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RESONOCO

06/02/2009 GMT 1

Centenario del indomable

marfuerte @ 01:33

Escrito por Manuel Bermúdez, Editor de Forja
Cuando estaba en primer grado en la escuela Mauro Fernández, en San José, a donde lo había mandado su madre, ya dio su primera muestra de una rebeldía indómita. Una maestra, la niña Sofía Pochet, trató de pegarle y “con una regla que yo le había robado a mi tío, para andar jugando de grande, me subí al pupitre y le pegué en la oreja”.
Por eso tuvieron que regresarlo a Alajuela donde hizo los primeros años con la niña Isolina Herrera. Luego tuvo que repetir en cuarto grado en el Porfirio Brenes.

Entonces se comió unas higuerillas para enfermarse y no tener que terminar el curso, pasaje que cuenta en su novela Marcos Ramírez.

El mundo era ancho, pero no ajeno para aquel muchachillo que parecía que quería comérselo todo. Entrador, conversaba con cualquiera y no le arrugaba la cara al trabajo. Lo que sí lo encendía era la necesidad de libertad y su intolerancia a la injusticia.

Se metió a aprendiz de varios oficios, pero luego fue a buscar mejor fortuna en la zona Atlántica, lo que marcaría el resto de su vida y especialmente su obra literaria.

Calufa y los intelectuales comunistas
¿Por qué los comunistas eran gente vinculada al arte y la cultura? ¿Por qué algunos de los más grandes escritores que tiene la historia de Costa Rica fueron comunistas o simpatizaban con esa causa, ese partido o esa ideología? No se necesita quemarse mucho el coco ni andar revolcando bibliotecas para comprenderlo.

Especialmente durante la primera mitad del siglo pasado algunas de las personas más comprometidas con las causas justas y la búsqueda de una mejor sociedad abrigaron los ideales comunistas, socialistas o revolucionarios. Fue un proceso natural que personas particularmente sensibles como son los artistas respondieran a los desmanes de una sociedad deshumanizada que aplaudía a quienes formaban capitales a costa de explotar a otros seres humanos, ya sea poniendo en entredicho su misma condición humana o escamoteando sus opresiones tras supuestas cruzadas civilizatorias.

A finales del siglo XIX en Europa, algunos de los escritores más importantes clamaban por una sociedad más justa y señalaban las barbaridades que el proceso de la sociedad industrial dejaba caer sobre las espaldas de la clase trabajadora.

Las novelas realistas volcaron su interés por las condiciones del ser humano en la sociedad moderna y el resultado no esperó. El francés Emile Zolá consideraba que la literatura debía estar comprometida y el escritor al servicio de una sociedad más justa.

Al iniciar el siglo XX, el mensaje de Zolá había calado en jóvenes autores a uno y otro lado del Atlántico. El desarrollo de la prensa en Estados Unidos también despertó a escritores y periodistas como John Reed y sus famosas obras México Insurgente y Los diez días que estremecieron al mundo. En Latinoamérica autores como el venezolano Rómulo Gallegos con su novela Doña Bárbara denunciaba los contubernios de una clase explotadora y terrateniente con las transnacionales estadounidenses, mientras el colombiano José Eustacio Rivera, con La vorágine, contaba las crueles condiciones de los trabajadores en la explotación del caucho.

Muchos de los que abrazaban las causas sociales a favor de las mayorías explotadas se sintieron convocados por aquella llamada del Manifiesto Comunista. La clase trabajadora era una sola y era planetaria, sin distingos de cultura o país.

Los países latinoamericanos, la mayoría sociedades preindustriales, de explotación extractiva de materias primas, padecían de sociedades campesinas terriblemente explotadas y miserables. El tema agrario surgió en la novela latinoamericana como una necesidad histórica.

En Costa Rica, un joven de 19 años, apenas bachiller, dotado de gran habilidad literaria e impresionado por autores como Zolá escribió tres novelas que pusieron al país en la corriente novelística del continente: El moto, Hijas del Campo y Abnegación. Las tres eran obras sociales donde se denunciaba la injusticia y las diferencias de clase. El autor se llamaba Joaquín García Monge, quien luego viajó a Chile donde se formó como educador. Apenas 7 años menor, en el Colegio de Señoritas se encontró con una adolescente llena de brillos e inquietudes, la que sería otra importante escritora y educadora costarricense: María Isabel Carvajal, quien usó el seudónimo de Carmen Lyra. Ella y otras figuras, como la también escritora y educadora Luisa González, fundaron años más adelante la Asociación Revolucionaria de Cultura Obrera. Y con el gremio de ebanistas y carpinteros también la Universidad Popular.

El interés de de una clase trabajadora que leyera era muy grande. Los gremios de obreros y trabajadores en general contaban con periódicos y talleres donde escuchaban conferencias acerca de temas que les competían directamente.

Los intelectuales lograron transmitir a los obreros que en el estudio y la lectura tenían una vía de liberación y mejorar sus condiciones.

No es de extrañar que las vocaciones literarias de algunos trabajadores prendieran en aquel ambiente de organización de lucha mezclado con lecturas y discusión política.

Uno de ellos fue precisamente aquel muchacho de Alajuela. Inquieto, había abandonado los estudios de secundaria obligado por la necesidad y se había empleado en las más diversas labores como aprendiz en los ferrocarriles al Pacífico, en San José. Como muchos otros, en medio de muy duras condiciones económicas en el Valle Central, supo que en Limón había más posibilidades de trabajo. Para allá marchó a emplearse en lo que se pudiera con su mediana fuerza física de muchacho adolescente, su astucia y su valentía. Fue cargador en los muelles y obrero en la bananera donde conoció y padeció, como miles de trabajadores, las condiciones infrahumanas que engrosaban las finanzas de la United Fruit Company.

Las diferencias sociales en las dos primeras décadas del siglo pasado en Costa Rica eran muy marcadas y el descontento en la clase trabajadora era creciente.

Fallas tuvo que regresar a su natal Alajuela porque su madre agonizaba. Así se vinculó a uno de sus primeros oficios aprendidos, la zapatería, para ayudar a sostener a sus seis hermanas. Pero la plata no alcanzaba y se volvió a ocupar en un tajo, en Alajuela, como barretero.

