Ocean Castillo Loría.
I
Los resultados de la elección 2010 están calientes, de hecho, escribimos este artículo con el 95 % de las mesas escrutadas. Decimos que este es un primer vistazo, ya que ahora es un tiempo de extensos análisis por parte de las y los científicos sociales.
Al principio de esta campaña, la mayoría de partidos políticos mostraron indefinición en sus estrategias. Decimos la mayoría, porque solo el Movimiento Libertario (ML) mostró una senda clara: atacar al Partido Liberación Nacional (PLN) y al gobierno de los Arias para conjuntar al antiliberacionismo.
Por su parte, el Partido Acción Ciudadana (PAC) se mostró altamente idealista (El PAC refirió al “país que queremos” y también fue altamente teórico, por ejemplo, al mostrar el marco de su plan “solidaridad” desde el plano de objetivos, público meta etc.) Cosa que el electorado no asimiló.
Al frente del ML y el PAC, el Partido Liberación Nacional, comienza muy confiado en las mediciones estadísticas, inicia ignorando a sus adversarios aunque finalmente termina reconociendo como el principal al ML, dado los fuertes ataques que los Libertarios hacen sobre corrupción a los liberacionistas (Llegan a atacar a su gran caudillo José Figueres y dicen que este es el partido político más corrupto de Costa Rica)
Ahora bien, dichas estrategias políticas se basaron todas en el modelo del mercadeo electoral, una de las desventajas de dicho modelo, es que se sustenta en las necesidades de corto plazo del electorado, esto debido a que el eje central del mercadeo electoral es la denominada “encuesta base” que no profundiza en visiones de largo plazo en las y los entrevistados.
El exceso de confianza en este modelo genera la lectura distorsionada de que éste es capaz de crear un liderazgo inexistente, cuando en realidad, lo que hace es fortalecer la imagen de un liderazgo ya formado. Es lamentable que algunos comandos de campaña no hayan entendido esta realidad.
Basados en el modelo de “mercadeo electoral”, los partidos políticos se preocupan y enfatizan en su función de movilizar el voto y se olvidan de ir más allá de la coyuntura electoral con planes de largo plazo, con lo que afectan su capacidad de movilización.
Dicho esto, era claro, cuando menos en la primera parte de la campaña, que Ottón Solís, candidato del PAC, tenía un electorado meta, que era aquel que en octubre de 2007 se había opuesto a la aprobación del Tratado de Libre Comercio de Centro América – Estados Unidos y República Dominicana (DR –CAFTA, por sus siglas en inglés), en el primer referéndum llevado a cabo en Costa Rica.
Como parte de sus primeros problemas, se encontraba el hecho de tener un estilo político poco atractivo, muy racional y poco emotivo, de ahí también su campaña excesivamente racional.
En su parcela, como ya hemos dicho, Otto Guevara tenía una estrategia clara: oponerse al PLN. Asimismo, contrario a Solís, apelaba altamente a la emoción. Adicionalmente, cuenta con el error del PLN, de reconocerlo como el adversario a vencer. Por otro lado, presentaba la debilidad de mostrarse “mesiánico”.
Es indudable que el posicionamiento propagandístico del ML también le fue muy efectivo en importantes sectores del electorado, Guevara se reflejó como un hombre con mano fuerte para resolver el problema de seguridad (Chinchilla debió sacar un anuncio específico sobre el tema), del mismo modo, el PAC se vio obligado a imitar el estilo de los ataques de los rojiblancos contra Chinchilla (El anuncio de la marioneta), para no quedar totalmente fuera de la palestra propagandística. En suma, Guevara y su partido marcaron la agenda propagandística.
La candidata Liberacionista, Doña Laura Chinchilla, tenía a su haber la aceptación positiva de la administración Arias (De hecho, cuando esa percepción positiva bajaba en las encuestas, el grado de adhesión de Chinchilla en ellas, también disminuía) y el aglutinamiento que iba logrando de su partido, pero optó por una propaganda política en esta primera etapa, temáticamente muy amplia, cayendo en el riesgo de no tener un mensaje unificador. Asimismo, parecía que se presentaba como una postulante altamente novedosa en el campo político y quedaba la gran duda de si su programa político era pura teoría, Guevara acertó en aquella pregunta lanzada para atacar a Chinchilla: “¿Porqué no hizo esto (su programa) cuando estuvo en el poder?”.
