¿POR QUÉ SE VOTA CON LAPICERO?
Héctor Fernández Masís *
El lapicero, como instrumento para marcar las papeletas, se ha utilizado en el país desde las elecciones de 1998 y ha facilitado notablemente el proceso de votación, sobre todo para adultos mayores y personas con algún tipo de discapacidad motora en las manos. También ha presentado ventajas en el empaque y recolección de material, sin que hasta la fecha se haya demostrado ninguna anomalía de relevancia asociada a su utilización, que amerite volver al sistema de marcar las papeletas con la impresión de la huella digital, razón por la cual el TSE, mediante acuerdo adoptado en sesión Nº 45-2007 del pasado 24 de mayo, puntualizó las razones por las cuales acordó rechazar la solicitud para volver a ese sistema de votación que, en lo conducente, son: a) Que ésta individualiza al votante, lo que atenta contra la secretividad del sufragio; b) la utilización de tinta constituye fuente frecuente de anulación involuntaria de votos; c) el uso de tinta genera riesgos sobre la integridad del material electoral y de las papeletas en particular, debido a la mala práctica de introducir la tinta sobrante dentro de los sacos con material electoral y además propiciaba que los locales de las juntas receptoras de votos quedaran sumamente sucios y manchados luego de la jornada electoral y d) se forzaba un formato de papeleta cada vez más inmanejable, al tener que ubicar todas las listas partidarias en una sola fila horizontal. Asimismo, en dicho acuerdo se estableció que la eficiente fiscalización por parte de los actores del proceso es el aspecto central que garantiza la “pureza y el libre ejercicio del voto”. A la fecha el TSE cuenta con una base de datos que almacena las huellas digitales de más del 90% de los ciudadanos, lo que evidencia lo inadecuado de regresar al voto mediante huella digital, pues se pondría en riesgo el secreto del voto, ya que a través de la huella es posible conocer la identidad del votante. Por otra parte, la manipulación de papeletas con el dedo entintado aumentaría los riesgos de votos nulos involuntarios.
Lo que asegura la transparencia del proceso de votación, es la labor eficiente, imparcial, neutral y apegada a la ley de las Juntas Receptoras de Votos, no la forma en que se marquen las papeletas, actuación que por supuesto debe ser complementada con la fiscalización de los partidos políticos y la vigilancia y supervisión de las demás organizaciones que acreditaron observadores para el referéndum.
En efecto, si los miembros de una determinada junta receptora de votos tuvieran la intención de hacer fraude, ya sea marcando papeletas de votos en blanco o anulando votos de las papeletas contrarias a sus intereses, ello lo podrían hacer tanto con lapicero como utilizando la impresión digital, pero esto solo sería posible si contaran con la facilidad o complicidad de que no existiera nadie que fiscalice su actuación y denuncie su acción irregular.
Por consiguiente, lo importante es que todas las organizaciones que tengan interés en asegurar la transparencia del próximo referéndum, se preocupen por buscar personas que se constituyan en fiscales u observadores del proceso y que coadyuven con el Tribunal denunciando cualquier anomalía que adviertan durante la votación, a los efectos de que el organismo electoral pueda tomar las medidas correctivas y sancionatorias pertinentes.
Sobra decir que dichos fiscales y observadores deben actuar con apego a la ley del referéndum y lo correspondiente a la ley electoral, con sentido patriótico y con el único interés de que se respete la voluntad del electorado.
* Coordinador Programas Electorales -TSE
Diario Extra 28 setiembre 2007.

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