Administra tu Blog

¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis

RESONOCO

Categoría: teolog

15/12/2009 GMT 1

La letra y el Espíritu.

marfuerte @ 00:40

Ocean Castillo Loría.

Por estos días, leyendo el libro del hoy presidente de los Estados Unidos, Barack Obama: “Los sueños de mi padre: una historia de raza y herencia”, nos hemos encontrado con una interesante reflexión.

Durante su trabajo en Chicago, Obama tuvo relación con la Conferencia de la Comunidad Religiosa de Calumet (CCRC), cuyo vicepresidente era el diácono católico Wilbur Milton.

Un día, luego de una importante reunión, Milton y Obama tuvieron la oportunidad de intercambiar ideas, en ese momento, Wilbur dijo lo siguiente refiriéndose a la comunidad a la que servía: “… Creen que mientras sigan la letra de las Escrituras no tienen que seguir su espíritu. En lugar de ayudar a los que están sufriendo, los rechazan. Y a menos que vayan correctamente vestidos a misa, hablen adecuadamente y todo lo demás, les miran como bichos raros. Así se sienten cómodos, luego, ¿para qué cambiar? bueno, Cristo no habla precisamente de bienestar, ¿no es así? Él predicaba un Evangelio social. Llevó su palabra a los más débiles. Los oprimidos…”.

En el Nuevo Testamento este Evangelio social tiene ya sus inicios en Juan el Bautista, pues él denunciaba las injusticias del gobierno de su tiempo, señalando las corruptelas del rey Herodes. El “Ungido de Dios”, tal y como lo anunciaba Juan, tenía como objetivo iniciar un mundo donde la novedad sería el basamento de la igualdad humana y el gobierno de Dios.

La lógica es que conocer a Dios implica hacer justicia: “¡Ay del que edifica su casa sin justicia y sus pisos sin derecho!...” (Jeremías 22: 13) La religión verdadera no consiste en ningún culto externo, sino en tomar en cuenta el derecho de los pobres y construir relaciones justas en la humanidad: “Mejoren su vida y sus obras, y yo los dejaré seguir viviendo en esta tierra. No confíen en esos que los engañan diciendo: ¡Aquí está el templo del Señor, aquí está el templo del Señor!” (Jeremías 7: 3 – 4)

Asimismo, resulta claro que el Dios que Jesús muestra es el que elige a los pobres, para que los orgullosos queden confundidos, así se cambian los valores de los que dominan y explotan a las mayorías: “Dios a elegido lo que el mundo considera necio para avergonzar a los sabios, y ha tomado lo que es débil en este mundo para confundir lo que es fuerte. Dios ha elegido lo que es común y despreciado en este mundo para confundir lo que es fuerte” (1 Corintios 1: 27)

Cuando se comienza a razonar en torno a la imagen de un Jesús predicador y hacedor de un Evangelio social, se comienzan a presentar ciertos argumentos que distorsionan el Espíritu del Evangelio, por ejemplo, razonan algunos:: “Jesús dice Felices los que tienen el espíritu del pobre, porque de ellos es el Reino de los cielos” (Mateo 5:1) De ahí que, los pobres no deben preocuparse porque serán satisfechos en el más allá, en el Reino de los cielos”.

Así las cosas, cuando se queda el creyente en la letra, y se olvida del Espíritu, se olvida que la palabra y obra de Jesús es un mensaje histórico, esto significa que la libertad que Jesús anuncia se manifiesta en el aquí y ahora. Ese Evangelio social implica un cambio histórico a favor de los oprimidos. El llamado lo hizo el mismo Cristo: “… erguíos y levantad la cabeza, porque se acerca vuestra liberación” (Lucas 21: 28) Jesús habla tanto del oprimido por opresiones exteriores como del que tiene necesidades interiores, en suma, Dios ofrece su Reino a los pobres del mundo.

En este Evangelio social el criterio es claro, ninguna ley tiene validez si oprime al ser humano, si no está a favor de la vida, esa ley no tiene valor. Esto es la que Pablo llama la ley de la libertad: “Hermanos, vosotros habéis sido llamados a ser hombres libres; pero procurad que la libertad no sea pretexto para dar rienda suelta a las pasiones, antes bien, servíos unos a otros por amor” (Gálatas 5: 13) También se dice en la Escritura: “¡Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres!” (Hechos 5: 29)

El tema de la libertad es un tema muy actual, se dice a las y los ciudadanos que tienen la libertad para escoger en los procesos electorales, se dice a las y los consumidores que tienen libertad para escoger entre los bienes y servicios. Hoy, la libertad mal entendida se ha convertido en libertinaje: “se da rienda suelta a las pasiones”, de ahí la explotación, de ahí el consumismo. Hoy que se habla mucho de la libertad se habla poco del objetivo de servir lo que lleva a ser verdaderamente libres.

En la letra el cristianismo se queda en solamente escuchar el mensaje y como dice Wilbur Milton, no importa que se rechace a los que sufren y mientras se sea un “cristiano formal”, es poco importante el mirar con desprecio a las víctimas del dolor y la opresión.

Pero la realidad es otra, escuchar en el cristianismo es hacer: “… liberen a los presos encadenados injustamente, … que liberen a los esclavos, … que dejen en libertad a los maltratados y que acaben con toda injusticia; … que compartan el pan con los que tienen hambre, … que den refugio a los pobres, vistan a los que no tienen ropa, y ayuden a los demás… si dejan de maltratar a los demás , y no los insultan ni los maldicen; si ofrecen su pan al hambriento y ayudan a los que sufren, brillarán como luz en la oscuridad, como la luz del mediodía” (Isaías 58: 6 – 7. 9 – 10)

Ahora bien, en esta vivencia de la letra inclusive se cae en el abuso de convertir la religión en un negocio. Esto es producto de olvidar u ocultar la verdadera vida de libertad y responsabilidad del cristianismo.

Del mismo modo, en la sola letra se olvida que Dios no quiere nuestro sufrimiento ni nuestro miedo. La petición de Dios es justicia y humildad: “Pero Dios les ha dicho qué es lo mejor que pueden hacer y lo que espera de ustedes. Es muy sencillo: Dios quiere que ustedes sean justos los unos con los otros, que sean bondadosos con los más débiles, y que lo adoren como su único Dios” (Miqueas 6: 8)

Dicho esto, nos damos cuenta de una triste realidad: durante largo tiempo las y los cristianos se han preocupado por vestir adecuadamente para ir a sus cultos, se han preocupado por hablar con corrección, pero se han olvidado del prójimo, del verdadero templo de Dios: “…el templo de Dios es sagrado, y ustedes son ese templo” (1 Corintios 3: 16)

En esta lógica, la experiencia del Espíritu de Cristo recrea una humanidad nueva, abierta a la vida, a la solidaridad, abierta a la comunidad: “…vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad” (Efesios 5: 24)

Esta recreación tiene que ver inclusive con nuestra felicidad individual: “¿Qué nos separará del amor de Cristo? ¿La tribulación?, ¿La angustia?, ¿La persecución?, ¿El hambre?, ¿La desnudez?, ¿Los peligros?, ¿La espada?... pero en todo esto salimos más que vencedores gracias a aquel que nos amó” (Romanos 8: 35. 37)

Solo por esta recreación se puede cumplir lo que se conoce como la regla de oro: “Perdónanos el mal que hemos hecho, así como nosotros hemos perdonado a los que nos han hecho mal”. (Mateo 6: 12)

Y es que esa forma de algunos “cristianos” de mirar a los otros, a los que sufren, a los que son diferentes, como “bichos raros”, es una forma de discriminación que no responde a la lógica de la enseñanza de Cristo: “Ya no hay diferencia entre judío y griego, entre esclavo y hombre libre; no se hace diferencia entre hombre y mujer, pues todos ustedes son uno solo en Cristo Jesús”. (Gálatas 3: 28)

Estos “cristianos” se maravillan y alaban la transfiguración de Jesús, leen y escuchan con respeto este pasaje del Evangelio, la letra, solo se quedan en la letra, pero no saben nada y no se comprometen con el proyecto de liberación de Dios: “…recogeré a la oveja coja y llevaré al corral a la perdida y a la que había maltratado… haré de las extraviadas una nación poderosa…” (Miqueas 4: 6 - 7)

Quizás por este afán de estacionarse en la letra, una de las críticas de quienes no son cristianos, es que la fe es una especie de analgésico, que aleja al que cree de la realidad. Pero la verdad es otra, la convicción es la de un Dios cercano, capaz de sufrir con el que sufre y tener comunión con él: “Mira la morada de Dios entre los hombres: morará con ellos; ellos serán sus pueblos y Dios mismo estará con ellos” (Apocalipsis 21: 3)

Hemos hablado de la letra ¿y el Espíritu?, ¿Cómo es el cristianismo conforme al Espíritu? Ya hemos dado algunas pistas a partir de lo dicho por los profetas, Jesús y sus apóstoles, pero si se quiere usar una figura literaria para referir al Espíritu, podemos decir que es como el agua que fecunda la tierra seca y que, le permite dar frutos de justicia y paz: “Hasta que se derrame sobre nosotros un aliento de lo alto; entonces el desierto será un jardín, el jardín parecerá un bosque, en el desierto morará la justicia, y el derecho habitará en el jardín, el efecto de la justicia será la paz, la función de la justicia, calma y tranquilidad perpetuas” (Isaías 32: 15 – 17)

“Voy a derramar agua sobre el suelo sediento y torrentes en la tierra seca; voy a derramar mi aliento sobre tu descendencia y mi bendición sobre tus retoños. Crecerán como hierba junto a la fuente, como sauces junto a las acequias” (Isaías 44. 3 – 4)

Un cristianismo vivido desde la letra es un cristianismo endurecido como la piedra, pero un cristianismo vivido desde el Espíritu es un cristianismo cálido y activo: “Les daré un corazón nuevo y les infundiré un espíritu nuevo; les arrancaré el corazón de piedra y les daré un corazón de carne” (Ezequiel 36: 26)

Un cristianismo vivido desde la letra es un cristianismo oscuro, un cristianismo vivido desde el Espíritu es luz: “Levántate, resplandece, porque llega tu luz y la gloria del Señor despunta sobre ti” (Isaías 60: 1)

Y una vez más, esa luz no es, no puede ser teoría, pura teología sin práctica, esa luz, va dirigida a concretarse en el prójimo: “¡Obedezcan el mensaje de Dios! Si solo lo escuchan y no lo obedecen, se engañan a ustedes mismos y les sucederá lo mismo que a quien se mira en un espejo: tan pronto como se va, se olvida de cómo era…Creer en Dios el Padre es agradarlo y hacer el bien, ayudar a las viudas y a los huérfanos cuando sufren y no dejarse vencer por la maldad del mundo” (Santiago 1: 22 – 24. 27)

En tiempos como los nuestros donde campea la intolerancia entre personas y pueblos, vivir el cristianismo desde el Espíritu es practicar y construir la tolerancia: “…porque el que no está contra ustedes está a favor de ustedes” (Lucas 9: 50)

Siendo así, resulta lamentable que importantes sectores de las diversas corrientes cristianas no entiendan esta realidad. Es verdaderamente triste como dentro del mismo cristianismo hay cada vez más división.

