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RESONOCO

10/04/2008 GMT 1

LA RONDA DE LOS LIBROS

marfuerte @ 00:06

Alfonso Chase
Las grandes ideas que formaron nuestro mundo
Pete Moore
Lisma Editorial, 2007

Este es un libro con propósitos didácticos, para jóvenes y adultos, que conforma el currículo sugerido por las escuelas de la Comunidad Europea, para tener al día a los lectores de los grandes descubrimientos humanos, sustentados en ideas que han dado forma a lo que somos, y esperamos ser, en el presente y en futuro. Detrás de cada idea y adelante de ellas existen personajes que lograron sintetizar una serie de pensamientos que ya son legados de la humanidad, pero que muchas veces hemos solo oído nombrar, pero no conocemos detalles de su gestación e impulso, entre las diferentes épocas. El prólogo nos permite situarnos en la idea que configuró la selección, más los principales detalles de cuál fue su aporte, sus relaciones con el medio histórico y el sentido último de su lucha por descubrir asuntos de índole sustancial, que lograron modificar el pensamiento de sus contemporáneos, aportar nuevas ideas y dar forma a la unidad entre las ciencias y las artes, proponiendo que la búsqueda es y fue un proceso creativo, con concomitancias entre los diversos autores incluidos, o sus respectivos.

La idea está centrada en el mundo que nos rodea, desde la naturaleza de la naturaleza hasta la invención e innovación, más la estructura de lo natural, la tierra como espacio habitable, el universo en su conjunto, las matemáticas y los grandes innovadores, con ideas que parecieron locas en su tiempo, pero que luego fueron leyes del universo.

Empezando por Tales de Mileto hasta Tim Berners-Lee, el libro nos lleva por un complejo viaje por las ideas que han dado forma al mundo occidental, con hermosas reproducciones fotográficas, gráficos de las teorías y una explicación convincente de su aporte a la discusión, el diálogo y la visión crítica de sus aportes, con historias reales, anécdotas, detalles de la personalidad de los escogidos, haciendo su lectura amena y bien planteada.

Podríamos decir que es un canon occidental de los aportes de diferentes genios que transformaron su tiempo, aunque sus ideas muchas veces no fueron aceptadas por este y tuvieron que pasar hasta siglos para tener una interpretación convincente de lo que para ellos fue trascendente y novedoso, y que contrariaba muchas de las ideas fijas de la religión, las creencias populares o los intereses de grupos interesados en mantener a los seres humanos en la ignorancia.

El libro no está estructurado en personajes, sino en la visión del mundo que nos rodea y nuestro mundo interior y, en algunos casos, se establece relación con otros innovadores que estudiaban los mundos reales, las ideas suspensas en la imaginación y su labor en diferentes países, la mayoría de ellos situados en Europa y algunos pocos en el Nuevo Mundo. No es un catálogo de venerables científicos fallecidos, sino que incluye a algunos de los actualmente vivientes, que parecieran ser los legatarios de innumerables descubrimientos anteriores, o individuos sujetos todavía a intrincadas polémicas como Freud, Jung o James Watson y Francis Crick. En los colegios de la Comunidad Europea se estudia el libro con su componente complementario en las artes, la literatura o la música, para tener de los 12 a 18 años un panorama muy completo del liderazgo ejercido por estos pensadores a través del tiempo, desde la Grecia Clásica hasta los años del siglo XXI. El aporte dedicado a Frederick Sanger, Bárbara McClintock, Iliya Prigogine y Fred Hoyle, cada uno por separado, nos muestra la gran ambición del libro y el propósito de que a partir del E=MC2, dentro del pasado, el presente y el futuro, el mundo descubre nuevas opciones en casi todos los campos de la ciencia y el pensamiento humano.

Sentencias, dichos y refranes de la Costa Rica de ayer
Ana Zulay Soto
Méndez, compiladora
Euned, 2008

En esta recopilación la pintora, profesora y animadora de la preservación de nuestro patrimonio cultural Ana Zulay Soto Méndez busca fijar, precisamente como elemento patrimonial, las sentencias, dichos y refranes de lo que ella llama la “Costa Rica de ayer”, pero que en verdad es la de ayer, hoy y posiblemente del futuro, porque todas las frases recopiladas tienen un valor de uso que la mantiene vivas aún, en sectores etarios mayores, en ese lento pero efectivo genocidio del idioma, donde el valor de las palabras se va perdiendo, como ocurre siempre que una nación más poderosa extiende su lenguaje por sus países periféricos.

Lo más llamativo y valioso de este trabajo es poder entender la lengua materna, por así llamarla, como base y sustancia de lo que esta significa como complemento insustituible de todos los hechos humanos, principalmente la comunicación, primero en el ámbito familiar y luego en el social inmediato de la comunidad.

El haberlos compilado por medio de la clasificación alfabética nos permite remitirnos a la primera letra del abecedario que les da su propia existencia, haciendo que el hecho de consultarlos nos permite hacerlo con más rapidez, y buscando en la memoria todo aquello que se refiere a un significado más preciso, creando bloques de lenguaje que valen por sí mismos y sirven para perpetuar su significado como patrimonio del habla popular o culta. No se trata de andar a brincos y saltos por el lenguaje, en su universo de dichos, sentencias o refranes, sino que es el apropiarse de su significado para magnificar la expresión, desde el punto de vista castizo o con tenues resabios de otros idiomas, que se hacen nuestros en el valor de uso de las palabras.