“Cuando estaba trabajando ahí, un domingo me tropecé en el parque de Alajuela con Claudio Alvarado, que había sido compañero mío de colegio, aunque él era mayor, porque se había hecho barbero y luego había vuelto a terminar la secundaria ya grande y luego siguió en la Escuela de Derecho. Claudio me dijo: Mirá, ¿no has oído hablar vos de comunismo? Para mí era una palabra desconocida, como seguramente lo era para la gran mayoría de los trabajadores costarricenses. Yo había leído mucho, pero nunca me había tropezado con un libro que hablara de esas cosas. Entonces me trajo el Manifiesto Comunista. Me fui para la casa y esa noche me puse a leerlo. Y esa noche cambió mi vida completamente. Ese libro fue una revelación.”

Aunque era aficionado a la lectura, especialmente de los libros de historia, la vinculación de sus experiencias de vida en la bananera y lo que leyó esa noche le resultó muy clara.

Así se vinculó con un grupo en Alajuela que sería el comité de esa provincia del Partido Comunista de Costa Rica y fue nombrado secretario de actas. En esa función tenía que escribir informes que luego le corregían en San José y él veía esas correcciones y fue aprendiendo.

“Obligado por el partido aprendí a escribir y medió una nueva moral que no me ha fallado nunca, ni en los momentos más difíciles de la vida. Una moral que me llevó a oponerme al fusilamiento de los prisioneros, a tener una vida limpia, honesta. El partido ha sido para mí una escuela, una universidad donde me gradué de hombre y de ciudadano.”

Rápidamente destacó en la que sería su mayor vocación, la de revolucionario. Luchó por los derechos de los trabajadores, enfrentó la represión y en 1933 fue sentenciado a destierro a 50 kilómetros de San José y de Alajuela, él escogió la zona Atlántica.

Fallas juntó a su sagacidad el conocimiento que ya tenía de la organización de los trabajadores y con el liderazgo del partido y su entrañable amigo y líder Manuel Mora Valverde encabezó la gran huelga bananera de 1934.

Como líder comunista, Carlos Luis Fallas cumplía con una de las labores esenciales en su función, escribía en las publicaciones de los trabajadores. Él conocía muy bien las necesidades y la importancia de esas lecturas para los obreros y campesinos.

A su gran capacidad de observación, su personalidad dicharachera muy propia del alajuelense nato, su mentalidad soñadora se unió la convicción de la literatura como instrumento para educar y buscar la justicia social.

Fallas tenía facilidad de palabra, habilidad para contar historias y guardaba en su memoria hasta los mínimos detalles de imágenes y pasajes que había visto en la vida obrera y campesina. Esas características se dejaban ver en los informes que escribía y en sus crónicas y artículos en los periódicos del partido.

Así fue como, de los informes sobre el proceso electoral en Talamanca en 1940 y de sus recuerdos de los años de trabajador en la bananera, surgió el germen de su primera novela.

Había muchas cosas para contar, momentos y personajes, condiciones de explotación por dar a conocer, rasgos de la vida humana que merecían contarse. Fallas lo reunió todo, modeló algunos personajes y armó Mamita Yunai.

Aunque la novela se publicó sin pena ni gloria en 1941, mientras todos, incluso el mismo Fallas estaban más ocupados y preocupados por su trabajo político, él mismo fue electo regidor municipal, lo cierto es que ahí nacía una obra fundamental en la historia literaria costarricense y latinoamericana, y salía a la luz uno de los más importantes novelistas del país.

El valor literario
Las novelas y cuentos de Carlos Luis Fallas muestran un claro desarrollo y la consolidación de un escritor, pero desde el inicio su vena literaria es incuestionable.

El manejo del humor, las fieles y cautivantes descripciones, los personajes, las escenas, el desarrollo narrativo, son definitivamente las de un buen contador de historias.

El estilo eficaz evidencia la franqueza del autor y su profundo sentido humano, pero también la sensibilidad poética de su pluma.

Al retomar las voces populares de sus personajes no lo hace desde el intelectual que rescata la tradición, sino desde la proximidad y el honesto compromiso de quien nunca dejó de ver el valor poético que tenía ese decir.

El problema que nos presenta a los lectores es que siempre le pedimos más. Su obra parece un abrebocas queremos más de ese mundo y esa forma narrativa. Su obra es claramente autobiográfica: Marcos Ramírez (1952), basada en su niñez, Mi madrina (1954) en su adolescencia, Gentes y Gentecillas (1947) se temprana adultez de trabajador campesino y Mamita Yunai (1941) su etapa madura como activista político.

La persecución política de que fue objeto junto con sus otros camaradas comunistas después de la guerra civil de 1948 y precarias condiciones de salud producto de las enfermedades que padeció en su vida como trabajador campesino, acortaron su tiempo de vida.

Carlos Luis Fallas, novelista mayor costarricense murió apenas a los 57 años de edad el 7 mayo de 1966.
Fue diputado en 1944 y siempre consideró la literatura con una función social.

En 1962 obtuvo el Premio Iberoamericano de la Fundación William Faulkner de EEUU por su obra Mamita Yunai, y en 1964 el Premio Nacional de Cultura Magón y Benemérito de la Patria en 1977.

Suplemento Forja. Semanario Universidad enero 2009.

El curioso caso de Benjamin Button

marfuerte @ 01:31

Gabriel Gutiérrez R.
gutgabriel@gmail.com

En efecto curioso…
Basta con ver la primera escena de “El curioso caso de Benjamin Button” donde el maquillaje de Cate Blanchett se presenta como un destello del nivel de detalle y entrega de la película. La melodiosa voz de Benjamin es la encargada de narrar un maravilloso mundo donde la vida y la vejez son los temas principales de una gran historia.

La vida de Benjamin Button fue en verdad curiosa. Nació siendo un viejo de 80 años por fuera y un bebe por dentro. Vivió su infancia como un viejo y su adultez como un joven. En todo el trayecto, su vida fue diferente a la del resto de personas, abriéndose paso en solitario, como una persona fuera de lo común. Desde su infancia estuvo marcado por el amor hacia Daisy y no renunció hasta tenerla.

Su vida nos lleva por muchos lugares, momentos históricos de la primera mitad del siglo XX. Se aprende con él a valorar la vida, vivir sin arrepentimientos; saber que cuando se es joven, se es joven, sin necesidad de adelantarse en el tiempo. Cada momento es para cada edad. También vemos a través de sus ojos como las circunstancias de la vida son en realidad una serie de incidentes sin control aparente.

Las moralejas son muchas, pero la más importante es el respeto a la vejez y aprender que la muerte es un paso más en la vida.

El mundo de Benjamin es mágico, triste, poético.