Estas divisiones se sustentan por lo general, en doctrinas que dejan en el olvido lo principal: el manifestar a Cristo en servicio a los demás. Esta no ni más ni menos que la crisis del cristianismo. En ella este camino espiritual se está jugando la vida, es la letra que mata el Espíritu.

El Espíritu del verdadero cristianismo es la alegría, esta alegría es de tal inmensidad que, quizás lo mejor es describirla con una figura: la alegría del cristianismo es como la alegría de un banquete: “Y Jehová de los ejércitos hará en este monte a todos los pueblos banquete de manjares suculentos, banquete de vinos refinados, de gruesos tuétanos y de vinos purificados” (Isaías 25: 6)

Esta alegría, la alegría misma del Reino de Dios, es como la felicidad de una boda: “¡Alegrémonos y regocijémonos y démosle gloria! Ya ha llegado el día de las bodas del cordero…” (Apocalipsis 19: 7)

A este banquete, a esta boda, todas y todos hemos sido llamados, lamentablemente el materialismo, el afán de obtener ganancias y el rechazo directo al mensaje de Dios, nos cierran las puertas a la fiesta (Mateo 22: 5 – 6) somos nosotros los que nos cerramos la puerta a la fiesta, ya que los que llamamos buenos y los que llamamos malos están invitados por Dios (Mateo 22: 10)

Que diferente es este cristianismo real y verdadero del que vivimos actualmente, que se mueve entre dos extremos: la ingenuidad o el cinismo. Jesús, grandioso maestro, nos da el punto de equilibrio: hay que ser sagaces, cautos, prudentes. Solo así habrá un cristianismo de impacto en el presente tiempo, un camino que encuentra su guía en la Palabra de Dios y en las vivencias de las comunidades de fe.

Ahora bien, el hecho de que el cristianismo sea alegría, no significa que se huya del dolor cuando este se presenta. El problema no es el dolor, el problema es no encontrarle sentido y ese sentido es, en medio de dolor, encontrar a Dios: “Te conocía solo de oídas, ahora te han visto mis ojos.” (Job 42: 5)

Este conocer a Dios conduce a entregar la vida: “Entonces dijo Jesús a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame. Porque quien quiera salvar su vida, la perderá, pero quien pierda su vida por mí, la encontrará. Pues ¿de que le servirá al hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida? O ¿qué puede dar el hombre a cambio de su vida?” (Mateo 16: 24 – 26)

Negarse a uno mismo es abandonar el egoísmo, insertarse en la vida y manifestar a Cristo en servicio a los demás. Esto, es perder la vida por Jesús. Del mismo modo, no se puede dejar de lado que en muchas sociedades el ser cristiano significa perder la vida física. Sigue siendo este camino espiritual, sembrado por la sangre de las y los mártires.

¿Porqué en el cristianismo hay martirio? La respuesta se encuentra en el hecho de que el mensaje del Reino de Dios es conflictivo y nada tranquilizador, esto por tanto significa renuncia en pro de la solidaridad, significa desinstalarse de las situaciones de injusticia y desigualdad: “No crean que yo he venido a traer paz al mundo; no he venido a traer paz, sino guerra” (Mateo 10: 34)

Quienes asumen una vivencia del cristianismo desde el Espíritu, quienes son llamados al compromiso de la denuncia de las injusticias y el anuncio de una sociedad nueva, corren riesgos en nombre del Dios del que son testigos: “Fueron halladas tus palabras, y yo las comí; y tu palabra me fue por gozo y por alegría de mi corazón; porque tu nombre se invocó sobre mí, oh Jehová Dios de los ejércitos” (Jeremías 15: 16)

Esta experiencia tiene consecuencias, es la experiencia del enfrentamiento entre la luz y la oscuridad, es por ello, que quienes viven la manifestación de Dios, presentan conflictos internos y externos: “¡Me sedujiste, SEÑOR, y yo me dejé seducir! Fuiste más fuerte que yo, y me venciste. Todo el mundo se burla de mí; se ríen de mí todo el tiempo. Cada vez que hablo, es para gritar: ¡Violencia!, ¡Violencia! Por eso la palabra del SEÑOR no deja de ser para mí un oprobio y una burla, si digo: No me acordaré más de él, ni hablaré más en nombre, entonces su palabra en mi interior se vuelve un fuego ardiente que me cala hasta los huesos. He hecho todo lo posible por contenerla, pero ya no puedo más” (Jeremías 7: 7 – 9)

La experiencia de un cristianismo comprometido, es también un fuerte peso para la persona que lo vive: “… ¿Porqué no he hallado gracia a tus ojos, para que hayas echado sobre mí la carga de todo este pueblo? ¿Acaso he sido yo el que ha concebido a todo este pueblo y lo ha dado a luz, para que me digas: Llévalo en tu regazo, como lleva la nodriza al niño de pecho… no puedo cargar yo solo a todo este pueblo: es demasiado pesado para mí” (Números 11: 11. 12. 14)

El mismo Cristo lo advirtió: “Mirad, yo os envío como ovejas entre lobos: sed cautos como serpientes, cándidos como palomas” (Mateo 10: 16) Es indudable que un cristianismo lleno de facilidades es una traición al mensaje y accionar de Jesús. Por más que se predique, el cristianismo que se queda en la letra, es falsedad: “¡Ay de ustedes cuando todos los alaben! Del mismo modo los padres de ellos trataron a los falsos profetas” (Lucas 6: 26)

¿Y quiénes son los lobos? Aquellos que predican un cristianismo sin compromiso social, un cristianismo muerto por la letra y por el legalismo, un cristianismo incapaz de recrear el mundo porque está atrapado en las garras del formalismo sin vida: “¡Cuídense de esos mentirosos que dicen hablar de parte de Dios! Ellos se presentarán ante ustedes tan inofensivos como una oveja, pero en realidad son tan peligrosos como un lobo feroz” (Mateo 7: 15)

El Espíritu del cristianismo es incómodo, inclusive, para aquellos que lideran las comunidades cristianas por los llanos senderos de la comodidad y de la explotación de las y los creyentes: “… Lo que deben cuidar los pastores es el rebaño. Ustedes se beben la leche, se hacen vestidos con la lana y matan las ovejas más gordas, pero no cuidan el rebaño. Ustedes no ayudan a las ovejas débiles, ni curan a las enfermas, ni vendan a las que tienen alguna pata rota, ni hacen volver a las que se extravían, ni buscan a las que se pierden, sino que las tratan con dureza y crueldad. Mis ovejas se quedaron sin pastor y se dispersaron, y las fieras salvajes se las comieron. Se dispersaron por todos los montes y cerros altos, se extraviaron por toda la tierra, y no hubo nadie que se preocupara por ellas y fuera a buscarlas.
Así que, pastores, escuchen bien mis palabras. Yo, el Señor, lo juro por mi vida: Fieras salvajes de todas clases han robado y devorado a mis ovejas, porque no tienen pastor. Mis pastores no van a buscar a las ovejas. Los pastores cuidan de sí mismos, pero no de mi rebaño. Por eso, pastores, escuchen las palabras que yo, el Señor, les dirijo: pastores, yo me declaro su enemigo y les voy a reclamar mi rebaño; les voy a quitar el encargo de cuidarlo, para que no se sigan cuidando ustedes mismos; rescataré a mis ovejas, para que ustedes no se las sigan comiendo.” (Ezequiel 34: 2 – 10)

Frente a un fuerte mensaje, la reacción es igual de fuerte, por eso el cristianismo vivido desde su Espíritu, tiene como resultado la marginación y hasta la muerte simbólica o física: “Os expulsarán de la sinagoga. Llegará un tiempo en que quien os mate piense ofrecer culto a Dios” (Juan 16: 2) Ya lo dice el poeta Mario Benedetti: “Una sinagoga bien montada no puede entender a Cristo”.

Este camino no debería sorprender a las y los creyentes, lamentablemente, el punto de comodidad de las y los cristianos es tan grande que se ha olvidado el ejemplo que dio Jesús: “Levantemos la mirada hacia Jesús, que dirige esta competición de la fe y la lleva a su término. Él escogió la cruz en vez de la felicidad que se le ofrecía; no tuvo miedo a la humillación, y ahora está sentado a la derecha del trono de Dios” (Hebreos 12: 2)

El verdadero cristianismo es un camino de tensiones, fruto de su voz de denuncia y renuncias, fruto del seguimiento: “…el que no renuncia a todo lo que tiene, no podrá ser discípulo mío” (Lucas 14: 33)

Dado que la fe en Jesús significa servicio, aquellas personas que se dicen cristianos no pueden dar paso a la soberbia en esa entrega a los demás: “…Somos servidores no necesarios, hemos hecho lo que era nuestro deber” (Lucas 17: 10)

Alegría y dureza nos depara el Espíritu del seguimiento de Cristo. La esperanza en la transformación de una sociedad malvada, es lo que alimenta a los y las verdaderas creyentes en medio de las dificultades.

