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RESONOCO

Categoría: Pol

30/01/2009 GMT 1

¿“Moralizar” la economía?

marfuerte @ 01:06

Jorge Arturo Chaves | jachaves@cedi-op.org

Hay que volver a dar a la dimensión humana todo su puesto en la economía
sacerdote Dominico, economista

En el tradicional saludo de Año Nuevo, Nicolas Sarkozy, tras evaluar el difícil 2008 que estaba terminando, declaró: “Francia ha exigido cambios para moralizar el capitalismo” (Le Monde, 31/12/08) . Pocos días después, el editorialista de La Nación (10/01/09) retoma la frase, la califica de “retóricamente estimulante”, indica que “debe abordarse en su justo significado” y agrega: “Porque ‘moralizar’ al capitalismo, entendido en su estricta dimensión económica, no es una pretensión lógica. Al contrario, lo que más conviene al mundo –sobre todo a sus sectores más pobres– es que el capitalismo desarrolle cada vez mayores posibilidades de eficiencia y buena asignación de recursos; es decir, que funcione bien como sistema económico”.

Moral y economía. ¿Qué se puede pensar de una y otra posición? Hablar de “moral” en economía ¿es solo mera expresión retórica? Si por “moralizar” se entiende solo predicar buenas costumbres, sobre todo a partir de un ejemplo ilustrativo, sin duda que nos quedamos apenas en el campo del buen decir, de la expresión bien intencionada.

Sin embargo, el presidente francés hablaba de algo más, algo que puede llamarse con más acierto “insertar valores éticos en la economía”; es decir, tanto en la empresa pública como en la privada. ¿De qué se trata? Sarkozy se refería al menos a dos cosas. Una, al comportamiento personal de quienes participan en la actividad económica, que deberían priorizar, según él, la producción por encima de la especulación. Otra, a las sanciones que debe establecer la sociedad sobre quienes cometen “excesos inaceptables”. No obstante, hay una tercera que sugiere el dirigente galo con una interesante expresión que, sin embargo, no llega a explicar: se trata, dice, de “volver a dar a la dimensión humana todo su puesto en la economía”.

¿Cómo se logra esto? ¿Se puede hablar de una “economía humana” versus otra que no lo es? Para el editorialista de La Nación , las dimensiones morales pertenecen al orden político, social y de normas de conducta que rigen las relaciones entre seres humanos. Es decir, a lo que podría llamarse el entorno, el marco externo a la economía, pero no a su interior. Pareciera que en esa visión se concibe lo económico como una esfera autónoma, regida por leyes y mecanismos propios meramente técnicos, cuyo buen funcionamiento no contempla intervenciones, y solo apunta a lograr eficiencia y buena asignación de recursos.

Sin duda que hay mucha razón en lo primero, al afirmar que un sistema económico no puede funcionar bien, es decir, no puede producir bienestar humano para todos, si no se encuadra en un marco político, social y de conductas personales adecuado. Esto ya sería bastante. Sin embargo, la cosa va más allá. La economía como sistema no es un espacio meramente técnico, donde solo existe un conjunto de herramientas neutras que, si se las deja solas, producen por sí mismas buenos resultados.

Dimensión humana. La economía es ante todo un conjunto de relaciones entre personas que no obedecen a mecanismos autónomos y ciegos, sino que libremente toman decisiones para lograr determinados objetivos y, al hacerlo, se interrelacionan entre sí.

Y ese conjunto de opciones, realizado conforme a intereses propios –en última instancia, susceptibles de juicio ético social–, son los que se materializan en un entramado de relaciones económicas, a las que luego se les dan nombres de variables y categorías científicas.

Detrás de estas, por ejemplo: de la oferta y demanda de productos, servicios o dinero, o detrás del capital como factor de producción organizador de los demás factores de una empresa, o detrás de las políticas públicas de apertura comercial, o del campo fiscal y tributario, lo que hay siempre son personas tomando decisiones económicas conforme a sus propias valoraciones.

Es de estas acciones personales, no del funcionamiento automático de herramientas neutras, de donde puede derivarse para un país, no solo eficiencia y productividad, sino también una distribución equitativa de beneficios y un uso racional de la naturaleza. Aunque a menudo producen todo lo contrario: acumulación abusiva de riquezas y destrucción de la naturaleza.

Por eso, Sarkozy tiene razón: hay que volver a dar a la dimensión humana todo su puesto en la economía. Es decir, hay que lograr que las decisiones económicas, tanto en el ámbito público como en el privado, a la hora de organizarse, lo hagan de tal manera que no solo produzcan bien, sino para el beneficio y disfrute de todos, incluyendo a las generaciones futuras.