Eric Roth, escritor y guionista de la película –nominado a un premio de la academia por esta película- logró incluir toda la vida de Benjamin en una historia muy densa. Fue ganador de un Oscar por el guión de “Forrest Gump” (Robert Zemeckis, 1994) y también se encargo de escribir “El buen pastor” (Robert de Niro, 2007). Películas impresionantes que curiosamente se convierten en el freno de “El curioso caso de Benjamin Button”.

Los paralelismos existentes en el relato entre las tres películas son muchos, en especial con “Forrest Gump”: los personajes principales, el padre ausente, la vida que sobrellevan como personas diferentes, sus madres, hechos históricos utilizados como contexto, sus amores de infancia y siempre encuentran el camino a casa.

Todas estas particularidades hacen de Benjamin Button una historia conocida en forma pero particular en cuanto a su contenido. Es compleja como todas las historias de Roth, y logra que el público se adentre con el personaje.

La dirección de David Fincher se vuelve mejor después de “Zodiac” (2007). Nuevamente dirige una película de proporciones épicas con buen atino. Se enfoca en mostrar las complejidades del personaje siempre manteniendo el contexto y resto de personajes como un eje importante dentro de la historia.

Maneja con suma soltura los escenarios, las locaciones y el manejo del tiempo en la vida de las personas. Se percibe la dedicación por contar una historia memorable y resaltar los rasgos filosóficos de la condición de Benjamin Button, así como las paradojas de la vida misma.

El meticuloso detalle que ha caracterizado las producciones de Fincher está presente en todos los elementos intrínsecos de la cinta
Es toda una lección en relato la que hicieron Roth y Fincher, lastimosamente queda el sabor de ser algo conocido.

Sin embargo, dos características la hacen única: los vanguardistas efectos especiales que nos muestran tanto a Brad Pitt de 80 años como de quinceañero; y la curiosa vida de Benjamin Button. Solo hay que dejarse hipnotizar por la película y aprender de las moralejas de vida que Benjamin deja en el camino. Es una historia con chispas de fantasía, relatada en un mundo real.

Recomendada

-Nominada a 13 premios de la Academia-

Título original: The curious case of Benjamin Button. Director: David Fincher. Productor: Kathleen Kennedy, Frank Marshall, Ray Stark. Distribución: Paramount Pictures y Warner Bros. Guión: Eric Roth y Robin Swincord; tomada de una historia corta de F. Scott Fitzgerald. Cinematografía: Claudio Miranda. Música: Alexander Desplat. Montaje: Kirk Baxter y Angus Wall. Intérpretes: Brad Pitt (Benjamin Button), Cate Blanchett (Daisy Fuller), Taraji P. Henson (Queenie), Tilda Swinton (Elizabeth Abbot). Duración: 166 minutos. País: Estados Unidos Año: 2008. Género: Drama.
Revista Abanico. periódico LA Prensa Libre 29 enero 2009.

LA RONDA DE LOS LIBROS

marfuerte @ 01:29

Los días que fueron
Daniel Gallegos Troyo
Alfaguara 2008

Daniel Gallegos (1930) prosigue la trayectoria de su saga novelesca, la cual le ha deparado un lugar de privilegio en nuestra literatura. Aunque las obras publicadas tienen un hilo conductor, la historia ficcional familiar, cada una nos presenta una visión autónoma, y completa, de un determinado sector narrativo. La presente novela tiene una visión particular y nueva en su trabajo creativo: los diferentes estratos narrativos son contados por personajes femeninos, los cuales muestran sus específicos puntos de vista, a veces en contrapunto, pero en secuencias donde la lógica de la interpretación muestra una particular intensidad, según sea el lugar que ocupen en la obra. A la vez que expresan lo que son, como sujetos-personaje, podemos encontrar diferentes aspectos de la totalidad de la novela, dividida en dos partes y treinta y siete capítulos compactos, por narrar, la mayoría de ellos, parte de la historia familiar que es múltiple, en los diferentes lazos que se van estableciendo.

El largo período donde ocurren los acontecimientos, que ocupa casi todo el siglo XIX, con desplazamientos geográficos, bodas, nacimientos, defunciones, calamidades, le permiten al autor darnos un fresco extenso, bien documentado y de soberana belleza poética, escrito en un lenguaje, así lo creo, que recoge las diversas tendencias literarias de ese tiempo, a partir de un romanticismo épico, tardío, hasta engarzar gran parte de la obra con un cierto tono modernista, impuesto por las relaciones entre los personajes, la época, la manera de expresarse y descubrir su propio mundo interior, más los sucesos externos que influyen en la vida de todos los escogidos. Es una obra épica, dentro de lo que podemos comprender con una saga familiar, en donde se mezclan los detalles familiares, de un grupo específico, con la ficción lo que le permite al autor incluir personajes reales, vistos bajo el manto de la fantasía, los residuos históricos que nos han legado, con la experiencia que va logrando Rafael Arnesto, imagen real, ficcional, poética, de lo que significa ser escritor, conformar una manera de ser, especial por su particular naturaleza artística. Todo lo cual se refleja en la prosa del autor, rica en detalles, morosidades leves, intermitencias del corazón, detalles en el uso de sustancias psicotrópicas, alegrías y esperanzas, infortunios y asechanzas de los hados tutelares. Todo esto da fin, como en una especie de apoteosis, provinciana y catastrófica, con el terremoto del 4 de mayo de 1910 y el cometa Halley visible al crepúsculo. Es el fin de un personaje entrañable pero también de una época, en el Cartago de aquel entonces. Para la familia protagonista, espejo del mestizaje real, del trabajo de una familia para fomentar su fortuna, de un grupo social que terminará dispersándose por diversos rumbos, no sólo en la novela sino en la mente de todos los lectores. Pero persiste el Rincón de la Vieja ciudad, para que lleguen los otros días, de seguro tema para otra novela de Daniel Gallegos Troyo, que asume, no sólo su herencia histórica, sino el valor de lo ficcional para darle forma a una obra realmente importante en la narrativa actual. Una hermosa obra de arte, cubierta por la bruma de nuestra hermosa Cartago, pero también por el Sol, enhiesto sobre el Irazú, para mostrarnos que el tiempo, en su prisa, nos confirma días que no sólo fueron, sino que allí están. ¿Los personajes, las tramas, los infortunios, las alegrías, las fortunas que se alzan y se derrumban? Eso es tema de la novela, como tal, y no sólo los desvaríos del reseñador al internarse por una obra verdaderamente relevante en nuestra narrativa.

