Simón Bolívar o “Simón Gorila”
Claudio Alpízar Otoya
En la famosa Carta de Jamaica, escrita por Simón Bolívar, el Libertador expresó que la guerra por la Independencia era un episodio histórico sobre lo que es la lucha entre progresistas y conservadores, a los primeros los definía como la fuerza moral y a los segundos como la masa física que padecen la obediencia como su característica principal, los otros son más vehementes e ilustrados; afirmaba que “por fortuna, entre nosotros, la masa ha seguido a la inteligencia”. Estas palabras que fueron definidas por muchos como proféticas, nuevamente lo son, pues la masa decidió seguir la inteligencia en el reciente referéndum en Venezuela, porque aunque algunos traten de ignorarla, la inteligencia es parte de la masa, aunque muchos por costumbre intentan aminorarla.
El Presidente Hugo Chávez ha tomado como estandarte de su pseudosocialismo al Libertador Simón Bolívar, con él ha intentado justificar todas sus ocurrencias, que más bien han venido a contradecir el pensamiento del Libertador. Mientras con sus acciones Chávez hace todo lo posible para dividir a los venezolanos, tomando posiciones que contravienen a la democracia, Bolívar pedía la unión de las diferentes razas, como base de armonía, y afirmaba “La sangre de nuestros ciudadanos es diferente; mezclémosla para unirla”, creía que por naturaleza los seres humanos son diferentes y desiguales, y que eran las leyes las que corregían estas diferencia políticas y sociales; mientras tanto Chávez las utiliza para ampliarlas o desaparecer a las que no coinciden con las suyas, así relega la premisa del Libertador: “Nuestra división, y no las armas españolas, nos tornó a la esclavitud”.
Aún en los peores momentos, con pocos recursos en el ejército y cerca del triunfo, la preocupación de Bolívar fue siempre la moral y la educación, mucho más que las armas, pues su mirada estaba fija en el porvenir y la organización social y política que debían tener las naciones después de su ansiada independencia, sino recordemos su frase en el discurso ante el Congreso de Angostura: “Moral y luces son los polos de una República, moral y luces son nuestras primeras necesidades”. En tanto, Chávez realiza todo lo posible por eliminar la teoría crítica de las aulas y la prensa al intentar una sola forma de pensamiento “socialista”, además de cargar sus artillerías con nuevo y sofisticado armamento bélico para protegerse de una intervención “extrajera”, cuando sus grandes detractores son sus propios compatriotas, que estaban divididos e interesados en agendas particulares, sin poder unir esfuerzos en oposición. Pero un error de cálculo político al llamar a una consulta popular en un tema a todas luces de tinte dictatorial las ha unido. Lo que no lograron sus adversarios lo hizo Chávez, unir a la oposición.
Bolívar era un rousseauniano, sin embargo no tembló para apartarse de su maestro y darles a las madres un papel fundamental y prioritario en la educación de sus hijos, se opuso al rigor escolar, de corte autoritario y militar que dominaba en el mundo, pues los hacía esclavos del miedo, creía en el estimulo racional y tierno que los hiciera hombres de bien, justos y generosos. Mientras Chávez entre tantas ocurrencias dice que los niños venezolanos deben ser patrimonio del Estado “Socialista Bolivariano”, y que por tanto pertenecen más a éste que a sus padres y familias.
Ayuno de una buena interpretación de la filosofía de Bolívar y desubicándola en el espacio y el tiempo, Chávez ha optado por parecerse al Libertador únicamente en una característica -aunque en coyunturas diferentes- intentar la Presidencia vitalicia y posiblemente más adelante un Senado hereditario. Tal y como lo propuso Bolívar al Congreso en 1821, como base hipotética de la institucionalidad, lo que fue rechazado, porque a pesar de su prestigió los congresistas creían que estaban en su derecho de juzgarlo a él y a sus proyectos.
Por eso y muchas cosas más, las diferencias entre uno y otro son inmensas, aunque a la hora de aceptar el resultado del pasado referéndum Chávez ha dado muestras de respeto por la decisión tomada por el pueblo soberano, no debemos confiarnos pues es muy peligroso un lobo vestido de oveja, por eso y parafraseándolo, “por ahora” solo ha sido un “Simón Gorila”.
Politólogo
periódico La Prensa Libre 5 diciembre 2007

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del.icio.us
Saludos buen análisis, solo diverjo de este en el detalle de los resultados del referéndum, a mi modo de ver el asunto creo que su tendencia autoritaria y salvaje vuelve a quedar de manifiesto esa misma, el pueblo esperaba que desconociera el resultado y quedó atónito cuando lo acepto, pero pocos notamos el detalle que aunque reconoce los resultados no reconoce el mandato: el pueblo le dijo NO a su propuesta, cuando él dice que su propuesta va y que no cambiaría ni una coma, está dando muestras de que aunque reconoce la derrota, le importa muy poco el mandato.
Saludos
Eminex | 14-12-2007 - 16:46:21 GMT 1 #