El PAC había hecho un intento de sintetizar su propuesta en la publicidad, pero “el plan solidaridad” no tuvo el impacto esperado, el ML hizo buen uso de la figura de un hombre en calzoncillos, para reflejar el problema de la inseguridad ciudadana.
Ahora bien, durante la segunda parte de la campaña, partidos como Liberación Nacional, trataron de subrayar su propuesta pero sin profundizarla, tal fue el caso de la publicidad, en la que Doña Laura presentaba su síntesis de programa de gobierno (“A los niños cuido, a los jóvenes educación, a los adultos trabajo bien remunerado y a los adultos una vida digna”), se decían los objetivos de su propuesta, pero no el cómo realizarla.
Otro factor es el relacionado con las encuestas, queda la impresión de que los comandos de campaña se preocuparon más por las oscilaciones en las encuestas, que por profundizar en planteamientos (Por ejemplo, las mediciones de UNIMER dejaban abierta la puerta a una posible segunda ronda)
En otro orden de cosas, a pesar de ser poco claros en los medios para alcanzar sus fines programáticos, tal parece que los debates jugaron un papel clave en la decisión de los electores, es después de ellos que el Movimiento Libertario comienza a ver en peligro su posible segundo lugar y el PAC comienza a robustecerse.
Asimismo, en el fondo se presentaba un tema que resultó central: la continuidad o el cambio de la línea político – administrativa que lleva el mandato del Dr. Oscar Arias Sánchez. Incluso, se trata de fijar la idea en el electorado por parte del ML y el PAC, de Chinchilla como una marioneta.
Hemos dicho que con los debates el PAC comenzó a robustecerse, pero además se cumplió en este proceso con una tesis propia de la dirigencia de este partido: el PAC crece en enero, lo cual se dio aparejado al estancamiento del ML, quien había mostrado aumentos en la intención de voto de octubre a diciembre de 2009.
Adicionalmente, el PAC había logrado la conformación de una coalición de hecho, con la unión de los candidatos de los partidos emergentes: Integración Nacional y Alianza Patriótica: Walter Muñoz y Rolando Araya respectivamente. De un modo u otro, esto le sumaba aunque poco, algunos puntos porcentuales y le proyectaba una imagen de buen negociador.
II
Si de señalar aciertos se trata, es innegable que las propuestas de Ottón Solís eran bastante sólidas y trató de ampliar la base partidaria al nombrar como una de sus vicepresidentas a Mónica Segnini, una empresaria que no era plenamente ligada a la base clásica del PAC.
De parte de Chinchilla, se notó que no sustentó su estrategia de campaña en el hecho de ser mujer, pese a que muchas encuestas reflejaban que un rasgo fuerte en el perfil de su electorado, era el sector femenino. Ella se centró en la coyuntura del país, con lo que inclusive minimizó el impacto de sectores feministas. Asimismo, importantes segmentos de electores percibieron que Doña Laura era firme (Cumpliendo parte de su eslogan de campaña), cuando fue sólida frente a los ataques sobre todo de Guevara en los debates.
Guevara entendió de 2006 al 2010, que su plataforma programática basada en un neoliberalismo a ultranza no le era tan útil, esto por una razón básica: al costarricense no le gustan los extremismos ideológicos, además, tales planteamientos le eran poco provechosos tomando en cuenta que fue la poca regulación dentro del mercado financiero una de las razones de la crisis económica en Estados Unidos. Así, el “nuevo Otto Guevara” se definió como un “liberal moderado”.
Como puede verse, estamos frente a la recomposición del sistema de partidos políticos en Costa Rica, luego de un largo periodo de bipartidismo compuesto por el PLN y el PUSC.
En el caso de la problemática ético – moral de este último, que involucra a dos de sus ex presidentes (Calderón y Rodríguez) es una carga que desde 2004 viene golpeando esta agrupación.