Ya lo dice San Pablo: “Pero este tesoro lo llevamos en vasijas de barro, para que todos vean que una fuerza tan extraordinaria procede de Dios y no de nosotros. Nos acosan por todas partes, pero no estamos aplastados; nos encontramos en apuros, pero no desesperados; somos perseguidos, pero no estamos abandonados; nos derriban, pero no nos aniquilan.
Por todas partes llevamos en el cuerpo la muerte de Jesús, para que la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo. Porque nosotros, mientras vivimos, estamos siempre expuestos a la muerte por causa de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra naturaleza mortal. De modo que en nosotros actúa la muerte y en ustedes, en cambio, la vida” (2 Corintios 4: 7 – 12)

A medida morimos a nosotros mismos, ayudando a los que sufren, se agrada a Dios. Aferrarse a la letra es dar un énfasis a las manifestaciones cultuales externas, perdiendo de vista que a Dios podemos acercarnos o alejarnos por medio de nuestro prójimo: “Si alguno dice que ama a Dios y odia a su hermano, es un mentiroso. El que no ama a su hermano, al que ve, no puede amar a Dios, al que no ve. Este es el mandamiento que hemos recibido de él: que el que ame a Dios, ame también a su hermano” (1 Juan 4: 20 – 21)

Este amor en acción es el Espíritu del camino cristiano: “Nosotros sabemos que hemos pasado de la muerte a la vida porque amamos a nuestros hermanos. El que no ama permanece en la muerte” (1 Juan 3: 14)

Dicho paso de la muerte a la vida, en medio de las actuales circunstancias, es un verdadero resplandor de la gloria de Dios: “Pues mira como la oscuridad cubre la tierra, y espesa nube a los pueblos, más sobre ti amanece Yahvé y su gloria sobre ti aparece” (Isaías 60: 2)

Así las cosas, vale la pena reiterar que el cristianismo experimentado desde el Espíritu, es alegría en medio de las pruebas, pero con plena fe en el poder salvador de Dios: “El Señor tu Dios está en medio de ti; ¡él es poderoso y te salvará! El Señor estará contento de ti. Con su amor te dará nueva vida; en su alegría cantará” (Sofonías 3: 17)

En esta lógica, es valioso preguntarse: ¿Qué significa y qué peso tiene la forma de vivir cristiano en el mundo de hoy?, ¿es signo de buenas noticias y renovación? O por el contrario, ¿es ya parte de las estructuras del sistema que promueven el rompimiento de relaciones con el mismo Dios, con los demás y con la naturaleza misma?

¿Se cumple en nuestro cristianismo de hoy la profecía de Isaías: “Que bien venidos, por los montes, los pasos del que trae buenas noticias, que anuncia la paz, que trae la felicidad, que anuncia la salvación…” (Isaías 52: 7)?

La fe cristiana ve en Jesucristo el cumplimiento de las profecías mesiánicas y las y los creyentes en él, se ven interpelados a continuar su misión: “He aquí a mi siervo a quien yo sostengo, mi elegido, al que escogí con gusto. He puesto mi Espíritu sobre él, y hará que la justicia llegue a las naciones. No clama, no grita, no se escucha su voz en las plazas. No rompe la caña doblada ni aplasta la mecha que está por apagarse, sino que promueve la justicia en la verdad. No se dejará quebrar ni aplastar, hasta que establezca el derecho en la tierra. Las tierras de ultramar esperan su ley” (Isaías 42: 1 – 4)

“Mi Señor me ha dado una lengua de iniciado, para saber decir al abatido una palabra de aliento. Cada mañana me espabila el oído, para que escuche como los iniciados. El Señor me abrió el oído yo no me resistí ni me eché atrás” (Isaías 50: 4 – 5)

De estos dos últimos textos se desprende que la acción del cristianismo depende del Espíritu de Dios, que debe buscar la justicia social, procurando proteger a los débiles y debe luchar por el derecho. Del mismo modo, la actividad cristiana refiere a alentar a los abatidos y estar atento a la escucha de la voluntad de Dios.

Dicho esto, también es claro que practicado el Evangelio desde su Espíritu, tiene un impacto social que implica una transformación profunda de la realidad invadida por el pecado. Así, en un mundo acostumbrado a la coacción, el testimonio debe ser de servicio: “… Saben que entre los paganos los gobernantes tienen sometidos a sus súbditos y los poderosos imponen su autoridad. No será así entre ustedes; más bien, quien entre ustedes quiera llegar a ser grande que se haga servidor de los demás; y quien quiera ser el primero que se haga sirviente de los demás. lo mismo que el Hijo del Hombre no vino a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos.” (Mateo 20: 25 – 28)

“… Ni se dejen llamar jefes, porque uno solo es quien los conduce: el Mesías… porque el que se engrandece será humillado, y el que se humilla será engrandecido” (Mateo 23: 10. 12)

La revolución social que promueve el cristianismo implica una profunda transformación de las relaciones de dominación en relaciones horizontales: “Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que os mando. Ya no os llamo siervos, pues el siervo no sabe qué hace su Señor; yo os he llamado amigos porque os he dado a conocer todas las cosas que he oído a mi Padre” (Juan 15: 14 – 15)

Cuanta preocupación tienen los “formales” cristianos por cumplir los mandatos externos de los cultos, mientras que el Espíritu de Dios no se encuentra en ninguna construcción: “Dios es Espíritu y los que le adoran deben ser guiados por el Espíritu para que lo adoren como se debe. Se acerca el tiempo en que los que adoran a Dios el Padre lo harán como se debe, guiados por el Espíritu, porque el Padre quiere ser adorado así. ¡Y ese tiempo ya ha llegado!” (Juan 4: 23 – 24)

Ha llegado el tiempo de llevar la buena nueva de Cristo a los oprimidos, a los débiles, ha llegado el tiempo de transformar al mundo, ha llegado la hora de vivir el mensaje y acción de Cristo en su verdadero Espíritu y no solo en la letra que le da muerte.

¿Seremos capaces de asumir semejante desafío?, ¿el desafío del Evangelio social?

02/12/2009 GMT 1

Caín y Saramago.

marfuerte @ 00:57

Ocean Castillo Loría.

Resultan interesantes los criterios expresados por el escritor y premio Nóbel de literatura José Saramago, respecto a la Biblia y Dios, con motivo de la presentación de su más reciente novela: “Caín”.

A muchos estas declaraciones los han escandalizado, en nuestro caso, creemos que esas palabras deben servir para reflexionar desde la perspectiva teológica y dejar claros algunos elementos que no solo son pensados por el escritor, sino también por muchas personas que creyendo tener una posición intelectual “novedosa”, caen en distorsiones de la reflexión teológica.

Solo diremos una cosa más antes de iniciar, analizaremos desde la teología las diversas declaraciones de Saramago, pero no la novela que las genera, en el tanto, esta podría ser materia de trabajos posteriores.

Ha dicho el literato portugués que la Biblia es un manual de crueldades, malas costumbres y lo peor de la naturaleza humana. Esto no es para nada cierto, lo que se puede decir es que la Biblia refleja la naturaleza humana en sus aspectos positivos y negativos.

¿No vemos acaso en la Biblia, la bondad de la creación de Dios (Génesis 1; Isaías 44: 24; Salmo 8: 4)?

¿No hace acaso Dios su alianza con Abraham para bendecir a todas las naciones (Génesis 12: 3)?

¿No es el Dios de la Biblia un Dios que actúa dentro de la historia (Éxodo 3)?

¿No es este el Dios que exige justicia social en pro de una sociedad igualitaria y solidaria (Jeremías 34: 8 – 19)?

Claro está, que las malas costumbres y los momentos de lo peor de la naturaleza humana que también se reflejan en la Escritura, tienen su razón, por cuanto el ser humano cae en pecado, es decir, rompe sus relaciones con Dios, los otros seres humanos y la naturaleza. Entre la vida y la muerte, la humanidad escoge la segunda. El ser humano muestra la soberbia de querer ser como Dios (Génesis 3: 5)

Ha dicho Saramago que si se lee la Biblia se pierde la fe, ¿cómo puede perderse la fe leyendo un libro que es eminentemente religioso?, un libro que tiene como objetivo el mostrar un camino de salvación, no puede hacer perder la fe.

Desde la fe de Abraham, por la cual son bendecidas todas las naciones (Génesis 28: 14)

Desde Moisés y la fe en el Dios libertador (Éxodo 14 – 17)

Desde la fe en el Mesías quien tendría la fuerza para establecer un gobierno de justicia y paz (Isaías 4: 2)

Expresa Saramago que en la Biblia no hay nada de divino, que fue escrita durante un largo periodo de tiempo bajo el signo de un Dios cruel, rencoroso, vengativo, envidioso e insoportable.

Es cuestión de ver el mensaje de los profetas: Dios ama a los seres humanos, Él alista nuevos tiempos y llama a la humanidad a recibirlos. Dios es un Dios liberador del mundo entero.

Dios es un Dios que se identifica con los oprimidos (desde Israel como constante pueblo oprimido por las potencias de su época) Dios es un Dios que se identifica con el sufrimiento y permite encontrarle sentido (Basta leer al profeta Ezequiel)

Veamos al Dios cruel, rencoroso, vengativo, envidioso e insoportable de Saramago: “¿Creen ustedes que me gusta la muerte del malvado? Dice Yavé. Lo que me agrada es que renuncie a su mal comportamiento y así viva” (Ezequiel 18: 23)

El gran escritor Lusitano dice que no se puede confiar en el Dios de la Biblia, Dios solo nos invita a confiar ya que: … “yo perdono sus culpas y olvido sus pecados” (Jeremías 31: 34).

Si bien es cierto, el mal nace en la mente de los hombres como dice Saramago, no se puede afirmar que de una mente llena de maldad, puede surgir también lo bueno: “Jesús le dijo (a Nicodemo): Te aseguro que el que no nace de nuevo, no puede ver el reino de Dios” (Juan 3: 3) (Véase también Jeremías 13: 23)

El novelista sostiene que la mente humana es creadora de una gran cantidad de absurdos y uno de ellos es Dios, en alguna medida, esta tesis es propia del pensamiento mítico en el que el ser humano se aprovecha de la divinidad, para ponerla a su servicio. Pero la Biblia y por ende, el pensamiento Judeo – Cristiano, invierte ese razonamiento: Dios insta al ser humano y éste le da respuesta, la expresión de esa respuesta es el rito.

Dice Saramago que sin la Biblia seríamos mejores personas.

¿Cómo ser mejores sin el constante llamado a la conversión del pecado y el retorno a la rectitud (1 Reyes 8: 38 – 39)?

¿Cómo ser mejores si Dios no puede transformar el corazón (Ezequiel 36: 26)?

¿Cómo ser mejores personas sin la presencia de Cristo, quien es dador de vida y sanación (Hechos 3: 16)?

Dicho esto, resulta cierto lo que expresara el Obispo Manuel Clemente, de la ciudad portuguesa de Oporto, quien le aconseja al escritor informarse de mejor manera. Lamentablemente, Saramago es un ejemplo de la falta de conocimiento de muchas personas sobre la Biblia.

Propiamente sobre el texto de Caín dijo Saramago: “Nada de esto ocurrió, está claro que son mitos inventados por el hombre, tal como Dios, una creación de los hombres. Yo me limito levantar las piedras y mostrar la realidad escondida debajo de éstas”.

Estas palabras nos permiten referir al texto del Génesis. ¿Porqué Dios no mira bien la ofrenda de Caín? Primero, porque Dios elige libremente (Éxodo 33: 19; Deuteronomio 7: 7 – 8; Romanos 9: 15), no se deja llevar por las apariencias de la tierra y prefiere a los humildes.

