Columna Enfoque
Jorge Vargas Cullel | jovargas@nacion.co.cr.
Politólogo
Se me adelantó don Enrique Obregón el martes pasado con el tema, pero, como ya tenía escrita la columna, ni modo, ahí les va: ¿qué es ser de izquierda hoy en Costa Rica? La pregunta se las trae pues, para los costarricenses, eso de la izquierda y la derecha está muy desdibujado. En un estudio reciente publicado en The Journal of Democracy , el profesor Seligson, de la Universidad de Vanderbilt, muestra que los ticos creen que los principales partidos políticos (PAC, PLN, PUSC y Libertario) están en posiciones muy cercanas, entre el centro y la centro-derecha. Más aún, consideran que el Libertario está a la izquierda del PLN y en la misma ubicación ideológica del PAC (“The Rise of Populism And the Left in Latin America”). O somos unos despistados que, a diferencia de los chilenos y salvadoreños, no ubicamos la ideología de nuestros partidos, o el sistema político tico está p’al tigre pues nadie ofrece nada distinto. Adivinen, adivinadores...
Podría pensarse que con el TLC hubo una natural separación de aguas: la izquierda se fue en contra y la derecha a favor del Tratado. No estoy nada seguro de eso. Vi a muchas personas que toda su vida han sido derechistas estar en contra del TLC y a otros, con trayectoria de izquierda, que lo apoyaron. Contrariamente a esa interpretación que insiste en consolidar los resultados electorales del referéndum en dos bloques ideológicos con visiones contrastantes de país, yo sigo pensando que el SÍ y el NO fueron política e ideológicamente diversos. En el curso de los próximos meses, esos rejuntados se desarmarán.
Volvamos a la pregunta inicial. Como no tengo, muy a mi pesar, el monopolio del saber y estamos en una situación política confusa, respondo a esa pregunta con más interrogantes, aplicando un método socrático: ¿es, o no, de izquierda apoyar el aborto, la eutanasia y una separación total entre Iglesia y Estado? ¿Es de izquierda alentar el nacionalismo? ¿Es, o no, de izquierda propugnar “democracias populares” de partido único? ¿Es de izquierda apoyar la nacionalización de la producción de bienes y servicios? ¿Es de izquierda erigirse en defensor del Estado que el liberacionismo creó entre 1950 y 1980? ¿Es, o no, de izquierda promover los mercados y la economía abierta? ¿Es de izquierda una política internacional aliada a Hugo Chávez? Estas y otras preguntas son importantes: pronunciarse en contra del neoliberalismo o del (ya extinto) Consenso de Washington y recordar a Juanito Mora alcanza para canalizar descontentos ciudadanos, pero no para definir una izquierda. La izquierda o, mejor, las izquierdas comportan proyectos de sociedades más equitativas y libres, y no la pura indignación ante el estado de cosas.
periódico La Nación 25 octubre 2007

Meneame
del.icio.us