No tengan miedo
Rufino Gil Pacheco
Juan Pablo II ya nos lo dijo: “No tengáis miedo” y sus palabras fueron entonadoras, fortalecedoras del ánimo y de la acción. Hoy y aquí, dos jóvenes, con suficiente edad para discernir entre lo bueno y lo malo, con suficientes conocimientos y cultura adquiridos en universidades europeas de primer orden, nos salen con una propuesta bien pensada, bien hilada, llena de posiciones o recomendaciones arbitrarias que atentan contra nuestra democracia, contra nuestra medular forma de ser, contra la autonomía del régimen municipal, contra nuestra inteligencia y sensibilidad.
No conozco en mis años de vida, que ya son muchos, una propuesta, conteniendo tantas arbitrariedades y tantas recomendaciones que lindan con las que imponen los regímenes totalitarios.
Dicen que los perdonen que fue una “novatada”, una cadetada agregaría. Aviados estamos con esta clase de “novatos”, que como a los niños se les perdona, pero no se les deja seguir con sus “travesuras” y se les aparta de los juguetes que no saben manejar o entrañan un peligro en sus manos. Es como darle un revólver a un niño.
Yo como abuelo que soy, les diría ante la falta cometida; vayan mis hijitos a leer y aprender de nuevo en el “catecismo” lo que debe hacerse, decirse y recomendarse, pues a ustedes les falta formación, cuando la tengan y la sientan, regresen.
La prudencia es la primera recomendación, que se hace al introducirse en la vida.
Prudencia, Justicia, Fortaleza y Templanza, las cuatro virtudes cardinales, principales,
fundamentales. La prudencia es elemental para el éxito, la buena conducta y la conducción
humana. La prudencia es la madre de la ciencia. La cizaña no se debe sembrar porque destroza los campos de buen cultivo, y además, es una forma bastarda de actuar, al sembrar la cizaña.
Pero dejemos al dúo y retirémoslo del escenario pues es inarmónico y estridente y falla, lamentablemente, aún en el simple solfeo, y ante la mala solfa, no encaja en el conjunto, desafina.
Costarricense si usted es funcionario o está empleado en una empresa que aboga por el Sí al TLC, sea prudente, manténgase callado, pero si su conciencia y sus conclusiones ante el Tratado le indican que debe votar No, hágalo, el voto es secreto, y su conciencia y tranquilidad y autoestima, la estima personal es primero; la libertad de conciencia es una libertad consustancial al género humano. No tenga miedo de decir no, pero cuídese, no deje ninguna evidencia de su voto, las malas artes de los humanos abundan.
Cómo ha sido posible que el dueto le diga a los alcaldes, al régimen municipal, cuya autonomía ha sido defendida hasta la vez y de la cual es tan celoso y es orgullo del régimen, de los alcaldes y de los ediles, que si sus cantones no ganan el Sí, no recibirán fondos del Gobierno. Con qué derecho hacen esa insolente y aberrante recomendación y pisotean la dignidad de las autoridades municipales electas por los votos del pueblo, de todos los costarricenses. Es gritarles en la cara a los representantes de un poder legítimo y libre. Cómo es posible que esas autoridades, las municipales, no hayan salido a protestar, como un solo hombre, ante el dictado que va contra la autonomía del Régimen Municipal tan defendida constantemente, por dichas autoridades y constituye una amenaza inaceptable para un poder debidamente constituido por todo un pueblo, un poder que dictó nuestra independencia y gobernó en los albores de nuestra Patria, haciéndola libre e independiente, la encaminó y la hizo Patria.
Esperamos la protesta del régimen, como un solo hombre, defendiendo su dignidad y diciéndole a la Patria “que por la plata No baile el mono” que el régimen municipal ni se compra ni se vende, pidiendo más respeto, compostura y la debida consideración para con el régimen.
No son ovejas que balan camino de la esquila. No somos siervos menguados, derechos sagrados la Patria nos da.
Infórmese bien antes de votar. Asista a los foros de discusión sobre el TLC. Siga los debates los jueves a las 8 p.m. en Canal 13 y los domingos a las 5 p.m. propiciados por el Tribunal Supremo de Elecciones. No se deje convencer por la propaganda falaz y llena de contradicciones de los impulsadores del Sí. Vote con su conciencia y con sus propias convicciones. Decir No es salvar a la Patria de un tratado que es de corte neoliberal, no democrático y mucho menos socialdemócrata. Que hace más ricos a los ricos y más pobres a los pobres. Que amplía la brecha social pues favorece a los que más tienen en detrimento de los que menos tienen.
Son más los perjuicios que nos acarrea el TLC que los beneficios que nos pueda traer. Ante esta incertidumbre es preferible decir No y tratar de formular otro tratado, un verdadero tratado de libre comercio, no de entrega de nuestras instituciones ante el peligro que se cierne sobre la apertura del ICE y del INS, de nuestra soberanía, las disputas que pudieran darse con algunas transnacionales, tendrían que dilucidarse en tribunales foráneos, fuera de nuestra jurisdicción. El tratado compromete nuestro territorio, nuestras aguas, nuestros cielos. para Estados Unidos es solo un acuerdo aduanero.
El tratado introduce cambios profundos e incógnitas de dudosas consecuencias que atentan contra nuestra soberanía, contra nuestra medular forma de ser y va en contra de un progreso equilibrado, justo, equitativo y real.
No estamos impugnando el progreso y los cambios que sean necesarios para impulsarlo, sino que estamos contra los desequilibrios, los desajustes, la inequidad, las injusticias y las asimetrías que tiene el tratado. El TLC no incluye un programa, mecanismos ni recursos de cooperación por parte de Estados Unidos hacia Costa Rica ni resguardos y compensaciones frente a las asimetrías.
Esta cooperación si está siendo otorgada a los otros países centroamericanos y a la República Dominicana.
¿Por qué esta discriminación a nuestro país, que nos pone en condiciones desfavorables ante los otros países firmantes del tratado ¿Dónde está la equidad?
No favorece al mayor número, sino a una minoría, dejando por fuera y con grandes incógnitas el futuro de las grandes mayorías, de los medianos y pequeños productores y trabajadores de nuestro país. La brecha social se haría más grande pues beneficia más a los ricos, que a los de menos recursos. Al tratado le falta equidad, es burro amarrado contra tigre suelto y no tiene sentido social, sensibilidad social, es un tratado de corte neoliberal, economista y contrario a nuestras prácticas democráticas y de justicia social.
Valiente ayuda le ha proporcionado el dueto al equipo del SI con las barbaridades propuestas.
“En este momento nadie le cree al Gobierno...” así lo afirman y proponen una serie de arbitrariedades para ganar el Sí que usted debe conocer.
No le tenga miedo al miedo, vote con su conciencia. Vote No al TLC.
No tenga miedo ante las amenazas de despidos, de perder su trabajo, el voto es secreto, pero cuídese, las malas artes de los humanos abundan. Mi corazón y mi razón dicen No al TLC.
periódico La Prensa Libre 25 septiembre 2007.

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