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RESONOCO

05/04/2008 GMT 1

Educación y vivencia religiosa

marfuerte @ 21:19

Jacques Sagot | jacsagot@gmail.com

Ya sea para afirmarlo o para negarlo, el hombre necesita a Dios

Pianista

La enseñanza de la religión debe volver a nuestros colegios. ¿Creen haberme leído mal? ¿Están las furibundas huestes de la laicidad ya planeando mi incineración en la pira de los nuevos perseguidos? Pues entonces, para provocarlos, voy a repetir lo que acabo de decir: la enseñanza de la religión debe volver a nuestros colegios.

¿A qué me refiero con esto? ¿A que debemos poner a nuestros jóvenes a recitar de un tirón y sin respirar el Padre Nuestro en latín? No. ¿A que es imperativo aprenderse el Corán de memoria? No. ¿A que debemos volver a instaurar los ritos de inhumación de los sumerios y los hititas? No. Dejemos los credos por fuera. Hablo de la experiencia religiosa. De la vivencia de lo divino. Desde todas las perspectivas: antropológica, cultural, filosófica, psíquica y, sí, como revelación mística. ¿Por qué? Enumero ahora mis razones.

La gran pregunta. La pregunta sobre la existencia de Dios –o de los dioses– no es una pregunta cualquiera, es la Pregunta, así, con mayúscula. La ineludible, la que ningún ser humano dejará jamás de formularse. ¿Que nunca encontraremos respuesta definitiva? Quizás. Y precisamente por eso es crucial. El tema vale por las preguntas que suscita tanto como por sus respuestas. ¿Que de qué nos sirve indagar una realidad que nunca será completamente desentrañada? Porque la curiosidad metafísica es lo que diferencia al hombre de los crustáceos. Porque es nuestro deber como seres humanos comprometidos con el vivir buscar un sentido –o celebrar la absurdidad– de nuestra existencia: ambas posiciones se valen.

Porque no pasará un día de nuestra vida en que, en el sanctasanctórum de nuestras almas, no revisemos las respuestas que tan altisonantemente hemos exhibido a guisa de atuendo espiritual ante nuestros semejantes. Porque una cosa es aquello de lo que fachenteamos públicamente, y otra muy diferente la suma de sospechas, dudas, temores, esperanzas, rencores e incertidumbres que nos asaltan tan pronto nos quedamos a solas con nosotros mismos. La verdadera interrogación por lo divino es siempre, por su naturaleza misma, íntima.

Porque nuestra ética, nuestra cosmovisión, nuestra sensibilidad ante la realidad dependerá enteramente de la respuesta que nos demos. O de las respuestas, que bien puede ser que cambiemos de parecer cada día o cada hora de nuestra vida. Porque no ha habido nunca, en lugar ninguno del mundo, desde que el Tigris y el Éufrates inventaron la civilización –o quizás antes, como parecen sugerirlo recientes teorías– una cultura que no haya tenido su dios o sus dioses. Las pre-científicas como las postcientíficas. Esto nos autoriza a pensar que Dios representa una necesidad antropológica del hombre. Si no necesariamente para el individuo, sí para la especie humana contemplada en su totalidad histórica. Ya sea para afirmarlo o para negarlo furibundamente, el hombre necesita a Dios. Su existencia –o su no existencia– es por mucho el generador de discursividad más grande que el mundo ha conocido.

La peor absurdidad. Es la peor de las absurdidades no preparar al hombre desde su temprana educación a abordar el tema más importante de su vida, aquel al que consagrará más pensamiento, el que más crisis habrá de suscitar en su vida. ¿Quieren ver en Dios una mera construcción cultural? Sea. ¿Quieren ver en él una estafa histórica? Sea. ¿Quieren conceptualizarlo como un exorcismo mágico contra el miedo primal a la muerte? Sea. ¿Quieren convertirlo en la piadosa confortación de la gente más inculta y pueblerina (el “Blasillo”, de Miguel de Unamuno)? Sea, si bien esto haría de Platón, San Agustín, Leibniz, Tomás Moro, Pascal, René Descartes, Velásquez, Bach, Beethoven, Liszt, Kierkegaard, Víctor Hugo, Marcel, Unamuno, Maritain, Claudel y Einstein unos pobres ilusos. ¡Pobrecitos, tan incultos y tonticos! Mandémoslos a todos a la “Escuelita de la Niña Pochita”, a ver si se nos ilustran un poco.

Pero no importa, que cada cual piense lo que quiera (o lo que pueda, sería más propio decir). El hecho es que la vivencia religiosa debe ser estudiada. Como fenómeno distintivo de la especie humana. ¡Señores: es la sed de divinidad la que en mayor medida nos diferencia de los ornitorrincos! ¿No merecemos ser educados para investigar el hecho religioso, la experiencia mística, sea cual sea la conclusión a la que lleguemos (y posiblemente la cambiaremos tres o cuatro veces a lo largo de nuestra vida)?

