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RESONOCO

12/04/2008 GMT 1

¿Una democracia adulterada?

marfuerte @ 01:01

• RODRIGO MADRIGAL MONTEALEGRE
El Lic. Rodrigo Madrigal Montealegre, cofundador de la Escuela de Ciencias Políticas de la Universidad de Costa Rica, graduado de la Universidad de Paris-La Sorbona, ex Viceministro de Cultura, ofrece una entrevista a la Redacción de Página Abierta sobre el presente y futuro del país.

t ¿Considera Ud., don Rodrigo, que la democracia en Costa Rica se ha consolidado?
En México nos relataron que, cuando allí se practicaba la “alquimia electoral”, que consistía en cuarenta formas de fraude, una comunidad de inditos acudió a votar en una aldea, pero les dijeron que no podían hacerlo porque ya habían votado. Perplejos, preguntaron: “¡Entonces, queremos saber, al menos, por quién votamos!” La respuesta fue: “¡No se lo podemos decir, porque en una democracia, el voto es secreto!”
Se ha definido a la democracia como el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo… pero en la que una minoría siempre logra gobernar en su lugar para imponer su voluntad y sus intereses. Además, la democracia se define como el ejercicio de la soberanía pero, a menudo, como en la ínsula de Barataria, el destino de nuestros países lo fijan, en otras confines del planeta, unas camarillas que no hemos elegido y a quienes les importa un bledo nuestro destino.

Creemos que la democracia es un conjunto de ideales. El primero sería el respeto a los derechos humanos: libertad la expresión, de pensamiento, de reunión, o de desplazamiento. Pero ¿puede existir libertad de expresión cuando, en un referendo, una coalición de fuerzas políticas y económicas manipula y practica un lavado cerebral con colosales fortunas, mientras la agrupación adversaria carece de dinero para divulgar su pensamiento?
La democracia consiste, también, en un diálogo entre los gobernantes y los gobernados, la mayoría y las minorías, así como entre los tres poderes del Estado: el ejecutivo, el legislativo y el judicial. Pero, cuando se censura, se silencia al pensamiento crítico con mordazas y se impone una cuarentena ideológica para que sólo impere el monólogo, la autoindulgencia y la adulación, ¿no implica el imperio de la intransigencia supina y el dogmatismo ciego que le cavan la tumba a la democracia?

t Pero presumimos de que la nuestra es una democracia participativa.

La forma más perfecta es la democracia directa y participativa, como la de Atenas, donde los ciudadanos se reunían para decidir su destino. Como eso es imposible en los países modernos, se recurre al referendo como un mecanismo de consulta directa a los ciudadanos. Pero, cuando no existe equidad ni igualdad de oportunidades entre los rivales ¿no se convierte en una burla y un patético remedo? ¿Puede alguien aducir, con seriedad, que semejante parodia confiere legítima autoridad?
Cuando la fuerza de una agrupación solo proviene de la convicción y la mística de una causa noble porque carece de dinero, mientras el bando contrario irrespeta las treguas y manipula a la opinión con los recursos del Estado, de los partidos tradicionales, de los medios de comunicación, de magnates nacionales y de poderosas corporaciones que irrespetan la hospitalidad y, además, usan la extorsión laboral como un arma de manipulación represiva contra sus obreros, ¿no convierten a ese venerable instrumento de consulta popular en una mascarada de democracia viciada y manoseada?

t Pero ellos aducen que ganó la mayoría.

La democracia es un sistema de mayoría, porque se supone que muchos piensan mejor que unos pocos. Sin embargo, muchas dictaduras conquistaron el poder en hombros de mayorías delirantes. Por eso, es necesario que se garanticen auténticas reglas de equidad, el respeto a las minorías, así como una verdadera igualdad de oportunidades que permita que esas minorías puedan convertirse en mayoría. Cuando la alquimia electoral tolera que se violen esas reglas del juego ¿no se convierte en una democracia manipulada y adulterada por una plutocracia oligárquica?

t ¿Entonces se ha perdido el sistema de los equilibrios que nacen de los frenos y contrapesos?
Se considera que una sociedad es más democrática cuando es pluralista, ya que una multiplicidad de núcleos de poder se neutralizan mutuamente, según el principio de que el poder detiene al poder. Pero la concentración de poder sin frenos ni contrapesos conduce al abuso y a la corrupción. Cuando los mismos órganos de prensa denuncian que altos mandatarios y dignatarios acumulan enormes fortunas con las gratificaciones de enormes consorcios como recompensa por lesionar y entregar la patria, ¿no es lícito levantar barricadas morales, muros de contención y movimientos patrióticos de lucha para extirpar esa gangrena?

t ¿Qué opina de la alianza de los medios de comunicación y el sector que aprobó el T.L.C.?
Es sorprendente y lamentable que, a menudo, los mismos órganos de información que más han investigado y denunciado la existencia de esa pestilente corrupción sean los que, paradójicamente, lancen cínicos anatemas y venenosas filípicas contra los que se oponen y se resisten a legitimar la gangrena moral que sus mismos periodistas han tenido el mérito y el valor de denunciar. Además, las enormes sumas de dinero que recibieron los medios de prensa por la propaganda, en el referendo, sin duda fueron un modo de persuasión muy convincente entre los fanáticos del lucro.

t ¿Qué sucedió con los postulados socialdemócratas que convirtieron a nuestro país en una democracia excepcional?
Otra concepción más moderna y progresista consiste en esa democracia tridimensional - política, económica y social - que prevalece en los países escandinavos, impulsada en Costa Rica por don José Figueres hace exactamente sesenta años y que la cúpula de su partido persevera en destruir, para resucitar la misma estafa ideológica que él combatió. ¿De qué sirve que las instituciones republicanas sean inmaculadas, si el capitalismo salvaje agrava la polarización social de una nación en la que, mientras los más afortunados duplican su ingreso, se estanca el de los pobres, niños mueren de hambre y un vasto sector de subsiste con un dólar al día?
La democracia plena y activa es, sobre todo, un sistema de vida. El respeto a la libertad, la equidad y la dignidad humana debe ser un compromiso no sólo en la esfera política, sino en todos los ámbitos de la sociedad - el familiar, el educativo, el religioso, el económico o el racial -, ya que muchos males de la democracia se curan con más democracia.

t ¿Cree Ud. que las nuevas generaciones se estén acomodando a ese nuevo estado de cosas?
Contemplamos con angustia como el desprestigiado modelo de la economía del derrame y del Consenso de Washington destruye o entrega lo más valioso y noble de nuestro país, para convertirnos en una réplica de Hawai, mientras todos los países sudamericanos y los mismos Estados Unidos que lo adoptaron, se sienten estafados, lo repudian y ya vienen de regreso. Mucho del daño que están causando es irreversible, pero esperamos que esas nuevas generaciones construyan sobre sus escombros una sociedad inspirada en los auténticos valores de la democracia.

• Cofundador y profesor de la Escuela de Ciencias Políticas de la U.C.R
• Graduado en la Universidad de París
• Ex Viceministro de Cultura.
Suplemento Página abierta. Diario Extra 1 abril 2008.

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