Administra tu Blog

¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis ¿Necesitas algo? Zebehar

RESONOCO

05/12/2007 GMT 1

¿Cuál acta de independencia?

marfuerte @ 00:46

Juan Rafael Quesada C.

Historiador

El dominio de la lengua y el conocimiento del pasado son instrumentos esenciales en la conformación de la identidad de las personas y de los pueblos. Así, se habla de uso de la historia cuando se le confiere la función pedagógica de dotar a una comunidad de cohesión, de fortalecer sus raíces y estimular el sano patriotismo. En este sentido es una conquista, un instrumento de poder de toda agrupación humana.

En concordancia con lo anterior, debemos manifestar nuestra satisfacción y complacencia por el hecho de que algunas comunidades del país se hayan organizado para combatir la práctica extranjerizante de celebrar –gracias al interés del comercio y la complicidad de cierto periodismo superficial– la fiesta foránea de Halloween. Este fue el caso, este año, de Cartago, San Ramón y Desamparados. Esta necesidad de fomentar tradiciones y valores costarricenses se enmarca dentro de esta concepción de desarrollar conciencia histórica, de hacer uso de la historia.

Control de la memoria. Es imperativo advertir que desde la antigüedad se ha ejercido el control de la memoria para acrecentar el prestigio, justificar y legitimar determinados proyectos políticos, e incluso satisfacer egos. En ese caso, hay abuso de la historia, pues deviene en un discurso del poder, es objeto de manipulación, de deformación, de censura o de silencio.

Veamos el caso siguiente. Ante la insistencia de un grupo de cartagineses para que el acta emitida por el Ayuntamiento (Cabildo) de Cartago el 29 de octubre de 1821 sea reconocida como “Acta de Independencia de Costa Rica”, la vicepresidenta de la República, Laura Chinchilla, dio apoyo a esa vieja iniciativa originada en la antigua metrópoli de Costa Rica. Más aún, durante las actividades realizadas en Cartago, el recién pasado 29 de octubre, se distribuyó entre los estudiantes, un documento supuestamente elaborado por un funcionario de la Dirección Regional de Enseñanza de Cartago.

En este “documento”, con el propósito de demostrar “¿Por qué SÍ se debe celebrar el 29 de octubre?”, el autor basa su argumentación en siete puntos. Todos empiezan, invariablemente, con el adverbio sí, lo cual hace pensar que se trata de una prolongación de la campaña a favor del TLC. Termina con una cita parcial del artículo primero del acta de Cabildo de Cartago, en el que se declara “La independencia absoluta del gobierno español”. No obstante olvida decir que, en el artículo siguiente, esa misma acta establecía el acatamiento de la Constitución y de las leyes que promulgase el imperio que acababa de fundar en México el general Agustín de Iturbide.

Repudio al proceso. Téngase presente que Iturbide, encargado de reprimir a los patriotas mexicanos dirigidos por Vicente Guerrero que luchaban por la independencia, había proclamado en febrero de 1821 el Plan de Iguala, uno de cuyos puntos esenciales planteaba la creación de un Gobierno monárquico, lo que quería decir que México sería un imperio, y que la corona se ofrecería a Fernando VII, o en su defecto, a un príncipe español. En consecuencia, tanto en León, Nicaragua, como en Costa Rica, las autoridades españolas que repudiaban el proceso independentista se acomodaban a la fórmula que proclamaba “la independencia de España hasta que se aclaren los nublados del día”. Esto significaba que “la tal independencia tan solo duraría el tiempo que tardasen los ejércitos de Fernando VII en meter en cintura a los insurrectos de Guatemala” (Ricardo Fernández Guardia).

Es claro, entonces, que el acta del 29 de octubre de 1821 tuvo un carácter muy limitado. Se refería solo a la ciudad de Cartago y, en modo alguno optaba por una verdadera independencia. No es por casualidad que entre los firmantes figurara, encabezando la lista, el último gobernador, Juan Manuel de Cañas, acérrimo enemigo de las ideas republicanas, quien, por su arbitrariedad y actitudes persecutorias contra los amantes de la libertad, era llamado “terrorista”. En realidad, en Costa Rica no se dio propiamente un acta de independencia, pero lo cierto es que en la Batalla de Ochomogo, al ser derrotados los nostálgicos del viejo régimen o imperialistas, se consolidaron los anhelos de independencia y republicanismo, pilares del Estado nacional en construcción.
periódico La Nación 10c noviembre 2007

Comentarios

No hay Comentarios »

Dejar un Comentario


<a href> <em> <blockquote> <strong> <cite> <code> <ul> <li> <dl> <dt> <dd>

Archivo | ¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis