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RESONOCO

25/01/2008 GMT 1

El verdadero Beowulf… y el falso

marfuerte @ 01:04

Diferencias El más antiguo poema épico inglés relata historias deformadas por una reciente película

Carlos Alonso Vargas Dengo
Filólogo y traductor

Hace unas semanas se exhibió la película Beowulf (se pronuncia béowulf ), y es probable que la gran mayoría de sus espectadores no hayan leído el poema épico del mismo nombre en el que esa película se inspira, la más antigua obra de la literatura inglesa. Tal vez muchos ni siquiera sepan de su existencia.

Beowulf es un poema anónimo de 3.182 versos, escrito en Inglaterra entre los siglos VIII y X en la lengua llamada ‘anglosajón’ o ‘inglés antiguo’, un idioma muy parecido al antiguo noruego e islandés y que resulta incomprensible para los anglohablantes de hoy. Por ello, normalmente se lee traducido al inglés moderno.

De las traducciones actuales, la de mayor vigencia y calidad es la publicada en el año 2000 por el insigne poeta irlandés Seamus Heaney (Premio Nobel de Literatura, 1995).

Heaney atribuye a una ponencia que publicó en 1936 el escritor inglés y catedrático de Oxford, J. R. R. Tolkien –especialista en inglés medieval–, el mérito de haber rescatado el alto valor literario de Beowulf . Hasta entonces, el poema había sido casi un mero objeto de disección por parte de filólogos e historiadores.

Con esa inspiración, y con su profundo y casi instintivo conocimiento de la lengua anglosajona, Heaney emprende la aventura de hacer una versión de Beowulf que sea, como el original, un poema épico. Traduce en verso, recreando, en el inglés actual, los ritmos y las aliteraciones que caracterizaban la métrica anglosajona, y así nos pone en contacto, como ningún otro, con la primitiva fuerza y frescura del poema original.

Orígenes. En su heroica grandeza, la trama de Beowulf es bastante sencilla y quizás insuficiente para constituir por sí sola un largometraje que cautive al público de nuestros días. Beowulf gira en torno a tres combates que libra el héroe escandinavo que da nombre a la obra.

La historia se desarrolla hacia el siglo VI, en Dinamarca, donde los súbditos del rey Hróthgar sufren, “durante doce inviernos” (v. 147), los crueles ataques de un monstruo semihumano llamado Gréndel, “un enemigo salido del infierno” (v. 141) que asolaba sus aldeas y su palacio, matando y devorando a muchos sin que nadie lograra vencerlo.

La noticia llega a la nación de los gautas (en inglés, Geats ), un pueblo del sur de Suecia, donde un noble capitán llamado Beowulf decide acudir en ayuda de los daneses y cruza el mar hasta Heorot, la villa de Hróthgar. Beowulf ataca a Gréndel sin arma alguna y, tras un fiero combate, lo vence y le causa la muerte.

Sin embargo, entonces se da el ataque de otro monstruo igualmente infernal: la madre de Gréndel, que viene a vengar la muerte de su hijo. En un combate bajo el agua, Beowulf la mata también a ella. Después de las debidas celebraciones, regresa con sus hombres a la tierra de los gautas, donde llega a ser rey de su pueblo.

Cincuenta años después, los gautas son acosados y atacados por un dragón; Beowulf se le enfrenta y lo mata, pero muere en el combate.

El filme. A ese argumento, la película le introduce una mutación radical. Según la cinta, el monstruo Gréndel es en realidad un engendro del rey Hróthgar, quien años atrás ha sucumbido a la seducción de la madre del monstruo, una especie de demonio con forma de hermosa mujer.

Tras la victoria sobre Gréndel, Beowulf marcha a atacar a la madre y regresa asegurando haberla matado, cuando en realidad ha sido seducido y ha hecho un pacto con ella.

El dragón al que se enfrenta ya en su vejez –siendo rey, no de los gautas, sino de los daneses–, en ese combate en que ambos mueren, resulta ser el fruto de su relación con la madre de Gréndel, la cual es la verdadera vencedora; muerto Beowulf, ella se apresta a tentar también al nuevo rey de los daneses.