No es un Dios caprichoso el que rechaza a Caín, como Saramago y muchas personas podrían pensar, la diferencia es la fe, Abel tuvo fe: “Por su fe, Abel ofreció a Dios un sacrificio mejor que el que ofreció Caín, y por eso Dios lo declaró justo y le aceptó sus ofrendas. Así que, aunque Abel esta muerto, sigue hablando por medio de su fe” (Hebreos 11: 4) es decir, lo importante frente a Dios es la actitud del corazón.

El “dios” cruel de Saramago habla con Caín al observar sus sentimientos de envidia y odio: “¿Porqué te enojas y pones tan mala cara? Si hicieras lo bueno, podrías levantar la cara, pero como no lo haces, el pecado está esperando el momento de dominarte. . sin embargo, tú puedes dominarlo a él” (Génesis 4: 6 – 7)

Resulta que el Dios malvado de Saramago afirma la capacidad del ser humano de escoger su camino entre el bien y el mal (Deuteronomio 30: 15 – 20; Eclesiástico 15: 11 – 20), la recomendación de Dios es rota, no por voluntad del mismo Dios, sino, por voluntad de Caín.

Él decide matar a su hermano. Dios le pregunta: ¿Dónde está tu hermano Abel? (Génesis 4: 9); el ser humano se muestra valiente para justificarse en una falsa libertad para tomar decisiones, pero busca eludirse a la hora de las consecuencias, dijo Caín: “¿Acaso es mi obligación cuidar de él (Abel)?”

La evidencia es muy clara: la violencia está en el corazón del ser humano como fruto del pecado, y las víctimas son los que agradan a Dios. Éste no es el victimario, se solidariza con la víctima.

Veamos la posición de Caín: “¿Soy yo acaso el guardián de mi hermano?” Todavía muchos sectores de la humanidad se preguntan sobre sus responsabilidades para con los demás y la naturaleza. Es claro que el egoísmo es responsable de las consecuencias malignas que se sufren. El Dios de la Biblia condena la imposición de intereses particulares a los de las mayorías. ¿Quiénes son los poderosos? Los que matan a sus hermanos y hermanas. Esa muerte puede ser física o simbólica.

Es interesante mirar como Caín no se arrepiente de ser un homicida, simplemente se lamenta de la separación de Dios y de la humanidad. Como consecuencia de ello, queda sin amparo (Génesis 4: 13)

Otro tema es el famoso “signo de Caín” (Génesis 4: 15) Es de hacer notar que este signo tiene como objetivo proteger a su portador, no infamarlo, el signo es un gesto de misericordia del “ogro – Dios” del literato portugués. Dios hace justicia, pero no conforme a la venganza y la violencia con la que Saramago lo caracteriza.

En suma, más que condenas al Nóbel de literatura, este tipo de razonamientos nos debe permitir abordar el análisis de los textos bíblicos con el instrumental crítico suficiente para extraer su veracidad y con ella, iluminar las circunstancias actuales.

15/05/2009 GMT 1

Celibato optativo.

marfuerte @ 02:44

Ocean Castillo Loría.

Con motivo del escándalo noticioso que tiene como centro al Padre Alberto Cutié, se ha vuelto a poner en la palestra el tema del celibato sacerdotal. En principio, no puede negarse que esta condición tiene su vinculación con el ejemplo de Jesús.

Ya en ciertos grupos religiosos judíos como los esenios, se practicaba el celibato, por lo menos por parte de algunos de sus miembros. Sobre este tema el Evangelio según San Mateo expresa en palabras de Jesús: “Hay diferentes razones que impiden a los hombres casarse: unos ya nacen incapacitados para el matrimonio, a otros los incapacitan los hombres, y otros viven como incapacitados por causa del reino de los cielos.” (19: 12)

Como puede verse, en estas palabras Jesús invita a la continencia perpetua, para quienes se dedican al Reino de Dios. Tal es el caso de los sacerdotes y las religiosas. Inclusive, Jesús muestra una admiración a quienes reciben la gracia de escoger el celibato.

De lo dicho hasta aquí, se deducen dos cosas: el celibato es una invitación y asimismo, el celibato es una gracia que da Dios, no puede ser un mandato externo a la espiritualidad de la persona. Esto, por cuanto no todos y todas están llamados a la renuncia que implica la vida celibataria.

En ese capítulo 19 de San Mateo se observa como tanto el celibato como el matrimonio son condiciones que pueden vivirse en la comunidad de Jesús. Ahora, debe tenerse claro que ese celibato voluntario solo puede vivirse desde el proyecto del Reino de Dios.

Esto nos lleva a reflexionar sobre qué es el Reino de Dios. Este proyecto tiene una dimensión de denuncia que Jesús vivió plenamente y que, lo llevó a la cruz (Marcos 14: 1) esta situación impide llevar una vida familiar normal. Desde esta perspectiva, el que denuncia lo incorrecto y anuncia la esperanza, se gana enemigos y su vida corre peligro, de ahí que requiera una mayor libertad que no es dada dentro del matrimonio.

Por su parte, San Pablo, cuando se dirige a los Corintios, llama a que lo imiten a él, como él imita a Cristo (1 Corintios 11: 1). Del mismo modo, este apóstol recomienda el no casarse: “A los solteros y a las viudas, que se queden como yo; pero si no pueden guardar continencia, que se casen. Es mejor casarse que consumirse de pasión” (1 Corintios 7: 8 – 9)

En el pensamiento Paulino el celibato anticipa la vida de resucitados y al igual que en la línea del Reino de Dios, se le mira como ventaja en el servicio más eficaz a Dios y al prójimo.

En este punto también es bueno refutar determinadas afirmaciones de Cutié que podrían confundir los aspectos centrales de este tema, el Padre Alberto ha dicho, que uno de los problemas del celibato es la soledad, la realidad de la vivencia cristiana conduce a que no se viva la soledad desde la perspectiva humana. ¿Por qué?: porque el sacerdote y la religiosa debe vivir unido a Cristo y en comunión con las y los hermanos. Esto no obsta, desde nuestro punto de vista para que, si el religioso o religiosa no se siente cómodo en la condición de celibato, se accione el debido proceso para abandonar dicha condición.

Ahora bien, al igual que Jesús, Pablo propone el celibato como carisma y no como ley: “pues desearía que todos fueran como yo; sólo que cada uno recibe de Dios su carisma, unos uno y otros otro” (1 Corintios 7: 7)

Aquí también es bueno aclarar que quien vive el voto de castidad por el Reino de Dios, no vive un estado superior al matrimonial, el celibato no es un estado de perfección cosa que antes se pensaba en la teología de la Vida Consagrada.

Una situación como la del Padre Alberto Cutié ha dado pie a un razonamiento del siguiente tipo: “Puede aceptarse que se quiera imitar a Cristo en cuanto al celibato, pero se pierde de vista que Jesús fue célibe porque era Hijo de Dios”.

Este argumento no es acertado. Jesús vivió el carisma del celibato en su naturaleza humana, ya que, Jesús asume plenamente esa naturaleza. No se puede olvidar que Jesús fue igual a nosotros en todo, menos en el pecado. Teniendo claro que el celibato es un carisma, cuando Dios da el carisma, da la gracia para vivir ese carisma.

Lo ideal es que las y los aspirantes a la vida religiosa reflexionen si han sido bendecidos con el carisma. Vale la pena preguntarse: “¿Estoy aceptando libremente, alegremente y de manera definitiva la vocación”. Lo mejor es que aceptemos el llamado no con resignación, sino con gozo.

También puede presentarse una situación en la que, un religioso viva en celibato, pero en punto de su vida decida querer asumir la vida matrimonial. Ya hemos dicho que hay un procedimiento para poder dejar la condición celibataria, pero sería mejor que la iglesia no perdiera ese recurso humano, por lo que el tema del celibato debería ser optativo: que aquellos que tienen el carisma lo vivan y quienes no, que puedan vivir su fe, en el matrimonio y en servicio de la iglesia.

Dicho esto es bueno dejar clara una impresión: es lamentable que Alberto Cutié deje traslucir en sus palabras por el fracaso de su vivencia del celibato, el que haya pasado durante un largo periodo de su vida, por la experiencia de la represión y de una supuesta amenaza que se cernía sobre su cabeza: ¿no era más fácil hablar con el Obispo, exponerle sus sentimientos y tomar una decisión en un contexto menos traumático y escandaloso?

Cerramos con otros dos puntos específicos de la situación de A. Cutié: Uno, es que hay varios casos en los que ha quedado demostrado que los sacerdotes no están capacitados para las consecuencias que conlleva la continua exposición dada por los medios de comunicación. La iglesia debe preparar a sus sacerdotes, religiosas y respectivos aspirantes para este tipo de situaciones. Es decir, ellos y ellas deben prepararse en el manejo de los entornos propios de los medios de comunicación masiva.

Dos, uno de los graves problemas de la situación del Padre Alberto es que la opinión pública tiende a la generalización, con esto, se hace una inmensa injusticia a muchas y muchos que viven el carisma del celibato en plenitud.

Finalmente, la iglesia misma debe reflexionar: ¿Pueden o deben imponerse los carismas?, ¿Puede reglamentarse la espiritualidad con mandatos externos?, ¿Es el cristianismo una religión de mandatos o de vivencia interior con impacto externo?

“Siempre tendrán a los pobres entre ustedes”: ¿Qué quiso decir Jesús?

marfuerte @ 02:42

Ocean Castillo Loría.

Con mucha frecuencia las palabras de Jesús son usadas para apoyar una u otra visión de sociedad o una u otra visión moral, inclusive para apoyar uno u otro paradigma religioso.

Una de esas palabras de Jesús que han sido múltiplemente interpretadas se encuentran en el Evangelio según San Mateo capítulo 26, verso 11: “Pues a los pobres los tendrán siempre entre ustedes, pero a mí no siempre me van a tener” (El texto está tomado de: La Biblia de Estudio: Dios Habla Hoy, 1994. p. 1507) Los paralelos de este texto se encuentran en: Marcos 14: 7 y Juan 12: 8. En el caso de Lucas, no se puede dejar pasar que este relato tiene grandes semejanzas con el capítulo 7, versos 37 y 38 de ese evangelio, que refiere a la presencia de Jesús en la casa de Simón el fariseo.

Este tema de la presencia de los pobres entre la gente, remite al Deuteronomio, veamos el capítulo 15, verso 11 de este libro: “Nunca dejará de haber necesitados en la tierra, y por eso yo te mando que seas generoso con aquellos compatriotas tuyos que sufran pobreza y miseria en tu país” (La Biblia de Estudio… p. 248).