Esto equivale a afirmar que, dentro de la economía misma, dentro de las prácticas económicas, deben ocupar un lugar los valores éticos de equidad, solidaridad, libertad y justicia.
periódico La Nación 23 enero 2009.

¿Estado laico con valores religiosos?

marfuerte @ 01:03

Enrique Gomáriz

Politólogo

Agradezco la nueva respuesta de Diego Víquez en torno a mi reflexión sobre laicidad y derechos humanos, no solo porque creo que la plantea con altura suficiente, sino también porque, al hacerlo públicamente, permite quizás que ambos contribuyamos a un debate colectivo que me parece necesario.

Todo indica que partimos de un consenso sólido sobre la necesidad de un Estado laico. Por decirlo en sus propias palabras: “Ese adefesio de considerar ‘católico’ a un Estado es un lastre que ni a la misma Iglesia le cae bien”. Solo habría que agregar que tal vez los próximos candidatos se interesen por este tema en su programa electoral.

No obstante, nuestra discrepancia se mantiene en torno a si el Estado debe promover las religiones para fortalecer valores éticos. Don Diego apoya la respuesta positiva que da al respecto el presidente Sarkozy, al que, por cierto, considera “poco sospechoso de integrista y conservador” (de pasada, otra diferencia: yo creo que Sarkozy es un líder inteligente y creativo, pero políticamente conservador).

Sin salir de la laicidad. Mi criterio es que el Estado debe preocuparse por la promoción de valores, pero sin necesidad de salirse de la laicidad. Frente al tema religioso, el Estado no debe hacer otra cosa que proteger la libertad religiosa en el contexto de la libertad de conciencia. Pero el cuadro de valores básicos a impulsar debe ser laico, como lo es la Declaración Universal de Derechos Humanos, hoy en su sesenta aniversario. Ello independientemente de si esos valores laicos se nutren de fuentes religiosas o no.

En este punto, es interesante que Víquez se pregunte si el cristianismo podría estar en contradicción con los derechos humanos y, al responderse negativamente, me recuerda que “la prehistoria de los derechos humanos es absolutamente judeocristiana”. En primer lugar, yo nunca aludí a esa supuesta contradicción, pero sí estoy convencido de que es mal negocio ponerse muy “cristianocéntrico” para referirse a los derechos humanos y, en particular, a la Declaración Universal.

Creo que otros credos religiosos podrían sentirse molestos por ese absolutismo, tan característico de los cristianos; y que se le hace un flaco favor a la universalidad de la Declaración, si cada religión histórica reclama paternidades lejanas sobre ella.

Un problema de fondo es que Sarkozy coloca las cosas como si sólo los creyentes pudieran ser portadores de un cuadro moral, mientras eso difícilmente podría esperarse de los no creyentes. Algo que en el siglo XXI es cada vez menos presentable. Ello independientemente de si algunos no creyentes entran en ese juego, como ha sucedido con la campaña británica copiada recientemente en Barcelona. Me refiero a esa acción de colocar en varias líneas de buses el lema: “Probablemente Dios no existe. Deja de preocuparte y disfruta la vida”. Es cierto que el hecho refleja bien el ascenso del movimiento no creyente en las últimas décadas. Pero también es cierto que ese lema es bastante ambiguo, si no desafortunado, precisamente porque le da la razón a Sarkozy: quien no es creyente, se dice, puede despreocuparse de molestas consideraciones morales.

Alguien podría contradecirme y argumentar que el lema no dice literalmente eso y que podría entenderse que disfrutar la vida incluye tener valores morales. Pero esa es una explicación adicional y los publicistas saben que un buen lema de campaña no necesita de explicaciones complementarias.

Asunto medular. La cuestión es que considero que este es un asunto medular para el desarrollo de una ética del siglo XXI. En primer lugar, porque el supuesto de Sarkozy no refleja la realidad actual: hay ya una considerable cantidad de creyentes que viven una doble moral y una alta proporción de no creyentes entre los defensores de los derechos humanos.

En segundo lugar, porque mi opinión es que, para enfrentar precisamente el relativismo y el fundamentalismo, los dos bloqueos éticos de nuestro tiempo, una clave reside ciertamente en agotar al fin la promesa de la modernidad: sustantivar los valores morales más allá de las confesiones religiosas, sobre todo desde la perspectiva del Estado laico.
periódico La Nación 23 enero 2009.

