Pido la palabra
Amor con patas
Roxana Zúñiga Quesada
ropazu@racsa.co.cr
Recién se celebró el Día del Animal y me hizo reflexionar acerca de la solidaridad y la devoción con que nos obsequian cotidianamente. A diferencia de muchos humanos, de una mascota, solo cariño sincero puede esperarse.
Por eso estas frases me agradan:
“El perro es el único ser que te quiere más que tú mismo”, Fritz Von Unruh.
“Las historias registran más ejemplos de fidelidad de perros que de amigos”, Alexander Pope.
“Cualquiera que haya dicho que no puede comprar la felicidad, nunca ha comprado un perrito”, Gene Hill.
Una mascota es un ser que te conoce muy bien y aun así te ama.
¡Cómo pueden existir malvados que los dañen, agreden y envenenen!
En la escala de cariños, el sentimiento animal es el más noble porque es el más puro y desinteresado. He visto ejemplos de dueño y mascota con un amor tan apasionado y arrebatador que una novela mexicana revuelta con venezolana se queda a 1.000 millas de distancia.
¿Por qué se quieren tanto? El ser humano está hastiado de la traición que amanece, trabaja y se acuesta con él. Por todo su entorno brillan los puñales, las lanzas, las flechas y las armas en su contra.
En medio de esa selva de codazos, bajadas de piso, mentiras y deslealtades, emerge como bálsamo el amor animal.
periódico Al Día 25 octubre 2007.

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