Columna Chisporroteos
Alberto F. Cañas | Junio 09, 2007 | 467 palabras
Como una bomba cayó la noticia: en secreto, con nocturnidad y alevosía, el gobierno había dispuesto romper relaciones con Taiwán y establecerlas con la China continental.
Hace unos años, los círculos de derecha habrían protestado y prorrumpido en gritos, acusando al gobierno de haberse vendido al comunismo y entregado a Fidel Castro. Pero esta vez han salido a aprobar la conducta del gobierno. ¿Por qué? Porque algunos pueden derivar grandes ganancias de todo esto, y ya se sabe que la plata es lo primero desde hace muchos años. Las convicciones ideológicas, filosóficas o como se las llame ya no cuentan, porque no son contantes ni sonantes.
Lo feo, lo descortés, lo repudiable, es haber hecho esto en secreto, después de que nos hemos aprovechado hasta las heces de la generosidad del gobierno de Taiwán (con el cual decíamos tener afinidades ideológicas), que ha venido, según se dice y para vergüenza del país, hasta pagando salarios de nuestro cuerpo diplomático.
Si pensaron que a Costa Rica le convenía establecer relaciones diplomáticas con el gobierno de la China continental (ni a empujones habrían dicho como hace algunos años, de la China comunista), ¿por qué no anunciaron su intención en campaña, ni dijeron al asumir el gobierno, que tenían en estudio semejante decisión? ¿Por qué los enviados de Taiwán a la toma de posesión no fueron informados de que se estaba estudiando la posibilidad de establecer relaciones con Pekín? ¿Es que no conocen en Zapote ni en la Casa Amarilla, las reglas elementales de la diplomacia, y la urbanidad, como el tacto, la cortesía, y las buenas maneras?
Nada de eso. El Ministro de Relaciones Exteriores viajó en secreto a Pekín. Ni siquiera tuvieron el buen gusto de negociar las cosas en un terreno neutral como las Naciones Unidas, donde muchas cosas de estas se negocian. Y al regreso del viaje secreto, tiran la noticia como una bomba.
La generosidad de Taiwán con nosotros, al diablo. Lo que interesa es que con Pekín se pueden hacer mejores negocios que con Taipéi, y ya se sabe que al Estado costarricense de nuestros días lo único que en verdad le interesa son los negocios.
Es indudable que lo natural, lo normal y lo lógico es tener relaciones con el gobierno que manda en China, y lo demás era una cuestión sentimental que en 1949 propendía a complacer a nuestra población de origen chino afincada principalmente en Cañas, Puntarenas y Siquirrres. Pero las realidades políticas mundiales son hoy otras, naturalmente. Y las rectificaciones hay que hacerlas con decencia, con cortesía y sin olvidar la gratitud.
Ya lo dije: con Pekín es probable que se puedan hacer mejores negocios que con Taipéi. Poderoso caballero es Don Dinero. Lo malo es cuando, sin dejar de ser poderoso, deja de ser caballero.
(La República)
Alberto F. Cañas | Junio 09, 2007"
Foros de Google La voz del pueblo 9 junio de 2007.

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