El desafío de Obama: ¿Cómo salir del fondo del pozo?

marfuerte @ 01:01

Escrito por Gilberto Lopes (gclopes@racsa.co.cr)
¿Muy poco, muy tarde? ¿Cómo salir del fondo del pozo? “El plan de Obama es inadecuado e incompleto”, aseguró Martin
Wolf en las páginas del prestigioso Financial Times, comentando la propuesta del nuevo presidente de los Estados Unidos para hacer frente a la crisis financiera por la que atraviesa el país. Obama habló como si su amplio estímulo fiscal fuera suficiente para salir de la crisis, dijo Wolf. El estímulo fiscal es un paliativo necesario, pero el monto y la duración del déficit necesario para hacer frente a esas necesidades es “aterrador”, agregó.

DÉFICIT
La crisis financiera en la que se está sumergiendo Estados Unidos, y en la que, poco a poco va envolviendo a todo el mundo, tiene raíces más profundas, según la opinión de los más diversos economistas.

El origen de esa crisis está en el prolongado período, de más de tres décadas, en que el país vivió de “prestado”, captando el ahorro de todo el mundo para financiar su déficit en cuenta corriente.

Pero esa política tiene un límite el cual parece haber llegado. El sector privado ya no puede seguir financiándolo, pero tampoco está en condiciones de revertir un creciente déficit comercial, sobre todo con China.

Todo eso conduce el país a mantener un déficit fiscal que se va haciendo inmanejable. Peter Orszag, nombrado director de la Oficina de Presupuesto del nuevo gobierno, lo advirtió en el Congreso el pasado 13 de enero: no hay alternativa, el gobierno tiene que actuar agresivamente para enfrentar la crisis macroeconómica y estimular la demanda agregada. Esto implica ampliar el déficit a corto plazo.
El problema es que ese déficit será de $1,2 billones este año, según la previsión de la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO).

Esto representa 8,3% del Producto Interno Bruto (PIB) de los Estados Unidos, el más alto de la historia desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Pero este no incluye los montos previstos para el plan de rescate de la economía propuesta por Obama, de unos $800 mil millones, lo cual aumentaría a $1,6 billones.

Las previsiones económicas de la CBO incluyen un crecimiento negativo de 2,2% para este año, y un optimista crecimiento “moderado”, de 1,5%, para el 2010, así como un crecimiento de 9% del desempleo.

En los ocho años de los mandatos de Bush (2001-2009), se perdieron casi cuatro millones de puestos de trabajo en el sector manufacturero en Estados Unidos. El número de desempleados llega ahora a once millones de personas.

Si a esto se suman los 3,6 millones de familias que han perdido sus casas por no poder pagar sus hipotecas, una enorme presión social se agrega a la crisis económica.

¿Podrá el país soportar esa sangría? ¿Cómo la financiará?

“Las finanzas públicas están en un camino insostenible a largo plazo”, aseguró Orszag, recordando, además, que se debe tomar en cuenta los crecientes costos de la salud pública y de las pensiones de la generación conocida como “baby boomers”. “Hoy todavía disfrutamos de un importante margen de maniobra para hacer frente a la crisis porque nuestra deuda aún es vista como la inversión más segura en el mundo”, explicó Orszag. Pero, advirtió, a menos que cambiemos nuestra política, esto podría variar y “limitar severamente nuestra capacidad para hacer frente a futuras dificultades económicas”.

AIRE POLÍTICO
A la gravedad de la crisis económica heredada de la administración Bush se suma el aislamiento y desprestigio de una política internacional que debilitó los organismos multilaterales e institucionalizó la tortura como forma de enfrentar la desastrosa “guerra contra el terrorismo”.

El triunfo de Obama es considerado, por muchos analistas, como una respuesta del ciudadano norteamericano a esta situación.

Para enfrentarla, Obama ha armado un equipo que los observadores de la política norteamericana califican de “centristas”, así como de miembros de la administración Clinton. La “izquierda” del partido se siente algo decepcionada y teme que no habrá la reforma radical prometida. El mundo político norteamericano está dividido entre los partidarios de reducir impuestos y los de incrementar gastos, por lo que Obama ha preferido quedar encima del muro, dando algo a cada grupo.

Queda entonces el escenario internacional, donde podrá adoptar algunas medidas de gran efecto inmediato.

La que se menciona con mayor énfasis es el cierre de la prisión de Guantánamo, en el territorio que Estados Unidos ocupa en el oriente de Cuba y que ha sido escenario de torturas y abusos contra presos acusados de terrorismo, hasta hace poco sin posibilidad de defensa.Pero aún esa medida podría necesitar varios meses para ser completamente aplicada, entre otras cosas por la dificultad para encontrar países que acepten los presos de Guantánamo.

