Columna PRISMA
SUPERARSE CON ESFUERZO
Por Mario Ugalde C.
Subdirector
mugalde@diarioextra.com
Nunca espere que las cosas le lluevan del cielo porque eso no ocurrirá jamás, lo único que cae de arriba es agua y si se queda ahí parado, a la intemperie, la única posibilidad que tiene es que se de una mojada de “padre y señor mío” y, seguramente, terminará en el hospital afectado por una fuerte gripe o una pulmonía, así que si quiere que su vida mejore no le queda más que esforzarse por alcanzar las metas que se propone, para ayudarle a motivarse hoy les contaré la historia de un niño que ayudó a una mariposa a salir de su capullo.
Dice así: Había un niño pequeño caminando por el bosque y encontró el capullo de una mariposa. La llevó a su casa para poder ver como salía de su envoltura. Se sentó y miró por varias horas como luchaba para forzar su cuerpo a través del pequeño hueco... Luchó y luchó y parecía estar pasando por un momento muy difícil. El niño decidió hacerle las cosas más fáciles, así que sacó una cuchilla y cortó una ranura en el envoltorio para permitir que la pequeña mariposa saliera y ayudarla a volar. Cuando la mariposa apareció no se veía como una mariposa corriente. Su cuerpo estaba inflamado y sus alas pequeñas y dañadas.
El niño estaba desilusionado y confundido, así que corrió a llamar a su abuelo para que viniera a ver a esa mariposa extraña. Le contó como había tratado de facilitarle todo a la mariposa en apuros, cortando un hueco en el capullo, y como ésta salió y no pudo volar. El sabio abuelo tomó al niño de la mano y le explicó que cuando la polilla está luchando por salir a través del pequeño hueco, en realidad está forzando los fluidos del cuerpo para que lleguen a las alas. Sin la lucha, las alas no pueden crecer. Sin la lucha las alas de la mariposa nunca serían lo suficientemente fuertes para volar, y sin vuelo, probablemente no sería capaz de sobrevivir.
La moraleja de la historia es que el vuelo y la vida son una lucha. Sin retos y luchas nunca creceríamos ni alcanzaríamos todo nuestro potencial porque la vida y la lucha son inseparables! Y es que todo lo bueno trae su lucha!”.
¡Eso es muy cierto! Todo lo bueno que hemos tenido alguna vez, vino con algún grado de lucha. Tuve que luchar para conseguir el diploma en la escuela, luego para obtener el bachillerato en secundaria. Tuve que luchar durante mis años universitarios para obtener una profesión, y ahora sigo luchando por hacer mi trabajo lo mejor posible para subir escalones y tener mejores ingresos para sacar adelante a mi familia. Al igual que usted, he tenido diferentes tipos de luchas y cada logro fue el resultado de ellas... así es todo en la vida, las cosas nacen de la adversidad y la lucha, nunca espere que le caigan del cielo, porque Dios premia el esfuerzo no la vagabundería.
Por eso pongámonos metas grandes, porque los retos pequeños crean músculos pequeños, mientras que los retos grandes crean músculos grandes. Debemos estar dispuestos a enfrentar la adversidad para poder crecer, de lo contrario tendrá que quedarse ahí... fracasado y viendo como los demás triunfan en la vida. No sea mediocre, decídase a hacer algo importante con su vida y en su vida, eso dará satisfacciones a todos los que lo rodean.
Diario Extra 23 febrero 2008

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