Ken Loach, o el cine solidario
Objetor EL CINEASTA BRITÁNICO CULTIVA EL CINE POLÍTICO; DEDICÓ UNA CINTA A LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA
Jurgen Ureña
jurgenurena@yahoo.com
Nadie podrá señalar traiciones ideológicas o giros estratégicos en la filmografía del británico Ken Loach. El estreno deEl viento que agita la cebada (2006), en nuestra josefina Sala Garbo, nos confirma a un creador de imágenes constantes y necesarias, convencido de que siempre hay buenas razones para persistir.
Hace poco más de un año, durante la presentación de la película en el Festival de Cannes, Loach afirmó: “Si uno tiene una idea, debe luchar por ella”. La frase evidencia el estilo claro y austero, forjado en la observación del entorno social y en la defensa de sus quimeras. La frase recuerda que, para quienes padecen el buen síndrome de la coherencia, “observación” y “compromiso” son sinónimos inevitables.
Origen. Kenneth Loach nació en Gran Bretaña en 1936, año del estallido de la guerra civil española y de los juegos olímpicos en Berlín. Según la mejor de las casualidades, ambos acontecimientos fueron filmados por notables cronistas cinematográficos de la época: Joris Ivens y Leni Riefenstahl.
Cada uno de ellos representa la encrucijada extrema del oficio cinematográfico, que invita a elegir entre la lucha social o la propagación del pensamiento dominante. Desde la juventud temprana, Loach tuvo claro su camino.
En 1963, tras obtener una beca de la cadena televisiva BBC, inicia una trayectoria caracterizada por la oposición al poder de las grandes transnacionales y a los gobiernos de abolengo autoritario. En 1966 dirigeCathy Come Home (1966), ensayo sobre la indigencia que obliga a revisar la legislación británica y redescubre las bondades del rodaje en escenarios naturales, con intérpretes no profesionales.
Entre los años 60 y 70 afirma un estilo caracterizado por las formas sencillas, atentas a la tragicómica vivencia de las clases menos favorecidas, a la usanza del realismo social británico.
De su trabajo como documentalista televisivo destacaThe Big Flame (1969), sobre los trabajadores portuarios de Liverpool, que además le ofrece la posibilidad de dirigir un par de largometrajes para la gran pantalla. En 1975 se estrenaDays of Hope , serie televisiva sobre el Partido Laborista, lo que le depara la profunda enemistad de la extrema derecha de su país por el resto de su carrera.
Bajo el signo del hierro. Durante el extenso gobierno de Margaret Thatcher, entre los años 79 y 90, el timón británico se inclina por el libre mercado y la privatización. En pocos años, el desempleo duplica las cifras precedentes y, en enero de 1982, el número de desocupados alcanza a 3,5 millones.
Loach responde a la crueldad de cuello blanco a través de la serieA Question of Leadership (1981), prohibida hasta nuestros días. A pesar de títulos comoFatherland (1986) yTime to Go (1989), los años 80 representarán, para el cineasta, una temporada de veto y ayuno creativo, superado solamente tras el cambio político.
Fellini, Visconti, Pasolini y De Sica encontraron amplias motivaciones en el rastro fascista de Mussolini. De igual manera, Loach fija la mirada en el desmantelamiento de la clase trabajadora a manos de la “Dama de Hierro”.
Riff-Raff(1991) y Lloviendo piedras(1993), indagan en las amargas peripecias de los desempleados; Ladybird, Ladybird(1994) apunta sus dardos contra la asistencia social aplicada durante estos años por el gobierno británico. Para la grave enfermedad, peor remedio.
A partir de 1995, Loach persigue injusticias de otras épocas y lugares:Tierra y libertad vuelve sobre la guerra civil española y sus íntimas contradicciones;La canción de Carla (1996) representa la historia amorosa habida entre un chofer escocés y una exiliada nicaragüense durante el tiempo de la contrarrevolución;Pan y rosas (2000) expone los entretelones de la célebre “huelga de los conserjes”, en la ciudad de Los Ángeles.
Singularidades. En una entrevista concedida recientemente a la prensa española, Loach confirmaba sus posturas irrevocables contra el sistema dominante: “Jamás he tenido el deseo de ser rico; me gusta vivir tranquilo, de forma sencilla. A lo único a lo que no sería capaz de renunciar es a hacer películas; sin embargo, para hacerlas sobre personas ricas y bellas, con vidas de fábula, ya está Hollywood…, y hace demasiadas.”
Plano a plano, convencido de la urgencia de un lenguaje singular, Ken Loach ha buscado los trozos de realidad que generalmente escapan por las fisuras del cine. Los intérpretes de sus películas han atravesado las experiencias representadas, con lo que el cineasta induce la expresión de sentimientos genuinos ante la cámara. El método, ajeno a los convencionalismos de la producción, supone que los medios técnicos y estéticos están al servicio de la idea, no lo contrario.
Las películas de Loach se ruedan en orden cronológico (algo insólito en cualquier modelo fílmico), los actores no conocen de antemano la historia y deben improvisar en la dirección propuesta por cada escena.
Loach describe la situación, evita los ensayos y empuja a su equipo técnico a observar y escuchar. No hay espacio para la imagen impecable o la claridad plena del sonido: solo cabe aquí la espontaneidad delicada e irrepetible.
El cambio. El viento y la cebada cuenta la historia de dos hermanos enfrentados ante el destino de la guerrilla irlandesa, a principios de los años 20. El filme recibió la Palma de Oro en el pasado Festival de Cannes, lo que en definitiva representa el reconocimiento a la trayectoria, decidida y solidaria de Ken Loach.
Cuando se considera una filmografía dispuesta a ser opinión en torno al trabajo mal remunerado, al reparto desigual de la riqueza, o a la autoridad ejercida sin proporciones, se entiende la importancia de cineastas como Loach. Si en nuestros días es posible el cine como observación y compromiso, aún podemos creer en sociedades con mayores tendencias igualitarias.
En palabras de Loach, “una película no cambia al mundo, pero al menos permite plantear preguntas, suscitar inquietudes, que resultan necesarias para iniciar cualquier cambio”. Que así sea.
Filmografía
selecta
nn n Filmografía selecta Cathy Come Home (1966) (TV) The Big Flam e (1969) (TV) Days of Hope (1975) (TV) A Question of Leadershi p (1981) (TV) Agenda oculta (1990) Riff-Raff (1991) Lloviendo piedras (1993) Ladybird, Ladybird (1994) Tierra y libertad (1995) La canción de Carla (1996) Mi nombre es Joe (1998) Pan y rosas (2000) La cuadrilla (2001) Dulces dieciséis (2002) Solo un beso (2004) El viento que agita la cebada (2006)
Suplemento Ancora.Periódico La Nación 2 de setimbre de 2007.

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