Los ojos del mundo estarán también puestos en Obama y su Secretaria de Estado, Hillary Clinton, enfrentados al genocidio de Gaza, que revela la creciente inestabilidad de la situación en Medio Oriente. La ofensiva israelí, cuidadosamente planeada para las semanas de fin de año, antes de la toma de posesión de Obama, no se lanzó, ciertamente, sin que él estuviera al tanto de lo que iba a ocurrir. Sin embargo, como presidente electo, prefirió mantener una posición discreta, que deberá cambiar al asumir el cargo.

Cualquiera sea la solución de compromiso para poner fin a la masacre en Gaza, la región quedará aun más herida, si eso es posible, con una crisis humanitaria de dimensiones difíciles de cuantificar en esa franja de tierra donde habita cerca de 1,5 millones de personas.

AMÉRICA LATINA
Para América Latina, quizás nada sea tan simbólico como el movimiento de la nueva administración hacia Cuba. El gobierno de la isla, como se sabe, acaba de sumarse a los mecanismos de integración que se han venido construyendo en América del Sur y que crean una realidad política muy distinta a la que existía en la región hace ocho años.

Si bien la nueva administración parece dispuesta a revisar las disposiciones más radicales del gobierno de Bush para impedir los viajes y las remesas de fondos a Cuba por parte de los inmigrantes, nada parece indicar que se pretenda poner fin al embargo económico contra la isla.

Por otro lado, Obama apoyó el Plan Colombia, con el que la administración Bush financió la lucha de Álvaro Uribe contra las FARC, y votó a favor de los $400 millones otorgados al Plan Mérida para “combatir el narcotráfico en México y América Central”. Esto ha recibido diversas críticas en México, donde se le considera un avance inaceptable sobre la soberanía del país.

Obama mantuvo la tradición de reunirse con el presidente mexicano antes de asumir el cargo, dejando en evidencia la importancia del tema para su país, incluyendo la extensión de la iniciativa Mérida, los temas de la frontera común y la inmigración.

Por otra parte, como senadora, su Secretaria de Estado votó a favor de la construcción del muro en la frontera con México, contra el acuerdo de preferencias arancelarias andinas y a favor de una resolución de condena al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, por su discurso contra el presidente Bush en las Naciones Unidas el 20 de septiembre del 2006.

Se estima, en todo caso, que Obama tendrá la oportunidad de dar a conocer su política exterior hacia la región en la próxima Cumbre de las Américas, que se celebrará en abril, en Trinidad y Tobago.

Semanario Universidad 21 enero 2009.

Columna Surco

marfuerte @ 00:54

Francisco Barahona R.
Barack Hussein Obama es el nuevo Presidente de los Estados Unidos de Norte América desde ayer y con ello ocupa una posición de privilegio no solo en su nación sino en toda la comunidad internacional; por el poder de su país, su historia, sus errores y aciertos y los principios éticos y humanistas que fijaron sus padres fundadores en su Constitución Política, basados en la libertad, la igualdad, la fraternidad y el derecho a la búsqueda de la felicidad.

En su discurso inaugural, que fue seguido atentamente por millones de personas en todo el orbe, quizás el hecho político democrático más masivo del que se tenga noticia a escala planetaria, el nuevo presidente envió un mensaje de pragmatismo, de equilibrio doctrinario y de reforzamiento ético, pocas veces visto, dando prueba de que él no es un político más y que está dispuesto a realizar profundos cambios en su gobierno y en las relaciones con el resto de las naciones; no solo basó el ímpetu de sus nuevas propuestas en el principio de la responsabilidad de todos, sino que hizo claras alusiones y críticas a su antecesor Bush y a varios de los dogmas en los que este se basó para impulsar las dos guerras en Iraq y en Afganistán, también censuró lo que llamó la crisis de los mercados que pueden descontrolarse si no existe vigilancia estatal en su funcionamiento, afirmando que una nación no puede progresar durante mucho tiempo si solo se favorece a los ricos.

Dijo además: “No nos podemos permitir más la indiferencia ante el sufrimiento fuera de nuestras fronteras, ni podemos seguir consumiendo los recursos del mundo, sin tomar en cuenta las consecuencias; a los pueblos de las naciones más pobres, nos comprometemos a colaborar con ustedes para que vuestras granjas florezcan y dejar que fluyan aguas limpias”.

