Jugadores intermitentes
Esquina del cacique
Leonel Jiménez Periodista
El jugador de Costa Rica tiene muchos años de estar en la picota, como uno de los más señalados por su incapacidad e inoperante definición.
Y no es para menos, goleadores del campeonato que apenas alcanzan una decena de goles en 18 y más partidos. Equipos que generan quince o más ocasiones de gol y solo convierten una.
Jornadas de seis juegos donde apenas se anotan 12, 13 ó 14 goles, con las esporádicas y lógicas excepciones. Este problema también se refleja en la selección nacional, y ahora con la ausencia de Rolando Fonseca y Pablo César Wanchope, aún no asoman los sucesores del goleo de la “Roja”.
Este es un tema de discusión en casi todos los medios, y las respuestas de los futbolistas siempre son las mismas: todo un “cocktail” de justificaciones de perdedor. Estamos trabajando en eso, la cancha no está en condiciones, el viento nos perjudicó, la gramilla tiene ondulaciones, y no se cuántas tonterías más.
Dichosamente fue un exfutbolista y actual técnico, Luis Diego Arnáez, quien señaló que el jugador es dado a exagerar sus propias condiciones y hacer difícil lo sencillo, querer enseñar más talento del que tiene, tocar demás el balón y echar mano a varios adornos innecesarios.
Querer ser un jugador distinto, una mezcla de “crack”, “vedette” y “divo” del fútbol, sin tener esos recursos es algo que tiene que cambiar en algunos jugadores de nuestro medio, y que obliga a adoptar una postura práctica, de mucho trabajo y sacrificio “post entrenamiento”. Vale la pena mejorar las cosas que son buenas, y desechar la cultura de lo que salga y el azar.
periódico Al Día 15 enero 2008.

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