No hablo de los adolescentes de colegio, hablo también de los niños –que piensan mucho más de lo que algunos creen–. Tanto unos como otros deben ser guiados, orientados en un asunto en el que se juega ni más ni menos que el sentido mismo de su vida. Y no, por favor, no me vengan a recordar, como quien descubre la palanca, la importancia de la separación de Estado e Iglesia y de la laicidad como marco convivencial entre los hombres. Todos sabemos que ambas cosas son harto saludables, y mucho dolor le costaron al mundo como para venir ahora a revertirlas. Ese no es el punto. El punto es la vivencia religiosa como tal, ser preparados para ella, tener armas epistemológicas para explorarla, para aceptarla o negarla. Y hacerlo para adentro, no para fuera.

Pensamiento mágico. ¿Que Dios es un residuo ancestral del pensamiento mágico? Tal vez. No es cosa que me perturbe. Siento un infinito respeto por el pensamiento mágico. ¿Cómo no habría de tenerlo? De ahí proceden toda la poesía y la música del mundo. Pero quien prefiera seguir oponiendo la ciencia (¡tan llena de magia, por cierto!) a Dios –pleito pasadísimo de moda– pues que siga haciéndolo. Remanentes de un positivismo comtiano completamente anacrónico. Se creen vanguardia, cuando son la más rezagada de las retaguardias. Pero eso quizás no importa. Lo único que importa es que también la negación tenga elementos de juicio adecuados para sostener su postura. Y hasta para esto hace falta una propedéutica de la experiencia religiosa. Es algo que se enseña, se transmite, se estudia.

Como siempre conmigo, esta no es una mera opinión. Yo no soy un opinador profesional. Es un compromiso personal y una exhortación a quienes hoy diseñan nuestros programas educativos. Dios –como presencia o como ausencia– es algo o alguien con quien vamos a tener que vivir toda nuestra vida. ¿No resulta sensato cultivar el arte y la ciencia de pensarlo, de vivirlo, de amarlo, de negarlo?

Nota bene: desde mi último artículo sobre el tema, no pocos lectores han tenido la amabilidad de enviarme sus comentarios, a veces convergentes, a veces divergentes, de mis planteamientos. En un caso como en el otro, he respondido únicamente a aquellos que tenían más contenido conceptual y que estaban más inteligentemente formulados. Pienso hacer lo mismo en esta ocasión.
periódico La Nación 2 marzo 2008

Comentarios

Comentarios(3) »

  1. yo me opongo y creo innecesaria la enseñanza de la religión en primaria y en secundaria, pues lo que ahí se enseña son puras mamarrachadas que lo único que hacen es forzar a alguien a creer algo casi que contra su voluntad,a imponer nimiedades como el paraíso , la vida eterna excusa medioicre para no ser productivo en la vida pues la vida desde ese puntom nde vista no es mas que un "paso para ganarse el cielo" el alma es inmortal entonces de ¿de donde venimos?¿estábamos en el cielo antes y nos enviaron a esta tierra ...para ganarnos el cielo? la idea expuesta al sol de la razón y la lógica es irrisoria mas bien eso fomenta la incapacidad para pensr por sí mismo carecer de análisis crítico, por favor yo soy estudiante de secundaria y sé lo que es asistir a muuuchas clases de religión a escuchar a un señor de pelo negro a fomentar el machismo, la ignorancia (la misión de la iglesia católica: eliminar el uso de condones para causar explosión demográfica en los países pobres, pues entre mas países pobres mas ignorantes y ante mas ignorantes menos personas escépticas y con análisis crítico)en lo personal me duele que use para fundamentar su propuesta a figuras como a descartes,kierkegaaard,lizt y sobre todo al gran beethoven para la implementación de una materia tan tan ligera y tan torcida hoy.por cierto hablando de beethoven el 16 de diciembre se celebra su 238 aniversario de su nacimientoi nada mas y nada menos me gustaría y me encantaría que escribiera algo sobre el maestro ,aunquer no creo que lo haga después de lo que le acabo de decir.soy gran admirador suyo sobre todo como escritor,no he tenido la dicha de ir a uno de sus conciertos,pero sí colecciono todos sus reportagen en áncora que los considero preciosos.se despide su admirador.alexander rodríguez, acérrimo lector y amante de música(mal llamada) clásica.bueno de una vez por todas me despido, y espero que se celebre o se haga algo sobre el gran ludwig von(el von es para agragarle un toque bien alemán)¡¡larga vida al genio ludwig vcan beethoven¡¡8disculpe por las faltas de ortografía se debe a la forma tan acelerada como escribo.

