Administra tu Blog

Crea tu blog fácil y gratis

RESONOCO

05/09/2008 GMT 1

Anticipo 2

marfuerte @ 02:02

Territorios ausentes
Fragmento del libro ‘Viajero que huye’, del escritor nacional Uriel Quesada.
Ayer, mi madre me contó por teléfono que papá se estaba quedando ciego.

“Él no dice nada, como siempre, pero ahora que le ayudo con las compras del mercado, lo noto”.

Su voz no transmitía emoción, no como quien da una mala noticia, sino como quien corrobora un hecho de por sí ya intuido.

“Se acerca al borde del caño y duda. Hasta hace poco, yo no entendía y pensaba que era otra necedad de viejo. Lo veía balancearse al filo de la acera, después dar un brinquito al pavimento. Quería regañarlo, pero decidí esperar. Vos sabés cómo es tu papá. Suspendió la suscripción del periódico, según yo porque la plata no alcanzaba, como siempre, pero ahora sospecho que no puede leerlo, aunque usa un lente que tiene escondido bajo llave... Tal vez te lo diga cuando hables con él... Hace poco lo mandé a comprar unas salsitas para adobar carne, pero trajo las incorrectas. Su excusa fue que los frascos se parecían...”.

Se detuvo un momento para tomar aire. Yo no había dicho nada hasta entonces, así que me preguntó si aún estaba ahí. “Sí, mi mama, dígame”.

Entonces empezó a hablar de otra cosa, las dolencias de una señora a quien yo no recordaba. Luego me explicó que el papá recién llegaba con los comestibles del día y, aunque también se estaba quedando sordo, aún podía oír lo que le interesaba.

“Un día de estos decidí preguntarle directamente si ya no veía”, continuó luego de otra pausa, seguro para asegurarse de que mi papá no se hallaba cerca. “Como te podrás imaginar, no me contestó con un ‘sí’ o un ‘no’. Se puso bravo, me dijo que lo dejara tranquilo, que no fuera metiche. ¿A vos qué te parece?”.

Creo haber respondido con una mezcolanza de resentimiento y cansancio. Seguidamente le ofrecí apoyo incondicional a mi madre pues, si era cierto que el papá se estaba quedando ciego, la responsabilidad de la casa y de la relación recaería al cien por cien en ella.

En aquel momento, en mi vida, “apoyo” significaba principalmente dinero, el que pudiera rescatar de una vida desordenada, deambulando de aquí a allá por ciudades y pueblos de Estados Unidos.

Mi mamá ya no tenía claro exactamente dónde yo residía, y a sus amistades les hablaba más bien del lugar desde donde le había hablado la última vez. Ella trataba de explicar mi comportamiento en términos de su falta de educación.

Le decía a la gente que no podía recordar el nombre del sitio donde yo me encontraba porque nunca aprendió bien geografía en la escuela. “Los Estados Unidos es tan grande”, solía justificarse. “Una ni se lo imagina”.

Mi madre venía de un pueblo tan pobre que en la escuela ni siquiera tenían un buen mapa de América. El único a disposición de los alumnos estaba rasgado en varias partes, y el maestro apuntaba con su temible regla metálica el vacío y les pedía a los niños que imaginaran los territorios faltantes, sus riquezas, sus gentes.

Sin embargo, la verdad podía ser otra: mi madre pocas veces había salido de Cartago, una ciudad pequeña entre montañas, donde las nociones de distancia eran muy particulares.

Fuera de los límites de Cartago todo parecía estar aterradoramente lejano. Unos cuantos cientos de kilómetros conducían inevitablemente a otro país, es decir a ese extremo del mundo donde todo era diferente y amenazador.

Cuando era niño, yo mismo sentí esa sensación de extravío hasta que leí algunos libros, le creí a las películas y conocí gente que tenía otras experiencias. Esas personas me enseñaron a soñar con espacios que yo apenas podía entender pues me faltaban imágenes, sonidos y sabores. Después crecí y me harté.

Las hermosas alturas alrededor de mi ciudad empezaron a asfixiarme, y un día vendí mis discos, un viejo ‘pickup’ que adoraba, unos aretes de oro que pertenecieron a mi abuela, y me subí a un avión sin contarle nada a nadie. No hubo ceremonia de despedida ni deseos de buena suerte. Mejor así.

Horas después estaba en Los Ángeles, tan lejos de todo que la idea de distancia se fue deshaciendo rápidamente en su propio absurdo. Llegué, como la gran mayoría de los indocumentados, por la puerta grande de un aeropuerto, con una visa que me daba unos meses de libertad para explorar mis sueños y tomar decisiones.

Le dije al oficial de migración que apenas le entendía... Yo. ¿Yo? ¡A los parques de diversiones! ¿Yo? Mall. ¿Entiende? Shopping... Al rato crucé esas puertas que se abren como por encanto, que separan el mundo aséptico y refrigerado del aeropuerto de la ferocidad de la calle. Aún era noche cerrada, pero, al otro lado de los cristales del aeropuerto, algo bullía, algo terrible y hermoso [...].

Suplmento Áncora. Periódico La Nación 10 agosto 2008.

Librero 2

marfuerte @ 01:52

Bailar es vivir
Elena Gutiérrez
Al danzar: Apuntes
EUNA
Pedidos: 2277-3393
Alma Rosa Aguilar
almaraguilar@hotmail.com

Con una hermosa portada en rojo intenso, llega, al espacio de las letras costarricenses, Al danzar: Apuntes, libro de Elena Gutiérrez. Tan sugerente título y el atractivo diseño constituyen dos pistas clave con las que el texto invita a lo que será un mágico periplo en busca de los más intrincados rincones de la experiencia dancística.

La autora es una de las figuras más descollantes de la danza nacional. Ella propone un acercamiento al universo de la creación coreográfica desde esa rica y vasta vivencia artística que le permite plasmar en el texto, con claridad y precisión, una impecable correspondencia de códigos.

De tal manera, a la vez que destaca la primacía de la dimensión poética, Gutiérrez desentraña la esencia del fascinante lenguaje del movimiento, la creación artística y su entorno, y lo vierte felizmente, con preocupación de maestra, en un lenguaje accesible.

En un pionero y acabado esfuerzo de sistematización, su análisis es detallado y riguroso. Organiza su itinerario en cinco apartados que – con su habitual modestia– nombra “apuntes”; es decir, simplemente, lo que debe retenerse, lo que es importante, porque, “bailar e interpretar es vivir”, dice ella.

El punto de partida es la revelación del proceso creativo coreográfico: desde el momento en que surgen la percepción intuitiva y la impulsión primera, pasando por el fluir de motivaciones y reflexiones, hasta culminar en su concreción formal: en expresión estética de ideas y sentimientos.

La comunicación con el espectador orienta el enfoque de ciertos aspectos. Al abordar las características generales de la composición coreográfica, la autora enfatiza que la organización y la configuración de los elementos expresivos del lenguaje del movimiento deben producir un discurso comprensible y sugerente.

Elena Gutiérrez considera indispensable la cuidadosa atención de tales elementos con el fin de orientar al público hacia una percepción y aprehensión de las obras coreográficas.