Huérfanos del mal
Nicolas d’Estienne d’Orves
Plaza Janes Editores 2008

Nicolas d’Estienne d’Orves (1974), es autor de ocho libros de ficción, ha recibido valiosos galardones en Francia, desde su meteórico ascenso, 2001, en el universo literario de su país. Retoma un tema que se ha convertido en un auténtico mito literario: el Lebensborn, el programa de la SS hitleriana para darle forma a una posible raza “pura”, que pudiera darle perpetuidad a su poder hacia el futuro en el mundo. Se dice que 25 mil niños nacieron en esas maternidades, las cuales se diluyeron en la historia y desastre del Reich.

El autor investigó por más de dos años para darle sustento y estructura a esta novela, que constituye realmente un auténtico thriller del siglo XXI, en donde la multiplicidad de personajes se confunden en uno solo: el destino de esos niños, desgraciados engendros de una visión mórbida de lo que debe ser el racismo, en su múltiple expresión, situado en Alemania, pero que puede estar en cualquier otro lugar de la tierra.

Toda la novela es la búsqueda a la pregunta qué fue de esos niños, su convivencia, la relación con otros infantes y su crecimiento luego que fueran convertidos en el futuro de la humanidad, según el proyecto inicial, producto de la unión de una doncella con un soldado, esa es la historia repetida, con un certificado de pureza aria de doce generaciones, y con el contacto, previsto, en escasos instantes, apenas lo que dura un beso.

Al ser el tema terrorífico, la novela se convierte en un acertijo, en un laberinto, donde los años, el tiempo, es algo suspenso sobre el destino, iniciada la narración con un extraordinario primer capítulo, ¿lo es? para situarnos luego en el año 2005, todo contado en París, un 29 de agosto. Es verdad que esta novela es el rostro del mal, la historia ficcional más horrible que uno pueda imaginarse, con sucesos que trastornan todo el devenir de los protagonistas, Clement y Anais, sujetos de desarrollo ficcional por medio de una investigación periodística que los arroja en brazos de una historia sobre la que se ha escrito mucho, y variadamente, siempre desde una perspectiva diferente, que engloba el experimento racial, pero también el destino de aquellos niños, sujetos de un trazo escrito al margen de su acta de nacimiento. Es la historia de lo que se dio en llamar el “matrimonio biológico”, uno de los aspectos más sórdidos del nacional socialismo, usando en esta novela todos los recursos mediáticos –fotos, imágenes de archivo, recortes de periódico– para darnos una idea de lo que está sucediendo ahora, en este tiempo, con las víctimas del experimento.

Como en otras novelas sobre el tema, las hay muchas ahora en Europa, y aún la última de Norman Mailer se ocupa de estos asuntos en lo mórbido del nacional socialismo, sus relaciones con la ciencia, la medicina, la biología, para perpetuar ese sueño macabro de mil años de poder, sostenido en la “pureza racial”. Visto todo décadas después, en los albores de este siglo, donde una investigación periodística pone sobre la mesa las relaciones personales, textos perdidos y axilares, crímenes, suicidios, más la idea, nunca desechada del todo , de esa fascinación que ejerce el Tercer Reich, con sus componentes de misterio, ritos de iniciación, trastornos que se perciben a lo largo de la narración, que logra mezclar lo real fantasmagórico de la historia, con lo ficcional devenido del tratamiento del tema. Es tal la carga emocional del libro que la historia de la periodista Anais, Clement, Venner, y esa novela dentro de la novela, que busca ubicar la ficción de la ficción, se diluyen, todo admirablemente ensamblado para darnos la idea central del trágico experimento que, cincuenta años después, en un aparte del año 2006, sigue la pauta de la contemporaneidad en cuanto a lo que debe ser la novela, según las propuestas europeas, o de los más jóvenes autores latinoamericanos. Las páginas finales, que reproducen lo que se sabe del mito de Rudolph Hess, los planes secretos, reales, de Otto Rahn, la denuncia final del proyecto, usando verdades repetidas o mentiras convertidas en ficción, haciendo lo que una vez se propuso hacer, pero nunca pudo, el maestro de Nicolas d’Estienne, Stephen King, en “Verano de Corrupción”. Una obra que combina el suspenso, el horror, la intriga política, la literatura como una de las armas de la historia. Más una historia de amor. Y una figura inolvidable: Vidkun, el siempre echado de menos. El Vikingo del siglo XXI.

Gertrude y Alice
Diana Souhami
Tusquets Editores 2008

La autora ha logrado escribir la historia conjunta de Gertrude Stein y de Alice B. Toklas, la pareja literaria más conocida de los Estados Unidos, durante todo el siglo XX.

No es una historia convencional de dos damas no convencionales. La primera una especie de genio de las letras, con opiniones sobre pintura, la experimentación verbal, una figura artística que dominó parte de la primera mitad del siglo XX, como expatriada en París. La segunda, su compañera desde 1907 hasta 1946, constituyéndose una de las parejas más conocidas y valoradas en la historia de las relaciones sentimentales y el patrocinio artístico. Diana Souhami ha sabido penetrar en la historia intelectual de ambas, su infancia, sus peculiaridades como personas, su complementación sentimental y la devoción de la señorita Toklas por la escritora, convirtiéndose en su mecanógrafa, editora, defensora y hasta cocinera. Es la historia de un genio, la señorita Stein, con pleno convencimiento de que lo era en el valor de sus múltiples libros, sus opiniones, sus polémicas, su ayuda a los jóvenes escritores de la época, así como su lucha contra todo signo de aldeanismo o provincialismo, y todo aquello que podía limitar el desarrollo de un escritor en el siglo pasado,. Aunque el centro de la biografía es Stein, la entereza y la inteligencia de Alice B. Toklas parecen establecer un balance entre iguales, con tortuosas relaciones personales que suben y bajan, pero todo cimentado en una relación de amor-amistad, que las convirtió, así queda expresado, en una biografía conjunta. La prosa de Diana Souhami es abierta, chispeante, escrito todo con infinita admiración y cariño, sin dejar de lado la polémica relación de ambas con León Stein, el hermano “maldito” de Gertrude Stein. París realmente era una fiesta. Y el mediodía francés. Y las dos guerras mundiales una tontería, y los editores unos aprovechados, y el genio de las dos, estamos seguros, sustento para un libro inolvidable, certero, franco, sin tapujos o escondidos sortilegios. Una mujer, un genio, y un complemento para seguir existiendo, en el caso de Toklas, hasta 21 años después de la muerte de su amiga.

Una historia de lealtad, opiniones relevantes, sexo a hurtadillas y chismes desde Picasso hasta Hemingway. Algo para recordar.
Revista Abanico. periódico La Prensa Libre 29 enero 2009.