En el Deuteronomio su autor comprueba con vergüenza que hay pobres en Israel. Sobre todo, tomando en cuenta que Dios, al crear el mundo, le proveyó con los recursos para la satisfacción de las necesidades de los seres humanos. El mandato Deuteronómico a quien cree en Dios, es que se ayude a los pobres a salir de su situación. Se trata de brindar la solidaridad no como simple caridad momentánea, sino, de restablecer la dignidad humana.

En el caso de la enseñanza de Jesucristo, la superación del mandato Deuteronómico, radica en que la condición de “hermano”, ya no solo se limita a los israelitas, sino que cubre a toda la humanidad y todo necesitado es prójimo.

De ahí que, las palabras de Jesús no están manifestando que es una pérdida de tiempo el luchar por una sociedad más justa, lo que dice es que en este caso en particular, lo urgente es ayudarlo a él: “… a mí no me tendrán siempre” (Marcos 14: 7). Tal urgencia queda demostrada en San Marcos, cuando el pasaje siguiente a este que analizamos, es ni más ni menos que la última cena.

Dios nos pide en Jesús, amar al pobre, y ese amar nos hace retornar al mandato Deuterónomico: el ayudarle a salir adelante, romper con esa solidaridad las debilidades y conflictos, anunciarle el mensaje de Jesús que es el Reino de Dios, Reino que presenta un nuevo modelo económico. Ese modelo no se sustenta en la acumulación individual, su lógica no es la acumulación, es la solidaridad (Mt. 6: 19 – 21. 24) En la lógica de Jesús, no se puede poner la confianza en Dios y en las riquezas. Jesús dice que no se puede servir a dos señores: a Dios y a las riquezas (Lc. 16: 13)

El proyecto de Jesús que es el Reino de Dios se apega totalmente al sentir del mandato Deuteronómico. Los recursos de la creación de Dios son medios, medios para alcanzar el amor por medio del compartir. En Lucas 16: 9 se nos dice: “Por eso les digo: Utilicen el sucio dinero, para hacerse amigos, para que cuando les llegue a faltar, los reciban a ustedes en las moradas eternas” (Biblia Latinoamericana: Formadores, 2004. p. 1793)

¿Cuáles son esos amigos que se pueden hacer con el sucio dinero y que nos pueden recibir en las moradas eternas?: los pobres. Jesús decía que lo que se hiciera con ellos, se hacía con el mismo Cristo (Mt 25: 31 – 46)

Por lo dicho aquí se pueden ver ciertas cosas: 1) Las palabras de Jesús se sustentan en el Deuteronomio y en el contexto de estas palabras, hay un mandato para construir una sociedad solidaria.

2) Las palabras de Jesús no están manifestando que es una pérdida de tiempo el luchar por una sociedad más justa, lo que dice es que en este caso en particular (La cercanía de la pasión), lo urgente es ayudarlo a él.

3) El proyecto de Jesús que se denomina el Reino de Dios, implica un ámbito económico, que se concreta en la solidaridad con los pobres que llegan a encarnar al mismo Jesucristo.

Ahora bien, mirando el contexto en el que Jesús habla, se reflejan dos evidencias, una implícita y otra explícita: la implícita es que el mandato Deuteronómico no se estaba cumpliendo en la época de Jesús (Esto por el egoísmo) y la segunda, la explícita, es que la mujer que se acerca con el frasco de perfume, muestra la generosidad del amor que Israel no estaba mostrando con los pobres y por supuesto con Jesucristo pobre.

Esto es importante subrayarlo: ¿cómo Jesús no va a estar a favor de la liberación de los pobres si Él es el pobre por excelencia?: ya había sido incomprendido por los suyos, sería traicionado por uno de sus amigos y tiene plena conciencia de su muerte. Jesús el pobre por excelencia, el siervo sufriente.

Como puede verse, el desafío para nosotros como cristianos, no es la complacencia en la existencia de los pobres, que es la mala interpretación que por lo general se da al texto que analizamos, sino, por el contrario, ¿Cómo lograr construir una sociedad solidaria, en un tiempo como este, en que lo que pondera es la idolatría al libre mercado?

A Jesús se le encuentra en los pobres, la vida cristiana debe encontrar su dinámica en la acción a favor de éstos. Hecha esta afirmación, no se podrá negar que en América Latina nos queda mucho camino por recorrer.

21/02/2009 GMT 1

Polis, Estado y religión

marfuerte @ 01:06

Mauricio Víquez | canino@racsa.co.cr

Hablar entre nosotros de laicismo o no laicismo es un poco como perder el tiempo
Presbítero

Ya estamos de sobra enterados de que Aristóteles calificó al ser humano de zoon politikón y sabemos además que afirmó eso porque se daba cuenta de que, dado que el ser humano vive en la polis y ella vive en él, la mujer y el hombre –obviando las minucias propias de una época que tenía su visión propia del rol femenino– se realizan plenamente en ella en cuanto unidad constitutiva y completa o suprema de la existencia, contexto en el que es posible la verdadera koinonía o vida en común.

Tomás de Aquino, ante la expresión aristotélica anotada, la traducía acertadamente “animal político y social” en De Regimine Principium y, así, retomaba la tradición romana de decir civis donde los griegos hablaban de ese ser integral que resulta ser el polítes, esto es, aquel individuo que se movía ampliamente en el contexto de esa causa común que era, inicialmente, la res publica o ciudad óptima (o la politía optima) que vela por el bien común.

La visión de esa ciudad óptima poco a poco asume un elemento verticalista que lo dan una serie de reflexiones que, de Maquiavelo a Hobbes, acaban acercando las ideas de bien común a Estado hasta el punto de que Barbeyrac traducirá en las obras de Pufendorf, la expresión civitas usando la palabra francesa état.

Función del gobierno. Dicho esto y a pesar de toda la nueva dimensión vertical que muestra la iuris societas y que se muestra en su desarrollo tanto en la evolución del concepto “príncipe” como en la noción de principatus, es que podemos hablar de la función del gobierno. Así, quien lleva la batuta en el contexto de ese Estado ya arriba caracterizado, debe esforzarse por procurar un status vivendi tal al grueso de los ciudadanos, que sea capaz de mostrar la suficiente armonía entre los diferentes intereses y permitir la paz con cierto orden, esto en el decir de Heller cuando explica la función estatal.

Esta visión de integralidad tan presente en la antigüedad al hablar de polis o civitas , lo mismo que la idea de que el Estado (“reunión de una multitud de hombres, que viven bajo leyes jurídicas” en la visión kantiana) está llamado a generar –en sentido agustiniano– orden para la paz y esto, como es claro, incluso hoy mismo.

De esta manera, no hay duda de que el Estado, “persona moral perpetua”, está llamado a provocar una forma de vida en todos los ciudadanos marcada por la armonía y, por supuesto, promover el bien común en cuanto implica procurar las condiciones externas e internas que hacen posible el bienestar pleno de cada persona habitante de su territorio.

Estado y religión. Es evidente, por otra parte, que esa integralidad no puede dejar de lado nada si ella misma desea no dejar de ser integral. Y en un país como el nuestro, donde el aspecto religioso juega el papel decisivo que juega, ha jugado y jugará, no hay duda de que el Estado no puede ni ignorarlo, ni orillarlo, ni atacarlo, dada la gran cantidad de materias mixtas que existen, empezando por el mismo hecho de que la confesión religiosa –en este caso, cristiana y católica– es parte notoria de las convicciones de una mayoría considerable de la población de la nación.

Hablar entre nosotros, por tanto, de laicismo o no laicismo es un poco como perder el tiempo. Estoy de acuerdo con F. Margiotta Broglio que, hablando de este tema casualmente, hace ver que la ausencia de líneas divisorias claras permiten sugerir que, sin caer en fusiones absurdas y/o extemporáneas, se trata aquí y ahora de captar que cada sociedad –la estatal y la religiosa– debe reconocer la competencia de la otra en lo que le es propio, revisar el camino histórico andado y consolidado y, a partir de allí, saltar a criterios de lo que resulta plenamente humano y, desde allí, dar las luchas que se deban dar de cara a una sociedad mejor y a una convivencia desde criterios irrenunciables para hacer crecer en nuestro mundo la temperatura ética hoy venida a niveles tan críticos. Una vía por la que, me parece, todos ganamos.

El Estado va a lo que debe y las religiones aportan la riqueza que poseen, sin desconfianzas ni actitudes marcadas por estilos como los de algunos Gobiernos o legislaciones, sobre todo europeas, que promueven insistentemente verdaderas cristianofobias en pleno siglo XXI.
periódico La Nación 11 febrero 2009.

La crisis de valores de nuestro tiempo

marfuerte @ 00:53

Enrique Gomáriz | enriquegomariz@yahoo.com

Posibles respuestas a la crisis de valores para una ética del siglo XXI
Politólogo

A propósito de la reflexión que hemos tenido sobre laicidad y valores, varias personas me han sugerido la conveniencia de explicitar más claramente a qué se alude cuando se habla de la crisis de valores de nuestro tiempo, así como de las posibles respuestas que formarían parte de una ética del siglo XXI. Voy a ensayar ahora una lectura de la crisis, para tratar en otra ocasión de las posibles respuestas.

Existe un amplio consenso acerca de que, al menos desde la superación del orden feudal, cada transformación profunda del mundo moderno se ha visto acompañada por una determinada crisis de valores. Hubiera sido extraño que el paso de la sociedad industrial a la sociedad global de la información, que está implicando cambios tan profundos, no conllevara una crisis ética. Una crisis que tiene rasgos globales, pero que adquiere expresiones según cada cultura.

Súbito cambio. Para Norbert Bilbeny, la causa fundamental de esta crisis refiere al rápido cambio de hábitos y conductas producidos por la revolución tecnológica y del conocimiento, respecto del cambio más lento del cuadro de valores y normas instalado en la sociedad industrial. Dicho con sus propias palabras, debido “al fuerte desajuste entre cultura informativa y cultura valorativa” (Revolución de la Ética, 1997).

Ahora bien, la lectura de la crisis no es la misma cuando se hace desde un enfoque conservador o desde otro progresista. El primero alude, sobre todo, al abandono o degradación de los valores tradicionales, referidos a un pasado supuestamente más satisfactorio. En el campo progresista, las percepciones se dividen. Por un lado, hay quienes lamentan que los valores laicos se hayan interrumpido o deteriorado antes de que pudieran dar sus frutos plenamente. Por el otro, hay quienes creen que la crisis de valores ya está siendo respondida por una amplia explosión de libertades; la cual, ineluctablemente, conformará nuevos valores.

