Una franquicia dura de matar
Gabriel Gutiérrez R.
gutgabriel@gmail.com.
Live Free or Die Hard ó Die Hard 4.0
Director: Lens Wiseman
Con: Bruce Willis (John McClane), Timothy Olyphant (Thomas Gabriel), Justin Long (Matt Farrell), Maggie Q (Mai Linh),Cliff Curtis (Bowman), Kevin Smith (Warlock/Freddie)
EE.UU. Acción. 2007.
“Otro día en el paraíso”
Duro de Matar 4.0 se presenta como un buen estudio de caso sobre el cine de acción de la actualidad. Dentro de su temática existe una lucha entre lo viejo y lo nuevo, lo digital y lo análogo.
Su campaña publicitaria utilizó el lema “Sin mascara, sin capa, sin problema” para demostrar que aún las películas sin efectos especiales (CGI) y sin héroes encapuchados pueden llamar la atención. Según Bruce Willis el único efecto especial utilizado fue la escena del Jet, todo el resto del filme contiene escenas de acción espectaculares realizadas por medio de acrobacias. Algunas se verán un poco exageradas, pero no irreales como sucede con muchas cintas que abusan de los efectos especiales.
Un artículo llamado ‘Farewell to arms’ (“Despedida a las armas” en español, de John Carlin) fue la inspiración para crear una historia muy bien compuesta tomando nuevamente el terrorismo como tema central. En esta ocasión es terrorismo virtual, el cual trata de devolver a Estados Unidos a la época de piedra eliminando todo lo relacionado a la cibernética. Como siempre, el detective John McClane se encuentra en el “momento equivocado a la hora equivocada” y
vuelve a protagonizar un duelo contra los terroristas, quienes además de atentar contra su país también lo hacen con su familia.
El guión contiene muchas referencias de la política estadounidense sobre el terrorismo y su incitación al temor de la población. Por medio de un video construido a partir de fragmentos sobre discursos realizados por varios presidentes de ese país, se puede observar cómo esta cultura del miedo se ha ido fabricando desde Eisenhower. Es un gran compendio de imágenes que junto al guión constituyen una buena crítica a las políticas estadounidenses.
El director Lens Wiseman (Underworld, 2003; Underworld: Evolution, 2006)
parece inspirarse de John McTiernan, un director de la ‘vieja escuela’, encargado de realizar ‘Duro de Matar’ (1988) y de ‘Duro de Matar con Venganza’ (1997). Wiseman tomó los mejores elementos de estas cintas, los pulió y adaptó a esta época, para crear una exquisita coordinación de escenas de acción. La tensión la fue construyendo poco a poco, utilizando la ambientación claustrofóbica de la primer entrega y las muchas locaciones externas de la tercer cinta. Junto a esto, el director deja su marca personal por medio del color, semejante al utilizado en sus películas anteriores, y el uso de un acróbata que asemeja los movimientos de los hombres lobo de ‘Underworld’.
Existe un alto grado de sorpresa que ayuda a realzar las magnificas secuencias de acción. La continua improvisación de McClane sirve para mantener expectante al público sobre cómo resolverá los aprietos en que se encuentra.
Bruce Willis como John McClane sigue siendo el mismo, únicamente se le notan los años de más. Timothy Olyphant, quien interpreta al villano, puede congratularse por realizar una actuación que lo pondrá al mismo nivel de Alan Rickman y Jeremy Irons, los villanos de la primera y tercera entrega. La buena química entre Justin Long y Willis hace recordar la yunta que tuvo con Samuel L. Jackson, pero con más humor.
Duro de matar 4.0 rivaliza en todo aspecto con la calidad de original; un John McClane que los años lo hacen más temerario, muy buenos personajes y mucha acción que se sumará a ese memorable legado erigido por sus predecesoras; da gusto volver a escuchar la frase “yippie ki yay…”
Revista Abanico Periódico La Prensa Libre 5 de julio de 2007.

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