Por supuesto que aceptó combatir los graves desafíos de su país en materia económica, de seguridad, migración, balance ecológico, científico y ético; clamó por construir una sociedad donde se protejan a los más desfavorecidos, donde se reforme la educación, la salud, se invierta ante la recesión en infraestructura y en la búsqueda de alternativas energéticas limpias para lograr una mayor autonomía como país.

En fin, su mensaje fue el de la esperanza de un mejor futuro, de rectificaciones esenciales en relación a acabar con la guerra en Iraq; eliminar la tortura y los juicios ilegales a los presos de Guantánamo, cerrar esa base y mejorar sus relaciones con el resto del mundo, incluyendo a los de América Latina sobre la base del respeto mutuo, la comprensión y la solidaridad.

Tiene mucho que hacer por delante, pero el peligro de que no cumpla con las esperanzas sembradas es muy alto para su pueblo y el resto del planeta. Soy de los que cree que se inició una nueva era que nos beneficiará a todos, que el fenómeno Obama, no solo se agota en que por primera vez un Presidente afrodescendiente asume el poder, sino que es producto de un cambio generacional basado en valores permanentes, donde el ser humano debe ser colocado en el centro de toda acción política y donde la economía debe estar al servicio del bien común y si ello se logra, un capitalismo humanista renovado y solidario, oigan en Costa Rica los líderes de los partidos políticos, solo así todos nos acercaremos a vivir con mayor justicia y felicidad.

periódico La Prensa Libre 2 enero 2009.

Columna Enfoque

marfuerte @ 00:52

Jorge Vargas Cullell

Politólogo

¿Cuáles democracias latinoamericanas resistirán los embates de la crisis económica, tanto internacional como crecientemente interna? ¿Cuáles se fortalecerán, sucumbirán o caerán en el purgatorio de los sistemas híbridos, donde las elecciones coexisten con recortes de libertades y Gobiernos autoritarios? Con una bola de cristal, Vargas sería profeta, pero ni él ni nadie la tiene. Sin embargo, la pregunta es importante. En la depresión de los años treinta, Europa –entonces poblada de frágiles democracias como las de hoy en América Latina– fue sacudida por cambios autoritarios o totalitarios.

Las crisis generan fuertes presiones sobre los sistemas políticos. Algunas surgen desde arriba, cuando grupos económicos poderosos apoyan a líderes autoritarios ante el temor de masas soliviantadas por el empeoramiento de las condiciones. Otras presiones surgen desde abajo, cuando mayorías sociales desencantadas apoyan a hombres fuertes que prometen el oro y el moro a cambio de un cheque en blanco para gobernar.

Recientemente, el Barómetro de las Américas, de la Universidad de Vanderbilt, halló que, independientemente del nivel de desarrollo económico, en los países con mayor desigualdad social es más bajo el apoyo a la democracia y a la gestión gubernamental. En los países más desiguales pareciera que las democracias tienen la cuesta más empinada que en otros más equitativos.

No todas las democracias son sólidas. Un eficaz Estado de derecho constituye una buena defensa ante las tentaciones autoritarias, pero la mayoría de los países de la región no lo tiene. Aun ahí donde funciona, el Estado de derecho es insuficiente para enfrentar la crisis. En tiempos difíciles, las democracias deben producir resultados aceptables para las mayorías ciudadanas, especialmente dos cosas: que los sacrificios se repartan entre todos (traducción: que no haya “vivazos olímpicos”) y que no se desmorone la red institucional de protección social, el salvavidas para muchas personas.

Producir resultados no es solo cosa de “ponerle ganitas” a los problemas. Un factor clave será la capacidad de los líderes y partidos para llegar a acuerdos para el manejo de la crisis y, así, vencer el incentivo perverso de estar endosando culpas como método para ganar popularidad. Otro factor importante será la capacidad de los grupos económicos poderosos para aceptar que deberán poner una cuota adicional, vencer el reflejo de “blindarse”. Sobre todo, será necesario enganchar a la ciudadanía en la solución de los problemas: la participación popular en las políticas públicas es una vacuna eficaz. ¿Qué prevalecerá en América Latina?
periódico La Nación 22 enero 2009.