Consecuentemente con su propósito metodológico, el tercer apunte corresponde a un minucioso análisis de las condiciones esenciales de todo acontecer: las coordenadas espacio-temporales. Se exploran aquí las posibilidades expre-sivas de esas dimensiones, íntimamente vinculadas con el lenguaje del movimiento.

El espacio y el tiempo ofrecen posibilidades para configurar secuencias de acontecimientos y conflictos. Se logra así proyectar un mundo de imágenes evocativas y simbólicas.

Particular atención merece el tratamiento de la dimensión medular del hecho artístico. Cuerpo, deseo, energía y movimiento –cuatro sugerentes palabras– inician el cuarto apunte. Evocan así una visión integral del individuo comprometido en la acción de proyectar la vida misma en el escenario.

“En la danza, la comprensión del cuerpo está centrada en la integración del movimiento, de la emoción y el pensamiento; es decir, el cuerpo como unidad psicosomática, es reflejo de una historia vivida y compartida” (p. 116).

A manera de conclusión, el libro termina con la referencia al recorrido creativo de la autora.

El texto se vuelve relato; Aurora, personaje de una coreografía reciente, cobra vida y asume la narración, descubriendo la intimidad de la tarea artística y el mundo reflejado a través de su subjetividad.

Los apuntes de Elena: artista bailarina-coreógrafa, investigadora; en fin, apuntes de maestra, logran una obra unitaria que, por su solidez conceptual y por la oportuna combinación con el soporte teórico necesario, es un valioso aporte para amantes y conocedores del mundo del arte y la danza, en Costa Rica y más allá de sus fronteras.

Así, cumplida plenamente la aventura de develar los significados que surgen al danzar, Elena Gutiérrez corona una larga y prolija trayectoria por los más diversos escenarios. Este libro, quizás su más profunda huella, contribuye definitivamente a asegurarle un merecido lugar en el escenario de la posteridad.

periódico La Nación 10 agosto 2008.

Anticipo

marfuerte @ 01:49

Noche de serenata
Fragmento de la novela Canciones a la muerte de los niños , escrita por Alexánder Obando.
La van negra se detuvo justo frente al edificio donde Lucy tenía su mini-chanante. Primero se bajó un hombre con botas y espuelas que tintinearon en el pavimento de la noche. Luego otro y otro hasta que hubo doce extraños frente a la casa donde Lucy veía tele con Cachi. El muchacho se había dormido por lo que no vio la llegada del Mariachi Chapulín Tapa-tío, pandilla de mariacheros que le hacían a todo, desde la samba “brasilera” hasta al crack. [...]

Como pudieron se acomodaron y empezaron a cantar canciones de Agustín Lara... que las rondas no son buenas, (hip) que hacen daño, que dan pena, que se acaba (hip) por llorar... y Gerber, más lloricón que cantor, se sonaba la nariz con cada estrofa que intentaba cantar. Luego vinieron los corridos de José Alfredo y Cuco Sánchez y ahí sí se soltó la buena.

El hijo de magistrada sacó la vieja .38 de sus tiempos de facho y empezó a soltar tiros al aire. El gran coro de perros no se dejó esperar, pronto seguido de gente que pegaba gritos desde todas las ventanas, Lucy no aguantó más el esperpento serenático y abrió la puerta de la calle con Cachi detrás de ella. Pero fue tarde, el joven amigo no pudo detenerla a tiempo. La enfurecida se dejó venir contra el borracho y lo agarró a pescozón limpio.

Los del mariachi seguían tocando por si las moscas y mientras los mal afinados violines le daban a novia mía, novia mía, cascabel d plata y oro, (hip) tienes que ser mi mujer... Lucy se enfurecía más y trataba de arrancarle el pelo al fachillo que a su vez trataba de refugiarse detrás de la escueta momia del guitarrón. Cachi, por su lado, le jalaba a Lucy la bata tratando de alejarla de Gerber, pero nada dio resultado hasta que la .38 sonó otra vez en la noche de Barrio Carmiol y el flaco cetrino del guitarrón hizo bizco mientras se iba contra el suelo.

En ese momento hasta los perros se callaron y la gente se escondió lo más rápido que pudo detrás de las cortinas o las puertas. Cachi seguía agarrando a Lucy y Lucy la camisa de Gerber. El flaco, boca abajo en el suelo, nada más eructó dos veces y se quedó quieto. Cuando vieron salir el pozo de sangre debajo de su apuntalado cuerpo los mariachis empezaron a gritar y a correr. Dejaron tirados violines, guitarras, maracas y hasta sarapes y sombreros tapatíos. Ni siquiera se montaron en la camioneta. Simplemente corrieron calle abajo como si aquella fuera la única forma de salvarse. [...]

Una vez concluida esta faena, el ex paramilitar se limpió la boca con la manga del traje de charro, apuntó de nuevo y entre zozobros por fin cayó desmayado. Lucy pudo ver entonces que el balazo que había matado a la momia también había herido a Gerber Rubén.

El poder infinito es infinitamente sutil. Por intercesión de doña Sugey, la magistrada, de parte de Gerber, y Patty-la-Belle Pendergast, de parte de Lucy y Cachi, todo quedó en un “lamentable accidente una noche de juerga”. Tan sutil fue la cosa que la crónica roja ni siquiera se enteró de los detalles.

La mujer se alejó de la ventana horrorizada. Uno de los enanos estaba chupando la sangre que desde alguna distancia había salpicado el vidrio. Volvió a ver a la mujer con una sonrisa juguetona, le sacó la lengua, y luego se fue jugando con un pedazo de algo. La mujer le dijo luego a los demás que era rojo, tal vez una “parte” del señor... “Ni qué repuesto de carro, señora”, interrumpió Sergio con cinismo, “¿no puede ser más específica?”. Pero la mujer no quiso hablar más y se puso a llorar. La gente la trató de consolar dándole a Sergio miraditas de muerte, pero el otro, como si nada. [...]

Suplemento Áncora. periódico La Nación 13 julio 2008.

Acuses de recibo

marfuerte @ 01:47

Morazán en Costa Rica

Autor: Ricardo Fernández Guardia

Imprimir Recomendar
Disminuir Aumentar

Editorial: EUNED

Pedidos: 2253-9349

La editorial de la Universidad Estatal a Distancia presenta Morazán en Costa Rica como parte de una colección que dedica a las obras del historiador y escritor Ricardo Fernández.

El libro se divide en diez capítulos; algunos son: El viaje misterioso de 1834 , El paso por Puntarenas en 1840 , La invasión de 1842 , La proclama de Caldera , La conspiración llamada Los Lagos , El gobierno de los cinco meses , La revolución del 29 de mayo de 1842 y La novela trágica del teniente coronel Molina .

Tres historias de amor a flor de piel

Autor: Miguel Rojas

Editorial: Costa Rica

Pedidos: 2253-5354

“Somos nosotros lo que hacemos los milagros en el matrimonio si es que hay matrimonio; no es fácil, nunca lo fue ni lo será”, escribe el actor y dramaturgo Miguel Rojas.

En el libro Tres historias de amor a flor de piel , el autor ofrece historias que entremezclan el drama, la tragedia y la tragicomedia.