Pese a ello, su candidato emergente (Luis Fishman, quien asume la candidatura después de la condena a Calderón por el caso Caja – Fischel) tiene la virtud sostener el partido con algún grado de representación en la papeleta presidencial. Además, en los debates, mostró gran habilidad y en la segunda parte de la campaña, da un giro publicitario, que pone al PUSC en la palestra política. Fishman se define como “el menos malo”.
En cuanto a debilidades, muchos electores consideraron la propuesta de Chinchilla débil en materia social, es decir, no era suficiente hablar de una red de cuido para niños o ancianos para expresar que se tiene política social. Del mismo modo, tampoco satisfacía referir a la ampliación del programa focalizado de becas “Avancemos”.
En la línea de las flaquezas, durante noviembre y diciembre resultó claro que la firmeza de Chinchilla quedó golpeada, cuando el ML le cuestiona que pese a su posición de no nombrar como Defensora de los Habitantes a Ofelia Taitelbaum, a la sazón diputada de su partido, la fracción verdiblanca le da los votos para que alcance ese puesto. En esa lógica, el abuso en la utilización de aviones de la Fuerza Pública por parte de la Legisladora Maureen Ballestero, también fue material de ataque para Guevara y su agrupación.
De la misma manera, en ciertos momentos no fue clara en algunas posiciones, por ejemplo, en lo referente a la minería “a cielo abierto”, donde a veces mostraba una firme oposición y a veces era más moderada.
Solís se debilitó al prometer que su campaña no iba a ser de ataques y finalmente, como ya lo dijimos, tuvo que acudir a ellos imitando el formato del Movimiento Libertario. Durante la primera parte de la campaña no mostró solidez, lo que cambió con su buen papel en los debates y, como flaqueza final, se quedó sin financiamiento en un momento clave de la campaña, los fondos económicos volvieron para la recta final.
Guevara hizo muchas acusaciones de corrupción, pero mostró los hechos de pocos de sus señalamientos, uno de sus errores principales fue ser bastante agresivo con Doña Laura Chinchilla en los debates, esto tocó una fibra cultural del costarricense: “A una mujer no se le maltrata”, y este parecer era común al electorado tanto femenino como masculino.
Del mismo modo, desde los debates hasta el final de la contienda, fue cuestionado por el origen de los fondos de su campaña, cosa que ni él, ni sus colaboradores pudieron responder a plenitud.
En lo que se refiere a Fishman, no logró unir a su partido, aparte de cargar, como ya lo dijimos, con los efectos del juicio Caja – Fischel y apostó al tema de ser “el menos malo”, con lo que, llamó la atención de la gente pero no pudo profundizar en los temas centrales de su programa de gobierno.
III
Ahora bien, hay un elemento que ha sido consustancial a la cultura política del costarricense en campañas electorales y es el tema de los signos externos. Desde 2002, los partidos por una razón o por otra, se han negado a hacer grandes inversiones en calcomanías y banderas. Este detalle también ha alimentado en alguna medida el desencanto con la política, esto, en razón de que se pierde capacidad de identificación y se minusvalora el proceso electoral como “fiesta democrática”.
Lo cierto es que la exposición de los signos externos se dio con gran fuerza entre sábado 6 y domingo 7 de febrero, con lo que se observó el día de las elecciones un comienzo muy leve en la mañana y una salida del costarricense en la tarde, llenando de color las calles del país.
Se concluye que el mismo elector pedía los signos externos como forma de manifestación de su filiación partidaria y como una característica de su sangre latina, que hace de estos eventos festividades, lo que a su vez, permite un reencuentro con la política y lo político.
Además es interesante como se han ido dando cambios en la dinámica política de las y los costarricenses. En las mejores épocas del bipartidismo, ya para poco antes de la denominada tregua navideña, por lo general, el electorado ya estaba definido por quién votar. Ahora, tanto en la campaña de 2006, como esta que analizamos, queda claro que el ciudadano y ciudadana “calienta” en enero, es decir, comienza a tomar interés en el último mes de campaña, basta una observación empírica, para darse cuenta que en esta época la gente comienza a opinar con más fuerza del proceso electoral.
Dicho esto, también es destacable que desde 1998, se dio un aumento del abstencionismo como fruto de las expectativas incumplidas que generó la administración del Ing. José María Figueres Olsen y que, inclusive profundizó un modelo de liberalización económica que se había comprometido a combatir.