Esta última versión optimista fue desarrollada principalmente por Ulrich Beck en su polémico trabajo “Hijos de la Libertad”, donde defendía radicalmente la supuesta pérdida de valores de las generaciones más jóvenes, entendiéndola como la asunción de nuevas libertades. Beck escribió su interpretación a mediados de los años noventa y casi quince años después, el balance solo le favorece parcialmente.

Es cierto que acertó al rechazar el supuesto de que las generaciones jóvenes estaban completamente perdidas: movimientos sociales y expresiones valóricas juveniles surgie- ron primero en Europa y ahora en EE. UU. (donde tuvieron un peso importante en la victoria de Obama). Sin embargo, no es menos cierto que los efectos de la crisis de valores han avanzado, más allá de cuán justo sea responsabilizar de ella a las generaciones jóvenes.

Crisis de las normas. Una gran cantidad de indicadores muestra que, desde el cambio de siglo, se han incrementado distintos tipos de violencia y, en relación con ello, cómo la crisis ha ido afectando progresivamente no sólo los valores sino las normas. De hecho, uno de los principales rasgos de esta crisis es su notable amplitud. Como mencionó Jérôme Blindé, en el encuentro “¿Adónde van los valores?”, organizado por la Unesco en 2001, esta crisis “ya no es solo la de los marcos morales tradicionales heredados de las grandes confesiones religiosas, sino también la de los valores laicos que les sucedieron (ciencia, progreso, emancipación, ideales solidarios y humanistas)”.

Por otro lado, resulta plausible sostener que los valores narcisistas de consumo, hedonismo individual y satisfacción a corto plazo, surgidos desde los años ochenta, guardan alguna relación con la actual crisis económica.

Ese es precisamente el otro factor que otorga particular importancia a la actual crisis de valores y la necesidad de revertirla: la fragilidad de los equilibrios que enfrenta el horizonte cercano de nuestro planeta. Encarar el cambio climático, los efectos de la superpoblación, la crisis energética, el hambre inducido, inmersos en una crisis de valores irresuelta, no parece el mejor de los escenarios posibles. Aunque, quién sabe, quizás sigamos necesitando de grandes sustos para recomponer nuestros valores. El problema es que eso se parece cada vez más al juego de la ruleta rusa. Desde luego, la otra opción es actuar sobre la propia crisis, como se propone desde distintos ámbitos.
periódico LA Nación 9 febrero 2009.

17/02/2009 GMT 1

Imperios religiosos ticos

marfuerte @ 02:50

Osías Segura

¿Pondrán nuestras leyes en su lugar a los estafadores religiosos?
Teólogo

San Pablo nos recuerda: “Nosotros no andamos negociando con el mensaje de Dios, como lo hacen muchos” (2 Corintios 2:17a). Un mensaje válido para aquellos que una vez fueron pastores evangélicos de origen humilde, sencillos, ganando un salario mínimo. Con grandes costos lograron terminar su secundaria, y hoy algunos son millonarios, pues se llevan cada domingo grandes sumas de dinero en efectivo. ¿Los tendrá el Ministerio de Hacienda bajo control?

¿Cómo lo hacen? Ellos predican una teología que refuerza pragmáticamente las propuestas básicas de una economía de mercado, y con ella justifican bíblicamente el consumismo y el goce pleno y egoísta de los bienes terrenales. Así producen bienes, como corbatas ungidas para la buena suerte, agua bendita para sanidad, pulseras del pacto, entre otros productos religiosos.

Principios mágicos. ¿Qué predican? Ellos se guían por ciertas leyes o principios bíblicos de la prosperidad financiera. Estos principios o leyes son mágicos pues no tienen exigencias éticas por parte de Dios, quien se ve atado a responder a tales leyes. Lo que los humanos deben hacer es cumplir con tales principios y esperar, pues “como hijos de Dios son herederos de sus riquezas”.

De esta manera, pareciera que las leyes del mercado gobiernan al Dios todopoderoso y su santísima voluntad. Bíblicamente esta ley del mercado parece encontrarse en ciertos temas teológicos como “el pacto”, “la siembra y la cosecha”, “el diezmo y las ofrendas”, y “el ciento por uno”. Estos temas bíblicos contienen un principio de causa y efecto: “El que quiere recibir debe dar en abundancia”. El necesitado le pide a Dios una bendición y, si recibe tal bendición, el necesitado debe dar de su parte, y así bendecir el ministerio del profeta o apóstol que facilitó el pacto. ¿Quién fue en realidad el bendecido en esta transacción?

¿De dónde salieron? El Pentecostalismo se debe distinguir en tres olas o movimientos históricos. Primero, el Pentecostalismo clásico llega a nuestro país a mediados del siglo XX. La segunda ola durante los años 70 nos trae el movimiento carismático. Este movimiento afectó a toda denominación protestante, y hasta la Iglesia Católica Romana. Finalmente, el último movimiento es el neopentecostal, o de la tercera ola, que se desarrolló a inicios de los años 90, y hoy se encuentra en su plenitud como parte de los nuevos movimientos religiosos latinoamericanos (NRM). Una aclaración es válida: No toda iglesia evangélica o pentecostal debe ser confundida con estos grupos neo-pentecostales. La diferencia yace en las características aquí mencionadas.

¿Quiénes son ellos? Los líderes neopentecostales una vez fueron parte de los movimientos pentecostales, pero se separaron de sus denominaciones para “ser fieles al mover del Espíritu Santo”. Muchos de ellos hoy son líderes de megaiglesias (iglesias con una asistencia semanal de más de 2.000 personas). Con el tiempo ellos han subido de rango religioso. Algunos de pastores pasan a ser profetas, y de profetas, a apóstoles, y de apóstoles unos pocos han llegado a convertirse en apóstoles de apóstoles. Así como se aumentan de rango, se aumentan el salario.

¿Qué servicios ofrecen? Además de ser empresarios con canales de televisión y estaciones de radio en algunos países, también son buenos chamanes. Hay cierto tipo de espíritus, sanidades, limpias y bendiciones que solo ellos pueden brindar. Prometen sanidades y bendiciones materiales a cambio de “una donación” que se siembra o pacta con Dios.

El dinero del pacto. Pero ¿quién se lleva el dinero del pacto o de la siembra con Dios? Para nadie es una sorpresa la respuesta. Los costarricenses deberíamos preguntarnos: ¿Declaran estos líderes sus impuestos de acuerdo con sus ingresos reales y con sus múltiples propiedades? ¿Quién mantiene a cuentas a tales personalidades autoritarias?

¿Son decorosos los servicios religiosos y promesas que ofrecen? ¿Cuándo se pronunciará la Alianza Evangélica Costarricense contra tales abusos, o será que su silencio otorga? ¿Podrán nuestras leyes poner en su lugar a tales estafadores religiosos? ¡El pueblo tiene la palabra!
periódico La Nación 4 febrero 2009.

Columna EL OBSERVADOR

marfuerte @ 02:49

Papa habla sobre Youtube, Myspace y Hi5
Lic. Hermes Navarro del Valle
En su mensaje para la XLIII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, el Papa Benedicto XVI habló sobre las nuevas formas que tienen las personas jóvenes de conocerse y de intercambiar información, como son Hi5, Youtube, Myspace, Facebook y otros. Estas son algunas partes de su discurso titulado “Nuevas tecnologías, nuevas relaciones”.

“El fácil acceso a teléfonos móviles y computadoras, unido a la dimensión global y a la presencia capilar de Internet, han multiplicado los medios para enviar instantáneamente palabras e imágenes a grandes distancias y hasta los lugares más remotos del mundo. Esta posibilidad era impensable para las precedentes generaciones. Los jóvenes especialmente se han dado cuenta del enorme potencial de los nuevos medios para facilitar la conexión, la comunicación y la comprensión entre las personas y las comunidades, y los utilizan para estar en contacto con sus amigos, para encontrar nuevas amistades, para crear comunidades y redes, para buscar información y noticias, para compartir sus ideas y opiniones. De esta nueva cultura de comunicación se derivan muchos beneficios: las familias pueden permanecer en contacto aunque sus miembros estén muy lejos unos de otros; los estudiantes e investigadores tienen acceso más fácil e inmediato a documentos, fuentes y descubrimientos científicos, y pueden así trabajar en equipo desde diversos lugares; además, la naturaleza interactiva de los nuevos medios facilita formas más dinámicas de aprendizaje y de comunicación que contribuyen al progreso social… quienes se ocupan del sector de la producción y difusión de contenidos de los nuevos medios, han de comprometerse a respetar la dignidad y el valor de la persona humana. Si las nuevas tecnologías deben servir para el bien de los individuos y de la sociedad, quienes las usan deben evitar compartir palabras e imágenes degradantes para el ser humano, y excluir por tanto lo que alimenta el odio y la intolerancia, envilece la belleza y la intimidad de la sexualidad humana, o lo que explota a los débiles e indefensos.

“El concepto de amistad ha tenido un nuevo auge en el vocabulario de las redes sociales digitales que han surgido en los últimos años. Este concepto es una de las más nobles conquistas de la cultura humana… Por tanto, se ha de tener cuidado de no banalizar el concepto y la experiencia de la amistad. Sería una pena que nuestro deseo de establecer y desarrollar las amistades on line fuera en deterioro de nuestra disponibilidad para la familia, los vecinos y quienes encontramos en nuestra realidad cotidiana, en el lugar de trabajo, en la escuela o en el tiempo libre. En efecto, cuando el deseo de conexión virtual se convierte en obsesivo, la consecuencia es que la persona se aísla, interrumpiendo su interacción social real. Esto termina por alterar también los ritmos de reposo, de silencio y de reflexión necesarios para un sano desarrollo humano…”
periódico La Prensa Libre 3 febrero 2009.

07/02/2009 GMT 1

Teólogo deja Iglesia Católica tras decisión del Papa

marfuerte @ 01:54

Trasfondo es el Holocausto judío
Jean-Pierre Wils adversa el regreso de cuatro obispos tradicionalistas
En entrevista, atribuye a Iglesia espíritu antimoderno y totalitario
Amsterdam. DPA. El destacado teólogo y profesor Jean-Pierre Wils anunció que abandona la Iglesia Católica por la decisión del Papa de rehabilitar a cuatro obispos tradicionalistas, informa en su edición online la revista holandesa Katholiek Nederland .

Wils, nacido en la localidad belga de Geel en 1957, habla en la entrevista sobre la anulación de la excomunión de los religiosos, entre ellos el obispo y negador del Holocausto judío Richard Williamson.

