Columna Esquina del cacique
Posturas bien censurables Leonel Jiménez
Periodista
El fútbol es esparcimiento, diversión, pasión. Sin embargo, a nuestro balompié han llegado todo tipo de personajes en el pasado.
Un brasileño en líos sexuales quien jugaba con Herediano, un italiano que habría estafado a siete jugadores, tres uruguayos que se habrían llevado el dinero y otras cosas de un dirigente guanacasteco.
También un jugador colombiano en problemas de drogas, que se hizo pasar por paraguayo y jugó un partido con Alajuelense.
Un jugador uruguayo del Cartaginés solicitó permiso y el pase internacional para regresar a su país, porque su padre había fallecido, y la semana siguiente estaba jugando con el Águila de El Salvador.
Estos son unos pocos ejemplos de la cantidad y variedad de gente nefasta que ha pasado por “Tiquicia”. Dichosamente estos vicios parecen estar erradicados.
Lo malo es que nos están llegando otro tipo de individuos, quienes hieren desde la cancha con sus actitudes poco edificantes, como es el caso de los argentinos del Pérez Zeledón.
Diego País maltratando de palabra a un compañero y a una árbitro asistente, haciendo gestos muy desagradables y obscenos a los asistentes.
Ahora el técnico Giuntini con su falta de humildad y en un intento de agresión a los parciales sureños, les llama ignorantes, porque le censuran con palabras la derrota de su equipo.
El desaliñado argentino dice estar acostumbrado a estar entre 45 mil fanáticos, mientras su primo, que juega con el mismo equipo, lanza un escupitajo a los aficionados. Lo menos que esperamos de estos deportistas es cordura intelectual.
periódico Al Día 8 abril 2008.

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