Aunado a esto, en las elecciones de 2002, ninguno de los tres partidos políticos principales pudo alcanzar el 40 % de los votos válidos, como lo manda la Constitución Política de Costa Rica para poder comandar el Poder Ejecutivo. Por esta razón, se dio por primera vez en el país una segunda ronda electoral.
En 2006, el tema de la aprobación del DR – CAFTA, generó una polarización que significó, una inmensa dificultad para que el entonces candidato del PLN, ex presidente y premio Nóbel de la Paz, Dr. Oscar Arias Sánchez, alcanzara la presidencia ante su más inmediato seguidor: el Dr. Ottón Solís Fallas del PAC. La diferencia entre ambos fue menor del 2 %.
Así las cosas, la tesis era que frente al deterioro del bipartidismo, sería muy difícil para cualquiera de los partidos en contienda alcanzar el ya mencionado cuarenta por ciento, súmese a ello, el que de un modo u otro, las mediciones estadísticas mostraban a los tres partidos principales (PLN, ML y PAC) relativamente parejos en la intención de voto.
IV
Expuesto todo lo anterior, es hora de ver los resultados de la elección presidencial del pasado 7 de febrero, como ya lo dijimos, con el noventa y cinco por ciento de las mesas escrutadas:
Laura Chinchilla de Liberación Nacional obtiene el 46, 8 %; Ottón Solís de Acción Ciudadana logra el 25, 2 %; Otto Guevara del Movimiento Libertario queda en tercer lugar con 20, 8 %. Luis Fishman del PUSC cosecha un 3, 9 %.
Oscar López del Partido Accesibilidad Sin Exclusión llega al 1, 9 %; Mayra González de Renovación Costarricense, registra un 0, 7 %; Eugenio Trejos del Frente Amplio es votado por un 0, 4 % del electorado; finalmente, Rolando Araya y Walter Muñoz postulantes de Alianza Patriótica e Integración Nacional respectivamente, obtienen cada uno el 0, 4 %.
Una primera observación debe darse en el sentido de una confirmación muy clara: los dirigentes del PAC siempre tuvieron la firme convicción del crecimiento de su agrupación en enero. Esto resultó cierto, en mucho, por lo que ya habíamos dicho del “calentamiento” del electorado en enero y en segundo lugar, por el buen papel de Solís en los debates. En suma, el PAC logra retener su espacio de segunda fuerza política en el país.
Pese a ello, en su discurso de aceptación de la derrota, Solís expresó que no iba a volver a presentar su nombre. Este cierre lo coloca en una lista de políticos que a pesar de sus capacidades y sus propuestas, no llega a gobernar y que, se califica como “los grandes perdedores de la política”.
Una de las razones en el descenso del apoyo al PAC, es el que en esta campaña no hubo un tema polarizador como lo fue en 2006 el DR – CAFTA. Del mismo modo, desde 2004 se dio un fuerte impacto por los escándalos de corrupción que involucraban a los expresidentes Calderón y Rodríguez, esto se ha matizado con la condenatoria del primero por parte del Poder Judicial. Es decir, el impacto de estos temas fue menor que en el pasado reciente.
Súmese que la capacidad de movilización en zonas rurales y en las costas por parte del PAC, fue débil. Esto no deja de sorprender, pues la dirigencia de este partido tenía claro que esa era una de sus falencias, inclusive que ello fue determinante en su derrota de 2006. En síntesis: el PAC sigue siendo un partido urbano, cuyo elector es muy educado y además suma un importante sector de la juventud.
En el marco de las razones de la derrota del PAC, se encuentra el tiempo en el que se extiende su campaña, mientras otras agrupaciones inician antes de la convocatoria oficial en octubre, por principio ético de los rojiamarillos, se limitan a ir de octubre a febrero. La evidencia ha mostrado que este precepto les resulta perjudicial. El tiempo no les alcanza para crecer de modo tal que puedan ganar las elecciones.
Hemos dicho que los partidos iniciaron, excepto ML, con poca claridad la campaña, pero de un modo u otro se fueron reorientando. El PAC prácticamente no logró ese cometido, siendo golpeado en la recta final por el tema del financiamiento.