    alexander rodríguez araya | 02-12-2008 - 00:29:21 GMT 1 #

  2. Seria curioso que aquellos que constantemente atacan la labor del catolicsmo en Costa Rica renunsiaran a lo que esta conquisto y del cual son beneficiarios; hay que leer, investigar antes de hablar con el higado denotando una axilogia burda y poco critica, asi no llegaremos a una democracia deliberativa.Gracias

    juanico | 11-12-2008 - 03:57:55 GMT 1 #

  3. ¿Beneficios de la iglesia católica a nuestro país? Oh si¡ muchas no tuve necesidad de ponerme a investigar para acordarme de las innumerables ventajas que la iglesia a nuestro país ha concedido vamos a ver las más importantes:
    -Enajenamiento del pensamiento de nuestra sociedad; eliminar entre mas posible sea el pensamiento crítico cambiándolo inmediatamente por las imposiciones de un padre con voz severa y solemne lo que se debe creer sin dar tiempo de analizarlas de pensar, pensar, pensar la base del pensamiento escéptico y no por argumentos circulares (¿porque creo todo lo que me dice la Biblia? Por que ella me dice que lo tengo que creer, entonces porque ¿es menos válido el Corán que afirma la existencia de alá aunque demuestre las mismas evidencias de la Biblia y que todas brillan por su ausencia?) y lo peor de todo es que existe pensamiento está ya tan arraigado que es imposible demostrarle a un creyente su posición irracional ¡no hay peor ciego que el que no QUIERE creer¡¡
    -Otro punto, este es consecuente del primero: la superstición, el fanatismo que cierra aún mas la aceptación de ideas nuevas y mas racionales ideas como: el diablo, la segunda venida de cristo ,el alma, los demonios, y el que éstos son causantes de enfermedades y otras cosas, la creación, los exorcistas(recordemos al pelmazo de José Antonio Fortea) ,la hostia, la vida eterna entre una innumerable lista de creencias mas que irrisorias.
    1-Los datos oficiales arrojan datos alarmantes sobre la vida sexual de los jóvenes costarricenses: al año casi 15 mil adolescentes quedan embarazadas, la edad promedio de inicio de las relaciones sexuales ronda los 13 años y la ignorancia sobre la sexualidad es común. Los expertos achacan estas cifras a un ambiente familiar permeado por los tabúes y los miedos derivados de una centenaria influencia religiosa.
    2-Ignorancia, de esa ni tengo que ejemplificar ya que es tan tangible como el monitor que tiene enfrente.
    3-La que mencioné anteriormente, explosión demográfica de los países subdesarrollados.
    4-El asesinato que nunca olvidaré de Camila a manos de un padre humanista, recto, escrupuloso, sí como no.
    5-El silenciamiento del gran Parmenio Medina.
    6-Costa Rica vive una situación particular, la separación Estado-Iglesia existe, pero la influencia clerical en constante y amparada por una oficialidad establecida constitucionalmente, lo que convierte al país en un estado confesional, cosa rara en el mundo occidental.
    7-Ese entre los otros grandes beneficios de la iglesia a dado a nuestro país y al mundo entero, como la censura de Galileo Galilei, la inquisición (cuya sola mención me produce rabia).
    Tengo que decir que los puntos 1 y 6 los tomé de un texto de césar barrantes publicado en Internet, específicamente en www.sindioses.com que evidentemente no son míos pero no menos acorde con lo que ocurre pues si digo “con lo que pienso” estaría catalogando las ideas de propias y no realistas.
    ah¡ y robarnos la posibilidad de estar mil quinientos años mas desarrollados. esos son los beneficios que la iglesia le ha dado a costa rica y al mundo. Ud jacques con esa idea me ha confundido ,no esperaba eso de ud una mente de pensamiento tan justo y preciso (así lo creo yo)me ha provocado que lo admire y lo odie a la ves , que lo admire por sus geniales notas acerca de la música que colecciono y tengo todas, y por sus comentarios en opinión y que lo odie por lo que dijo sobre introducier la “educación” religiosa en nuestro país , su anterior reportaje llamado ”la música de las esencias” sobre el Ludwig estaba como anillo al dedo para el aniversario de su nacimiento que sucede dentro de 2 días, yo haré algo por él también (escucharé su misa solemne y su novena ,si¡ como en 1824¡seguramente me irá a dar un infarto por eso casi me da uno cuando escuché por primera vez el Bolero de Ravel.

    alexander rodríguez araya | 14-12-2008 - 23:58:32 GMT 1 #

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