Bases farmacológicas de las religiones

marfuerte @ 01:24

Carlos Ml. Quirce Balma PhD *
Cuando la ciencia incurre sobre la religión y sus creencias, a veces comete el error del reduccionismo y la sobregeneralización. El viaje a través de la ciencia no debe ser un viaje en contra de la vida religiosa, sino un examen de los correlatos involucrados en dichas creencias.

Ciertamente, Wasson y posteriormente muchos otros de los llamados antropólogos psicodélicos, llegaron a examinar la relación entre los distintos cuerpos religiosos del mundo y el uso de psicofármacos como parte de los rituales religiosos. Antes de estas escuelas de tipo más etnobotánico y psicofarmacológico, las principales teorías antropológicas sobre la vida primitiva y la vida nativa, provenían de las escuelas de Mircea Eliade y otros (incluyendo a Levi-Strauss parcialmente).

Tanto Wasson como Schultes iniciaron un estudio muy sistemático del uso de los psicofármacos derivados de las plantas en las civilizaciones antiguas. Wasson trabajó principalmente sobre dicho uso entre los arios de la India y sus religiones védicas, en particular sobre la constitución botánica del SOMA (bebida descrita en el noveno mándala del Rig Veda). También trabajó sobre las civilizaciones rusas antiguas, las civilizaciones precolombinas y las civilizaciones griegas de la antigüedad.

Un cierto patrón comenzó a emerger a consecuencia de dichos estudios. Wasson mantuvo que la base farmacológica del SOMA del hinduismo era el hongo Amanita muscaria, que contiene los alucinógenos conocidos como el mucimol y el ácido iboténico. Estos tienden a afectar los sistemas de neurotrasmisión cerebral conocidos como gabaminérgicos.

Para Wasson formaban la base misma de la preparación védica del SOMA. En tiempos recientes Flatterry y Schwartz contradijeron a Wasson y mantienen aún, a través de un detallado estudio de los textos sagrados persas (Avestas) y de los Vedas, que el SOMA era preparado a partir del Peganum harmala, un arbusto que crece en el norte de Irán y que contiene una beta-carbolina conocida como la harmalina. Esta es un leve alucinógeno así como un inhibidor de la enzima monoamina oxidasa, que existe en grandes cantidades en el cerebro.

También otros autores tales como Aldrich, Touw, Sharma y Quirce han publicado diversos trabajos insistiendo que el SOMA, era preparado a partir de una hierba usada en el norte de la India y que contenía canabinoides. Llamada Bhang y Ganja, dicha hierba era usada en las fiestas ritualísticas del dios Shiva a través de la India. Autores muy recientes, entre ellos el actual escritor, han indicado la existencia en la India de una planta denominada Argyreia nervosa, cuyas semillas contienen la amida del ácido lisérgico. Una combinación de todas las anteriores bien podría haber sido la fórmula utilizada en la preparación del SOMA. Muy interesantemente, la harmalina del Peganum harmala prolongaría el efecto de la amida del ácido lisérgico de la Argyreia nervosa .

Wasson también identificó a los hongos del llamando Teonanacatl o “carne de Dios”, usado por los aztecas en sus ceremonias religiosas. Dicho hongo, principalmente el Stropharia cubensis, se combinaba con otros hongos alucinatorios también y posiblemente con diversas Daturas (bloqueadores del receptor colinérgico del cerebro), para formar una bebida utilizada en las ceremonias religiosas de México. El psilocibin es un triptaminérgico y estimula el receptor serotoninérgico tipo 2 del cerebro. Otros hongos que lo contienen son: el Psilocybe, el Conocybe y el Panaeolus También se debe mencionar otros etnobotánicos y antropólogos destacados tales como Hofmann y Osmond. Ambos, junto con Schultes, formaron parte de los investigadores que lograron identificar las bases farmacológicas del llamado ololiuqui utilizado por los Zapotecas de Oaxaca y a través de todo Centroamérica.

Las semillas de las enredaderas Rivea corymbosa e Ipomea violacea, contienen la amida del ácido lisérgico y eran utilizadas en diversos ritos y ceremonias religiosas. Según parece, los alucinógenos formaban parte integral de la vida cultural precolombina y eran la base misma de los “sacramentos” de esas religiones.

Ciertamente, Carod-Artal y Reichel-Dolmatoff coinciden en el hecho de que los alucinógenos forman parte fundamental de las religiones y ritos de los indios del Amazonas. Quizás la droga más utilizada en el amazónica es la bebida denominada el ayahuasca o yagé y que contiene tanto Banesteriopsis caapi como Psychotria viridis. El primero, es un bejuco o liana y existen diversas especies del mismo. Contiene la droga denominada harmalina y como se indicó es un inhibidor de la enzima cerebral monoamina oxidasa. El segundo es una árbol pequeño, cuyas semillas y tallos contienen el compuesto denominado dimetiltriptamina o DMT. Este último es un poderoso alucinógeno, pero que es degradado por la enzima monoamina oxidasa del cerebro. El chamanismo amazónico logró combinar ambos en forma muy sabia, pues la harmalina del Banesteroipsis caapi, permite que el alucinógeno DMT introducido a través del Psychotria viridis, prolongue su acción sobre el cerebro, sin ser degradado por la monoamina oxidasa. A consecuencia de ello los rituales religiosos, se prolongaban muchas horas más en las amazonas, bajo el efecto del DMT.

Schultes destaca, el uso de diversas Anandenantheras, que son árboles y cuya corteza y/o resina era utilizada por los indígenas de Colombia y del Caribe para sus ritos religiosos. Usualmente eran molidos, hasta formar un fino polvo y este se usaba a través de pipas como un rapé. Dichas plantas contienen bufotenina y dimetil triptamina (DMT) también.

Wasson también descubrió que las cervezas usadas entre los griegos antiguos en los llamados “misterios de los Eleusios”, contenían muy probablemente la amida del ácido lisérgico y otras ergonovinas derivadas de la acción del “fungo” Claviceps purpurea sobre el grano del cebada, utilizado para fermentar dicha cerveza. El Claviceps purpurea de acuerdo con Harner, también infestaba el grano del centeno, utilizado para formar el pan de los campesinos y monasterios del medioevo. Se ha dicho, de acuerdo con numerosos autores, que el famoso baile de San Antonio o fuego de San Antonio, venía como consecuencia en el medioevo del envenenamiento con ergotaminas producto de ese hongo. La brujería medieval, utilizaba dicho pan infectado para separar las ergonovinas y usarlas en sus aquelarres, así como para razones de parto.

