Cultive la lectura en los menores
Fabio Mena Cordero
fmena@prensalibre.co.cr
Foto: Adriana Araya
Muchos niños de nuestro país ven la lectura como algo aburrido, pero gracias al trabajo de los padres y docentes, alumnos como Josebeth Retana Rivera, de 12 años, de Coronado, cada vez disfrutan más de esta práctica.
La lectura es un pasatiempo que últimamente ha perdido popularidad entre los niños, porque se enfrenta contra adversarios fuertes como la televisión y los videojuegos, los cuales están entre sus prioridades.
El reto de padres y docentes es crear conciencia entre los niños acerca de la importancia que tiene la lectura en su formación, no solo escolar sino también personal, ya que abre una ventana al mundo, dotando así a las personas de un amplio bagaje de cultura general.
De acuerdo con la licenciada en Educación Jennifer Molina, conforme se presentan los diferentes avances tecnológicos parece cada vez más difícil la tarea de padres y docentes de inculcar en los niños el hábito de la lectura. “En este punto se hace indispensable contar con las herramientas necesarias para promocionar esta actividad de forma llamativa, de manera que despierte el interés en los menores de edad.”
Ser un lector ávido implica disfrutar con alegría de cualquier tipo de lectura e interpretar lo que se lee para asimilar el mensaje que el autor está transmitiendo y hacerlo propio para aprovecharlo en diversas situaciones.
“La lectura como tal constituye un instrumento importante en la formación académica de los niños, ya que favorece la adquisición de vocabulario, refuerza el conocimiento ortográfico, promueve el desarrollo de las habilidades de comprensión de mensajes y estimula la imaginación”, destacó Molina.
Hay que saber escoger
Se debe tener claro que existen lecturas informativas y lecturas recreativas, por lo cual hay que encontrar un balance entre ambas para que los niños encuentren en este recurso una fuente rica en información, pero también de diversión.
En el mercado hay muchas opciones de lectura, existen textos de aventuras, leyendas, ciencia ficción, realistas, entre otros, de tal manera que el niño puede escoger entre una amplia gama el estilo que más le agrade.
No obstante, la licenciada Molina apunta que se debe tomar en cuenta que la calidad del material de lectura que llega a manos de los niños constituye un factor relevante, pues no todo lo que se encuentra en el mercado es apto para cualquier edad. “Por la razón anterior, la guía por parte de un adulto es recomendable, de manera que se asegure que el niño está adquiriendo conocimientos que enriquezcan y favorezcan su desarrollo intelectual.”
De esta manera se debe conseguir que el niño, al descubrir un libro, disfrute con la lectura, que sea para él ocio, y un trabajo o tarea aburrida, debido a que si el niño siente el placer de la lectura, sin duda leerá muchos libros.
Beneficios de leer
l Aumenta el caudal de conocimientos al relacionar las lecturas con otras áreas.
l Despierta la imaginación y fantasía del niño, al introducirlo en mundos fantásticos o reales, casi siempre desconocidos.
l Descubre la belleza del lenguaje, leyendo textos bien seleccionados: narraciones, dramatizaciones, recitaciones.
l Al comentar lo leído se favorece la conversación y comprensión.
l Se enriquece el vocabulario, favoreciendo la expresión y comprensión oral, así como la expresión escrita.
l Interviene el factor visual y fija la ortografía de las palabras.
l Desarrolla la observación del niño, al sentirse atraído por las ilustraciones de la lectura.
l Mejora la elocución del niño, realizando lecturas expresivas en voz alta.
l A través de la lectura se aprende a estudiar.
periódico La Prensa Libre. Revista Abanico 14 enero 2008.

Meneame
del.icio.us