Informe de Arias quedó debiendo
JORGE LUIS ARAYA
redactor
*Perciben renuencia del gobierno a aceptar gravedad de las crisis
energética y alimentaria
El mandatario Óscar Arias pidió trabajar duro para enfrentar días
difíciles. (Foto: EFE)
El informe del presidente Oscar Arias ante la Asamblea Legislativa,
tras su segundo año de Gobierno, fue omiso en medidas para enfrentar
con la urgencia debida la crisis económica que amenaza al país,
consideraron analistas y dirigentes políticos.
En el discurso de Arias, el 1 de mayo pasado, "hay una especie de
negación de la magnitud de los problemas externos y del impacto que
éstos puedan tener a lo interno. Especialmente hay una negación de los
graves desequilibrios internos y que deberían ser atendidos con
urgencia. Esa no es una tarea para dentro de uno o dos años, sino que
es para ya", dijo el economista Luis Paulino Vargas.
Por otra parte, Arias le echa la culpa de las dificultades a la
situación externa, pero no dimensiona plenamente los alcances de esa
coyuntura en sus diferentes aspectos, tales como la recesión en
Estados Unidos, los altos precios del petróleo y la crisis de los
alimentos, que es lo más grave para la vida de las personas, subrayó
Vargas.
El analista político Luis Guillermo Solís aseguró que el gobierno de
Arias "es deficitario, con una propuesta que no termina de cuajar, más
allá de la aprobación en muy dudosas condiciones del Tratado de Libre
Comercio (TLC con EE.UU. Centroamérica y República Dominicana) y su
agenda de implementación."
"El gobierno ha entrado en la fase preelectoral, con la agenda muy
rezagada y con un presidente desmoralizado, a propósito de sus
declaraciones de los últimos días, de que vienen días de vacas
flacas."
Solís comentó que si bien en el país había un escenario optimista, con
procesos de atracción de inversiones, el panorama ahora cambió, tras
el golpe recibido con el incremento del costo de vida y los precios de
los combustibles.
Por otro lado, se crearon expectativas con la aprobación del TLC, pero
ahora, en el mejor de los casos, los resultados esperados se
postergan, porque al estar atados estrechamente a una economía
norteamericana en recesión, las posibilidades de salir del "bache" se
vuelven muy complicadas.
No solamente no se van a generar las condiciones de beneficio que
esperaban del TLC, sino que se quiebran las posibilidades que le
permitían al gobierno tener un mínimo control sobre los procesos
legislativos, al desatarse la politiquería, en buena parte estimulada
por el propio gobierno, con los anuncios de una vicepresidenta
precandidata (Laura Chinchilla) y un ministro de la presidencia
(Rodrigo Arias) precandidato a diputado, "lo cual complica mucho el
cuadro político", insistió Solís.
En una entrevista radiofónica, el analista Jorge Vargas Cullel apuntó
que ya pasaron los mejores años de esta década. A las fuerzas de
oposición les va a ser más fácil capitalizar errores en contra del
gobierno durante los próximos dos años.
Además este período va a estar marcado por el TLC y las expectativas
creadas a su alrededor, porque a la gente se le prometió que habría
prosperidad.
El comentarista observó también que este segundo aniversario llega en
un mal momento para el gobierno, tras una cadena de errores cometidos
en el manejo de temas como la salida del Ministro de Seguridad
Pública, Fernando Berrocal, y el nombramiento de la nueva titular,
Janina del Vecchio, entre otros hechos que han obligado al gobierno a
hacer correcciones.
El presidente de la República rindió su informe de labores como de
costumbre, durante la sesión solemne del 1 de mayo, en que la Asamblea
Legislativa elige directorio para el nuevo año legislativo.
En esta ocasión, como presidente del Legislativo fue reelegido
Francisco Antonio Pacheco, del gobernante Partido Liberación Nacional
(PLN), agrupación que también amarró los demás puestos del directorio,
salvo la segunda secretaría.
Los votos en blanco de los diputados del Partido Unidad Social
Cristiana (PUSC) se sumaron a los del PLN, que ganó en primera ronda,
al obtener sin complicaciones el mínimo necesario de 29 votos para los
diferentes puestos.
