Columna Esquina del cacique
¿Quién manda y ordena?
Leonel Jiménez Periodista
Liderazgo es el proceso de influencia en las personas para lograr las metas deseadas.
Para ser un buen líder no se requiere solo tener tiempo y dinero, se necesitan más virtudes: carisma, inteligencia, poder de convencimiento, lograr que las personas lo sigan por su propia voluntad.
Ese liderazgo debe descender como una pirámide, con líneas de autoridad y respeto claramente definidas (así en las empresas, la sociedad o el fútbol), y no depender del azaroso resultado de un partido.
El liderazgo debe provenir de un ejecutivo de alto nivel, preferiblemente, el presidente del Comité Ejecutivo.
No puede ser que el técnico sea el que guíe el barco: la responsabilidad en un 80% le corresponde al Comité Ejecutivo de la Fedefútbol.
El técnico debe encargarse de un objetivo específico que es el deportivo, los jugadores convocados, la estrategia, el sistema de juego, los rivales...
El problema de la Selección no está solo en los jugadores y el técnico. Claro, en la actualidad ellos denotan criterios unipersonales porque no se ha logrado fortalecer un grupo. Algo similar o peor ocurre con los dirigentes.
Días atrás, un federativo advirtió que el técnico Hernán Medford no quería realizar el trabajo de los martes y miércoles y que por eso se desechaba; menos de 48 horas después, el técnico estaba brindando una lista de 22 jugadores, para iniciar hoy esa preparación.
Eso tiene nombre, no hay comunicación interna ni liderazgo, además del desconocimiento e irrespeto a las partes. No estamos jugando el mismo sistema.
periódico Al Día 19 febrero 2008

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