Matossian, en tiempos recientes, ha mantenido que la amida del ácido lisérgico al existir en el pan de centeno infectado, formaba parte de tanto los monasterios como de los grupos de parteras que fueron acusadas de brujas. Algunos antropólogos farmacológicos han sugerido, en forma exagerada, el que el mana del desierto mencionado por la Biblia, era pan de centeno infectado por el Claviceps purpurea.

En general, el debate sobre las bases farmacológicas de las religiones mundiales continuará, a medida que un mayor de descubrimientos se logren hacer. Desde luego, antropológicamente, también de tomarse en cuenta lo complejo de los rituales, las mitologías y las enseñanzas, que conllevan la producción de set de anticipación en dichas religiones y que a su vez produce una influencia profunda sobre los efectos alucinatorios.

* D.Sc.(Honoris Causa); DSG (Honoris Causa) Investigador Catedrático de la Escuela de Psicología y de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Costa Rica

periódico LA NAción 29 enero 2009.

05/02/2009 GMT 1

Columna Surco

marfuerte @ 02:33

Francisco Barahona R.
El juzgamiento de crímenes de guerra o crímenes contra la humanidad (genocidio), se han convertido en el máximo logro histórico de la doctrina de los Derechos Humanos que parió en 1948 la Declaración Universal de los Derechos Humanos y la Declaración Americana: ellos fueron conquistas necesarias de la hecatombe que significó la segunda guerra mundial y todos sus excesos, incluyendo el Holocausto del pueblo judío y la convicción para todos, realistas o utópicos que para evitar una tercera y última guerra planetaria, era esencial crear una nueva conciencia y cultura mundial sobre la dignidad de las personas, la defensa de sus vidas y la promoción de otros derechos fundamentales como el de la igualdad, la libertad, la solidaridad , la justicia y la paz.

Al crearse la Corte Penal Internacional (CPI) en la conferencia de Roma en 1992 y entrar en vigencia en el 2002, se alcanza el objetivo de millones de personas que ansiaban desde hacía mucho tiempo, el establecimiento de una instancia internacional donde fueran a parar los grandes criminales, responsables de numerosas atrocidades que hasta ese momento no podían ser juzgados, salvo los casos muy notables de militares y o políticos alemanes y japoneses vencidos, responsables de crímenes sucedidos en la segunda guerra mundial, o las atrocidades cometidas en la guerra de la ex Yugoslavia o en África.

Todo esto viene a cuento precisamente por que no todos los países miembros de las Naciones Unidas, ratificaron el estatuto que creó la CPI y hoy, no solo las grandes potencias como Estados Unidos, Rusia y China, no la han ratificado, por evidentes razones de egoísmo, impunidad y mantenimiento de sus políticas de intervención militar y dominio regional o mundial, sino otros pequeños países como es el caso en Centroamérica como Nicaragua, Guatemala y El Salvador, cada uno por razones propias, pero también, dos de ellos por mantener lazos muy estrechos y dudosos con la potencia hegemónica del norte.

Costa Rica sí lo ha hecho siendo uno de los impulsores iniciales en el establecimiento de la CPI, en acuerdo con su política histórica de fortalecer el Derecho Internacional y la promoción de los derechos humanos. Pues bien, hoy frente a las negociaciones con la Unión Europea para suscribir un acuerdo de libre comercio, sus autoridades consideran como una condición política esencial, el que Centroamérica como un todo, se adhiera plenamente a la CPI y en eso están las discusiones planteadas en este momento, con la reticencia de esos tres países a dar el paso al frente, cumpliendo, en mi criterio, con una obligación ética
planetaria.
periódico LA Prensa Libre 29 enero 2009.

Columna Enfoque

marfuerte @ 02:30

Jorge Vargas Cullell

Politólogo

Ambiente, energía y telecomunicaciones: una trilogía vital para el presente y futuro de Costa Rica. En ambiente: nuestra rica biodiversidad es un activo para el desarrollo y una obligación con la humanidad. Tenemos un territorio pequeño, donde solo sobran conflictos por el uso del suelo (¿hago una presa en este río o ecoturismo?). Por eso, necesitamos una autoridad central fuerte e inteligente, capaz de fijar prioridades públicas y asegurar su cumplimiento.

En energía: tenemos desafíos estratégicos pues no somos productores de combustibles fósiles, y dependemos crecientemente de ellos. Urge aumentar nuestra eficiencia energética, disminuir las emisiones de gases invernadero y promover fuentes limpias de energía. Por eso, necesitamos una autoridad central fuerte e inteligente, capaz de fijar prioridades públicas y asegurar su cumplimiento.

En telecomunicaciones: importantes segmentos del mercado de las telecomunicaciones se abrirán a la competencia. Es clave que esta apertura amplíe el acceso de todos los costarricenses a las comunicaciones y la información. Por eso, necesitamos una autoridad central fuerte e inteligente, capaz de fijar prioridades públicas y asegurar su cumplimiento .

¿Tenemos esa autoridad central? Lo que hay es un Ministerio de Ambiente, Energía y Telecomunicaciones (Minaet), teórico ente rector de los tres sectores. Pero el Minaet es un ornitorrinco institucional y, encima, uno desnutrido. ¿En qué cabeza cabe juntar en un mismo sitio la rectoría de tres materias complicadísimas y en permanente tensión entre sí? Ni Mandrake puede ser ministro de tres cosas tan distintas y hacerlo bien.

Encima, el Minaet es un animalito desnutrido, un ornitorrinquitillo. No tiene el músculo político ni la capacidad técnica y financiera para encolumnar a los pesos pesados detrás de un plan de desarrollo. Ya quiero ver al Minaet recitándole a la empresa de Carlos Slim (o al ICE) las metas del plan mientras decide si hay exploración petrolera y consigue $500 millones para los parques. Me carcomen los nervios...

La madre del ornitorrinco es la Asamblea Legislativa. Los diputados creyeron que agregando una “T” a Minae, y redactando algunas obligaciones legales, crearon buenas bases para una rectoría política. El padre del ornitorrinco es un Ejecutivo vivazo que o se cree carguísima y que todo lo puede, o le vale tres pepinos ejercer, o no, sus funciones. ¿Qué hacer si ya se jalaron torta? Lo menos es un acelerado proceso de fortalecimiento y modernización del Minaet... y mucha presión social a favor de una rectoría política real.
periódico La Nación 29 enero 2009.

El cine nos llama

marfuerte @ 02:27

La cartelera nacional reboza y en su suculento menú bien se puede decir que hay pelí­culas para todos los gustos. Drama, comedia, cine animado; usted sólo escoja.