La primera historia se llama “A cada quien su flor”; la segunda, “Donde canta el mar”, y se finaliza con “Mi media naranja”. Todas tratan sobre el tema del amor y las relaciones de pareja.

Dios está en el cerebro

Autor: Matthew Alper

Editorial: Norma

Pedidos: 2293-1333

El libro Dios está en el cerebro incursiona en la interpretación biológica de la espiritualidad humana y de Dios. Matthew Alper sostiene que existe una programación predeterminada en el cerebro de todos los seres humanos para que sea posible la creencia en un dios.

Sus argumentos se basan en explicaciones acerca de cómo se hereda esa predisposición evolutiva.

La obra de Alper se dirige a todos los que alguna vez se han preguntado sobre la existencia de Dios y por qué tantas culturas creen en uno o varios dioses.

Revista Repertorio Científico

Autor: UNED

Editorial: EUNED

Pedidos: 2253-9349

Un repertorio de artículos científicos reúne los escritos de estudiantes, graduados y colaboradores de la Escuela de Ciencias Exactas y Naturales de la UNED.

El lector de Repertorio Científico (volumen 10) encontrará un análisis de experiencias de manejo de territorio que incluye artículos sobre cuencas, ordenamiento territorial y valoración paisajista.

Además de los cinco artículos científicos, se incluyen avances de investigación y propuestas de trabajos finales de graduación en ciencias.

Sociología urbana

Autor: Vladimir Mesén

Editorial: Dice Libros

Pedidos: 2566-1973

En Sociología urbana , de Vladimir Mesén , se trata el tema de la planificación reguladora y las disputas por la apropiación del espacio urbano en el caso del cantón de Montes de Oca.

El texto permite comprender la relación entre los elementos sociales, políticos, económicos y culturales del espacio urbano en Montes de Oca.

El libro se divide en dieciséis capítulos; entre ellos están El contexto histórico y social y La planificación urbana ambiental desde la perspectiva sociológica .

Suplemento Áncora. periódico La Nación 13julio 2008

Librero

marfuerte @ 01:44

Primeras voces
Joaquín García Monge y Roberto Brenes Mesén
Vida y Verdad (revista)
Fernando Herrera (ed.)
EUNED
Pedidos: 2234-7954
Juan Durán Luzio
duranluzio@hotmail.com

Durante 1904 aparecieron los cinco números de la primera revista que Joaquín García Monge dirigió: Vida y Verdad. Para que lo ayudara en las tareas de editor, invitó a su concuñado Roberto Brenes Mesén.

García Monge llegaba apenas a los 24 años de edad y Brenes Mesén estaba por alcanzar los 30. Hacía poco que ambos habían regresado a Costa Rica (en fechas diferentes) graduados como profeso-res de Castellano y Filosofía en el Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile.

Además de repartir sus tareas entre el Liceo de Costa Rica y el Colegio Superior de Señoritas, los dos amigos tenían la determinación de remover el ambiente cultural, dominado por el peso de tradiciones que les resultaban retardatarias.

Nada les pareció prestarse mejor para tal fin que una publicación periódica destinada a la reflexión, a la crítica y a la difusión de las últimas ideas americanistas, ya en circulación por el resto del continente. Encontraron el apoyo de los impresores Avelino Alsina, primero, y luego de Alfredo Greñas.

Así se dio curso a la aparición de una revista que ahora es reeditada (los cinco números en un volumen) por la Editorial de la Universidad Estatal a Distancia y bajo la responsabilidad del autorizado investigador Fernando Herrera.

Este volumen atraerá la atención de los interesados en el desarrollo del pensamiento de avanzada en el país, pero es también una magnífica colaboración para conocer los auspiciosos preparativos en la carrera de editor que Joaquín García Monge emprendía y culminaría, 15 años después, en 1919, cuando inició la publicación del célebre Repertorio Americano, que editó hasta su muerte, en 1958.

No se crea que la juventud de García Monge y Brenes Mesén produjo una revista ligera o inmadura; al contrario, lo aparecido en estos cinco números muestra la variedad de sus lecturas y la calidad de los textos reproducidos: aquí figuran escritos de León Tolstoi, Emil Zola y Herbert Spencer entre los europeos; de Manuel Ugarte y Manuel Díaz Rodríguez entre los hispanoamericanos; entre los autores costarricenses sobresalen José Fabio Garnier y José María Zeledón. García Monge y Brenes Mesén ocultaron sus colaboraciones bajo la firma de varios seudónimos.

La reacción contra ellos y contra la revista fue inmediata –como lo explica Fernando Herrera en su documentado prólogo–, sobre todo porque uno de los temas más recurrentes es el anticlericalismo. Es tan notorio que ello explica su efímera existencia: los jóvenes editores se toparon con un muro insalvable.

“Revista de ideas, compuesta por una minoría inconforme, promotora de una educación y una cultura libertarias, crítica del orden y del progreso liberal del siglo diecinueve”: así la define Fernando Herrera.

Vida y Verdad fue la rúbrica de la productiva unión de dos grandes talentos de la cultura nacional y confirma el grado de actualidad de editores y lectores de comienzos del siglo veinte.

Así, por ejemplo, de entre la variedad de artículos que encierran los índices, sobresale por su –digamos– actualidad el trabajo de José Fabio Garnier titulado “La liberación de la mujer” (números 3 y 4), que bien puede constituirse en un antecedente precioso de lo mucho que posteriormente se ha escrito y debatido al respecto.

Bien lo dice Fernando Herrera refiriéndose a todos los artículos: “A un siglo de distancia, una cosa parece clara: los asuntos del pasado son también parte del presente”.

García Monge, Brenes Mesén: estos nombres, hoy tan ilustres en la cultura patria, debutaban entonces como editores; eran jóvenes iconoclastas y desafiantes, y podría decirse que nunca dejaron de serlo a lo largo de sus vidas.

El impecable trabajo de la Editorial de la Universidad Nacional a Distancia, en su colección Letras Nacionales, ofrece al lector inteligente esta obra que, de otro modo, sería punto menos que imposible conocer.

Suplemento Áncora. periódico La Nación 13 julio 2008.

03/09/2008 GMT 1

Braulio Carrillo Colina

marfuerte @ 03:01

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a navegación, búsqueda

Braulio Carrillo Colina
Presidente de Costa Rica

Período presidencial:
– Primer período

– Segundo Período
mayo de 1835 a
febrero de 1837
mayo de 1838 a
abril de 1842
– Precedido por: Manuel Fernández Chacón
– Sucedido por: Francisco Morazán
Fecha Nacimiento: 20 de marzo, 1800
Lugar Nacimiento: Cartago, Costa Rica
Fecha Deceso: 15 de mayo, 1845
Lugar Deceso: San Miguel, El Salvador
Don Braulio Carrillo Colina fue Jefe de Estado de Costa Rica (nombre con que se conocía al Presidente de la República antes de la reforma de la Fundación de la República en 1848) en dos períodos: el primero entre 1835 a 1837, y el segundo de facto entre 1838 y 1842.

Antes de ser Jefe de Estado, desempeñó varios cargos públicos, entre ellos: Magistrado y Presidente interino de la Corte Superior de Justicia, Diputado a la Asamblea Legislativa y Diputado al Congreso de la República Federal de Centroamérica.

