Frijoles de la discordia
Erick Ulate Quesada
Demandamos al Gobierno de la República acciones para seguir disfrutando nuestro gallo pinto
Presidente, Consumidores de Costa Rica
Recientemente, los medios de comunicación se han hecho eco de la crisis que se está gestando a escala global por la falta de alimentos en el mundo, debido, según algunos analistas, a la especulación en el mercado internacional y a la creciente utilización de las áreas de siembra de diversos productos para obtener etanol, así como al elevado precio de los combustibles.
En nuestro país, el costo de los principales productos de consumo ha experimentado fuertes aumentos de precio que, aunados al alza de las tarifas de los servicios públicos, llevan a la población a una situación desesperada en el ámbito de la economía familiar.
Caso de los frijoles. En el caso de los frijoles, ya en noviembre del año pasado, Consumidores de Costa Rica había denunciado el incremento incontrolado del precio de los frijoles rojos, cuyo costo en supermercados superó hasta en un 100% el de los frijoles negros, y que aún hoy mantienen una tendencia alcista, dada la poca voluntad del Gobierno de la República a dar una solución real al problema.
Ante esta situación se solicitó al Ministerio de Economía, Industria y Comercio la eliminación del arancel a la importación del grano, petición rechazada sin el menor sustento técnico, que hoy pone a Costa Rica en apuros ante el cierre de las fronteras nicaragüenses a la exportación del grano y la escasa cosecha nacional que amenaza con excluir de la mesa de los costarricenses este tradicional alimento debido a su costo.
Recordemos que la cosecha nacional no representa siquiera el 20% del consumo de nuestro país, tendiendo la misma a desaparecer debido a los bajos rendimientos de la actividad y el poco apoyo técnico de las autoridades de gobierno, más interesadas en garantizar la compra de la cosecha por parte de los industriales que en dar verdaderas herramientas al sector productor para hacer más competitivo su cultivo.
Por otra parte, si bien existe un arancel cero a la entrada de frijoles del área centroamericana, sobre el grano negro pesa un arancel del 5% para mercados fuera de nuestra región. En el caso del frijol rojo, ese gravamen alcanza el 20%, situación que, obviamente, encarece el precio del producto al consumidor final.
Soluciones equivocadas. Desgraciadamente, para paliar esta situación, algunas personas intentan llevar a cabo soluciones equivocadas como la constitución de un nuevo ente similar a lo que hoy es la Corporación Arrocera Nacional, que tan magros resultados ha dado al país; incluso, dos proyectos para constituir una organización de este calibre para el sector frijolero fueron descartados ya en la Asamblea Legislativa, donde acertadamente se valoró que dicho mecanismo no garantiza el fortalecimiento del sector y, más bien, contraviene los derechos de la población consumidora..
En tal sentido, se hace necesario dejar atrás la improvisación, así como estigmas ideológicos caducos, y actuar en dos vías. La primera y más inmediata es garantizar el abastecimiento de frijoles por medio de la eliminación total y urgente de los aranceles a la importación de frijol de mercados de fuera del área centroamericana, y, además, promover el cultivo del grano mediante programas de apoyo real al agricultor, dirigidos a elevar la productividad del sector, sin que ello signifique nuevos aumentos de precio para los consumidores.
Hoy demandamos al Gobierno de la República acciones serias y urgentes que garanticen que podremos continuar desayunando nuestro tradicional gallo pinto.
periódico LA Nación 1 mayo 2008.

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