Columna Pido La Palabra
Guerra de corazones
Ana Coralia Fernández
PERIODISTA
paradigma@racsa.co.cr
¡Se apañaron los corazones!, ¡Nunca fue más urgente llamar a Longino Soto para ver si con su pericia de cardiocirujano, puede hacer algo por esta desolada lucha entre los corazones de un lado y del otro.
No sé cuánto se gastaron en la campaña; imagino que mucho.
¡Lástima que esos espacios y presupuestos no se inviertan en propuestas que apelen a la inteligencia natural de las personas y de los pueblos!
El 7 de octubre vayamos a votar, con el corazón en la mano.
Para nadie es un secreto que el Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos, –más que comercial–, es político e ideológico, pero su difusión más parece un pleito de pandillas que una convocatoria cívica a la población para que ejerza (ya no con palabras sino con el voto), la libertad que nos da nuestro sistema democrático.
Bueno sería que nos sorprendieran por variar con argumentos digeribles y verdades contundentes en vez de sillazos de cantina y empujones a estudiantes.
Bueno sería invertir el esfuerzo “creativo”, en comunicación veraz y sensata que dé luces y alternativas.
Fantástico y necesario es oír propuestas de uno y otro bando, para atender la pobreza, hambre, desempleo, deserción, desigualdad y otros problemas. Todos males de una patria que avanza o se detiene, según quieran sus hijos.
La intolerancia y subestimar la dignidad de la gente, provoca infarto en el único corazón de la patria.
periódico Al Día. 27 de agosto de 2007.

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