Biografía [editar]Don Braulio hizo sus estudios de Derecho en la Universidad de León en Nicaragua. A la temprana edad de 28 años fue elegido Diputado por un período de dos años y durante un breve período fue Presidente de la Asamblea Legislativa de Costa Rica.

Siendo el año de 1834 fue enviado como representante de Costa Rica al Congreso Federal Centroamericano, en El Salvador.

A la renuncia de don José Rafael de Gallegos en 1835, fue electo Jefe de Estado para terminar el período de Gallegos. Debido a su carácter fuerte y a que la Asamblea derogó en agosto de ese año la ley de la Ambulancia, las ciudades de Cartago, Heredia y Alajuela se alzaron en armas contra el gobierno en mediados de septiembre, pero fueron derrotadas después de una guerra civil que se prolongó por quince días. Posteriormente, en 1836, también se rechazó una invasión organizada por emigrados costarricenses desde Nicaragua.

Fue candidato a la reelección en las elecciones de 1837, pero fue derrotado por Manuel Aguilar Chacón. Éste fue derrocado en 1838 por un cuartelazo que llevó nuevamente a Carrillo a la Jefatura del Estado, con facultades omnímodas. Se reunió una asamblea constituyente, que en noviembre declaró que el Estado se separaba de la República Federal de Centroamérica y así Costa Rica se convirtió en un país soberano. La constituyente suspendió sus sesiones en diciembre de 1838, para que una comisión preparase un proyecto de Constitución, pero aunque éste fue concluido en abril de 1839, el plenario no volvió a reunirse.

En 1841 emitió la Ley de Garantías, donde nuevamente, por su gran don de mando que poseía, se declaró Jefe vitalicio e inamovible del Estado la cual le concedía más poder para hacer las reformas necesarias para el desarrollo del país.

Una vez aprobada, impulso varios cambios en la vida social de Costa Rica, tanto que se le conoce como el Arquitecto del Estado Nacional costarricense. Prohibió la vagancia, el vicio y el crimen, y a la vez, hizo que todos los ciudadanos vivieran bajo un código de honradez, moralidad y trabajo. Impulso enormemente el desarrollo de Costa Rica e introdujo el orden en la Administración Pública.

Su gran empeño en abrir un camino para que comunicase el Valle Central con Matina en la costa caribeña, no pudo culminarse satisfactoriamente, ya que el gobierno de Francisco Morazán hizo detener los trabajos cuando ya estaban muy avanzados. Debido a este esfuerzo, el Parque Nacional situado entre las provincias de San José y Limón y una carretera entre San José y Guápiles llevan hoy su nombre.

En 1842 Francisco Morazán, ex Presidente federal centroamericano, invadió Costa Rica y se apoderó del poder. Carrillo hubo de marchar al exilio y se radicó en El Salvador, donde fue asesinado en 1845.

La Asamblea Legislativa de Costa Rica lo declaró Benemérito de la Patria, por acuerdo No. 1091 del 28 de abril de 1971.

Principales logros de sus gobiernos [editar]Se pagó la cuota de Costa Rica en la deuda británica de la Federación centroamericana.
Se inició la construcción de una carretera entre San José y la costa caribeña.
Se abolió la Ley de Ambulancia y se estableció la capital en San Juan del Murciélago, hoy Tibás.
Se redujo el número de días feriados en 1836.
Se impulsó el trabajo y combatió la vagancia y los vicios.
Se promulgó el Código General del Estado de Costa Rica en 1841.
Se desarrolló un plan de impulso agrario.
Costa Rica se separó de la Federación Centroamericana y asumió la plenitud de su soberanía.
Se dio una nueva organizó los Tribunales de Justicia.
Se fomentó el cultivo del café.
tomado de wikipedia.

Los conservadores se lanzan a la yugular de Barack Obama

marfuerte @ 02:57

La carrera hacia la Casa Blanca

Un libro superventas describe al candidato como un peligro para la nación
MÓNICA C. BELAZA - Washington - 15/08/2008

Vota Resultado 125 votos
La revista The New Yorker llevó a su portada a finales de julio una caricatura de Barack y Michelle Obama dibujados como armados y peligrosos terroristas islamistas. Su propósito era ridiculizar este tipo de acusaciones sobre el candidato demócrata a la presidencia de EE UU, según explicaron portavoces de la revista.

Obama, un candidato a la caza de las olas en Honolulu
BARACK OBAMA

A FONDO
Nacimiento: 04-08-1961 Lugar: (Honolulu)
Estados Unidos
A FONDO
Capital: Washington. Gobierno: República Federal. Población: 290.000.000 (2004)
La noticia en otros webs
webs en español
en otros idiomas
El autor admite que su objetivo es evitar que el senador gane las elecciones

Le retrata como un radical de izquierda con conexiones islamistas
Hoy hace furor un libro, aparecido hace dos semanas, que ofrece una imagen similar, pero esta vez sin ironía alguna: The Obama Nation [La Nación Obama], de Jerome Corsi, retrata al candidato como un radical de izquierdas con conexiones islamistas. Ya se ha convertido en superventas. El domingo aparecerá como número uno en la lista de ensayos más vendidos de The New York Times. La maquinaria intoxicadora del conservadurismo se ha puesto en marcha en contra de Obama, y va en serio.

No es la primera vez que el autor de La Nación Obama escribe un libro con el propósito explícito de acabar con un candidato presidencial. Ya lo hizo en 2004 con Unfit for Command [No apto para gobernar], en el que acusaba al demócrata John Kerry de ser un falso héroe de guerra. Fue también número uno de ventas. Los medios estadounidenses, que acabaron descalificando el libro por los hechos inciertos en que se basaba, le atribuyen un efecto en la caída de popularidad de Kerry. Corsi ha sido claro sobre el objetivo que persigue ahora: impedir que Barack Obama llegue a la Casa Blanca, según ha manifestado pública y reiteradamente.

La Nación Obama se anuncia como una investigación "concienzuda y documentada" sobre la carrera del candidato y sus influencias. En el libro se siembra la duda sobre su religión, insinuando que está muy cerca del islam aunque diga que es cristiano, y se afirma de forma tajante que es un ultraizquierdista, un socialista obsesionado con la redistribución de la riqueza y con peligrosas y radicales ideas sobre la cuestión racial. Un auténtico peligro para el país, en pocas palabras.

El texto contiene numerosos hechos falsos. Corsi acusa a Obama de falsear su pasado, de no haber reconocido los problemas con el alcohol que tenía su padre, de no haber dedicado su autobiografía a ningún miembro de su familia, de no haber dicho nunca si había dejado las drogas -el candidato reconoce en su biografía haber fumado marihuana y esnifado cocaína alguna vez en el instituto-. Ninguna de estas afirmaciones es cierta. En Sueños de mi padre, publicado en 1995, Obama habla de su padre y el alcohol, asegura que a los 20 años, cuando llegó a la Universidad de Columbia, dejó toda relación con las drogas y en el prólogo del libro se puede leer la dedicatoria a su madre y a sus abuelos.