LA POLÍTICA EXTERIOR DE OBAMA INCLUYE UNA VIGOROSA PARTICIPACIÓN CON AMÉRICA LATINA

marfuerte @ 00:49

Thaís Córdoba Ramírez *
El 13 de enero la designada Secretaria de Estado Hillary Clinton, de la administración de Barack Obama, prometió ante la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado de Estados Unidos dedicarse a “reactivar el liderazgo de su país por medio de diplomacia que mejore la seguridad, impulse los intereses y refleje los valores norteamericanos”. Tanto Obama como Hillary consideran que Estados Unidos debe “seguir siendo una fuerza positiva en el mundo”, reforzando un acercamiento con aliados primero y comunicación con los adversarios. Hillary expresó algo tan cierto como que “Estados Unidos no puede resolver por sí mismo los problemas más urgentes y el mundo no puede resolverlos sin Estados Unidos”. La mejor manera de impulsar los intereses de Norteamérica es reduciendo las amenazas y oportunidades mundiales y deben diseñar y aplicar soluciones que cubran a toda la humanidad. Destacó que aplicará un “poder inteligente”, o sea una variedad de herramientas diplomáticas, económicas, militares, políticas, legales y culturales” Aplicará “la combinación de herramientas correctas para cada situación”.

Sus prioridades serán terminar responsablemente la guerra en Iraq. Erradicar Al-Qaeda de Afganistán, asegurar que las armas nucleares no terminen en manos de terroristas, buscar un acuerdo de paz justo y duradero que conlleve la seguridad para Israel y progreso económico y seguridad para los palestinos en su propio estado. Respecto a Irán, Hillary expresó que impedirá la proliferación nuclear y alentará a Irán a ser una entidad constructiva en la región.

Destacó, en su alusión ante el Senado, que Japón es la piedra fundamental de la política de Estados Unidos en Asia, esencial para mantener la paz en la región. Profundizará las relaciones tradicionales con Europa por ser los aliados más confiables. Mencionó que Obama fortalecerá las relaciones con sus socios comerciales México y Canadá. Tratará de trabajar junto a Rusia y China en temas vitales de seguridad y economía, terrorismo, proliferación, cambio climático y la reforma de los mercados financieros”.

Lo más relevante que fue la alusión a las relaciones en todas las Américas “retornaremos a una política de participación vigorosa, incluso asociaciones con América Latina”. Especial interés de Obama es impedir que Al-Qaeda busque refugio en el Cuerno de África, buscará frenar la guerra en El Congo, acabará con la autocracia en Zimbabwe y la tragedia humana en Darfur y respaldarán las democracias de Sudáfrica y Ghana.

* Catedrática Escuela de Relaciones Internacionales, UNA
Diario Extra 22 enero 2009.

29/01/2009 GMT 1

Obama y el gobierno 2.0

marfuerte @ 01:35

Ayer no sólo tomó la Casa Blanca, también sus webmaster se apropiaron de su sitio web.

Damián Arroyo C. y AFP
darroyo@vueltaenu.co.crEsta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesitas tener Javascript activado para poder verla
Barack Hussein Obama no sólo utilizó la Internet para llegar a la presidencia de los Estados Unidos, sino que también gobernará con ayuda de la web 2.0.
Muchas cosas ya no serán iguales en el gobierno, y el primer gran cambio que hizo Obama como presidente fue el nuevo y revolucionario sitio web de la Casa Blanca.
El excelente uso que le dio a las redes sociales en su campaña inspiraron la creación del sitio de la Casa Blanca con elementos de la Web 2.0.
El sitio Whitehouse.gov es muy diferente al que tení­a Bush, y ahora contiene el primer blog de la Casa Blanca, el cual traerá discursos en video cada semana. Además, Obama abrió la Oficina de Asuntos Públicos, la cual servirá para que los ciudadanos estadounidenses participen.
“La Casa Blanca se volverá un sitio apasionante (...) estamos dando lo máximo de nosotros aquí­”, asegura Macon Phillips, director de nuevos medios del equipo de Obama.
Esta forma de democracia en lí­nea ya fue puesta a prueba en el sitio del equipo de transición, Change.gov, en el que los usuarios fueron invitados a compartir sus ideas sobre el futuro del paí­s y a evaluar las de otros.
En la nueva página de la Casa Blanca, “las ideas mejor calificadas por los usuarios se elevarán a los primeros lugares de la lista y las imprimiremos y se las daremos al presidente en una carpeta como las que él recibe todos los dí­as de parte de sus expertos y asesores”, explicó Phillips.
“Barack Obama va a cambiar el juego con el gobierno de la misma forma en que cambió el juego con la polí­tica”, comentó Simon Rosenberg, presidente del centro de estudios NDN con sede en Washington.
periódico Vuelta en U 21 enero 2009.

Hay que abrirse un espacio propio

marfuerte @ 01:32

Los profesionales en Relaciones Internacionales deben tener muchas facetas, pero es preciso que escojan un nicho para especializarse.