“No quiero ser identificado más con el espíritu antimoderno, antipluralista y totalitario de esa Iglesia”, señaló. Wils, quien vive en Alemania y enseña en la universidad católica Radboud, en la ciudad holandesa de Nijmegen.

La Fraternidad Sacerdotal San Pío X es “un grupo extremadamente reaccionario y profundamente antisemita que simpatiza con dictadores y con regímenes derechistas”, afirmó.

El teólogo acusa a los tradicionalistas de tener una imagen equivocada del Concilio Vaticano II (1962-1965), del que dicen que fue manipulado por judíos y masones.

El Concilio acabó con la idea muy extendida en la Iglesia Católica de que los judíos fueron los culpables de la muerte de Cristo. Y también eliminó la obligación de convertirlos al cristianismo. La Fraternidad, fundada por Marcel Lefebvre, rechaza las conclusiones del Concilio, exige la vuelta a la misa en latín y el fin del diálogo ecuménico con otras religiones.

Mientras tanto, los sacerdotes de Austria criticaron al Vaticano por nombrar al ultraconservador Gerhard Wagner como obispo auxiliar en Linz sin consultar a la Iglesia local.

Wagner es muy polémico entre otras cosas por alertar a los jóvenes de que los libros de Harry Potter escritos por J.K. Rowling son “satánicos”, o por afirmar que el huracán Katrina , que devastó Nueva Orleans en el 2005, fue un castigo divino enviado a una ciudad inmoral, porque destruyó cinco clínicas de aborto y varios clubes nocturnos.

“No estoy muy contento por esto, porque tengo la impresión general de que no hubo intentos de comunicarse con la diócesis”, señaló Hans Padinger, portavoz de los sacerdotes de Linz.

La mayoría de católicos austríacos se ve a sí mismo más liberal que el Vaticano, según encuestas, y no coinciden con la visión de Roma sobre el aborto, la homosexualidad o el celibato.

periódico La Nación 2 febrero 2009.

Imperio de la fe

marfuerte @ 01:50

Investigación

Polémica. La Iglesia Universal del Reino de Dios (IURD) se ha extendido por América en medio de una controversia por la forma en que usa el diezmo de sus feligreses. Una inves- tigación hecha por diarios latinoamericanos desgrana la forma de actuar de esta congregación
Especial de GDA | @nacion.com
Luego de decir que la crisis no debería servir de pretexto para negar el diezmo o la ofrenda, el obispo Paulo Roberto gritó : “¡Si usted da, Dios le da!”. Y Mercedes no lo pensó dos veces. Levantó la mano y tiró, en una bolsa roja, los 500 pesos ($50) que su madre le había prestado.

Atraída por un anuncio que había visto en el metro: “¿Está sufriendo y no encuentra otra salida?”, la mexicana llevó sus esperanzas al templo en el antiguo cine Jalisco, en el barrio popular de Tacubaya, Ciudad de México, donde pidió a Dios ‘trabajo, renta, salud y paz familiar’.

Al aceptar el desafío de regresar en ocho días con otra donación, Mercedes estaba aumentando el rebaño de la Iglesia Universal del Reino de Dios (IURD).

Mientras en todo el mundo solo se habla de recortes, reducción de inversiones y decrecimiento, la iglesia fundada desde hace 30 años en Brasil se aprovecha de la crisis para atraer fieles desesperados y consolidar su imperio evangélico en Latinoamérica.

Con excepción del nombre, ya que en la mayoría de los países se autodenomina “¡Pare de sufrir!”, la IURD usa para crecer la misma formula aplicada en Brasil: predica la prosperidad a cambio de donaciones, rituales de liberación espiritual y un trabajo doctrinario fuertemente apoyado por los medios de comunicación.

Con uno u otro contratiempo, la Iglesia Universal amplia su rebaño sin encontrar dificultades locales. A pesar de las polémicas en las que se involucró en Brasil, cuando se le denunció por blanqueo de dinero, falsedad ideológica y prejuicio religioso, entre otros problemas, una encuesta hecha en ocho países (Argentina, Uruguay, México, Venezuela, Colombia, Costa Rica, Ecuador y Puerto Rico) muestra que las autoridades latinas, hasta ahora, no han creado mayores restricciones a la expansión de este imperio de la fe en sus países.

En México, desde hace casi cuatro años, la IURD enfrenta un litigio judicial por no haber registrado en la Secretaría del Gobierno (Segob) a 35 de sus ministros. La multa llegaría a 204.000 pesos (unos $14.500), en el caso de perder la apelación. En San José, en Costa Rica, la IURD llegó a adquirir por $2 millones una sinagoga judaica, que fue transformada en su sede. Y en Buenos Aires, Argentina, la compra de una emisora de radio por $15 millones aceleró su expansión.

En la mayoría de los países, la Universal está registrada como organización civil, que es una importante estrategia para que los gobiernos locales tengan menos margen de regulación. Además, conseguir estatus de iglesia probablemente haría necesario el estar en contacto con otros liderazgos religiosos locales.

Ni las diferencias culturales ni la barrera del idioma enfrentada por el “portuñol” (portugués con español) de los pastores brasileños, representan obstáculos a la Universal.

“El diezmo es la palabra clave para abrir las puertas de Dios”, predica el obispo Paulo Roberto desde el altar del templo, a un desempleado, a un enfermo de cáncer, a una madre soltera, a un endeudado, a un negociante fracasado, a un divorciado, entre otros desesperados. Si quieren parar de sufrir, deben seguir al obispo. “Si usted da, Dios le da”, repite Paulo Roberto, al pedir donaciones que van de 20 pesos ($1,4) a 1.000 pesos ($71).

Como en Brasil, el cobro del diezmo es el objetivo central de la iglesia. Irma Saavedra, exseguidora de la IURD en Venezuela, frecuentó por algunos meses un templo en Maracay. “Los pastores le dicen que cuanto más grande es su contribución a Jesús, más recibirá”, dice.

Saavedra comenta que tienen el cuidado de decir que el diezmo no es obligatorio, pero que si no lo da, no debe esperar recibir grandes favores, “y es cuando la gente deja todo lo que tiene”, resume.

En el templo central de Costa Rica, los cultos son interrumpidos para la exhibición de un video que muestra la historia de un empresario argentino que había perdido todos sus bienes. Después de hacer un sacrificio y entregar a la Iglesia el dinero ahorrado para su matrimonio, comenzó a prosperar hasta hacerse un magnate. “¿Cuando vamos a ver un testimonio como este en esta iglesia?”, pregunta el pastor. “Me encantaría que ustedes prosperaran así”. El pastor pide que vuelvan a sus asientos y depositen sus ofrendas, lo que cada uno pueda, en dos bolsas de paño.

Después, el pastor les pregunta quiénes están dispuestos a hacer el sacrificio, y solamente dos o tres levantan las manos. El pastor sonríe y les dice “no hay problema, cada uno sabe cuándo puede hacer el sacrificio al Señor. “¿Saben lo que decimos cuando no podemos hacer el sacrificio? ¡Que tenemos a Judas agarrado al bolsillo! ¿Quién tiene a Judas agarrado al bolsillo?” Lo pregunta con una sonrisa, bromeando, y algunos levantan la mano.

Aparte del interés por el diálogo ecuménico, la Universal repite en Latinoamérica otros modelos ya usados en Brasil, como la ocupación de los antiguos cines y teatros, con predilección en barrios pobres y populares; la venta de supuestos objetos milagrosos, y el alquiler de horarios de emisoras de radio y televisión en la madrugada.

Otra práctica que se repite fuera de Brasil es la organización temática de los cultos semanales. El martes, por ejemplo, empezó a ser el día de liberación (cuando los religiosos “limpian” a las personas de malos espíritus). El lunes es el día dedicado a la prosperidad. El miércoles y el domingo son los días del Espíritu Santo. El viernes, la liberación (parecido al día de la liberación) y el jueves, la familia. El sábado es el día del descanso del pastor titular. Aunque los temas sean distintos, una práctica se repite todos los días: los intensos pedidos al pago de los diezmos.

Primeros pasos

Fue en el comienzo de la década de 1990 cuando la Universal atravesó las fronteras brasileñas para instalarse inicialmente en Uruguay y en Argentina. En Uruguay, por ejemplo, empezó en la ciudad brasileña de Riviera, limítrofe con el departamento uruguayo de Riviera y con otras zonas fronterizas.

La cúpula de la iglesia enviaba a jóvenes pastores brasileños, dispuestos a trabajar duro para iniciar nuevas iglesias. Dos décadas después, los líderes locales ya empiezan a ascender en la jerarquía de las iglesias en sus países.

Desde el comienzo, los obispos, los pastores y los obreros promueven cultos sincréticos, en los cuales mezclan elementos de varias religiones y hacen sesiones de exorcismo, liberación y sanidad.

En los cultos, predican la idea de que la mala suerte de las personas se debe a la presencia del demonio. Como salida para esos males, la iglesia les ofrece a los fieles la Teología de la Prosperidad, surgida en los Estados Unidos, un discurso que predica que la pobreza es obra de Satanás y promete a las clases más pobres ascenso social.

En noviembre pasado, en una sesión de liberación que tuvo lugar en el Centro de Ayuda Espiritual de Sabana Grande, unidad de la IURD en Venezuela, el pastor intentaba liberar del demonio a una mujer que fue traicionada por su marido.

La ceremonia sigue siempre el mismo guion. El pastor empieza hablando en voz baja: “Libérese, mujer, del sufrimiento, porque encontró marcas de lápiz labial en la camisa de su marido”. La voz se hace más fuerte y enfática hasta que la mujer grita y el pastor la agarra por el pelo: “¿Espíritu maligno, quién eres tú?, dice él, mientras la mujer se niega a contestarle y se contorsiona. Por fin, le contesta: “María Lionza”.

Descubierto el problema, el pastor le ordena a la mujer que ponga las garras (manos) hacia atrás, para luego pedir que se expulse todo el mal que esté sembrado en la víctima.

La multitud permanece estupefacta. La mujer, llevada al altar, hace muecas. Sus gestos indican la extracción de algo que no se puede ver. “¿Ya ha expulsado todo?”, le pregunta el pastor. Con la voz ronca, la mujer le contesta que sí. Aparentemente, el demonio se ha marchado y la creyente se dirige tranquila a la panadería contigua. Si ya no hay demonios, hay tiempo para un café.

El especialista mexicano Bernardo Barranco explica que esa iglesia neo-Pentecostal está en un meteórico crecimiento porque manipula emociones como la risa, el llanto y la alabanza en una sociedad rígida, en crisis económica y de valores, y con una Iglesia Católica predominante que no satisface las necesidades espirituales de muchos.