Como segundo secretario fue reelegido Guyón Massey, del partido
evangélico Restauración Nacional, quien fue propuesto por los mismos
oficialistas.
PROBLEMA REAL
En su informe al cumplir la mitad de su gobierno, Arias admitió que la
inseguridad ciudadana es un "problema real" y que viene una situación
económica difícil, por lo que pidió trabajar duro. No mencionó, sin
embargo, la crisis alimentaria que afecta al mundo y amenaza al país.
El mandatario dejó en manos de la Asamblea Legislativa la respuesta a
la violencia y el alza en el costo de la vida.
"…no hay nada de irreal en ese dolor, no hay nada de imaginación en
ese miedo, nuestra inseguridad es cierta y enfrentarla es la mayor
preocupación del Gobierno, " dijo Arias, al contradecir lo que había
dicho anteriormente el mismo mandatario y su flamante nueva ministra
de Seguridad, en el sentido de que la inseguridad ciudadana no eran
tan grave, sino más bien "una percepción".
El mandatario llamó a los legisladores a aprobar con "sentido de
urgencia" mayores impuestos y mayor endeudamiento externo. La decisión
sobre cuál camino adoptar "descansa en la Asamblea Legislativa",
insistió.
En particular pidió aprobar leyes más drásticas para acabar con la
impunidad, crear un impuesto a las casas de lujo para terminar con los
tugurios, y una reforma constitucional para elevar a un 8% del
Producto Interno Bruto la inversión en educación.
También solicitó aprobar reformas a la ley de concesión de obra
pública, una ley que reduciría las pérdidas del Banco Central, y que
ayudaría supuestamente a bajar la inflación, y una enmienda
constitucional para incluir el solidarismo como una forma de
organización gremial.
Arias culpó de las dificultades que se avecinan a los altos precios
del petróleo, el uso de alimentos para hacer combustible, el gasto
militar, la decreciente cooperación económica y la recesión de Estados
Unidos.
"Nuestro país no vive en una burbuja, aislado de las penas y las
glorias de la humanidad. Reconocer que este año será difícil no es un
signo de debilidad, sino de responsabilidad", expresó.
Como grandes logros de su gestión destacó una reducción de la pobreza
en 3,5%, el aumento de la recaudación fiscal, y el incremento de
recursos a obras sociales, como el programa "Avancemos", para
estudiantes pobres.
No obstante, aseguró que su principal resultado es haber devuelto la
confianza en el Gobierno. Los costarricenses "han vuelto a saber lo
que es un gobierno capaz de reconocer errores y enmendar caminos",
afirmó, aunque no mencionó ninguna falta que hubiera cometido.
Arias propuso "construir la casa con cuatro paredes", que son las
tareas "impostergables" del gobierno: mantener la inversión social con
énfasis en educación y ciencia y tecnología; impulsar la producción
nacional, junto con la creación de empleos y el combate al costo de la
vida; dar una mayor lucha contra la delincuencia y las drogas; y
reforzar la política exterior.
Cabe recordar que según la más reciente encuesta CID-Gallup publicada
por el diario La República, la opinión favorable hacia el gobierno de
Arias se redujo, al pasar de un 64 % en enero, a un 54 % en abril. Los
dos temas que más preocupan a la ciudadanía son la inseguridad y el
alza en los productos de la canasta básica.
Según dicho sondeo, el índice positivo de la percepción sobre el
gobierno bajó, ya que pasó de un 53% en enero pasado, a un 38 % en
abril.
VACÍOS
En contraste con los elogios a los "logros" del gobierno que hicieron,
tanto el presidente legislativo, como el nuevo jefe de fracción del
PLN, Óscar Núñez, el nuevo líder parlamentario del Partido Acción
Ciudadana (PAC), Francisco Molina machacó en las debilidades del
discurso de Arias. "Parecía el inicio de gobierno, porque dos años
después viene a decirnos que hay que construir las paredes de la
casa", afirmó.