Inti Picado Ovares
ipicado@vueltaenu.co.crEsta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesitas tener Javascript activado para poder verla
Hace unos meses nos quejábamos de la lánguida oferta de nuestras salas. Hoy, en las primeras semanas del año y atizados por la recta final hacia los Oscar, nadie podrí­a decir el clásico comentario “no están dando nada”.
Camino al Oscar
El pasado jueves 22, fuimos testigos de la ceremonia de anuncio de las pelí­culas candidatas a los premios Oscar. Aquella mañana, un nombre sonó más que otros: El extraño caso de Benjamí­n Button, filme que obtuvo la nada desdeñable cantidad de 13 candidaturas, incluidas las de Mejor pelí­cula, fotografí­a, dirección, guión adaptado, actor y actriz de reparto. Dirigida por David Fincher y protagonizada por Brad Pitt y Cate Blanchett, la cinta es sin duda el plato fuerte de cuanto está hoy en cartelera.
En esta misma carrera hacia la estatuilla dorada se encuentra Revolutionary Road (Sólo un sueño). Por estrenarse este viernes, el filme es otra seria candidata a llevarse la estatuilla dorada a casa. Tres son la categorí­as por las que este filme está nominado: Mejor dirección de arte, Mejor diseño de vestuario y Mejor actor de reparto. La pelí­cula ya trae consigo el Globo de Oro de la británica Kate Winslet como Mejor actriz, además de la sólida actuación de Leonardo Di Caprio y la dirección de Sam Mendes.
Un tercer filme de los que están en cartelera aspira a la estatuilla dorada. Nominada en la categorí­a de Mejor pelí­cula animada, Bolt tiene un atractivo más: se proyecta en 3D. Sí­, el pequeño can trae a nuevas generaciones la magia de esa experiencia.
El cuarto filme al que hay que ponerle atención es Quémese después de leerse, de los hermanos Coen. Si bien no compite al Oscar, sí­ lo hizo por los Globos de Oro. Además, ojo al elenco: George Clooney, Frances McDormand, John Malkovich, Tilda Swinton, Brad Pitt y Richard Jenkins.
Siete almas, protagonizada por Will Smith, es el quinto bocadillo cinematográfico. El drama nos trae al actor alejado de su charco, la comedia, pero en un papel que se las trae.
Finalmente, la sexta pelí­cula en liza es Valquiria. El filme histórico de Bryan Singer nos lleva a los entretelones del más célebre atentado contra Adolfo Hitler, el del 20 de julio de 1944, encabezado por el coronel Claus von Stauffenberg, interpretado por un sólido Tom Cruise.
Es tiempo de ir al cine y la oferta es variada. Si no encuentra nada que le apetezca serí­a más bien extraño.
22 de febrero
Ese dí­a concluye la loca carrera hacia los premios Oscar. Por lo pronto, muchas de esas producciones se acercarán a la gran pantalla plateada.

periódico vuelta en U 28 enero 2009.

Columna CHISPORROTEOS

marfuerte @ 02:24

Alberto F. Cañas

Me satisface la programación que ha hecho el Teatro Nacional para este año, que incluye una serie de espectáculos diurnos de toda clase a precios bajos, y la llegada de espectáculos extranjeros de calidad, incluida una compañía española de teatro clásico.

Es bueno que el Teatro Nacional sea empresario. En ocasiones anteriores lo fue con buen éxito. Lamentablemente hay que reconocer que las exigencias de reparación y mantenimiento del edificio han venido absorbiendo mucho de lo que en otras circunstancias podría dedicarse al teatro como empresario. Sin embargo, reconozcamos que dentro de limitaciones económicas fuertes, la Sala Vargas Calvo, propiedad del Teatro Nacional, ha cumplido exitosamente su misión y no ha parado de ofrecer obras teatrales de calidad, con énfasis en los autores costarricenses.

Esto me lleva a meditar sobre los altísimos precios a que se venden las entradas para la ópera Turandot el próximo mes, que la hacen imposible para personas de medianos y aun de satisfactorios recursos.

Sobre esto quiero recordar una cosa y decir otra.

Lo que recuerdo es que en los tiempos de la Primera República fue política del gobierno subsidiar determinados espectáculos a fin de bajar el precio de las localidades. Fue así cómo allá por 1940 llegaron artistas del calibre de Jascha Heifetz, Odnoposoff, el Ballet Ruso de Monte Carlo. El Teatro se cedía siempre gratuitamente. Pero al espectáculo se le subvencionaba asumiendo el teatro (o el Ministerio de Fomento al cual pertenecía), por ejemplo el costo de la propaganda, o los gastos de hotel de los artistas, y algo se conseguía, por lo menos que los precios de las entradas no se fueran por las nubes.

Lo que quiero decir, es que el viejo Raventós lo compró el Estado con el propósito de que dada su capacidad brutalmente mayor que la del Nacional, el precio de las localidades se pudiera dividir entre un mayor número de espectadores. Desgraciadamente lo remodelaron y le disminuyeron su capacidad. Ignoro si el que hoy llaman Melico Salazar se cede gratuitamente a los espectáculos, como ha sido tradición del Nacional, pero así debería ser. Ignoro también si cuando la calidad del espectáculo que allí llega lo amerita, hay una subvención para bajar el precio de la entrada.

Recuerdo que cuando el Ministerio de Cultura tuvo caja chica (de 1970 a 1978), esa caja chica, llamada Dirección General de Artes y Letras, servía para subvencionar ciertas actividades. Cuando estuvo aquí Adolfo Marsillach con el Tartufo de Molière, la Dirección le pagó el hospedaje. Y a ciertos espectáculos teatrales nacionales, se les garantizaba el pago de su planilla durante un par de semanas por ejemplo, hasta que lo que llaman el ”boca a boca”y las reseñas de prensa, llevaran público y pudieran subsistir.

Desgraciadamente, cuando Guido Sáenz decidió transformar esa Dirección, que tenía buenos ingresos, en Museo de Arte Costarricense, se le olvidó consignar en la ley que el museo asumiría las funciones que había tenido la dirección y desde entonces el Ministerio no ha tenido caja chica ni ministro que la gestione. Hay un decreto ejecutivo de la administración Figueres Olsen que trata de remediar el olvido, pero desgraciadamente los ministros no lo aplican, tal vez porque tiene cierto tufo inconstitucional. Pero algo hay que hacer. En materia de arte y cultura no se puede dejar todo al Mercado. Hay que subsidiar, y hay que buscar y tener fondos para subsidiar y para que no sean exclusividad de millonarios.

afcanas@intnet.co.cr
periódico LA República 28 enero 2009.