Sin embargo, destaca: “No se sabe dónde estála línea divisoria en la cual comienza la empresa o la religión. Manipulan un negocio de lucros intercambiados, porque la gente no es tonta y tampoco se deja engañar. Ellos van porque reciben a cambio lo que el Estado o la Iglesia no les da: esperanza de vida”.

Medios amenazados

Peleas religiosas, escándalos, denuncias y detenciones marcan los 30 años de la Iglesia Universal en Brasil. Los medios de comunicación, el catolicismo y las religiones afrobrasileñas son vistos por ella como sus principales oponentes.

Desde el año pasado, la Universal ha promovido represalias contra los medios de prensa y los periodistas que se cruzan en su camino. Siempre usando los mismos argumentos para alegar un eventual daño moral causado por los reportajes, fieles de varios lugares del país, en una acción claramente organizada, movieron procesos individuales contra la periodista Elvira Lobato del periódico Folha de S. Paulo después de producir un denso reportaje sobre el imperio montado por la iglesia en estos 30 años.

La misma maniobra intentó intimidar a la Red Globo de Televisión, después que la emisora difundiera un reportaje en el programa Linha Direta, en el que muestra la participación de tres pastores de la Universal en el asesinato de un joven en Bahia, estado del noreste brasileño, en el 2001. De las 96 acciones movidas por fieles con el mismo argumento del daño moral, 87 ya tuvieron sentencias favorables a la Red Globo.

En el reportaje de Elvira Lobato, la periodista informó, por ejemplo, que la IURD tiene su propia empresa de taxi aéreo, la Alliance Jet, en Sorocaba (SP).

Según información de la empresa, ellos facturarían al mes 500.000 reales brasileños (unos $220.000), y tienen tres aviones, uno de ellos adquirido por $28 millones, en el 2007. También se informó que la Unimetro, empresa de la IURD, estaría asociada a la Cableinvest, registrada en el paraíso fiscal de Jersey, en el Canal de la Mancha. El eslabón aparecía en los registros de la empresa en la Junta Comercial de São Paulo. “Una hipótesis es que los diezmos de los fieles sean enviados a paraísos fiscales”, escribió la reportera.

La cantidad de empresas asociadas a los obispos, otro dato relevante del reportaje, reforzó las denuncias publicadas sistemáticamente por los medios desde los años 90, de que la IURD se valió de terceros para adquirir emisoras de radio y de televisión en flagrante ilegalidad.

Ya en el campo teológico, la pelea con la Iglesia Católica costó a la Universal uno de sus peores momentos en 1995, cuando uno de los obispos, Sérgio von Helde, bajo pretexto de criticar el feriado nacional en homenaje a Nuestra Señora Aparecida, patrona de Brasil, atacó y pateó durante un programa de televisión la imagen santa.

El ataque, que tuvo gran repercusión nacional, obligó al obispo Edir Macedo, fundador y principal líder de la IURD, a disculparse en televisión y a destituir a von Helde, quien fue transferido a una de las unidades de la iglesia en el exterior. Otro momento crítico fue la prisión de Macedo, en 1990, por práctica de charlatanismo (permaneció 11 días en la prisión).

En las actividades usuales de los cultos se incluyen rituales de origen africano, a menudo agresivos. Eso provocó una acción, patrocinada por el Superior Órgano de Umbanda del Estado de São Paulo y ganada en el 2005 en las Cortes de Justicia Federal, contra la Iglesia Universal.

Otro que estuvo en prisión fue el obispo João Batista Ramos da Silva, presidente de la IURD encarcelado por la Policía Federal en el 2005 con 10 millones de reales brasileños (más de $4 millones) en diezmos de los fieles. Lo detuvieron a bordo de un avión de la Universal que se aprestaba a despegar de Brasilia con rumbo a Goiania y São Paulo.

Se estima que la Universal, fundada en 1977 con las predicaciones de Macedo en un suburbio de Río de Janeiro, reúne hoy a más de 4.500 templos en Brasil. En el reportaje publicado el año pasado, por la Folha de S. Paulo, Elvira afirma que la IURD cuenta con 23 emisoras de televisión y 40 de radio, además de 19 empresas registradas a nombre de 32 miembros da la iglesia, en su mayoría obispos.

La predicación contra el demonio, que es la base teológica de la iglesia, está en la génesis de la Universal. Al inicio, Edir Macedo tenía un programa de radio que era antecedido por el espacio de una sacerdotisa de macumba (líder religiosa afrobrasileña), con quien se peleaba el micrófono.

En esa época, ocupaban una exfuneraria en Abolição, suburbio de Río de Janeiro. Como la iglesia empezó a ganar adeptos, Macedo se convenció de que esta era la fórmula del crecimiento: predicar la idea de que la mala suerte de las personas se explicaba por la presencia del demonio.

Ahora bien, para alcanzar las gracias, el fiel es obligado a contribuir financieramente. Pero como el cobro del diezmo siempre es objeto de ataques y críticas, se utiliza el argumento de la libertad religiosa, asegurada por la Constitución brasileña. Este argumento aparece, inclusive, en su defensa en los procesos en que se investigan sus métodos de recaudación.

Armas de expansión

La radio fue el primer medio de comunicación usado por la Iglesia Universal del Reino de Dios para consolidar su expansión por Latinoamérica. En Brasil empezó alquilando espacios en las emisoras a finales de los años 70, pero la IURD inició su imperio multinacional en 1999, en Argentina, con la compra de una estación de radio. Con Ricardo Cis, representante en el país, la iglesia compró la radio Buenos Aires por $15 millones.

Desde entonces, la IURD se ha dispersado territorialmente en América Latina con la combinación de dos factores: el establecimiento de templos en las principales ciudades, sobre todo en las áreas más pobres; y una fuerte presencia en los medios de comunicación, con cadenas propias o alquilando espacios para ofrecer soluciones a situaciones de angustia o desesperación.

En Argentina, la iglesia también publica un periódico gratuito, llamado El Universal, que en la edición del 2 de noviembre del 2008, indicaba que su circulación era de 186.950 ejemplares. Además de la radio Buenos Aires, la IURD también es propietaria, en la capital, de la emisora FM 106.3, en frecuencia modulada, que transmite sus programas 24 horas al día. En los programas, los obispos y pastores usan un español con fuerte acento portugués.

Siguiendo el ejemplo de lo que hace en Brasil, en sus programas la Iglesia Universal promueve la llamada “Terapia del amor”, en las cuales parejas buscan soluciones para sus problemas sentimentales. Un aviso estimula: “No deje que el año termine sin su bendición sentimental. Reciba, en la Terapia del amor, las unciones con las esencias aromáticas en los últimos nueve sábados del año”, dice el presentador.

La iglesia lanza campañas constantemente; por ejemplo, el 9 de noviembre pasado empezó una de seis domingos “por la transformación de la familia”. Para eso, transmite su “Programa de la familia” todos los días, de lunes a viernes, por un canal de noticias de televisión por cable, América 24, y por cadenas de televisión abiertas.

En noviembre anterior, en la apertura de este “Ciclo de transformación”, en el cual 1.500 personas llenaron el “Templo de la Fe”, tres cámaras de la organización, una de ellas sobre una grúa, filmaban todo lo que pasaba.

En Uruguay, la ocupación de los medios de comunicación ocurrió en la misma época. Si los fieles eran pocos al principio, todo cambió hacia el año 2000, cuando la IURD empezó a tener su propio espacio televisivo y una mayor oferta de servicios religiosos.

De esta manera, ya contaba con 14 iglesias en el 2001. Los últimos datos son de 16 iglesias en el interior y de seis en Montevideo, aparte de 28 locales de oración llamados “anexos”.

El primer paso fue la compra de media hora en el Canal 12 (uno de los tres canales privados de la capital), inmediatamente después de que terminaba el noticiario de la medianoche, y además los espacios en la radio. Allí eran transmitidos los programas “Pare de Sufrir”, de Argentina, con testimonios, imágenes y oraciones. Después el programa fue ampliado en una hora y se agregaron sesiones con “casos reales”.

A partir del 2003, dos programas de televisión nacional empezaron a divulgar testimonios e imágenes que reproducen básicamente lo mismo que ocurre en los templos. Actualmente, la iglesia tiene espacios mediáticos en los canales 10, 12 y 4, y en la radio Imparcial, de Uruguay.

En Colombia, la iglesia tiene un espacio televisivo arrendado en el Canal Uno, de propiedad del Estado, transmitido de lunes a viernes, y también los sábados, aunque en distinto horario. El programa se llama Centro de Ayuda Espiritual (antes, “Pare de Sufrir”) y, además de una extensión de los cultos en el templo, ofrece asesoría para que las personas se liberen de enfermedades, desgracias y mala suerte, así como testimonios de los fieles.

Además del programa de televisión, el equipo de comunicación produce publicidad sobre las novenas y campañas, así como programas de radio; también edita un periódico.

Durante los cultos, es usual que el pastor avise que, en la salida, cada persona recibirá un periódico. Tendrá un sobre pegado para que, cuando vuelvan, lo traigan con su respectiva donación. Esta ofrenda, la tercera en menos de una hora, es para ayudar en los costos del periódico. El pastor argumenta que es una buena manera de masificar la fe.

El vertiginoso crecimiento de la iglesia en México fue reforzado especialmente por su presencia en medios electrónicos, principalmente en el Distrito Federal y en la zona metropolitana del Valle de México, Michoacán, Cuernavaca, Mérida y en otras ciudades de Yucatán, Toluca, Monterrey, Puebla, Guadalajara, León, Tijuana, Veracruz y Culiacán. La IURD también está presente en ese país en Sky y Cablevisión.

La situación de Ecuador no es nada distinta. Además de tener sus locales de oración (hasta 1999, 15 templos por todo el país) y de recibir dinero de sus seguidores, la iglesia transmite un programa de televisión que puede verse en todo el país.

Investigación de Jorge Rouillon y Chirtian Libonatti del diario ‘La Nación’ de Argentina; Chico Otavio y Ascanio Selem de ‘O Globo’, Brasil; Adriana Garzón y José Mojica, de ‘El Tiempo’, Colombia; Mauricio Herrera de ‘La Nación’, Costa Rica; Ana Minga de ‘El Comercio’, Perú; Natalia Gómez de ‘El Univer- sal’; Carmen Millan de ‘El Nuevo Día’; Fernán Cisneros de ‘El País’. y Josefina Blanco de ‘El Nacional’.

Revista Dominical. periódico La Nación 1 febrero 2009.

Archivo | ¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis