Columna PRISMA
PRISMA
DARLE UNA OPORTUNIDAD AL AMOR
Por Mario Ugalde C.
Subdirector
mugalde@diarioextra.com
Muchas personas creen que es fácil amar y que solo necesitan encontrar a alguien especial. Peor aún, piensan que el problema está afuera y que lo que necesitan es hallar a su príncipe azul, pero olvidan que el amor, siendo algo tan importante, debemos trabajarlo y cultivarlo para que cuando aparezca la mujer o el hombre de nuestras vidas sepamos como actuar y no se nos vaya en un abrir y cerrar de ojos.
Lo curioso es que no operamos de la misma forma en otros ámbitos. Por ejemplo, si queremos ser el mejor estudiante de la clase, sabemos que no lo podemos dejar a la deriva. Cuestionamos, investigamos y probamos formas de estudio para aprender y ser el mejor, igualmente si quiere ser el mejor bailarín tiene que experimentar, equivocarse muchas veces y quedarse con los mejores pasos...
Pero en el amor, que es la meta anhelada por muchos, creemos que solo debemos acostarnos en la hamaca, mecernos y llegará solito. Pensar que solo necesito una persona por la que sienta amor, equivale a pensar que voy a ser un magnífico guitarrista sin estudiar los principios básicos para tocar este instrumento y que solo necesito la mejor guitarra. Y cuando la tenga…. ¡voy a tocar la quinta sinfonía de Beethoven! Ilógico ¿verdad?
En el amor primero debemos comprender los principios básicos y la naturaleza humana. ¿Por dónde empiezo? Por usted mismo. Muchas veces juzgamos a los candidatos o parejas, por lo que observamos en la familia. Por ejemplo, pensamos que si su papá trata mal a su mamá, es así en todas las relaciones. Y por eso repetimos que el matrimonio no es para nosotros.
Si su tía Ana le dice “mira mi niña, los hombres solo quieren acostarse contigo” va a ir con esa etiqueta y con esos lentes verá a todos los hombres. “Mira hijo, las mujeres son interesadas, con dinero ¡hasta baila el perro!” y como hombre, cree que las mujeres solo piensan en su billetera. Si tiene una baja autoestima, producto de la falta de atención de sus padres desde la niñez, va a ir a una relación con la etiqueta de que no merece ser amada, inconscientemente se sabotea, y cuando un hombre la trata bien, piensa que tiene muy mal gusto por haberla elegido ¡y lo termina dejando!
Por supuesto que la falta de autoestima, hace que no desee pelear con su pareja “para que vea que soy un amor”, lo que no sabe, es que al no dialogar acerca de las diferencias, estas se van acumulando en un “saco invisible” que lleva en su espalda, y en un problema menor ya no soportará la carga, por eso le tira el saco en la cara ¡y le lee la lista del niño Dios!
Así que le guste o no, los problemas son la sal de la vida. Si no hay diferencias y diálogo, su pareja se aburre, no encuentra ninguna emoción en la relación, ya que a todo le dice “si”. Estoy seguro que su pareja le hubiera agradecido más que le dijera lo que no le gustaba de la relación, para que trabajaran juntos en ella, antes de “echar a perder todo”.
Por eso, debe ir al encuentro del amor con total apertura ante la vida, líbrese de las cadenas y experiencias del ayer. Porque si juzga con los lentes del pasado a sus parejas, no le permitirán apreciar la gran oportunidad que tiene en estos momentos ante sus ojos.
Dicen que, de vez en cuando, pasa un centímetro cúbico de la suerte delante de nosotros, por eso debemos estar alerta para que cuando aparezca el nuestro, atraparlo y no dejarlo ir.
Diario Extra 8 de setiembre de 2007

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