LA AMISTAD
Juan Luis Mendoza
De la amistad se ha hecho mucha poesía, se han escrito muchos pensamientos bellos, se han dicho muchas lindezas. Y no es para menos pues, entendida como Dios manda, la amistad entre dos o más constituye una de las vivencias más espirituales, altas y nobles. Yo me voy a limitar aquí a formular ciertas apreciaciones de carácter práctico que contribuyan a establecer una mejor relación entre los amigos.
La amistad se da entre dos personas o más dentro de una abierta y permanente reciprocidad de dar y recibir, de confianza, aceptación y respeto, lo que contribuye a enriquecerse mutuamente sin límites y a hacer partícipes de esas riquezas a otros más.
Eso sí, el buen amigo da sin esperar recibir; su recompensa, más que suficiente, está en ver al amigo feliz.
En la amistad, como en cualquier otra actividad humana, la base de toda sana y buena relación es la libertad; sin la libertad, no hay ni personas. De ahí que los amigos han de proceder según les parezca mejor, sin depender de los deseos y expectativas de nadie. Cada quien tiene derecho a hacer su vida…
La amistad es una relación abierta siempre a recibir en su seno a otros amigos; en ella nadie es propiedad de nadie; cada cual lo es de sí, y es dueño de compartir su amistad con los que crea conveniente. En consecuencia, no es cierto eso de que “mis amigos no pueden tener más amigos”. La expresión no denota amistad sino egoísmo. ¡Ojo!
Sigo otro día con el tema, Dios mediante.
Diario Extra 5 abril 2008.

Meneame
del.icio.us