El mandatario habla de la importancia de la educación, la ciencia y la
tecnología "y nosotros llevamos dos años diciéndole que hay que
invertir más en esos campos."
Por otro lado, se atribuye logros como haber bajado la pobreza y la
desocupación, lo que no tiene nada de extraordinario, porque los
promedios son similares a los obtenidos en los otros países
latinoamericanos.
Según el jefe de bancada de PAC, el presidente aprovechó los años de
bonanza en Latinoamérica para decir que su gobierno era bueno, y ahora
queda claro que no hizo la tarea y viene a echarle la culpa de lo que
viene a la situación internacional.
En particular echó de menos que no mencionara cómo piensa enfrentar la
crisis alimentaria, y dijo que es preocupante que este gobierno haya
reducido el presupuesto del Ministerio de Agricultura (17%).
El jefe de bancada del Movimiento Libertario, Ovidio Agüero, aseguró
que el gobernante fue contradictorio, pues proporcionó datos que no
están respaldados por la realidad.
"Lo único que dejó claro es que quiere volarle garrotazos al pueblo"
con más impuestos, a pesar de que está demostrado que las políticas
económicas del Banco Central lo único que han hecho es golpear con una
inflación cada vez mayor", recriminó Agüero.
De acuerdo con el también legislador libertario Mario Quirós, la
metáfora empleada por Arias es incompleta, porque habló de levantar
una casa de cuatro paredes, pero "es una casa que no tiene ni techo ni
piso".
Lorena Vásquez, jefa de fracción del Partido Unidad Social Cristiana
(PUSC), catalogó de "mezquino" al mandatario, pues no reconoció el
trabajo realizado por la Asamblea Legislativa, a la que se debe -
aseveró- más del 50% de las realizaciones mencionadas por el
presidente.
Además "vino a decirnos qué tenemos que hacer los diputados, pero no
dijo qué va a hacer él", se quejó Vásquez.
Por su parte, José Merino, diputado del Frente Amplio, consideró que
Arias "viene con propuestas que no están a la altura de los retos" del
momento. Si el mandatario dice que la situación será difícil, debería
proponer como enfrentarla, cuestionó el legislador.
ALCANCES
Según el economista Luis Paulino Vargas, al gobierno no se le ve
capacidad de reacción ante la situación económica mundial.
"No hay propuesta alguna; frente a los desequilibrios internos hay una
especie de negación, no se quiere verlos o están aferrados (en el
gobierno) a la ilusión de que se van a resolver por sí mismos."
Es una actitud irresponsable, porque no se está tomando previsión
alguna ante lo que podría ocurrir y eso probablemente va a agravar los
problemas, consideró Vargas.
Según el analista, en el país hay desequilibrios económicos
importantes, como un abultado endeudamiento, tanto de las familias,
para consumo, como de las empresas, para inversiones, y un desarrollo
inmobiliario desordenado e insostenible, que seguramente va a empezar
a caerse dentro de poco.
En los indicadores se ve un endeudamiento de familias para incremento
del consumo y de las empresas para una inversión acelerada.
Hay sectores que se han expandido de manera desordenada, especialmente
la construcción y esto posiblemente va a empezar a tocar techo y a
reventar dentro de poco.
La situación mundial agravará la cosa, porque va a hacer que disminuya
la oferta de turismo, que baje el dinamismo de las exportaciones, y
pueda ser que disminuya la afluencia de capitales.
A medida que esos estímulos no solo se debiliten, sino que empiecen a
tomar tonalidades negativas, podría ser que a lo interno empiecen a
reventar esas "burbujitas" que se ha formado con el endeudamiento, el
consumo y la construcción.
Desde la perspectiva del economista, "la crisis energética es grave,
pero todavía más grave es la alimentaria (...) es una perspectiva
realmente negra que introduce presiones muy negativas en la economía,
pero en el discurso presidencial no se dice nada sobre eso."
Al contrario, hay un intento de hacer ver como si todo lo malo viniera
de afuera y nada se origina adentro, lo cual es inexacto, porque hay
desequilibrios internos gravísimos, que han crecido bajo la mirada
permisiva e irresponsable de las autoridades", insistió.
