Ottón, no acepto su liderazgo
Óscar López
La arrogancia, la altivez, la soberbia y la prepotencia siempre son pésimas consejeras
Diputado PASE
Después de su periplo académico en aquel país del quel tanto usted blasfemó antes del referéndum y su intempestiva reaparición en los últimos días, irrumpiendo ante la opinión pública como el salvador del país con sus ya conocidas actitudes mesiánicas, me motivo a recordarle lo siguiente:
1. Usted fue uno de los primeros en acudir al Gobierno que ahora tanto ataca, para suplicarle que el referéndum se convocara desde Casa Presidencial, ignorando por completo a quienes habíamos promovido que la consulta popular se tramitara mediante la recolección de firmas entre los ciudadanos, a pesar de llamarse su partido, irónicamente, “Acción Ciudadana”.
2. En medio del fragor de la batalla ideológica que se desató en el país a propósito del TLC, usted de manera calculadora renegó de los sindicatos, de las marchas y de otras manifestaciones sociales.
3. Mientras muchos recorríamos el país de lado a lado antes del 7 de octubre, debatiendo e instruyendo al pueblo sobre los contenidos del tratado, usted, egoístamente, bajó su perfil para que no lo involucraran demasiado, solo por si acaso.
4. A pesar de que el Gobierno nos echó encima toda su maquinaria a favor de su tesis (con memorándum incluido), usted optó por evadir la confrontación que le correspondía, como representante de la supuesta principal fuerza opositora en el país.
5. Sin consultarle jamás a ninguno de los sectores que de manera sincera trabajamos contra la aprobación del TLC, fue usted y solo usted quien introdujo sorpresivamente en esta pelea a dos atorrantes políticos estadounidenses, quienes nada tenían que venir a hacer en una situación doméstica de los costarricenses, legitimando así al Gobierno para que moviera sus contactos norteamericanos en contra nuestra.
6. Ya aprobado el TLC, algunos “vivillos” quisieron incluir en una de las leyes complementarias la privatización de la telefonía fija, lo que por dicha se detuvo gracias a una enorme oposición popular, incluyendo a múltiples sectores que, aunque favorecieron el tratado, responsablemente no quisieron ir más allá de lo que el acuerdo comercial nos obligaba; mientras, usted guardó silencio.
7. Usted ofreció dirigir cibernéticamente a su fracción desde una universidad en Miami, lo que creo que no hizo bien: le falló la conexión de su computadora, no le hicieron caso, o de nuevo su estrategia política erró, ya que el presentar un carretillo con centenares de mociones de reiteración a los proyectos de la agenda de implementación no surtió ningún efecto positivo.
Ahora le exijo respeto: respeto a quienes hemos permanecido de pie, soportando con firmeza el vendaval desde la oposición constructiva, mientras en los últimos seis meses usted ha brillado por su ausencia; respeto a quienes no nos jactamos de moralidad, ni creemos que nuestro adversario es corrupto solo porque piensa diferente a nosotros; respeto a quienes también tenemos soluciones modernas y propuestas congruentes, pero que no nos creemos los dueños de la verdad; y respeto para quienes fuimos elegidos por medio del voto popular para ocupar un cargo público, recordándole que, aunque le cueste aceptarlo, usted no ostenta tal distinción.
Señor Solís, finalmente le recuerdo que la arrogancia, la altivez, la soberbia y la prepotencia siempre resultan pésimas consejeras.
periódico La Nación 6 junio 2008.

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