como de durazno… / (…) unas cachetes de fuey [‘fuelle´’] / y otras de sapo aporreado … / (…) unas vocas de rosquilla / y otras de apaste quebrado / unas dientes de clavija / y otras de maiz torbosado … / (…) unas sentura de mona / otras de tamal cascado…” / (…) y como la nagua chinga / por disposición del Diablo...”.

En el primer tercio del siglo XIX, una copla nos dijo: “¿Quién te mete, Juan Bonete?, /si la gracia no te ayuda, /cara de petate viejo, / zurrón de botar basura”.

En aquel tiempo, Costa Rica tenía ya una fisonomía nacional en desarrollo. Con el café, los nuevos mercados abrieron perspectivas de relativo bienestar, frente a la súbita amenaza de la expansión esclavista. Vibró el tiempo de las canciones de Tadeo Nadeo Gómez:

“Una horda de vándalos fiera / amenaza invadir la nación: / robo, incendio, cadenas y muerte / por doquiera su audacia llevó”.

La guerra de 1856 consolidó el sentimiento patrio: “En su agonía de muerte / dijo Juan Alfaro Ruiz: / ‘¡Que muera el filibustero / y que viva mi país!’”.

Temas. También apareció el orgullo nacional: “Dos cosas tiene Cartago / que no tiene Badajoz; / son la Virgen de los Ángeles / y un negrito como vos”.

Asimismo, ya consta nuestro proverbial choteo: “En la Plaza Principal / había dos burros peleando; / pasó un policía y les dijo: / ‘ Acompañemos a la autoridad’”.

El paisaje: “¡Qué bonitas pudreorejas / adornan el cafetal, / y qué linda mi morena / estrenando el delantal!”.

La irreverencia: “En aquel palo de anonas / se trepó un gato morisco, / y yo le fui a dar la mano / creyendo que era el obispo”.

Amor con palabras propias: “Como la hoja al tamal, / quisiera estar pegadito / para poderte besar / ese lindo cachetico”.

Lo religioso: “Si juerte venís, / más juerte es mi Dios. / La Santísima Trenidá / me libre de vos”. La picardía: “Una niña de Escazú / me dijo no tener nada; / le metí la mano al seno / y saqué una manotada”.

En el sutil proceso que va de años a siglos, el gran creador anónimo y colectivo selecciona lo que ha de pervivir, y asimila elementos exóticos, amoldándolos. En la retorta popular se refinan y aderezan harinas y sustancias propias y extrañas, se desechan unas y se deslíen otras. Al cabo quedan exquisitas muestras del ingenio, la poesía y la reflexión, acordes al paisaje geográfico, histórico y humano.

Son armoniosas coplas integradas al tejido nacional, ese que hoy parece no tener los necesarios anticuerpos para su preservación y defensa. La copla costarricense (verdad de Perogrullo, pero hay que decirla) es vivo reflejo del sentimien-to y el pensamiento populares.

No importa si algunas coplas tienen origen en la pluma de “cultos” anónimos o de conocidos “cultos”, como Aquileo: “Tras de cien colones ando, / y úrgenme de tal manera, / que conseguirlos quisiera / aunque fuera trabajando”.

La copla abunda en criterios del “alma nacional” y, junto con la canción, constituye parte del registro histórico y político-social de Costa Rica.

EL AUTOR ES CANTAUTOR E INVESTIGADOR DE LA CULTURA POPULAR. PREPARA LA PUBLICACIÓN DEL LIBRO ‘LA COPLA COSTARRICENSE’.

En buena forma

están los versos

En general, nuestra copla reproduce las características métricas de la copla popular española. Así, incluye versos octosílabos, pentasílabos y hexasílabos; es decir, son de arte menor.Estas coplas también prefieren las formas estróficas y rímicas (de rima) más castizas: cuartetas (rimas en ‘a b a b’), redondillas (rimas en ‘a b b a’) pareados (rimas en ‘a a’), quintillas (rimas en ‘a b a a b’) y sextillas (rimas en ‘a b a b b’). Los metros y las estrofas más frecuentes son los indicados primeramente.

Suplemento Áncora. La Nación 3 febrero 2008

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