Asimismo, es claro que la convención semi cerrada no le permitió el fogueo de sus estructuras de movilización, además, sus bases perdieron la oportunidad de renovar, Solís se mostró desgastado y sin novedad, era un rostro que los costarricenses no dejaban de ver desde 2002 hasta 2010, incluida la lucha contra el DR – CAFTA.
Otro factor a destacar es que la sumatoria de los porcentajes del PAC y el ML prácticamente igualan la votación de Chinchilla. En términos gruesos, se puede establecer que el país está dividido en 2 mitades, lo que debe hacer reflexionar a la oposición sobre el hecho de que los partidos opositores por sí solos no pueden alcanzar el Poder Ejecutivo.
En esto, está por verse qué podría pasar, a primera vista, si se ha de dar este escenario, lo lógico sería llegar a coaliciones entre ML y PUSC; así como, PAC – FA y eventualmente, el PASE. Finalmente, en esta línea, resultaría muy clara la alianza entre los partidos: Renovación Costarricense y Restauración Nacional.
Por su parte el ML, es golpeado como ya lo dijimos, por su poca transparencia en el tema de financiamiento y el hecho de no profundizar en sus propuestas, con lo que se queda con una plataforma monotemática, solo centrada en el tema de la seguridad.
Vistos los resultados presidenciales de ML, se concluye que su electorado fue muy volátil, creció rápidamente y así decreció, trató de mostrar un cambio ideológico pero abrió el flanco de la incoherencia en su pensamiento. Además, sus adversarios se aprovecharon al mostrar el pensamiento neoliberal extremo de Otto Guevara.
Haciendo referencia a la oposición, vale hacer notar que el PUSC, uno de los principales componentes del viejo bipartidismo, viene siendo muy golpeado desde las elecciones de 2006. En este caso, la crisis ética sustentada entre otras cosas por los escándalos de los expresidentes que ya hemos mencionado y que en este caso sí le afecta directamente, pues ambos pertenecen a esa agrupación, es un costo que los socialcristianos seguirán cargando.
Además, es claro que la estructura y composición del PUSC es indudablemente caudillista, es decir, el PUSC es una camisa a la medida de Rafael Ángel Calderón Fournier. Ante la condena que recibe del poder judicial, renuncia a su candidatura y es Luis Fishman quien debe asumir la postulación de manera emergente.
A primera vista, podría asumirse que un partido afianzado en un liderazgo personal es más unido y por tanto, corre menos riesgo de división, pero esto no resulta cierto. El PLN se muestra más unificado pese a tener en su seno varias corrientes de liderazgo, unas nuevas y otras, más clásicas como el Figuerismo o el Oduberismo, que responden a los liderazgos de los ya fallecidos ex presidentes José Figueres y Daniel Oduber.
Volviendo al PUSC, es evidente que su candidato llamó la atención con la publicidad del “menos malo”, pero no aprovechó la oportunidad que se le abría para plantear su plataforma programática, en los debates, puso el humor y se movió en los ataques conforme a su conveniencia. Finalmente, el gran reto de este partido es el renovarse, las caras que presentó son ya de añeja presencia en la vida política nacional.
En el caso de Chinchilla, resulta que su triunfo es más amplio que el de Oscar Arias y esa realidad resulta robustecida por el hecho incuestionable de la disgregación de la oposición.
Súmese una realidad en la que el PLN siempre se fortalece en términos de movilización: su convención abierta, la competencia entre precandidatos es un verdadero fogueo de lo que es una campaña nacional.
La estrategia del PLN fue altamente inteligente, mientras Guevara atacaba hasta el cansancio, Chinchilla resumió su propuesta y se centró en ella, lo que agradó al electorado.
Además, el perfil del elector o electora de Chinchilla es eminentemente femenino y que reconoce las virtudes del gobierno de Arias. Súmese que los costarricenses que sufragaron por ella también valoraron las cualidades propias de su liderazgo.
Observemos de seguido, el panorama de la Asamblea Legislativa:
Liberación Nacional llega a 22 diputaciones, 11 escaños son del PAC, 9 escaños pertenecen al Movimiento Libertario, la Unidad Social Cristiana (PUSC) llega a 6 diputaciones y el Accesibilidad Sin Exclusión (PASE) a 4 escaños. Tres partidos tienen fracciones unipersonales: Frente Amplio (FA), Renovación Costarricense (PRC) y Restauración Nacional (PRN).
