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RESONOCO

21/08/2007 GMT 1

Oscar Aguilar Bulgarelli: "El SINART es víctima de la dictadura mediática"

marfuerte @ 00:24

Mariana Murillo Q.
redactora

Las memorias del exdirector del Canal 13 son el punto de partida para un libro que documenta la trayectoria de la institución.

Oscar Aguilar Bulgarelli fundó el SINART y actualmente prepara un libro titulado "Costa Rica: Dictadura Mediática". (Foto Katya Alvarado)

La historia del Sistema Nacional de Radio y Televisión (SINART) ha transcurrido entre momentos de luz y oscuridad, bajo la mirada vigilante de uno de sus fundadores: Óscar Aguilar Bulgarelli.
Hoy esa historia ha sido recopilada en su libro "Entre luces y sombras: La historia del SINART (1978-2007).
El Sistema Nacional de Radio y Televisión Cultural se fundó el 15 de setiembre de 1978, cuando se unieron la Red Nacional de Televisión, la Radio Nacional, Canal 13 y se creó el periódico cultural Contrapunto.
A partir de entonces la vocación del SINART fue la de fortalecer los valores democráticos, estimular "la solidaridad y comprensión ente los ciudadanos conscientes de sus deberes, sus derechos y de sus libertades fundamentales", y de contribuir al progreso cultural económico y de sano esparcimiento de los costarricenses, según se citó en sus objetivos.
En ese periodo Canal 13 transmitió gran cantidad de programas de producción nacional como el noticiario "Cosmovisión", junto con "Queremos saber", "El libro de la semana" y "Noches de teatro"; mientras que en Radio Nacional se ofrecían espacios como "Somos como somos", "Arte Nacional" y "Viajemos por el mundo".
Así, en encuestas publicadas en 1981, Canal 13 se posicionó como el segundo lugar de audiencia nacional, mientras que Radio Nacional era una de las diez primeras emisoras.
Sin embargo, según el texto de Aguilar, los aciertos no bastaron para que poco a poco el SINART comenzara a decaer.
"El SINART no puede ser analizado fuera del contexto de lo que fue la estrategia mediática a partir de los años 70, es decir, la de la concentración de medios en pocas manos, no solo en Costa Rica, sino en todo el mundo. Esto responde a que el poder ya no estaba en los ejércitos ni en la política, sino en los medios de comunicación. La opinión publica se forma a través de la opinión publicada", dijo Aguilar, quien fuera director de la institución en dos ocasiones.
DIFÍCIL TRAYECTORIA

Aguilar Bulgarelli señaló varios hechos importantes en la historia del SINART, mediante los cuales "los políticos lo han sumido en las sombras". Según él, la historia de la institución ha sido dictada por medios comerciales poderosos y los empresarios que los controlan.
"El SINART es víctima de la dictadura mediática. En Costa Rica los gobiernos han estado al servicio de los intereses que representan los medios privados. Lo que interesa es que la gente no piense, entonces si los medios en manos del Estado son realmente independientes, con la posibilidad de ser los más libérrimos e inducir a la sociedad a salirse del pensamiento único, los demás se ven afectados porque no pueden domesticar a la población fácilmente. La importancia del SINART es que, al igual que los medios de la UCR, permiten al costarricense tener otra óptica y por eso han optado por acabarlo o llevarlo a la mínima expresión", agregó.
El historiador recordó que la mayoría de los medios de comunicación pertenecen a grandes grupos ."Desde Oduber hasta Pacheco, todos los presidentes, sin excepción, han dicho que La Nación ha tratado de imponerles la agenda".
El primer golpe que se documenta en el libro "Entre luces y sombras" lo sufrió el SINART en la administración de Luis Alberto Monge (1982-1986), cuando se creó la Secretaría de Información y para ello se tomó presupuesto y equipo de la institución. En ese momento también se le prohibió vender publicidad , con lo cual disminuyeron sus ingresos.
Más tarde, durante el gobierno de Rafael Ángel Calderón ( 1990-1994) el SINART tuvo más de media docena de directores generales.
En 1991 Calderón anunció la privatización del SINART y algunas otras entidades estatales, pero esto no se llevó a cabo porque se incluyó una norma en el Proyecto de Ley del SINART que establecía que la aprobación requería de una ley especial con votación calificada.
Posteriormente, y luego de que múltiples sectores sociales se pronunciaran en contra de la privatización, llegó la Administración de José María Figueres (1994-1998).
"La guerra de La Nación contra Figueres se calma cuando él firma el pacto Figueres- Calderón. En la formulación de ese pacto estuvo involucrado Julio Rodríguez (editorialista de La Nación) y en él se acordó el cierre del SINART", manifestó el historiador.
En ese entonces se nombró a William Ortiz como Director General de la institución. Aguilar dijo que al encarar a Ortiz sobre su intento de cerrar el SINART desde el principio de su gestión, este le respondió: "Lo que me duele es no haberlo cerrado".
En 1996 llegó a la dirección general Guido Sáenz, que con la intención de reestructurar el SINART y dotarlo de marco jurídico interrumpió las transmisiones de Canal 13, disminuyó las de Radio Nacional y cerró Contrapunto.
Varios meses después le cedió la señal de Canal 13, por tres meses, al Padre Minor Calvo, quien después intentó que se le otorgara la frecuencia permanentemente.
Según el libro, para 1998 el SINART era una institución débil, con infraestructura insuficiente, cuyo personal estaba desmotivado.
No obstante, se buscó revitalizarlo con la campaña "Un SINART diferente" que hacía alusión a que los contenidos difundidos en esos medios de comunicación no buscaban competir con los comerciales, sino ser una alternativa.
Durante esta etapa, Canal 13 por ejemplo, produjo programas como "Antorcha", "Hora diez", "Sabelotodo" y "Gente como nosotros". Este último recorrió el territorio nacional cuatro veces y llegó a empatar en sintonía a los partidos de fútbol de primera división de los domingos.
"Hay que recordar al SINART en sus etapas de luz, cuando se hicieron cosas impresionantes que sirvieron de escuela, de guía. Cuando fue lo que debe ser: una alternativa y no una competencia", agregó Aguilar.

