Columna A FONDO
José A. Cabezas
jcabezas@racsa.co.cr
La renuncia de Kevin Casas era necesaria, no era merecida, pero debió de ser más oportuna. Eso lo expresamos hace dos semanas.
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Abreviemos aquellas ideas: necesaria porque fue un error enviarla tan despreocupadamente como lo hizo; no merecida porque Casas lo que hizo fue sugerir en un papel la misma estrategia que utiliza el grupo de apoyo al No cuando nos intentan meter miedo augurando la pérdida de la Isla del Coco, el fin del Cooperativismo, el saqueo del agua, de la CCSS y, en fin, de miles de cosas apocalípticas.
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La estrategia del miedo la usan todos los sistemas de mundo para imponer sus ideas. La religión nos provoca el miedo al infierno para mantenernos adheridos a sus principios; los maestros usan el miedo a la pérdida del grado para que aprendamos lo que nos enseñan; los cónyuges nos inspiran el miedo al divorcio para conminarnos a la fidelidad, y los ejemplos son múltiples según las actividades del ser humano. Los actos tienen dos motivaciones: o la búsqueda del placer o el miedo a la infelicidad.
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¿Qué tenía de satánico sugerir que hagan lo que todos, sin excepción, hacemos? Nada. Pero en política, todo lo que haga el contrario lo es. Y con esas armas luchan los políticos, y en la oposición al No se han parapetado políticos por montones, buscando espacio para aparentar que “amparan” al pueblo. No es el TLC lo que les provoca, porque de ser así, habrían luchado por los recursos naturales, por la seguridad social, por la soberanía, etc., hace mucho. Es ahora que aparecen preocupados por todo eso, que de por sí lo hemos venido perdiendo mientras ellos dormían o estaban escondidos.
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Bien. Pero le faltó a la renuncia de don Kevin un tercer elemento que era necesarísimo: oportunidad. La vida es como la música: debe tener ritmo, belleza, pero también compás.
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Se esperó mucho para pagar con su renuncia su error. Porque dejó que este fuera un motivo de desgaste para el movimiento que apoya. Ya el daño está hecho y lo perdido es irreversible.
La prensa Libre 24 setiembre 2007.

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