Crisis en el deporte
Erick Ulate Quesada
Nuevamente el deporte nacional es sacudido en los medios de comunicación por las graves diferencias que existen entre la dirigencia nacional por la dirección del Comité Olímpico Nacional (CON).
Estos conflictos y su exposición en los diversos medios de comunicación poco ayudan a nuestros atletas, faltos de apoyo económico y medios adecuados de preparación para asumir los compromisos de nuestro país en las diferentes justas a las que Costa Rica es invitado.
En este contexto, el centro del conflicto se presenta en la figura que dirigirá las riendas de la organización olímpica en nuestro país, en donde el presidente del Comité Olímpico Nacional durante más de 20 años, el Lic. Jorge Nery Carvajal ha sido sustituido con el beneplácito de la mayor parte de las federaciones deportivas afiliadas al CON, sin que el funcionario aludido acepte este acuerdo.
Los conflictos apuntados generan no poco resquemor en el ambiente deportivo nacional y hace que se mire con aprehensión la participación de Costa Rica en las justas olímpicas a desarrollarse este año en la República Popular China, las cuales sin duda se ven afectadas por la situación interna del CON y la necesidad de que nuevos dirigentes asuman la responsabilidad de llevar a mejores puertos el deporte nacional.
Definitivamente, el deporte costarricense necesita de sangre nueva, proyectos nuevos y audaces y un estilo de dirigencia que promueva el diálogo entre federaciones deportivas, buenas relaciones con las autoridades del Estado y transparencia en sus actos de cara a la opinión pública, de tal forma que este conjunto de situaciones conlleve un mayor y más adecuado apoyo a los deportistas nacionales, beneficiarios al fin y al cabo de las acciones del Comité Olímpico Nacional. En este contexto, no debemos olvidar las cada vez más deslucidas actuaciones del deporte nacional en las competencias a nivel hemisférico, donde arañar una o dos medallas se convierte más en una esperanza que en un hecho real, merced a las limitaciones a las que se tiene sometidos a las y los atletas nacionales.
En todo caso y tomando en cuenta el caso del CON es importante destacar que en cualquier sistema democrático la permanencia de una persona durante más de 20 años en el máximo puesto de una organización no es lo más saludable, no solo por el desgaste natural que sufre cualquier dirigente y las fracturas que, inevitablemente, se van generando en torno al liderazgo, sino porque la renovación en este tipo de estructuras es fundamental para la buena marcha de la institución.
Toda Costa Rica espera y exige de la nueva dirigencia del Comité Olímpico Nacional un esfuerzo supremo para dejar atrás las rencillas y construir una estructura deportiva que se cimiente en la transparencia, la conciliación y el trabajo tesonero en aras de mayores gestas deportivas para nuestro amado país.
periódico La Prensa Libre 9 abril 2008

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