Monserrath Vargas López
movargas@vueltaenu.co.crEsta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesitas tener Javascript activado para poder verla
Es una carrera “apasionante”. Así­ describe el internacionalista Gustavo González, de 27 años, la profesión que escogió: Relaciones Internacionales.
Este joven trabaja en la actualidad en la embajada de Corea como analista comercial. Él asegura que la carrera es muy amplia, pues los profesionales de esta área pueden desenvolverse en organizaciones no gubernamentales, empresas multinacionales y organismos internacionales.
Lo necesario
González considera que una vez graduada la persona debe ir creándose su propio perfil y que existen diversas áreas para desarrollarse, como cooperación internacional, medio ambiente, polí­tica y comercio exterior, por mencionar algunos ejemplos.
El profesional aseguró que lo conveniente es ir de lo general a lo especí­fico, y según las aptitudes que uno tenga, especializarse en esa materia, pero siendo a la vez multifacético.
Consideró importantes también destrezas como la capacidad de análisis, el hábito de la lectura, y la habilidad de expresarse y ser consecuente en la defensa de sus ideas.
Opción para estudiantes
Los estudiantes de esta carrera cuentan con oportunidades para ir adquiriendo las habilidades que demanda su carrera, los modelos de simulación de la Organización de Estados Americanos son un ejemplo de ello.
En estos encuentros, los estudiantes de Relaciones Internacionales pueden interactuar como se hace en la OEA, con las mismas reglas y siguiendo el mismo protocolo.
También está el Instituto del servicio exterior Manuel Marí­a Peralta. Este es un centro que se encarga de brindar “formación, capacitación y perfeccionamiento de los diplomáticos costarricenses”, según establece la misión de esta institución.
Las personas que ingresan a este instituto pueden obtener una especialización diplomática por medio del curso de maestrí­a, que tiene una duración de 16 meses.
El posgrado en diplomacia que ofrece la institución cuenta con el respaldo de la Universidad de Costa Rica.
El centro Manuel Marí­a Peralta también fue pensado para realizar investigaciones y publicaciones. Si te interesa conocer más sobre este instituto podés visitar su dirección electrónica: www.rree.go.cr.

Una vez graduada la persona debe ir creándose su propio perfil. Hay varias áreas para el desarrollo.

periódico Vuelta ne U 21 enero 2009.

Relaciones internacionales: para acercarse al mundo

marfuerte @ 01:30

Si te decidí­s por esta carrera debés estar dispuesto a conocer idiomas y la cultura del planeta.

Muchos de los relacionistas internacionales trabajan en la discusión de tratados de libre comercio a nivel gubernamental.

David Castillo Robinson
dcastillo@vueltaenu.co.crEsta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesitas tener Javascript activado para poder verla
Para muchos estudiar Relaciones Internacionales es sinónimo de diplomacia.
Pese a lo anterior, hoy es una carrera que te abre las puertas al mundo de diversas formas y no sólo por esa ví­a.
Si te decidí­s por representar al paí­s en el extranjero, debés saber que existe un estatuto de servicio exterior.
Ese documento establece que para desempeñarse en otro paí­s, el postulante debe ser mayor de edad, ser costarricenses de origen o por naturalización y gozar de plenos derechos civiles y polí­ticos.
Además, debe tener educación universitaria en relaciones internacionales o, en su defecto, haber aprobado ciertos cursos como teorí­a general del estado, derecho constitucional, administrativo, internacional público y privado. También tenés que sumar cursos de derecho diplomático, economí­a polí­tica, legislación y práctica del notariado, historia universal y de nuestro paí­s.
Así­, con esta serie de requisitos aprobados, tendrás plena capacidad de efectuar análisis de la sociedad internacional y su impacto sobre la vida en nuestro paí­s.
En carne propia
Para Marilyn Gutiérrez, quien estudió relaciones internacionales y tiene una maestrí­a en comercio exterior, además de conocer el estatuto se tiene que tener mucha habilidad para los idiomas.
La joven agrega que otro valor primordial es contar con capacidad de retención debido a que es una carrera donde se lee mucho.
“Hay que leer mucho, conocer sobre legislación internacional y estar actualizado sobre el acontecer mundial”, precisó Gutiérrez.
La relacionista internacional comenta que otro punto necesario es saber sobre ética y protocolo, debido a que a nivel profesional se tratará con personas con alto rango en el mundo.
“Es conveniente estar dispuesto a verse bien, eso se valora mucho dentro de cualquier organización”, dijo Gutiérrez.
En cuanto a la parte laboral, la joven de 22 años afirmó que muchas personas creen que sólo en la Cancillerí­a de la República se puede trabajar, pero que también hay opciones en transnacionales y en organismos no gubernamentales.
Para Marilyn también es vital prepararse en otras áreas afines a la carrera para contar con mayores opciones de emplearse dentro de esta profesión.
“Es importante combinarlo con una maestrí­a en otra área como comercio o derecho y claro, aprender varios idiomas”, concluyó.