Columna Hablando Claro

marfuerte @ 02:22

Cabos sueltos

Vilma Ibarra

Hay que aplaudir la decisión del Tribunal Supremo de Elecciones de poner freno a la prematura campaña mediática liberacionista de cara a su convención interna. La Magdalena no está para tafetanes. Suficiente tenemos ya con pasar de un show a otro y de una cantina a la otra, como para que encima nos recetaran sendas dosis de propaganda. Es tiempo de trabajar tesoneramente en las soluciones. Momento de arrollarse las mangas. Y en este contexto, el TSE no solo actuó de oficio en defensa de lo que reza con claridad meridiana el artículo 74 del Código Electoral sino que también observó con sentido de urgencia lo contraproducente de esta campaña adelantada que solo podría contribuir a aumentar más la percepción de hastío que tienen los ciudadanos sobre la política y los políticos. No sé si es mucho pedir, pero yo aspiraría entonces a que en estos meses de febrero y marzo los equipos de campaña y sus respectivos aspirantes se dedicaran con muchísimo ahínco a nutrir de contenido sus propuestas.

Hay gente que piensa que el gobierno tiene que estar metido en todo. No comulgo con eso. Debemos exigirle al gobierno nortes claros para conducirnos particularmente en coyunturas como la que vivimos. Pero de ahí a creer que el gobierno lo soluciona todo, incurrimos no solo en una confusa delimitación de sus límites y funciones, sino también en un artilugio comodísimo para evadir las responsabilidades que tenemos como “sociedad civil”, término que a algunos les encanta utilizar para hablar de los derechos pero casi nunca de las obligaciones ciudadanas. Por eso me parece –—dicho sea con todo respeto— un verdadero disparate que alguien en sus cinco sentidos (cinco porque aludo a un caballero) se le ocurra pedirle al Ministro de Educación que “haga algo” para evitar las cantinas televisadas de fin de año. Igual despropósito puede argumentarse respecto de otro señor que también les pidió a las “autoridades de gobierno que hagan algo” para impedir el bochornoso espectáculo y las prácticas nada edificantes de un sinnúmero de jóvenes y no tan jóvenes borrachos o en escenas grotescas o pasadas de tono en plena vía pública (cosa que por supuesto no se ve en la pantalla chica) de los famosos festejos de Palmares convertidos hoy en la meca del pequeño mundillo del espectáculo, la tomatinga y el relajo, bajo la muy buena excusa de recaudar dinero para hacer obra pública en ese cantón alajuelense. ¿Qué podrían hacer las “autoridades de gobierno” acerca de un asunto que es resorte exclusivo de los palmareños, su visión del mundo y el desarrollo que persiguen? Es cosa de ellos y, por supuesto, de los cientos de miles que cada año inundan sus calles, sus bares y sus arcas.

Por eso creo firmemente en eso de “zapatero a tus zapatos” y que “cada palo aguante su vela” Lo otro equivale a pretender que el gobierno interfiera en áreas que no son de su competencia, lo cual es muy peligroso. De pronto podríamos caer en la tentación del Vaticano que muestra una impresionante capacidad para auscultar la paja en el ojo ajeno sin posibilidad alguna de observar la viga en el propio. Apegados a esa práctica prelados del estado católico tildaron a Barack Obama de “arrogante” por haber adoptado soberanamente la decisión de derogar una cláusula antiaborto que va y viene en Estados Unidos según detenten el poder republicanos o demócratas. Acusar a Obama de arrogante podría calificarse como un error de apreciación política mayúsculo al menos en este momento. Sobre todo cuando la acusación proviene de un estado que acaba de adoptar la increíble decisión de derogar la cláusula de excomunión de cuatro obispos ultraconservadores que siguen pensando en la división de los credos religiosos y la superioridad católica en contra de elementales principios cristianos de convivencia y respeto mutuo.
periódico La República 28 enero 2009.

Obama: esperanza de paz

marfuerte @ 02:21

Manuel Formoso | mformoso@racsa.co.cr

Escritor

Tras ser elegido presidente de los Estados Unidos, Barack Obama ha sido calificado por varios analistas como el hombre más poderoso del mundo. En verdad, el poder de los Estados Unidos es uno de los más grandes en nuestro planeta. Este poder ha sido llamado con mucha frecuencia “imperialismo”. Dejando a un lado si es o no imperialismo, lo importante es cómo se ha usado y todo parece indicar que Obama lo utilizará, entre otras cosas, para buscar la paz y no la guerra como ocurrió en la administración anterior.

Muchas veces se han mencionado los errores de la administración Bush –dos guerras inacabables, mal manejo de los primeros síntomas de la grave crisis financiera, etc.–, pero el presidente Obama va por otro camino, como quedó muy evidente en el espléndido discurso en su toma de posesión. Dialogar con amigos y enemigos, retirar las tropas de Iraq, cerrar Guantánamo, –una ofensa viviente a los derechos humanos y una vergüenza moral para los Estados Unidos– será parte del nuevo enfoque de la política exterior del país. En cuanto a la política interior, Obama ha insistido, una y otra vez, en que busca un cambio para favorecer a los más necesitados. Combatir el desempleo, extender la seguridad social y restablecer el papel de la ciencia y la tecnología que tanto ha contribuido al poder de esa nación, serán claves en su administración.

Sin embargo, el mayor obstáculo que enfrentará Obama es el racismo de la cultura norteamericana. Bien sabemos que una porción importante de los habitantes blancos siguen siendo racistas considerando a los negros seres intelectualmente inferiores, vagabundos y maleantes. Para estos blancos, el que haya llegado un negro a la presidencia de los Estados Unidos debe de ser una vergüenza y una constante ofensa que conlleva el riesgo de que más de uno se sienta obligado a eliminar al nuevo mandatario. Si esto ocurriera, sería una catástrofe moral de grandes dimensiones, creando en los Estados Unidos y en el mundo entero un desbalance de poder de muy serias consecuencias.

Quizás la tarea más urgente de Obama será ocuparse de la crisis financiera. Sus armas son, sobre todo, restablecer la confianza en la capacidad productiva del pueblo y el llamado de Obama a que cada uno cumpla con su deber en la sociedad. Deberá combatir a los más poderosos económicamente de Wall Street que han sacado grandes beneficios con la ruina y el desempleo de millones de personas. Esperamos que este joven, trabajador incansable, talentoso y bien educado académicamente, tenga éxito por el bien de la paz mundial.
periódico La Nación 28 enero 2009.

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