Columna Pido la palabra
Honores en vida
Roxana Zúñiga
ropazu@racsa.co.cr
Por mezquindad, despiste, desatención, celos u otras malas hierbas humanas, la mayoría de los homenajes al prójimo se efectúan cuando dos metros de tierra encima le recuerdan que “polvo eres y en polvo te convertirás”.
El homenajeado no puede disfrutar de las múltiples alabanzas, halagos y piropos que le endosan... en fin, de todo el buen pan que hacía. Y aunque es el personaje del festejo, ya no trota por este verde valle de vida para gozarlo.
Por eso, me alegra sobremanera que a don Jorge Manuel Dengo lo declararan Benemérito de la Patria cuando todavía ilumina con su madurez y sabiduría estos 52.000 kilómetros de TLC, corazones idiotas, miedo y manifestaciones.
También me complace que al apreciado Ricardo Lizano Calzada le otorgaran el premio Jorge Vargas Gené a la libertad de expresión, una de las máximas distinciones del Colegio de Periodistas.
Lizano es un profesional analítico, agudo, observador y de humor excepcional. Sus entrevistas abren la ventana a la reflexión y a la duda. Después de todo, ¿qué es si no el periodismo...? Un eterno proceso de dudar hasta de la sombra.
De corazón aplaudo esta merecida distinción a una existencia dedicada al oficio más bello del mundo, como dice Ricardo, parodiando a García Márquez.
Antes que diplomático, siempre ha sido periodista. Sus hijas, las cientos de páginas escritas, testimonian su devoción y calidad. Felicidades.
Periódico Al Día 27 setiembre 2007.

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