Se subrayan como grandes ganadores el Movimiento Libertario y el PASE, quienes aumentan su cuota legislativa. De hecho, el PASE, logra cuadruplicar su fracción lo que muestra como los sectores específicos de la población a los que dirige su mensaje: adultos mayores y discapacitados, ven en este partido una opción de que sus demandas sean tomadas en cuenta por el sistema político.
Entre los grandes perdedores. Primero, el PAC, que pierde 6 escaños, es probable que este castigo se deba a la percepción de un importante sector de las y los votantes, de este partido como obstruccionista. Segundo, el PLN, que pierde tres diputaciones, esto fruto del quiebre de voto, lo que refleja que Chinchilla fue más popular que su partido y esto, confirma que las y los costarricenses deciden basados más en la imagen que le dejan los candidatos por encima de militancias partidistas, además del deseo de no entregar a un solo grupo político, todo el poder.
Como hemos visto, el PUSC no crece en la esfera de la elección presidencial, pero aumenta una diputación. Las preguntas a responder son: ¿Cuántos socialcristianos votaron por Chinchilla?, ¿Cuántos por Guevara? Y ¿Cuántos que iban a sufragar por el ML al final regresaron al PUSC?
Observando el escenario legislativo, es de esperar que se den alianzas múltiples y variadas, dependiendo de los temas de que se trate. Ahora, si de política económica se refiere, es claro que el país ha optado por una senda ideológica del centro hacia la derecha, esto significa que la agenda en este tema girará en torno a la simplificación de trámites, apertura de mercados, fortalecimiento de la competitividad etc.
En esta materia la alianza entre PLN – ML – PUSC - PRC y PRN es más clara, mientras que en lo referente a la agenda tributaria, es indudable el retiro del ML y la sumatoria del PAC y el PASE, igual en el caso de tópicos de tinte más social.
Una nota aparte merece el tema de los partidos de corte cristiano evangélico: Renovación Costarricense (PRC) y Restauración Nacional (PRN). El segundo, es una división del primero, para las elecciones de 2006 la pregunta era: ¿Cuál de los dos partidos tendrían la mejor estructura para movilizar el voto de su nicho de electores?
La respuesta positiva fue para el PRN, quien logra en esa elección, la curul del diputado Guyón Massey. El PRC no logra escaño. Hoy las fuerzas les aparecen más parejas: una Curul para cada uno.
En esta lógica, debe decirse que las diferencias entre uno y otro partido, son más personales que ideológicas (En su momento, cada uno dijo apostar al cristianismo social, diferenciándose del social cristianismo que se basa en la doctrina social de la Iglesia Católica, y que, en teoría postula el PUSC)
Está por verse si los diputados Justo Orozco (PRC) y Carlos Avendaño (PRN) dejarán de lado los conflictos del pasado, o si habrá diferencia en posiciones éticas, donde el PRN es más conservador que el PRC.
Cuando se observan las líneas ideológicas de las ocho fracciones componentes de la nueva Asamblea Legislativa, se obtiene el siguiente resultado:
De centro derecha (Liberación Nacional, Unidad Social Cristiana, Restauración Nacional y Renovación Costarricense)
De centro izquierda (Acción Ciudadana y Accesibilidad Sin Exclusión)
De derecha (Movimiento Libertario, aunque con su moderación discursiva puede interpretarse también de derecha – centro)
De izquierda (Frente Amplio)
La mayoría de los partidos se ubican del centro a la derecha. Este es el giro ideológico que refleja el país.
Por otra parte, la composición de la Asamblea muestra que el quiebre de voto entre papeleta presidencial y legislativa da una señal de una democracia pluripartidista, en la que todos los partidos deben negociar, tener un sentido de oposición crítica y una mayor flexibilidad en las posiciones políticas.