Tras la publicación de Unfit for Command en 2004, los medios de comunicación debatieron largamente sobre si tardaron demasiado en reaccionar y poner sobre la mesa las falsedades que contenía el superventas. Parece que no quieren cometer el mismo error con La Nación Obama. Los artículos sobre el libro han llegado ya a la primera página de los principales periódicos y The New York Times ha denunciado que numerosas acusaciones hacia el candidato son "inexactas, engañosas y no comprobadas".

El revuelo, en todo caso, es publicidad gratuita para el autor. A pesar de que el libro no aguanta un examen exhaustivo de los hechos que relata, es evidente que ha despertado un gran interés entre los lectores. Ha habido una primera edición de 475.000 ejemplares y el autor tiene ya concertadas 100 entrevistas por las radios de todo el país. La Nación Obama es la estrella en las estanterías de las librerías junto con otro libro cuya diana es también el senador de Illinois: The case against Barack Obama

[El caso contra Barack Obama], de David Freddoso.

Los libros anti-políticos son habituales -el presidente Bush lleva ya un buen número de ellos a sus espaldas- y la gran expectación que ha despertado el atípico candidato Obama lo hace atractivo para este tipo de autores.

La publicación de La Nación Obama coincide con la agudización de la campaña de descrédito iniciada hace algunas semanas contra el candidato demócrata por su rival, John McCain, a través de anuncios de televisión en los que le retrataba como superficial, vacío y antipatriota. Una estrella sin formación.

Barack Obama aguanta esta embestida de vacaciones en Hawai, desaparecido de la escena política salvo para hacer alguna declaración sobre el conflicto en Georgia. Pero este libro ha conseguido que el foco se vuelva, una vez más, hacia él; hacia su capacidad -o falta de ella- para dirigir el país más poderoso del mundo.

Los analistas debaten sobre si no es hora de que el candidato demócrata pase también al ataque o, al menos, se defienda de forma más contundente de sus adversarios, que presumiblemente han encontrado el camino adecuado de equilibrar las encuestas: asustar a los ciudadanos.

Tomado el El País. 15 agosto 2008.

Consejo Universitario y renovación de la UCR

marfuerte @ 02:54

Alberto Cortés Ramos

Profesor Asociado de Ciencias Políticas

Candidato al Consejo Universitario por el área de Ciencias Sociales

En las conversaciones que he sostenido como candidato al Consejo Universitario por el área de Ciencias Sociales, varias personas me han indicado con válida preocupación que esta instancia es una suerte de "caja negra" que se "traga" a las personas que ocupan ese puesto con independencia de su buena voluntad, compromiso y capacidad. A su vez, me enfatizaron la "desconexión" existente entre el "mundo de las alturas" del Consejo con el resto de la comunidad universitaria.
No basta repetir que el Consejo Universitario tiene que tomar decisiones.
Estos dos problemas estructurales no se resuelven repitiendo una y otra vez que lo que falta es tomar decisiones. De hecho, ¡el Consejo nunca ha dejado de tomar decisiones! El reto que tenemos es más complejo: lograr que las decisiones que tome el Consejo respeten la diversidad y complejidad de la Universidad y que las políticas propuestas respondan a un diagnóstico preciso sobre los principales desafíos universitarios. Ello requiere que esas decisiones sean resultado de un amplio diálogo universitario.
Sobre el diálogo universitario
Este diálogo debería permitir varias cosas: primero, imaginar nuevamente el rumbo hacia el que queremos ir, es decir, respondiéndonos a preguntas como: ¿cómo nos vemos en una o dos décadas? ¿Queremos ser una universidad con 80 por ciento de sus académicos(as) trabajando como interinos o queremos tener una mayoría de profesores en régimen con un importante núcleo de académicos(as) vinculados de forma principal a la U? ¿Cómo queremos que sea nuestra presencia en el territorio nacional por medio de nuestras sedes regionales? Hace mucho tiempo que no nos hacemos preguntas que hagan volar nuestra imaginación académica, que nos permitan imaginar la UCR del futuro y este es un buen momento para hacerlo.
Hay que plantear desafíos y formular políticas para enfrentarlos.
A partir de la ubicación de los desafíos, debería formularse propuestas de lineamientos estratégicos que deben incluir objetivos específicos, metas, resultados esperados y su reflejo en el comportamiento presupuestario. Además, esta formulación tomaría en cuenta la dimensión temporal o flecha del tiempo: cuáles son las etapas que tenemos que seguir y cuáles los resultados y logros esperados para cada una de ellas. Además, deberíamos tener un adecuado sistema de evaluación de los resultados que nos propongamos.
Es necesario mejorar el vínculo con la comunidad universitaria.
Pero, ¿cómo lograr superar la brecha existente entre el Consejo y la comunidad universitaria? Partiría de reconocer que el colectivo que nos está representando ha hecho un gran esfuerzo para reducir esa brecha consultando a las múltiples redes de conocimientos que existen en la U para definir su posición frente a temas diversos y también con la generación de foros y actividades en los que se invita a autoridades y miembros de la comunidad. A estas iniciativas habría que darles continuidad.
Además, habría que fortalecer el uso de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación y la presencia del Consejo en los medios universitarios para tener una mayor proyección en la comunidad universitaria y nacional.
Reuniones del Consejo Universitario con Consejos de Facultad y de Sedes
Una última iniciativa tiene que ver con la dinámica institucional del Consejo. Una posibilidad sería que el Consejo tenga sesiones de trabajo con Consejos de Facultad y de Sedes de forma semanal. En total son 18 facultades y sedes, lo que implicaría que el Consejo podría sesionar al menos dos veces al año con cada facultad y sede. Ello tendría un efecto "polinizador" en dos direcciones: el Consejo se podría empapar de forma directa y sistemática de los retos y propuestas de cada Facultad y Sede, y éstas se verían estimuladas a estructurar procesos de diagnósticos y de propuestas para llevar al Consejo. De hecho, estoy convencido de que la Facultad es el eslabón que puede permitir un vínculo más orgánico y cercano entre el Consejo y la comunidad universitaria.
A manera de cierre
En síntesis: respeto a la diversidad y atención a la complejidad, amplio diálogo universitario, planteamiento de desafíos, definición de políticas con límites temporales y presupuestarios y fortalecimiento del vínculo con la comunidad universitaria son las claves que el Consejo debe seguir para contribuir a la renovación de nuestra Universidad.

Semanario Universidad 27 agosto 2008

La resurrección de Dios

marfuerte @ 02:53

Por Héctor Pavón
Para Forja

En 1209 la ciudad francesa de Béziers fue saqueada y la población cátara masacrada por fuerzas papales que se encontraban bajo el mando de Simón de Montfort. Poco antes de los ataques, un oficial le preguntó a Montfort cómo debía hacer para reconocer a los "herejes" de los "verdaderos cristianos". El capitán, con sequedad, le respondió "Mátenlos a todos, Dios reconocerá los suyos".