Cada sección de significados vale por sí misma, aunque —y eso es lo maravilloso de este libro— tengan otros significados, variando la intensidad idiomática para cada situación específica, lo que lo diferencia de otros textos sobre el tema, que se quedan titubeantes ante el uso inmediato. No es solo rescate, tampoco. El hecho de incluir lo que ella llama sentencias nos permite penetrar en el significado de las frases en su carácter más íntimo, pues algunas tienen valor para cada persona y definen el perfil del que habla, no solamente en voz alta, sino en lo más profundo de su mente, al hurgar entre muchas opciones, aquellas que en realidad se necesitan.

El ingenio popular o culto forma parte de todo lo recopilado, desde los tesoros del ámbito familiar hasta lo que forma parte de la conversación diaria, con las variantes que la autora encuentra, producto muchas veces de diferentes estratos sociales que convergen, sin embargo, en un lenguaje común y particular que define a los seres humanos. Las variantes que encontramos dan más riqueza al libro en su totalidad, a la vez que especifican el valor de las sentencias, los dichos y refranes para unirlos en un solo universo al cual se accede por medio de haberlo clasificado usando el alfabeto en su totalidad. Las variantes lingüísticas nos permiten, también, darnos una idea del lugar en que se usan, sobre todo en el área central del país, así como los aportes del español universal, que efectúa cambios apreciables, no en su significado último, sino en las diferentes palabras que conforman el material, unido también al español costarricense, de amplia data en otros investigadores.

El carácter sentencioso del material nos hace tener muy presente el valor de las frases, lapidarias y concretas, que definen una situación, porque lo valioso de la recopilación es el valor de uso que mantienen, dando vida a la idea de que somos en el lenguaje que usamos. Lógicamente hay acepciones que ya no se usan, pero existen en la memoria colectiva de la nación, o en el caso particular de quienes todavía le dan un uso activo, no solo para mantener un uso documental y tradicional, que no es otra cosa que referirlos al valor patrimonial del lenguaje español y costarricense, reflejado o manifiesto en lo que se llama la identidad nacional, imposible de soslayar a la hora de mantener la identidad.

El trabajo no solo es una investigación nacida primero en el ámbito familiar, luego en el inmediato de convivencia diaria, buscando fijar una herencia que sobrepasa el mismo uso del término de la Costa Rica de ayer, pues un país o nación que pierde su memoria lingüística está condenado a su desaparición paulatina.

El libro es una investigación gozosa y exhaustiva, hecha a calzón quitado, libre de polvo y paja, donde pareciera que nada hay de incorrecto en pedir peras al olmo, quitando piedras para evitar tropezones. Un libro original, en el cual la autora se raja como la manta para romper todos los moldes en este tipo de investigaciones.

El ídolo
Serge Joncour
Ediciones Siruela, 2007

Cuando este libro se publicó, en Francia, por Flammarion, muchos pensaron que se estaba transcribiendo la historia de uno, o una, de las figuras emblemáticas del arte, la música o del pensamiento de este siglo que empieza, similar a lo que había hecho Nathalie Sarraute con el libro “Las frutas de oro”, obra de la que todos hablaban pero nadie había visto o leído nunca. Pero no. Esta es la historia de un hombre cero a la izquierda, desconocido para sí mismo, inexistente, inventado, casi invisible, es cierto. Pero lo que interesa aquí es la parafernalia que le da forma, como una manera de invención publicitaria, donde el largo diálogo de ese hombre con el mundo casi roza los límites del absurdo. Serge Joncour (París, 1961) ha escrito un libro que va más allá de todo eso, pues la historia de una persona con nombres y apellidos, Georges Frangin, un desempleado que un día se descubre como una celebridad, nunca sabemos realmente cuál es, que se transforma en un personaje al cual todos conocen, quieren conocer o simplemente estar cerca de él, como un objeto-sujeto de las compañías publicitarias, que hacen de él alguien imprescindible para una cuantiosa y variada perspectiva de espectáculos. De lo arbitrario del manejo de la fama se pasa a lo absurdo, penetrando en el personaje y su perplejidad ante lo que sucede, que no es otra cosa que lo que se hace con una persona determinada, escogida, para convertirla de un don nadie en alguien en el cual todos se fijan.

No es una novela patafísica, ni tiene un humor desenfocado, sino que es la historia de un proceso de invención, de un determinado ciudadano, convertido en imagen de los medios de comunicación, en una especie de dialogo consigo mismo, que es diferente a un monólogo, que —pasando por diversas situaciones— termina creyéndose que forma parte de la letra impresa o de la imagen televisiva.

Detrás de toda la novela está el entramado de los medios de comunicación, las personas que aparecen y desaparecen, hasta que el personaje logra creerse que es famoso para terminar perdido en sí mismo, convertido solo en el esbozo de algo que algunos forjaron y luego desecharon, cuando ya no servía a los fines —¿cuáles?— que se propusieron lograr.

Es la historia de la estupidez sostenida por las imágenes, más el propio de los ídolos de nuestro tiempo, que logran tragarse la historia hasta que se despiertan, de nuevo, convertidos en lo que son o fueron: nada. Inabordable, pudoroso, frágil, así termina en la aventura, sin saber nunca las razones, anunciado su retiro —¿adónde?—, se desvanece en las últimas páginas, solo con su nombre, perdido en el recodo de un camino, mientras el auspiciador, el ignoto señor Rafael, lo deja desvanecerse en una estación de gasolina.

Toda la saga del personaje nos permite considerar los abismos de la hipocresía, la mentira y la mendacidad del mundo moderno, en los aspectos que se refieren a la de las agencias de invención publicitaria.

Del pánico de ser anónimo, el autor ha construido un libro lleno de vida y por lo tanto ágil y representativo.
Revista Abanico periódico La Prensa Libre 27 marzo 2008

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