LEY Y OSCURIDAD

En abril del 2002 se aprobó la Ley Orgánica que convirtió al SINART en la sociedad anónima que Aguilar Bulgarelli denomina "adefesio jurídico".
A esta ley se llegó después de 18 proyectos, pero de acuerdo al exdirector del SINART, hay puntos en ella que amenazan la existencia de la institución.
"En el proyecto original no se le otorgaba plazo a las frecuencias. Ahora es de 10 años, es decir, la vida del SINART tiene acta de defunción. Cuando se venzan las licencias, el Estado está obligado a sacarlas a concurso, dentro de 6 años. Cada una de esas frecuencias tienen un valor de mercado inconmensurable", explicó Aguilar.
"Además, limitaron la acción del SINART. Eliminaron "cultural" del nombre y por eso le dieron una vocación de empresa. Ahora el que paga tiene un espacio, aunque su quehacer no sea cultural", dijo.
El historiador manifestó su molestia porque los puestos de Director Ejecutivo y Director General sean nombrados por el Concejo de Gobierno, y además porque la Junta Directiva no esté conformada por personas con conocimiento técnico.
Esta combinación entre lo comercial y lo gubernamental ha provocado, según él, que la institución no solo esté entre sombras, sino en una "oscuridad absoluta".
"Nunca había sucedido lo que ha pasado en esta, la administración de la tiranía de Arias. Hubo en otros gobiernos alguna orientación de favorecerse, pero en ninguno el director general declaró que el SINART es "la voz de gobierno" como lo hizo Alicia Fournier, actual directora. Nunca se habían cerrado programas de opinión porque expresaban una visión contraria a la del gobierno, para luego abrirle un espacio al presidente", puntualizó.
Aguilar expresó que la única oportunidad de sobrevivir que le queda a la institución que vio nacer, es que la sociedad se preocupe por hacer cambios en la ley que la sustenta.
"Las universidades, los sindicatos, las cooperativas, las asociaciones de educadores, los sectores de cultural independientes y las iglesias. Todos esos sectores pueden salvar al SINART", concluyó.

Semanario Universidad 16 de agosto de 2007.

Comentarios

Un Comentario »

  1. Se debe apoyar al sinart por su trayectoria, su historia que nos enseño cultura al ser niños me gustaria que nuestros hijos pudieran ver la televicion de años atras donde era el verdadero sinart .estoy totalmente de acuerdo con el señor fundador de este gran medio que se desvanese con los dias. atte Gerald Joseph Hernandez Campos

    gerald joseph hernandez campos | 31-08-2008 - 00:10:32 GMT 1 #

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