Administra tu Blog

Crea tu blog fácil y gratis

RESONOCO

04/06/2008 GMT 1

Coumna A FONDO

marfuerte @ 01:10

José A. Cabezas
jcabezas@racsa.co.cr
Tienen razón algunos diputados; la sospecha es procedente: ¿Cuánto le debe o qué le debe el gobierno al ex embajador de nuestro país en Nicaragua, Víctor Láscarez? Don Óscar y don Rodrigo, quienes dicen y dicen que no tolerarán actuaciones poco cristalinas en esta Administración, dejaron pasar mucho tiempo para tomar la decisión de separación de don Víctor. Y si bien es cierto que siempre termina la cuerda por romperse por lo más delgado, creemos que la justificación de haberse traído a dos desconocidos personajes extranjeros, aunque fueran provenientes de tierras árabes, resulta ser una excusa muy pálida.

• •

De seguro si estos mismos hijos del Islam hubiesen sido europeos que vinieran a invertir en compañías amigas de los políticos que se encuentran en la cúpula, lo que hizo Láscarez hubiera sido tomado como una cortesía diplomática y propia de un cónsul. ¡No se esperaba menos! Pero como no se supo el destino empresarial de esos dos caballeros, estima la Comisión de Etica del gobierno, ni más ni menos, que puso el ex cónsul en peligro la seguridad nacional.

• •

Nosotros, sentados sin salir de un simple bufete de abogados, oíamos cosas sorpresivas de gente que pasaba por el consulado tico en Nicaragua. Por menos, procedía una investigación mucho antes. ¿Será posible que a nuestra Cancillería no llegasen los mismos rumores sobre aquella legación, precisamente, la más cercana en el mundo a su sede? Porque, que lo primero que llegan son chismes, es cierto. Pero se quedarán siempre en ese nivel si no se investiga. Cualquier jerarca sabe que la denuncia inicial de una irregularidad es eso: un simple chisme. Toca a él constatar si realmente lo era o si alcanza el grado de ser un hecho.

• •

Por cierto y a propósito del Consulado y no de Láscarez, porque él no tiene la culpa: resulta grotesco este negocio de los timbres consulares, especialmente en un país como Nicaragua. La suma millonaria que se gana el Consulado por su venta, extraído de un pueblo hermano, pero lo peor, de los más pobres del mundo, resulta una afrenta a la solidaridad.

• •

Si engrosara las arcas públicas, todavía lo podríamos comprender mejor. ¿Pero engrosar la billetera particular de un cónsul?
periódico La Prensa Libre 5 mayo 2008.

Comentarios

No hay Comentarios »

Dejar un Comentario


<a href> <em> <blockquote> <strong> <cite> <code> <ul> <li> <dl> <dt> <dd>

Archivo | Crea tu blog fácil y gratis