Esa distorsión significa que todo el reinado de Beowulf está fundado en una mentira: solo él (y también Hróthgar, quien en la película se suicida al regresar Beowulf y le deja su corona) sabe que, en realidad, la madre de Gréndel no ha muerto. Por tanto, aquel a quien todos tienen por gran héroe es un falsario y un cobarde; ha reinado gracias a su mentira y ha sido víctima de su propia debilidad.

Posmoderna. Aparte de los méritos cinematográficos que pueda tener la película de Robert Zemeckis, tenemos aquí un ejemplo del pensamiento posmodernista que avasalla al poema épico, adulterándolo de raíz.

El héroe Beowulf queda convertido en un antihéroe. Es el procedimiento de “desconstrucción”: la filosofía posmodernista postula que todos los cimientos de un pueblo, sociedad o cultura han sido artificiosamente “construidos” o fabricados, y ella se encarga de “desconstruirlos”.

En el caso que nos ocupa, el mensaje de los creadores de la película es que lo que nosotros leemos en el poema Beowulf no es más que la “historia oficial” cantada por los bardos que se habían tragado la mentira del héroe, mientras que la “verdadera historia” de Beowulf es la que la película se digna revelarnos.

La imposición posmodernista se manifiesta también en otros aspectos de la película. Un ejemplo son las frecuentes alusiones genitales, que resultan grotescas, sobre todo en boca de personajes femeninos. Este es un anacronismo; tales manifestaciones no se habrían dado en una sociedad tradicional.

Otro ejemplo es la visión despectiva que se transmite del cristianismo, en contraste con la perspectiva piadosa del anónimo poeta anglosajón, en quien son frecuentes las alusiones bíblicas y las invocaciones al Dios cristiano.

Un caso más es la figura de Hróthgar. En la epopeya se yergue como un noble rey, comparable con el homérico Príamo, mientras que la cinta lo transforma en un disoluto cínico. Todas estas son extrapolaciones posmodernas que la película superpone artificialmente.

Los escandinavos del siglo VI serían incivilizados y primitivos, pero sus caudillos y nobles tenían un estricto código de honor que no debemos desfigurar ni despreciar.

Los poemas

épicos

La épica es el género literario que relata las hazañas de los héroes que dan origen a un pueblo, y así consolida la identidad de ese pueblo.

Estas narraciones normalmente son poemas, lo cual facilita su memorización. Estos poemas eran cantados por los vates, bardos o juglares según la cultura y la época.

Con frecuencia son poemas anónimos. El verdadero ‘autor’ de un poema épico es, en cierta forma, el pueblo de donde surge.

El héroe se presenta como modelo de carácter (valiente, íntegro, honorable, etc.) para inspirar a las generaciones sucesivas.

Otros ejemplos de obras épicas son la Ilíada y la Odisea de los griegos, el Ramayana indio, el germánico Cantar de los Nibelungos , en la cultura francesa la Canción de Roldán y en la española el Cantar de Mio Cid .
Suplemento Ancora. Periódico La Nación 20 enero 2008.

Comentarios

Comentarios(5) »

  1. GRACIAS POR EL APORTE PARA UNA CLASE DE LITERATURA CON MIS ESTUDIATES.

    MONICA NUÑEZ | 29-04-2008 - 15:53:30 GMT 1 #

  2. GRACIAS POR EL APORTE PARA UNA CLASE DE LITERATURA CON MIS ESTUDIATES.

    MONICA NUÑEZ | 29-04-2008 - 15:53:35 GMT 1 #

  3. pero por dios santo y bendito! no les habrás dado a tus alumnos (que no estudiantes) algo semejante a esto, verdad?¿??? pobrecitos míos!!! pero qué montón de patrañas mal hilvanadas les haces aprender?!¿?!¿! eres cruel mónica nuñez,eres cruel.

    Cristina | 20-03-2009 - 00:45:16 GMT 1 #

  4. CALLEN CHUPAPINGAS

    Kevin Castro Flores | 28-03-2009 - 01:46:33 GMT 1 #

  5. CALLEN CUPAPINGAS DE MIERDA

    Kevin Castro Flores | 28-03-2009 - 01:51:44 GMT 1 #

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