Esos "suyos" son los que multiplican aún hoy su nombre casi como un mandamiento más. La palabra Dios está en todas partes. Y no sólo aparece por millones en Google y en las marquesinas de las cada vez más numerosas iglesias evangélicas. La omnipresencia divina trasciende en la actualidad todos los escenarios. Sale de los templos, atraviesa escritorios políticos, se desparrama en las creencias populares y se reproduce insistentemente en territorios habituales y extraños. Esto no fue siempre así. Existe un palpable retorno de la espiritualidad, los creyentes entablan diálogos más personales con lo sagrado, lo divino, aquello que está por encima de los andamiajes de las grandes religiones y también de las más pequeñas que se reproducen casi diariamente.
Para muestra veamos novedades editoriales. En los últimos meses se han publicado libros con títulos como Dios no es bueno (Debate), de Christopher Hitchens; Ganarle a Dios (Edhasa), de Hanna Krall; Dios está en el cerebro (Norma), de Mathew Alper; No ser Dios (Paidós), autobiografía de Gianni Vattimo; Las políticas de Dios (Norma), de Gilles Kepel o incluso Por qué no podemos ser cristianos (Del Nuevo Extremo), de Piergiorgio Odifreddi, entre otros que lo aluden directa o indirectamente. Esos títulos no necesariamente reflejan una referencia al estudio de la deidad, pero no han podido obviar su mención.
Una voz resuena, repercute, molesta: ¿Se trata de un retorno, regreso, resurrección del nombre divino? "Creo que se habla de otra manera", arriesga el ensayista Esteban Ierardo: "El hablar actual sobre Dios tiende a alejarse del compromiso con los dogmas o ritos de las religiones establecidas. La invocación a Dios es quizá ansia de una fuerza que dé sentido a la propia vida. Claro que la aproximación a lo divino sigue estando mediada por las grandes religiones monoteístas y por el creciente evangelismo y otros cultos (como Hare Krishna, budismo, yoga, o cultos populares, como el del Gauchito Gil). Pero ahora las vías tradicionales y colectivas de la religión conviven con la aparición de un sujeto que puede ser receptivo a varias creencias religiosas, pero sin perder por esto su independencia, su no pertenencia formal a ningún culto en particular".
La sensación, casi certeza es que este Dios que entendemos como un viejo huésped se construye y reconstruye más allá de las estructuras religiosas, mal que le pese a las instituciones de todos los credos. A veces, hasta magnifica y se mezcla con el discurso político. En mayo de 2006, el presidente de Irán, Mahmoud Ahmadinejad, envió una carta abierta al presidente de EE. UU. George Bush, sobre la política global, donde ponía en evidencia la mezcla de discursos religiosos y políticos. Era muy llamativo el lenguaje utilizado. Ahmadinejad escribía: "Si los profetas Abraham, Isaac, Jacob, Ismael, José o Jesucristo (la paz esté con él) estuvieran hoy entre nosotros, ¿cómo juzgarían tales conductas?" En obvia referencia a la actitud bélica de Bush. "Me han dicho que su Excelencia sigue las enseñanzas de Jesús (la paz esté con él) y que cree en la promesa divina de un reinado de los justos en la tierra", proseguía Ahmadinejad, recordándole que "según versículos divinos, todos estamos llamados a adorar a un Dios y a seguir las enseñanzas de los Profetas divinos" y agrega: "El liberalismo y la democracia de corte occidental no han podido contribuir a la realización de los ideales de la humanidad.
Hoy, esos dos conceptos han fracasado. Los más clarividentes pueden oír ya el ruido de la fractura y caída de la ideología y del pensamiento de los sistemas liberaldemocráticos"; y concluye: "Nos guste o no, el mundo gravita hacia la fe en el Todopoderoso y la justicia y la voluntad de Dios prevalecerán sobre todas las cosas". Pocas veces ha ocurrido que presidentes de países tan diferentes compartan vocabulario místico. George Bush había dicho anteriormente que invadía Irak porque Dios se lo había pedido y Osama bin Laden, a su vez, decía haber emprendido una guerra santa contra los Estados Unidos. Todo dios es político.
Dice el filósofo francés Michel Onfray, autor del Tratado de ateología (De la Flor) y ateo militante, que en Europa hay un retorno hacia prácticas espirituales; que en los países de Asia y Oriente hay una expansión; y que en EE. UU. , un refuerzo. "El fin de las ideologías, de los grandes discursos políticos y éticos, dejó a los hombres desamparados, y éstos se refugian en un cielo que permite todos los delirios para hacer la vida más vivible -argumenta-. No satisfecho con la prohibición de comer el fruto prohibido, Dios no cesó de manifestarse mediante interdicciones. Las religiones monoteístas no viven sino de prescripciones y de exhortaciones: hacer y no hacer, decir y no decir, pensar y no pensar... Prohibido y autorizado, lícito e ilícito, los textos religiosos abundan en codificaciones existenciales, alimentarias, de comportamiento, rituales, etcétera".
La noción de retorno no es buena, advierte Danièle Hervieu-Léger socióloga y directora de la Ecole des Hautes Etudes en Sciences Sociales de París. A mediados del siglo XX comenzó una proliferación de creencias que los grandes aparatos religiosos no controlaban. Hay desregulación, dice Hervieu- Léger, la manera en que se lleva a cabo el proceso de individualización, de subjetivación de creencias y, como, en efecto, se desmoronaron y continúan desmoronándose los grandes códigos gestionados por los aparatos religiosos. No hay retorno. Las instituciones religiosas tienen, de un modo variable según cada sociedad, cada vez menos influencia en las conciencias. Los individuos mismos fabrican todo tipo de pequeños sistemas de creencias en función de sus intereses, de su inspiración, de su disposición, de sus experiencias".

El origen de la fe

¿Cuándo nació Dios? ¿Hay origen? El sociólogo Emile Durkheim buscaba en su investigación la esencia del fenómeno religioso, es decir, las primeras noticias de la religión o de Dios y así llegó al totemismo. Anteriormente, Hegel había encontrado cómo distintos pueblos habían representado lo sagrado mediante símbolos naturales, piedras, flores, vegetales, animales. Dice el filósofo Rubén Dri que no se conoce pueblo sin religión. Esto, sin embargo, no constituye ninguna prueba de la existencia de la divinidad como se ha sostenido desde las instituciones religiosas y sus credos. Pero sí prueba que la religión forma parte esencial de la cultura humana; que no es un invento de chamanes, brujos, imanes o sacerdotes. "La religión surge de la necesidad de dar sentido a la realidad, de escapar al caos que significa el sinsentido. El hombre desde un principio no dejó de experimentar una fractura que había despedazado su integridad. Algo andaba mal. Se necesitaba una recomposición para que el caos no terminara de arrojarlo al sinsentido. Surge entonces una actividad esencialmente simbólica, destinada a otorgar sentido al grupo, etnia, tribu o pueblo y, en consecuencia, al individuo. Es la religión", escribe Dri.
Hacia los años 2900-3000 aC. aparecen las primeras oraciones de los sumerios y posteriormente esa cultura de la oración religiosa fue parte de los babilonios. El primer monoteísmo se encuentra en el culto del dios solar egipcio Atón promovido por el faraón Akenatón que gobernó entre 1358 y 1340 aC. Este dios del sol es citado frecuentemente como el ejemplo de monoteísmo más antiguo del que se tiene conocimiento y a veces puede ser citado como una influencia formativa del judaísmo temprano.