V
Hemos dicho que el pueblo de Costa Rica ha girado ideológicamente, del centro hacia la derecha, lo que en el ámbito Latinoamericano nos coloca en un grupo de países como: Chile (Donde el derechista Sebastián Piñera acaba de ganar la presidencia en segunda ronda); Panamá (Bajo el mando de Martinelli) y Colombia (Que se encuentra pronta a celebrar elecciones y se debate entre si reelegir al presidente Uribe o si su corriente política será representada por su ex ministro de defensa)
Lo cierto es que ese giro es matizado por una verdad, el elector o electora costarricense promedio no sopesa el tema ideológico dentro de su decisión de voto, reiteramos que es la simpatía del o la postulante lo que más vale a la hora de convencer a las y los electores.
Ahora bien, cuando se hace un rápido análisis del discurso de aceptación del triunfo de Chinchilla, se le descubre un tono de corte social en el que no se revelan amplias luces en materia político – económica:
• En la alocución muestra las emociones de alegría y humildad por el triunfo.
• Caracteriza su liderazgo bajo las cualidades de: rectitud, responsabilidad e independencia de criterio.
• No deja de reconocer la obra de la administración Arias.
• Hace una cita histórica admirando al estandarte que significa José Figures Ferrer (La pregunta es si esta será solo una mención histórica o si Chinchilla reflejará algo del proyecto histórico – político del caudillo)
• Señala que su triunfo se debe al liberacionismo y a los militantes de otras fuerzas políticas, atraídos por su mensaje de justicia social y de ética (Con esta mención se aleja de un mensaje neoliberal y apunta acorde a un bastión del PAC como lo es la ética)
• Resalta la participación de la mujer.
• Interpreta el mandato de Costa Rica:
o Diálogo con otras fuerzas políticas (Apunta a las alianzas legislativas, que pueden encontrar salida en materias como simplificación de trámites y el gran tema de la seguridad)
o Entiende que nadie tiene el monopolio de la verdad (Cosa de la que siempre acusó al candidato del PAC)
o Reafirma la voluntad de tomar decisiones.
o Reconoce su obligación de cumplir las promesas hechas (Fortalecimiento de la educación pública, expansión del programa de becas “avancemos”, fortalecimiento de la educación técnica, robustecimiento de la Caja Costarricense de Seguro Social y un compromiso con la sostenibilidad ambiental.)
Vistas las palabras de Doña Laura, estará por verse si es capaz de retomar en alguna medida el reformismo de tipo socialdemócrata o si definitivamente, se subrayará la derechización del PLN.
Ahora, en lo que refiere a los desafíos de la presidenta electa, es indudable que uno es la seguridad (Narcotráfico, delincuencia, lavado de dinero) y el otro, es el involucrar a la sociedad en el cambio que el país requiere, lo que le debe conducir al diálogo y un constante ejercicio de la interpretación de la voluntad popular.
Por otro lado, se espera en alguna medida la recuperación de la economía internacional lo que su gobierno debe aprovechar para permitir la generación de empleo y lograr que sea tangible el mejoramiento en las condiciones de vida de la población.
En síntesis, su lucha radica en mostrar el cambio dentro de una garantía de la continuidad de los elementos positivos del gobierno Arias, este es el mensaje del electorado.
Otro tema es la reflexión de los sectores de centro – izquierda y de izquierda en sus respectivas agrupaciones: ¿Tiene futuro el reformismo que haya su máxima expresión en los gobiernos de Calderón Guardia, José Figueres, Francisco Orlich y Daniel Oduber?
¿Tienen los sectores políticos que defienden dicho reformismo una o un líder sólido que pueda atraer a la población?
Quisiéramos cerrar este primer vistazo, con dos elementos más, uno referente al abstencionismo y otro sobre el financiamiento de los partidos políticos. Sobre el primero, si bien la abstención ha bajado, desde finales del siglo XX, el promedio de éste, se encuentra en el rango del 30 %. Es claro que la efectividad del cumplimiento de las promesas del próximo gobierno, será vital para el reencuentro de la ciudadanía con la política partidista
Respecto al segundo, es indudable que en la Asamblea Legislativa debe reflexionarse acerca de la financiación de las agrupaciones participantes en la competencia electoral, o en su defecto, en la repartición justa de espacios para ellos.
Cerramos de este modo un primer vistazo a las elecciones de 2010.