¡No soy Mateo Quintavalle!
Danilo Rodríguez Montero
La pobreza, y de ella la infracción en derechos humanos, la más cruda realidad es; el embodegaje de pobres en las unidades de Pensiones Alimentarias. Ahí, en el Buen Pastor y en La Reforma, simplemente, la incoherencia de cárcel por deudas se ensaña con un centenar de varones y algunas “seras humanas”, éstas últimas ahora más atribuladas que antes dada la penalización de la violencia doméstica y la inexistencia de un reglamento para apremiados corporales.
En este contexto, el joven estudiante de derecho marco Vinicio Jiménez Castro le consulta a la honorable Sala Constitucional respecto a algunas contradicciones de los señores jueces de pensiones alimentarias y familia. Recién, el secretario, Gerardo Madriz Piedra, contesta que “por órdenes superiores no contesta”. Seguirá “Walker” así apodado el cartaginés amigo sin respuesta y a manera de ejemplo diferenciador Mateo Quintavalle ya está en la calle. ¿Cómo podrían los millones! no pudo siquiera repuesta recibir un pobre!?
Pero a los pobres en prisión por deudas, más les valdría a veces -como ciudadanos de segunda categoría que son- homosexual, lesbiana o delincuente haber sido ¡Vaya coherencia!
periódico La Prensa Libre 15 enero 2008.

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