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RESONOCO

24/01/2008 GMT 1

Iglesia La Agonía (Remembranzas)

marfuerte @ 00:44

El Santuario del Santo Cristo de Esquipulas

José Manuel Morera Cabezas
Jmorera50@hotmail.com
Mezcladas con imágenes del álbum familiar, destacan en sus páginas varias fotos del Santuario del Santo Cristo de Esquipulas –iglesia La Agonía– inaugurado el primero de abril de mil novecientos cuarenta.

Las hermosas fotos traen muchos recuerdos... la pintura en las paredes, exteriores e interiores, tenían formas rectangulares pintadas en tonos suaves, similares a los colores llamados pastel. A cierta distancia, desde cualquier ángulo, parecía estar cubierto con un inmenso manto confeccionado con retazos de tela a colores, por hábiles modistas o costureras profesionales. Nadie olvida aquellos colores y delicadeza empleada por el pintor al definir cada línea.

Hoy, si nos detenemos por un instante, es fácil distinguir sus trazos y tamaños, tratando de escapar o sobresalir del color pálido que muestra el Santuario, con la complejidad de la acelerada contaminación ambiental y el caminar rápido del tiempo, que nada los detiene.

Los pedacitos de colores hicieron juego con las cuatro alegres campanas encargadas del llamado de los feligreses. Éstas, permanecieron muchos años como centinelas del barrio y la ciudad desde las alturas; mas no resistieron la embestida del terremoto en el noventa, obligando a dos de ellas, la parejita, bajar al pie del Santuario, plantadas en los costados norte y sur de la entrada principal.

Si nos acercamos a las campanas podemos conocer sus nombres escritos en relieve macizo: “María” y “Esquipulas” quienes viajaron desde Valencia, España, hasta este hermoso barrio “La Agonía”, en mil novecientos cincuenta y dos, bendecidas el diecinueve de octubre para las fiestas de San Gerardo María Mayela.

María y Esquipulas, hoy están censuradas, sus voces silenciadas y sus cuerpos inmóviles, fuertemente atados con gruesas cadenas, como Prometeo Encadenado, remachadas contra el suelo para evitar el robo de su valioso material y belleza, no para exhibir su calidad, historia y alegría; sino para convertirlas en dinero y negocio. ¡Tanta es la maldad y desconfianza en nuestra sociedad!
Arriba quedaron las compañeras más pequeñas, bautizadas con los nombres “Argentina” y “Angélica” -la primera así por su padrino procedente de la nación suramericana y la segunda con el nombre de la madrina, vecina de San Antonio del Tejar- llorando la esclavitud de María y Esquipulas quienes no dejan la lucha por romper cadenas para restablecer su libertad e independencia y estar más cerca de Dios.

La bella pareja, expuesta al sol y a la lluvia, al desprecio y abandono, miran casi a ras del suelo, el trajín de la ciudad: el auge comercial con olor a pan, pollo, cerveza, pizzas, medicinas, dinero, frutas, sin faltar la contaminación sónica y ambiental, producto del constante tránsito y parqueo de automóviles en el área interna y externa, contaminación que nos da el progreso, la tecnología, bajo la mano y mente irracional del hombre, que por culpa de éste, también el inmenso y bello Santuario, deben protegerse con enormes barrotes de hierro, similar a grandes prisiones, adornados con brillantes rollos de alambre navajas.

Bellísima la pileta o “Fuente de San Gerardo”, ubicada al costado norte del Santuario, adornada con cuatro peces enormes fabricados en puro hierro, lanzando chorros de agua cristalina sobre lirios y peces de colores; y la garza desplegando sus alas blancas, mientras su enorme pico y mirada apuntaban directo al centro del cielo, fue la atracción de niños y adultos, hoy convertida en escombros, unos aquí y otros allá, hasta la extinción de los lindos peces verdaderos y bellos adornos, que daban frescura al lugar sagrado. Posiblemente esta no fue la intención del General Tomás Guardia, quien la trajo de Europa y la donó a la Iglesia. Menos, la idea o el propósito del sacerdote quien dio la bendición, en presencia de decenas de fieles creyentes.

El Santuario del Santo Cristo de Esquipulas, nos invita a leer una placa, en el frente: “Hoy 22 de diciembre 1935 a las nueve horas se colocó la primera piedra fundamental de este Santuario comenzado el once de noviembre próximo pasado. Esta piedra fue solemnemente bendecida por Monseñor Monestel, ayudado de los P.P. Redentoristas: Baldomero Silva, visitador e inspector de obras, Baldomero del Pozo, Superior, Carlos Cavero, Procurador. Miguel Raimondez, Perfecto Crespo y Javier
García, misioneros. Hermanos legos, Jorge Gil y Basilio Bertolez.

Fue inaugurado el primero de abril mil novecientos cuarenta. La primera misa fue oficiada por Monseñor Sanabria con el
cáliz donado por el Excmo Señor Presidente de la República Lic don León Cortés y Sra. PP. Eduardo Perea, Provincial, Cándido Peña, Rector.

Planos y Dirección ejecutado por el ing. Alajuelense, don Clodomiro Fallas S. Donado por don Clodomiro Fallas, el 11 de agosto1941. Fiesta de San Alfonso.”
Ayer y hoy, el Santuario del Santo
Cristo de Esquipulas, debe ser un lugar para el descanso y distracción familiar, punto de referencia y atractivo para el turista nacional y de otras naciones y, muy especial, un sitio tranquilo para la meditación, orgullo del alajuelense.
periódico La Prensa Libre 18 enero 2008.

Comentarios

Un Comentario »

  1. Muy interesante la historia de las campanas del Santuario. Por cierto, su palabras me invitan a tocar con mis propias manos a María y Esquipulas, están al alcance de todos. Es linda la historia de este bello lugar.

    Magaly Morera Murillo | 11-03-2008 - 01:07:44 GMT 1 #

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