El largo entierro

En el siglo XIX Friedrich Nietzsche declamó: Dios ha muerto.
Lo escribió en dos de sus obras pilares: La gaya ciencia y Así habló Zaratustra. De allí surge el fundamento del nihilismo, como consecuencia de esa muerte. Una idea que Hegel ya había esgrimido tiempo antes. Dice Onfray: "Dios no está muerto ni agonizante, al contrario de lo que pensaba Nietzsche, porque no es mortal. Las ficciones no mueren, las ilusiones tampoco; un cuento para niños no se puede refutar. Ni el hipogrifo ni el centauro están sometidos a la ley de los mamíferos. Un pavo real, un caballo, sí; un animal del bestiario mitológico, no. Ahora bien, Dios proviene del bestiario mitológico como miles de otras criaturas que aparecen en los diccionarios en innumerables entradas, entre 'Démeter' y 'Discordia'. Así pues, Dios durará tanto como las razones que lo hacen existir; sus negadores también... ¡Parece un inmortal!"
A Dios se le atribuye omnipotencia (todo lo puede); omnisciencia (todo lo sabe); omnipresencia (todo lo abarca) y omnibenevolencia (es absolutamente bueno). Hay disidencias en cuanto al afirmar que es moralmente bueno. Christopher Hitchens en su libro Dios no es bueno dispara contra las religiones y dice: "La religión dijo sus últimas palabras inteligibles, nobles o inspiradoras hace mucho tiempo; a partir de ese momento, se convirtió en un humanismo admirable pero nebuloso, igual que le pasó, por ejemplo, a Dietrich Bonhoeffer, un valiente pastor luterano ahorcado por los nazis por negarse a actuar en connivencia con ellos. No habrá más profetas ni sabios de antiguo cuño, lo cual es la razón por la que las devociones de hoy en día son únicamente ecos de repeticiones del ayer, a veces elaboradas hasta el hilarante extremo de conjurar una terrible vacuidad".

Ciencia vs. Religión

Hubo un viejo enfrentamiento nunca definitivamente terminado entre ciencia y religión que no ha admitido posiciones intermedias. La teoría de la evolución era quizá el elemento más contundente en la separación entre ambos mundos. La disolución, el apartamiento de teorías como el positivismo científico y el marxismo que creían haber puesto a la religión en el terreno de lo mágico y lo ficcional, ha posibilitado un mayor diálogo entre las dos esferas.
Santiago Zabala, filósofo italiano, sostiene que después de la modernidad no quedan fuertes razones filosóficas para que un ateo rechace la religión ni para ser un teísta que rechace la ciencia. En la condición posmoderna, explica, la fe, que ya no está basada en la imagen platónica de un Dios inmóvil, absorbe estos dualismos sin encontrar en ellos ninguna razón de carácter conflictivo.
Ha habido un reto permanente y mutuo entre Iglesias y ciencia en el que temporariamente una de ellas ha tenido la pretensión de hacerse valer como única fuente de verdad. Gianni Vattimo dice que las discusiones sobre los milagros, sobre la posibilidad misma de demostrar o no la existencia de Dios, sobre la conciliación entre omnipotencia y omnisciencias divinas y libertad humana, estuvieron siempre motivadas por la idea de que "la verdad nos hará libres". Sólo podía ser la verdad objetiva. La Iglesia hizo lo mismo y aplicó esa conceptualización a los enunciados de la Biblia. Vattimo dice que en ello han incluido aquellos preceptos que expresaban la astronomía y la cosmología de los antiguos como Galileo y el heliocentrismo o la orden de parar dada al sol por Josué delante de las murallas de Jericó, entre otros. "Ya fuera para responder al desafío de la ciencia moderna, ya para sentar las bases desde las cuales predicar el cristianismo a mundos y culturas remotas, lo cierto es que la Iglesia fue desarrollando de modo progresivo toda una doctrina de los preambula fidei en relación cada vez más estrecha con una metafísica de tipo objetivista".

Dios, el retorno

En Francia ha surgido una tendencia paradójica: el ateísmo cristiano. Es la posición de algunos filósofos que dicen no creer en Dios (por lo cual son ateos), pero que suscriben a todos los valores cristianos (en lo que son, por lo tanto, cristianos y ateos). Es una idea que afirma al mismo tiempo la excelencia de los valores cristianos y la índole insuperable de la moral evangélica.
Richard Rorty ha sumado sus argumentos en un libro breve que publicó con Vattimo titulado El futuro de la religión (Paidós). Allí escribió: "Coincido con Hume y con Kant en que el concepto de 'prueba empírica' es irrelevante a la hora de hablar de Dios, pero este punto sirve por igual contra el ateísmo y el teísmo. El presidente Bush ha aportado un buen argumento cuando dijo, en un discurso destinado a complacer a los fundamentalistas cristianos, que 'el ateísmo es una fe', pues 'no puede confirmarse ni refutarse mediante argumentos o pruebas'. Pero lo mismo puede aplicarse, desde luego, al teísmo. Ni los que afirman ni los que niegan la existencia de Dios pueden reclamar, de forma plausible, tener pruebas de su parte. Ser religioso en el Occidente moderno no tiene mucho que ver con la explicación de fenómenos específicamente observables", argumentó Rorty.
Gianni Vattimo explica que habría que tomar en cuenta dos variantes para hablar del retorno de lo religioso. Por un lado, el retorno como exigencia, como nueva vitalidad de iglesias y sectas, como búsqueda de doctrinas y prácticas distintas: la 'moda' de las religiones orientales, etc. y está motivado por la inminencia de riesgos globales que nos parecen inéditos, sin precedentes en la historia de la humanidad. Empezó después de la Segunda Guerra Mundial con el miedo a una posible guerra atómica y siguió hasta el presente con el miedo a la proliferación de armas de destrucción masiva, los desmadres ecológicos, la manipulación genética, entre otros temores. Por el lado de la filosofía y de la reflexión explícita, el retorno de lo religioso parece producirse de formas muy diversas, ligadas a las vicisitudes teóricas que aparecen más bien remotas y contrastan con la inspiración, las más de las veces 'fundamentalistas', de la nueva religiosidad inspirada en los temores apocalípticos difundidos en nuestra sociedad. Por su parte, Zabala disiente: "El renacimiento de la religión en el tercer milenio no viene motivado tanto por las amenazas globales -el terrorismo o la catástrofe ecológica planetaria- como por la muerte de Dios, por la secularización de lo sagrado que ha estado en el centro del proceso a través del cual se ha desarrollado la civilización del mundo occidental".
Años atrás el filósofo argentino Enrique Marí explicaba este resurgimiento que se hacía evidente: "Hay nuevos relatos que ponen en juego soluciones imaginarias, creencias mágicas, cosas que son semejantes a los mitos, simples supersticiones, relatos vinculados a mentalidades primitivas que aparecen junto a la religión tradicional. El hombre está atormentado por los problemas que tiene que reinventar para seguir viviendo. Atormentado por su condición, el hombre recurre a la religión y a la creencia para soportar las condiciones de la vida y sus avatares. Hay un desencanto de la época, la economía no da posibilidades de respuesta.
"En Oriente y Occidente la humanidad acosada por el ímpetu tecnológico, las guerras, la discutible muerte de Dios, la falta de cielos protectores, el exceso de desencantos y los fracasos de las utopías, recurre al diálogo de características religiosas. Algunos se vuelcan al budismo, es una moda que tiene muchos seguidores en Hollywood, aunque el último grito sea la Kabbalah, una forma mística del judaísmo.
Pero el mundo de lo sagrado, ¿es una novedad? Lo sagrado no se perdió, dice la antropóloga Verónica Riera "La cuestión de la pérdida es una construcción de nuestra sociedad porque en realidad lo sagrado es ahistórico. La pérdida es relativa, depende de quién lo enuncia, el mundo de lo sagrado es dinámico y cambiante a lo largo del tiempo, en todo caso la diferencia es que ahora hay conciencia de lo sagrado".
"Si Dios creó el mundo, fue por temor de la soledad: ésa es la única explicación de la Creación", pensó E. M. Cioran. Al fin y al cabo, la religión también sirve para combatir la soledad. De dioses y mortales.

