Breves reflexiones sobre el referéndum: Lo que sigue
Breves reflexiones sobre el referéndum: Lo que sigue
Sergio Araya Alvarado*
A escasos días de haber celebrado Costa Rica el acontecimiento político y cívico más relevante de los últimos tiempos como lo fue la realización del primer referéndum de su vida democrática, es pertinente esbozar algunas ideas, a manera de reflexión, en torno al mismo, que contribuyan al fortalecimiento del sistema político-institucional en su conjunto.
En primer lugar se concluye que el
resultado se ajusta a lo proyectado en varias encuestas que indicaban a escasos días de la realización de la Consulta, la posibilidad de un empate técnico entre las dos posiciones en pugna.
En cuanto a los datos propiamente dichos, destaca que más allá del 3% de diferencia entre la posición ganadora (51,56% del Sí) y la perdedora (48,44% del No) que ha arrojado el escrutinio total de las Juntas Receptoras de Votos habilitadas, lo interesante para el análisis es lo siguiente.
En números absolutos, tanto el Sí como el No sobrepasaron los 700 mil votos, lo que refleja que ambas posiciones tienen una base electoral de peso relativo considerable.
Adicional a ello debe destacarse que el 60% de las personas convocadas, se hicieron presentes a las urnas, lo que evidencia el interés de participar en una decisión de tanta trascendencia política, por parte de un segmente nutrido de la ciudadanía. Esto además trae aparejado el beneficio para el sistema político, de que prevalece una legitimidad alta hacia sus instituciones fundamentales, especialmente el instituto del sufragio.
Puede concluirse que el modelo representativo, cuyo pilar es el voto, se está complementando en forma adecuada y efectiva con la presencia de instrumentos de participación directa que, como lo evidencian los resultados de la aplicación de uno de ellos, son aceptados por una amplia mayoría de ciudadanos.
Con respecto al tema objeto del referéndum, el TLC, emanan de los resultados producidos varias conclusiones.
1- El Sí triunfó en las provincias situadas en el Valle Central -con excepción de la
provincia de Alajuela-, donde reside la mayor parte de la población con posibilidad de
acceder al voto.
2- El No triunfó en las provincias de la periferia, destacando entre ellas la de Guanacaste. Este es un caso digno de ser analizado, por cuanto desde hace 15 años, es la provincia que más inversión directa nacional y extranjera ha recibido en el marco del desarrollo del sector turismo. No obstante sigue siendo una de las provincias donde se registran los indicadores de pobreza más elevados del país. Es aquí donde cabe reflexionar los posibles límites y contradicciones de la estrategia de promoción del turismo que, junto con la diversificación de la base de bienes y servicios exportables y apertura de nuevos mercados, han sido los pilares del nuevo modelo de desarrollo impulsado en el país desde mediados de la década de los ochenta.
Parecen advertir estos datos que el beneficio generado por la actividad turística, objeto de mucho apoyo del Estado en términos financieros, técnicos y políticos, no llega al conjunto de la población y más bien tiende a ensanchar la diferencia entre el sector económicamente rico y los sectores medio y bajo.
Y esto pudo pesar al momento de decidir apoyar o no, a un instrumento que tiende a institucionalizar y consolidar el modelo antes referido.
3-Lo ajustado del triunfo (diferencia de aproximadamente 50 mil votos) exige de ambos bandos una posición de cordura, diálogo y construcción de consensos que permitan darle gobernabilidad al país. A la vez esto es indispensable en el corto plazo, porque como es sabido, para que el Tratado de Libre Comercio pueda operar, requiere la aprobación de las llamadas leyes de implementación (13) que actualmente están siendo analizadas en la Asamblea Legislativa y ello nuevamente reclama una vocación de diálogo y búsqueda de acuerdos políticos que permita darles viabilidad parlamentaria. En el largo plazo, el diálogo es fundamental sobre todo si, como finalmente el proceso del referéndum evidenció, más que un Tratado de Libre Comercio, lo que se discutió y sobre lo que se decidió en forma popular, fue sobre enfoques de desarrollo opuestos. Y al quedar la votación con un margen estrecho en términos absolutos, esto refleja que el país está dividido en torno a un tema fundamental: nada menos que la propuesta de modelo de desarrollo para el país, a ser aplicado en el corto y mediano plazo.
En síntesis, se estuvo en una fiesta patriótica e histórica en la que pese a que el tema consultado es tan complejo y polarizante, el civismo propio de la cultura política costarricense a Dios gracias imperó.
Ahora en el día después surgen nuevos retos que deberán ser asumidos en el marco cívico que la ciudadanía una vez más expresó el pasado día domingo.
Ese día marcó el comienzo de un proceso que deberá desembocar en la construcción de las bases del modelo político socioeconómico que orientará el rumbo del país para las próximas décadas.
La primera palabra en ese sentido la tienen los liderazgos políticos, sociales, culturales y económicos que condujeron y sustentaron los movimientos del Sí y del No. Empero, no es exclusivo de estos actores. La responsabilidad de llevar al país a buen puerto es tarea de todas y todos.
*Licenciado en Ciencias Políticas
periódico La Prensa Libre 19 octubre 2007.

Meneame
del.icio.us