PROBLEMAS DE PAREJA
Juan Luis Mendoza
Ocurre esto: que las áreas que actualmente producen satisfacción se reducen porque van perdiendo interés, y, con frecuencia sólo queda una, la del “hacer el amor”, erizada de dificultades cuando la pareja anda enojada, lo que puede suceder con más o menos frecuencia.
Mala comunicación, la que se limita a veces al trato sobre el dinero o a reprocharse mutuamente cosas del pasado que ya no pueden cambiar. Ocurre también que la pareja, cada quien por su lado, espera que el uno (a) adivine lo que le pasa al otro (a) sin que ninguno de los dos abra la boca.
No cabe una buena relación en una pareja en la que no se dé una suficiente independencia personal. (Se ha escrito que la persona es “una libertad en el mundo para el amor”). Más allá de la pareja están los demás con los que también hay que convivir y relacionarse. Y, como lo observa Bernabé Tierno Jiménez, “en el momento que dependemos de nuestra pareja de forma exclusiva para salir, para hablar o simplemente para estar con alguien, creamos una situación bastante insostenible a largo plazo”.
Fíjese y verá que en la pareja se da la tendencia a culpar al otro (a) de los propios males y de ese modo intentar controlar su conducta, manipulándolo (a). Y en vez de premiar lo que él o ella hace bien, se reprocha el mal por pequeño que sea.
En un próximo escrito, Dios mediante, me referiré a posibles soluciones a los problemas inmediatamente indicados.
Diario Extra 26 abril 2008.

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