Es cierto que hay una recesión en Estados Unidos, pero eso es apenas
una parte del asunto, también hay una crisis energética tremenda y eso
impacta la balanza de pagos. Pero incluso eso no es tan importante
como la escasez alimentaria, que va a significar pobreza y hambre para
mucha gente.
Todo el desequilibrio mundial en la medida que se vaya trasmitiendo
hacia adentro y se trasmita a través de la baja de las exportaciones,
del turismo, la inversión, del impacto de los altísimos precios del
petróleo, todo eso puede incidir haciendo que se derrumben los
castillos de naipes que han venido montando con la construcción, el
consumo y el crédito.
No sería tan grave que la recesión nos afecte, lo más grave es que la
recesión provoque el estallido de esas burbujas especulativas, ese es
el riesgo, subrayó Vargas.
Marcha del 1 de mayo
Claman por aumento de salarios y seguridad alimentaria
Una extensa gama de demandas llevaron este año trabajadores y personas
de organizaciones sociales a la tradicional marcha del Día del
Trabajador, el 1 de mayo.
"Por soberanía alimentaria", "Trabajo, paz y libertad sindical", "Sin
sindicatos no hay democracia", fueron algunas de las consignas, junto
a llamados a proteger a los agricultores, combatir las drogas y
rechazar las leyes de implementación del Tratado de Libre Comercio
(TLC), entre otros.
"Sala IV ¿Por qué legitimas la corrupción?, "No me patenten la vida",
"Arias= vacas flacas", se leía entre las pancartas de los
manifestantes.
Varios miles de empleados públicos, sindicalistas, agricultores,
ambientalistas, estudiantes, amas de casa y representantes de comités
patrióticos de la capital y otras comunidades de Valle Central se
sumaron a la marcha por la avenida segunda y la calle 11 hasta
culminar frente a la Asamblea Legislativa, en la avenida central
capitalina.
Entre las organizaciones presentes había miembros de la Asociación
Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP), el Sindicato de
Trabajadores Petroleros, Químicos y Afines (Sitrapequia), Asociación
Nacional de Educadores (ANDE), Asociación de Profesores de Segunda
Enseñanza (APSE), Sindicato Nacional de Enfermería (SINAE), Partido
Socialista de los Trabajadores y el Frente Feminista y por la
Diversidad Sexual, entre otras.
Antes de comenzar la marcha, en el costado norte de la Iglesia de la
Merced, el Arzobispo de San José, Hugo Barrantes, celebró la
tradicional misa de San José Obrero, con motivo del Día Internacional
del Trabajador, en la que por parte del Gobierno solo participó el
ministro de Trabajo, Francisco Morales.
El prelado católico pidió a los patronos y al gobierno salarios
justos. El bienestar de las familias, dijo, "será imposible si no
tienen los trabajadores salarios justos."
También hizo referencia a la crisis mundial de alimentos que impactará
en el país, por lo que pidió a la población costarricense tener "un
consumo más responsable".
Al culminar la marcha al mediodía, frente al costado sur de la
Asamblea Legislativa, los manifestantes entonaron el Himno Nacional y
se hizo una dedicatoria del acto al luchador sindical Marco Antonio
Guzmán, de la Confederación de Trabajadores Rérum Novárum.
En nombre de las organizaciones participantes, el dirigente Dennis
Cabezas reclamó a las autoridades el alto costo de la vida y la falta
de seguridad alimentaria.
Denunció la corrupción, la inseguridad, las amenazas de despidos que
sufren algunos dirigentes sindicales, y llamó a la unidad para las
elecciones del 2010, a fin de "sacar a los corruptos" de la casa
presidencial y la Asamblea Legislativa.
Cuando la manifestación se disolvía, un pequeño grupo de jóvenes
vestidos de negro se lanzaron contra vehículos de varias televisoras
los que mancharon con pintura y letreros mientras gritaban "prensa
vendida".
Tomado de Foros La Voz del Pueblo.8 mayo 2008.

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