Tomado de Ñ.

Suplemento Forja. Semanario Universidad 27 agosto 2008.

La gran voz contra el horror de Stalin

marfuerte @ 02:50

Novelas y memoria Alexandr Solzhenitsin hizo, de su obra, la denuncia más contundente del totalitarismo
Pilar Bonet | El País. Madrid@nacion.com
Alexandr Solzhenitsin no llegó al 11 de diciembre, fecha en la que el escritor más significativo del siglo XX en Rusia iba a ser objeto de un gran homenaje con motivo de su 90º aniversario. El anciano incansable que trabajaba en sus obras completas en su dacha, en las afueras de Moscú, hacía tiempo que no temía a la muerte pues sabía que había cumplido su gran misión incluso antes de partir para un exilio que, pese a prolongarse 20 años (febrero 1974-agosto 1994), no lo había apartado en ningún momento de su país. Mentalmente, Solzhenitsin permaneció siempre en Rusia y llevó su tragedia dentro de sí todos los días que pasó en el verde paisaje de Vermont (EE. UU.).

Veterano de guerra. La denuncia más contundente e inapelable que haya producido la literatura rusa contra la dictadura de Stalin surgió de la experiencia del capitán Solzhenitsin, que, tras ser condecorado en la Segunda Guerra Mundial, pasó ocho años en el Gulag (1945-1953) por criticar al tirano en la correspondencia con otro oficial. Un día en la vida de Iván Denísovich (1962) y Archipiélago Gulag (que se comenzó a publicar en 1973) son los dos pilares de su obra.

El primero es un relato escrito en clave de destino individual; el segundo, una sinfonía del horror, documento implacable y pormenorizado del destino de los pueblos que formaban la URSS.

La importancia de Solzhenitsin para la literatura y para Rusia no puede separarse, según Liudmila Saráskina, la biógrafa que más que más acceso ha tenido al premio Nobel de Literatura.

“Solzhenitsin no consideraba su literatura como un asunto privado, una diversión, un ejercicio literario o una forma de realizarse, sino como algo con más sentido, y él fue uno de los que mejor que nadie en el siglo XX confirmó la tradición de que un escritor en Rusia es más que un escritor ya que su literatura sale del marco del relato o la novela. Él se planteó y cumplió la tarea de devolver la memoria a Rusia. Por eso, es imposible dividirlo en escritor y activista social. En esto reside su grandeza”, señala.

Solzhenitsin fue un personaje polémico, tildado de excéntrico, conservador y trasnochado; pero las críticas por sus opiniones políticas pasan a segundo plano al valorarse su inquebrantable lucha contra el totalitarismo.

“Solzhenitsin es un gran escritor, un gigante, cuyas ideas sobre la política seguro que no comparte ni su mujer. Archipiélago Gulag es la única respuesta adecuada a la historia del siglo XX”, manifestaba Dmitri Bíkov en la presentación de la biografía de Saráskina en abril.

Objetor político. El escritor, que criticaba a Mijaíl Gorbachov por su ingenuidad y a Borís Yeltsin por permitir la depredación de la sociedad rusa, se llevaba bien con Vladímir Putin, lo que desconcertaba a muchos, por venir este del KGB, institución sucesora del NKVD, principal instrumento de la represión en la Unión Soviética.

Solzhenitsin opinaba que equiparar la Rusia de hoy con la Rusia de Stalin y el Gulag es “traicionar la memoria de todos los que perecieron por una futileza o un chiste. Ha sido el Estado el que vuelve su rostro hacia Solzhenitsin, y no al revés”, puntualizaba Saráskina.

A su manera, Putin ha traducido a política oficial algunas de las ideas del Nobel, y la campaña actual por atajar la crisis demográfica en Rusia puede verse como la interpretación del Kremlin de la necesidad de “conservar al pueblo” tras la política de exterminio del estalinismo; pero el mensaje de Solzhenitsin no se mide en elecciones ni partidos.

El escritor creía en la representación directa del pueblo mediante la autogestión local.

Por eso, aunque criticaba la rapacidad de los oligarcas surgidos de los noventa, no estaba a favor de una revolución para expropiar a los nuevos capitalistas, sino de dar la oportunidad de fortalecerse a los pequeños empresarios. Para revoluciones, le bastaba con el “golpe de Estado” de octubre de 1917.

La preservación de la memoria histórica, el mensaje de Solzhenitsin, es actual sobre el telón de fondo de la guerra de la memoria que se está fraguando con creciente virulencia entre las antiguas repúblicas de la URSS y Rusia.

Las primeras tratan de “fabricarse” un pasado propio a la medida de sus actuales ambiciones políticas, aunque ello implique la evasión de responsabili-dades, la exaltación de su papel de víctimas y la culpabilización de Rusia.

Los dirigentes rusos, con su retórica nacionalista y su tolerancia complaciente para con la imagen de Stalin, han creado dificultades para acabar de superar el pasado.

Consciente del problema, el escritor advertía contra la identificación de lo “soviético” y lo “ruso”. En su entrevista a Der Spiegel en 2007, exhortaba a Rusia a mirar el pasado con sobriedad para superar la nostalgia de ciertos sectores de la sociedad y prevenía a Occidente y las repúblicas exsoviéticas de los intentos de culpabilizar a Rusia.

Solzhenitsin sabía que “no se puede construir el futuro sin comprender las lecciones del pasado”, opinaba ayer Arseni Roginski, uno de los dirigentes de Memoria, organización que vela por el recuerdo de las víctimas del estalinismo.

A esa tarea se dedica también la Fundación Solzhenitsin, que dirige la esposa del escritor. Con los derechos de autor de Archipiélago Gulag, la fundación presta ayuda material y moral a miles de supervivientes de los campos, dispersos por la URSS.

“No tenemos fuerzas para el imperio, y no hace falta; liberémonos de él. Ahora debemos elegir de forma muy rigurosa entre el imperio, que sobre todo nos destruye a nosotros mismos, y la salvación espiritual y física de nuestro propio pueblo”. Lo escribió Solzhenitsin en 1990 en la obra Cómo arreglar Rusia, cuando aún existía la URSS y en ella, muchos dispuestos a un baño de sangre por conservar las “colonias”.
Suplemento Áncora. periódico La Nación 10 agosto 2008.

Archivo | Crea tu blog fácil y gratis