Conózcalo

1. El estatuto de servicio exterior establece que hay que ser mayor de edad, costarricense o naturalizado para poder desempeñarse en cargos públicos dentro de los servicios diplomáticos que ofrece nuestro paí­s.

2. Se debe contar con educación universitaria en relaciones internacionales o bien haber aprobado cursos como introducción al estudio del derecho o teorí­a general del estado.

3. La joven Marilyn Gutiérrez aconseja contar con al menos un segundo idioma, especializarse y conocer sobre el acontecer de las naciones a nivel internacional, así­ como buena retentiva.

4. Otras facultades son tener compromiso, orientación a la mejora continua y liderazgo personal para desempeñarse con éxito dentro del servicio exterior, una transnacional o un organismo no gubernamental.
periódico Vuelta en U 21 enero 2009.

Columna Hablando Claro

marfuerte @ 01:25

Democracia mancillada

Vilma Ibarra

Si al menos pudiéramos aducir sorpresa, seguro tendríamos algún margen para pensar en una salida viable y al menos un tanto decorosa para la democracia. Pero no es así. En la política nicaragüense, tristemente, cada vez que se da un paso es para hacer retroceder el país entero hacia el abismo. La frágil institucionalidad democrática recibió el viernes pasado un golpe certero en pos de las incontenibles aspiraciones y los personalísimos intereses de dos individuos que —revestidos de caudillos— sellaron con una nueva estratagema el décimo aniversario de un pacto maldito que quién sabe adónde habrá de conducir a nuestros hermanos.

Y si algo de estupefacción puede alegarse a la salida a la crisis política urdida desde la mente retorcida de uno o de ambos, es que exista tal grado de menosprecio por la institucionalidad democrática que un día —por cierto no muy lejano— los nicaragüenses creyeron haber recuperado a tan alto costo y después de tantos años de dictadura. Pero ni la sangre y menos aún entonces la voluntad popular importan nada a Daniel Ortega y Arnoldo Alemán. Y por eso, desde la complejidad de la crisis doméstica que se produjo junto con el burdo y documentado fraude electoral del 9 de noviembre, había que asestar un golpe al menos en apariencia “definitivo” a las repercusiones locales e internacionales que esa burla a los comicios provocó. ¿Cómo hacerlo cuando no había dudas del fraude y cuando prácticamente todos los sectores del país y los representantes internacionales clamaban por el recuento de los votos o incluso por un nuevo proceso electoral? Sencillo. Dándole un golpe mortal al enfrentamiento político y el consecuente entrabamiento legislativo que por dos meses mantuvo paralizado el Congreso.

Y claro está que cuando la institucionalidad no vale un duro, los poderes se amalgaman, no existe Estado de derecho como nosotros lo conocemos ni nada que se le parezca, cualquier cosa es posible. Y lo fue. Derogar una condena en firme de 20 años de cárcel (que por lo demás Alemán no cumplía) por los delitos de corrupción y lavado de dinero fue cuestión de un plumazo. Y limpiada la hoja delincuencial por parte nada más y nada menos que de la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, no pasaron ni tres horas para que “se desentrabara” el Congreso, se abriera la sesión, se eligiera un nuevo directorio legislativo (orteguista, por supuesto) y se dispusiera la vía para proceder en cualquier momento con la anhelada reforma constitucional que le permitirá a Daniel quedarse en el poder cuando se le termine esta primera parte de su segunda edición.
Antes, por supuesto y como era de esperar para calmar las agitadas aguas de la legítima indignación que hace eco en muy diversos sectores de la sociedad, Ortega salió anunciando su primer paquete de medidas económicas anticrisis. Ofreciendo, en parte con el respaldo que le insufla su protector y mentor político suramericano, el dinero de otros hermanos que también están viendo empeñar su patrimonio democrático en la desquiciada aventura de proyectos dizque políticos que solo entienden los iluminados que los enarbolan, aunque que cada vez se desprestigien más por sus hechos.

Por ventura, nos llega una fuerte brisa de esperanza de la América del Norte. Porque aquí en nuestro entorno, Nicaragua está herida una vez más. Y Latinoamérica también.
periódico La República 21 enero 2009.

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